jueves, 22 de septiembre de 2016

IDOLOS


 


         El historiador Jesús Caballero en un interesante artículo publicado en la prensa local sobre la presencia romana en Jerez hace referencia a las numerosas fuentes que hablan como en 1753 el ayuntamiento jerezano dispuso la recogida de restos romanos dispersos por la ciudad para trasladarlos a dependencias municipales. Entre ellas, varios pedazos de esculturas que aparecieron imbuidas en un muro de un edificio de la Plaza Quemada y otras dos esculturas togadas encontradas en la casa de D. Bruno de Villavicencio en la actual calle Ídolos. Estas dos esculturas togadas pasaron a utilizarse posteriormente como guardacantones en la Plaza Belén hasta que el arquitecto José Esteve y López las donó a la recién creada sección arqueológica de la Biblioteca Municipal.

Este fue el motivo por el que se le dio el nombre de Ídolos a la antigua Callejuela de los Frailes de la Victoria, llamada así por ubicarse esta vía junto al ex convento de frailes mínimos. El mismo que tras la exclaustración fuera adquirido por don Luís Pernía y González, que lo donó al Ayuntamiento de Jerez para fines educativos, siendo actualmente ocupado por la Escuela de Artes y Oficios.

Ha sido parte de las cubiertas de este antiguo convento el que se ha venido abajo esta semana, obligando a clausurar la calle Ídolos y a tomar medidas que garanticen la seguridad tanto de alumnos y profesores como de viandantes. La dirección del  centro educativo lleva años denunciando a la administración el precario estado de algunas zonas del edificio  sin que se hayan realizado obras. Afortunadamente las clases aún no habían empezado evitando lo que podría haber sido una tragedia. Es penoso que sigan ocurriendo estas cosas mientras la clase política, que es quien está al frente de la administración, siga empecinada en esos falsos ídolos que hacen imposible el llegar a acuerdos.

Ídolos rotos es una novela del escritor venezolano Manuel Díaz Rodríguez y publicada en 1901. Está considerada como una de las novelas más pesimistas que se hayan escrito en Venezuela, ya que la vida caraqueña es presentada en sus aspectos social, político y cultural con una actitud derrotista. El tema central de la novela es el fracaso del personaje Alberto Soria en su afán de imponer en Venezuela sus ideales de artista en medio de una imagen de la decadencia total del país.

La situación que se vive actualmente en nuestro país nos hace ver ciertas similitudes con esta obra que nos habla de ídolos rotos que parecen no encontrar vías de entendimiento, con lo que eso puede suponer para la decadencia total del estado de bienestar.

 En la última parte de la novela se narra el comienzo y evolución de los amores entre Alberto Soria y Teresa Farías, mujer adúltera de extraña personalidad. De pronto estalla una nueva guerra civil que sume al país en la anarquía. Al triunfar la revolución el país cae en manos del populacho y la soldadesca; Alberto se dirige a la Escuela de Bellas Artes y contempla sus obras mutiladas y profanadas por los soldados. Es entonces cuando renuncia a todo y decide emigrar para poner a salvo su ideal de belleza.

            Esperemos que la solución llegue tanto a la calle Ídolos como la Escuela de Artes para que vuelvan a la normalidad y también a nuestro país, será señal de que se habrán encontrado los cauces para el ideal de nación que todos aspiramos.
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 18 de septiembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
La logia municipal sirvió durante años para exponer restos arqueológicos encontrados en el término jerezano.
 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA GUARDIA MUNICIPAL




La Policía Local es hoy un cuerpo de seguridad moderno, que se ha ido adaptando a los nuevos tiempos. La realidad, y la delincuencia, también se han transformado. La Policía Local de Jerez cumplirá el próximo día 23 de septiembre 175 años de existencia. Una historia que se ha podido corroborar con toda certeza gracias a la labor callada de investigación llevada a cabo por algunos miembros de este cuerpo policial.

Fue el 27 de agosto de 1841 cuando se reunió el Cabildo de la ciudad de Jerez en sesión extraordinaria y aprobó en su punto número 23 el Reglamento para la Guardia Municipal que presentó la comisión de Policía. Se trata, por tanto,  de uno de los cuerpos más antiguos de España, junto con Madrid y Barcelona, de Andalucía y de la provincia, documentado con reglamento.

A principios del siglo XX, la entonces denominada Guardia Municipal, se estructuraba en distintas secciones, la Diurna, la Nocturna y la Rural que a su vez se dividía en los de caballería y los de infantería. Mi bisabuelo materno Manuel (Manuel García Rincón) fue uno de los jefes de la Guardia Nocturna, estando bajo sus órdenes cuatro Guardias de 1ª y treinta Guardias de 2ª. La rectitud, el respeto a la autoridad, el mantenimiento del orden, su sentido del deber y el cumplir con sus obligaciones en la prevención de actos delictivos eran para él principios fundamentales.  Su sola presencia en los espacios públicos a altas horas de la madrugada ya daba seguridad a los viandantes y su figura era tan respetada como apreciada.  Él mismo se fabricaba el calzado con el fin de que, antes de acometer ningún delito, se identificaran sus pisadas en el silencio de la noche y ahuyentaran a todo aquel delincuente que deambulaba por las solitarias y oscuras calles del Jerez antiguo. En más de una ocasión tuvo que hacer frente, cara a cara y con correcta firmeza, a individuos con fines nada lícitos que, obviando su llamada de atención, pretendían cometer sus fechorías o abusar de seres indefensos. Tanto llegó a ser su popularidad que el conocido dibujante y caricaturista Adalberto (Adalberto Garzón Girón), casado con Maruja Gener,
Colaborador gráfico de la revista humorística R
colocó un retrato suyo durante una semana en el negocio familiar, la recordada papelería Gener de la calle Larga, tal como hacía con reconocidos y destacados jerezanos rindiéndole con este gesto homenaje por su servicio a la ciudadanía.    

Un servicio a la ciudadanía que ha sido una constante en la historia de la Policía Local jerezana, por eso el Gobierno municipal y la Jefatura de la Policía Local desean que los actos de celebración del 175 aniversario vayan acompañados de un reconocimiento del servicio público que presta la Policía Local y su vinculación con el devenir de la población. De modo que se visualicen y se pongan en valor las funciones, competencias y servicios que realizan y prestan en la ciudad.

La exposición monográfica sobre la historia de la Policía Local que se celebra estos días en los Claustros de Santo Domingo y que estará abierta hasta al 25 de septiembre, es una buena oportunidad no solo para conocer la historia de la Policía Local jerezana, la antigua Guardia Municipal, sino también como homenaje a tantos que, como mi bisabuelo, en estos 175 años han dedicado parte de su vida a la guardia y el mantenimiento de la paz y el orden.
          
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 11 de septiembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Mi bisabuelo Manuel García Rincón, cabo de la Guardia Nocturna de Jerez.

           

 

CUMPLIMOS AÑOS

         


             Con esta ilustración de las murallas de Jerez del Códice Rico de El Escorial comparto con todos los seguidores de JEREZ INTRAMUROS los seis años cumplidos por este blog en el día de ayer. Seis años de recopilación de todos esos artículos que he venido publicando en prensa y revista y que espero hayan disfrutado con su lectura. Eduardo Velo.


martes, 6 de septiembre de 2016

CARMEN FLORES




El pasado mes de agosto cumplió ochenta años de edad nuestra paisana la cantante y actriz española  Carmen Flores Ruiz, hermana de la genial Lola Flores. Carmen  nació en Jerez de la Frontera, el 18 de agosto del año 1936 en la calle Sancho Vizcaíno 5, bautizada en la iglesia de San Miguel un 16 de noviembre de aquel año es conocida mundialmente con el nombre artístico de Carmen Flores.

  Además de artista es madre del ex-futbolista y actual entrenador Quique Sánchez Flores. De muy pequeña, como tantos artistas jerezanos, se vio obligada a emigrar de Jerez de la Frontera a Madrid y, a los 14 años, tuvo que dejar de estudiar porque su hermana mayor, Lola Flores, había conseguido un contrato en México, a la que acompaña a América y con la que aprende a ser artista. Al morir su hermano a quien estaban muy unidas, Lola Flores, su ya famosa hermana, la lleva a América, entrando así en el mundo del arte.

A partir de ese momento, Carmen Flores paseó por los escenarios de todo el mundo, cosechando los más cálidos aplausos en cada presentación y recibiendo todo el calor que su entrega merecía. A los dieciocho años decide alejarse de los escenarios para convertirse en esposa y madre de cuatro hijos. Casó en 1959 con el que fuera futbolista del Real Betis, Real Madrid y Sabadell Isidro Sánchez García-Figueras, jerezano como ella y de conocida familia de nuestra ciudad, afianzando con este matrimonio sus vínculos con el Jerez que la vio nacer.

En la década de los 70, cuando regresa a la vida artística después de su separación matrimonial,  cosecha tantos triunfos como en los comienzos de su carrera. Con el paso del tiempo se fue renovando, actualizándose en forma permanente, donde su voz adquiere todos los matices que lograron arrancar los aplausos de los más diversos públicos de España y América. En los años siguientes, compagina sus actuaciones en solitario con la participación en espectáculos junto a Lola, hasta el fallecimiento de ésta en 1995.

  En 1997 el Teatro Ópera de Argentina se viste de “España”, para recibir a “Carmen Flores en concierto”, espectáculo con el que recorre todo el país con enorme éxito. “El mundo de Carmen Flores”, en el año 1998,  permitió mostrar a esta gran artista en plenitud, y el broche de oro para este espectáculo fue haber conseguido en todos sus rubros la nominación al premio Estrella de Mar, galardón que Carmen gana como mejor cantante solista. Posteriormente con el musical “Carmen Flores, entre dos amores” recibe tres premios Estrella de Mar.  Al año siguiente vuelve a la Argentina con otro espectáculo, “Desde mi corazón”, también recorriendo el país por seis meses y recogiendo todos los premios nacionales posibles de brindar a una artista extranjera.

 En 2009 anunció su retiro, realizando una gira de despedida. A pesar de ello, apenas un año después reconsideró su decisión publicando un nuevo trabajo discográfico. Carmen Flores es, por tanto, una reconocida artista jerezana cuya valía ha traspasado fronteras. En Jerez, donde aún resuenan los atronadores aplausos de su última actuación en el Teatro Villamarta, merece que, al igual que su hermana Lola o su sobrino Antonio, el nombre de Carmen Flores sea perpetuado en su ciudad natal como reconocimiento a una gran artista jerezana que, en medio de la fuerza de ese torbellino sin igual que tuvo por hermana, ha sabido brillar con luz propia. 
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 4 de septiembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Año 1960. El periodista Tico Medina entrevista, para la incipiente TVE, al futbolista Isidro junto a Carmen Flores y el torero Victoriano Valencia.
 
 

domingo, 7 de agosto de 2016

RINCÓN MALILLO


 
 


El Rincón Malillo es un conjunto cautivador de callejuelas en el casco antiguo jerezano. A espaldas del Palacio de Riquelme, su fama se debe a las diferentes leyendas medievales que sobre él se transmiten.

Cuenta la leyenda que un caballero jerezano, Luis de Montoro en algunas versiones, Alvaro de Mendoza y Virués en otra, con fama de jugador, espadachín y bebedor, tras haber dejado en el suelo a una de sus víctimas de sus duelos, tuvo la osadía de retar al mismo diablo. En el momento de haber clamado el reto, sintió una fuerte punzada en su brazo derecho, apareciéndole una enorme herida sangrante. Huyó con horror a su casa en la calle Justicia, a través de la Plaza del Mercado. Para paliar sus miedos y calmar su remordimiento, en su casa y en dirección al Rincón Malillo, mandó poner una cruz de hierro forjado. Cuentan que desde entonces pasó horas encerrado en su casa y comenzó a ser conocido por los vecinos como El Enjaulado. Tras su muerte, muchos años después, la herida de aquella noche seguía sin cicatrizar y aquellas callejuelas parecían que quedaban selladas por la maldición.

Dejando a un lado lo que es pura leyenda la historia nos dice que ya en 1589 se cita esta nomenclatura callejera en los autos de Reducción de Hospitales y Misericordia, siendo de presumir que se le pusiera este nombre por su especial forma de varias encrucijadas que harían peligroso su tránsito por la noche. Una configuración que, a su vez, le hace ser uno de los rincones más pintorescos y castizos no sólo del barrio de San Mateo sino también de todo el casco histórico.

Este bello enclave ha vuelto a ser noticia estos días, uno de los cascos bodegueros de la calle volvió a protagonizar  un derrumbe parcial tres años después de que ya se produjera un hecho similar. En esta ocasión, y al igual que se hizo entonces, se ha optado por colocar unas vallas para impedir el paso de los viandantes y tratar de evitar males mayores. Otro episodio más de cuantos vienen sucediendo en nuestro maltratado casco histórico y que además se le ha sumado el hecho luctuoso de la muerte de un indigente en una de las fincas abandonadas de la calle San Honorio. Lo que viene a mostrar la situación tan alarmante a la que está llegando el casco antiguo de la ciudad. La ruina, la dejadez y el abandono es la nota dominante de todo un entramado de calles que, por su antigüedad, trazado y tipismo, podría ser, si, de una vez por todas, se tomara cartas en el asunto, uno de los grandes reclamos turísticos de Jerez.

Y mientras tanto muchas promesas pero pocas actuaciones, muchos planes integrales que no se desarrollan y plataformas que parecen gritar en el desierto. Lo que fue un rincón malillo se ha extendido a todo un espacio urbano histórico y ahora lo malo es el estado de un barrio completo que se muere como ese hombre que la vida le llevó al extremo de tener que buscar cobijo entre ruinas de un barrio tan abandonado como él, sufriendo la misma indiferencia y la misma soledad del que se muere sin que nadie haga nada por salvarlo. La leyenda diría que la maldición sigue y todo es obra del propio diablo que aún no se ha marchado del Rincón Malillo.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ  el pasado domingo 24 de julio de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
El Rincón Malillo en una imagen del ayer
 

 

 

jueves, 28 de julio de 2016

CENTENARIO DE ORTEGA BRU


 
 


Con motivo de cumplirse este año el centenario del nacimiento del escultor-imaginero Luis Ortega Bru, la Hermandad sevillana de Santa Marta acaba de anunciar los actos conmemorativos que han organizado para el próximo mes de septiembre. A estos actos se ha invitado de una forma especial a la familia del ilustre artista, así como a las Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla cuyas imágenes o misterios titulares salieron de su inspirada gubia. Los actos se desarrollaran en dos jornadas, jueves 29 y viernes 30 de septiembre, siendo la primera dedicada a las Hermandades de Sevilla con obras de Ortega Bru, y la segunda a la obra del escultor sanroqueño en la Hermandad de Santa Marta.

Hace unos años la Editorial Tartessos editó una antológica monografía en dos volúmenes de este reconocido artista analizando su proceloso recorrido vital y catalogando todo su virtuosismo estético en más de 625 obras documentadas; tanto su extraordinaria obra religiosa y procesional como su aún desconocida en muchos casos obra escultórica profana, figurativa e informalista que conecta con los movimientos vanguardistas coetáneos, además de numerosos bocetos, dibujos y una sorprendente pintura. Según se especifica en esta monografía la impronta artística del genio gaditano, a fuerza de otras encontradas opiniones, no siguió las tradiciones sevillanas, aunque las conociese y procediese sobre éstas al inicio de su actividad.

 Luis Ortega Bru no fue tampoco un imaginero neobarroco sino un artista, escultor, en el amplio sentido del término, y pintor, mucho más complejo, inmerso en las vanguardias de un modo muy peculiar, personal y arriesgado, y sujeto a un desarrollo formal y estético de distinta naturaleza, con un alcance muy superior, basado en el talento personal y la fuerza expresiva. Su delgada figura es pura experiencia vital trasladada al genio de sus creaciones, con un lenguaje expresionista que significaban una sublimación del dolor silencioso que le desgarraba interiormente. Fue un revolucionario de la imaginería procesional, con un diálogo personal y rupturista en su extensa producción artística, siempre muy consciente de su capacidad creativa unida a su condición autodidacta y renovadora. De actitud humanista y soñadora ante la vida y sus circunstancias, le llevó a una modernización del lenguaje escultórico en sus imágenes de Semana Santa y otras civiles a las que relacionó con atrevidas tendencias figurativas del arte europeo de su época, sin perder su esencia comunicativa ni con las formas de la tradición barroca.

Para Luis Ortega León, hijo de Luis Ortega Bru, la  obra favorita de toda la amplia producción de su padre, dentro de la imaginería de misterios que son de talla completa es, sin duda, el misterio del Descendimiento de Jerez de la Frontera. Posteriormente, como imágenes de vestir, también realizaría para nuestra ciudad el Señor de la Sagrada Cena y parte del apostolado, así como varias obras menores tanto para instituciones como para particulares. No hay que olvidar que estuvo instalado en Jerez entre los años 1968 y 1972 para ejercer como profesor de modelado.

Es, por tanto,  esta efeméride de su nacimiento una buena ocasión para organizar, también en nuestra ciudad, algún acto que sirva para profundizar en la obra de este artista único y genial.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 17 de julio de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Año 1959. Luis Ortega Bru recibe la felicitación del Arzobispo de Madrid el día de la presentación en la capital de España del misterio del Sagrado Descendimiento para la Hermandad de la Soledad de Jerez de la Frontera.
 

 

 

 

miércoles, 6 de julio de 2016

DON FERMÍN


 
 
 
         Iniciamos el mes de julio y con él nos llegan las fiestas de San Fermín, ese santo que según la tradición fue el primer obispo de Pamplona, aunque su culto no consta documentalmente hasta el siglo XII, importado de Amiens. Actualmente es co-patrón de Navarra junto a San Francisco Javier y patrón de las cofradías de boteros, vinateros y panaderos. De entre las personalidades que han llevado por nombre el del santo pamplonica nos llega muy de cerca  el de Fermín Aranda y Fernández-Caballero nacido en nuestra ciudad en 1866, por lo que en este año se cumple el siglo y medio del nacimiento de este afamado médico cirujano, político republicano y bodeguero español.

Don Fermín, como era conocido por todos sus contemporáneos, inició sus estudios de medicina en Cádiz para acabarlos en Sevilla, donde se licencia en 1890. Para ampliar su formación viaja a varias ciudades europeas, entre ellas París. De vuelta a su ciudad natal abre su propio gabinete en 1893 y más tarde contrae matrimonio, en 1899, con María del Pilar Latorre Nieto con la que tiene tres hijos: Fermín, José y Pilar. Ese mismo año ingresa en el cuerpo facultativo del Hospital de Santa Isabel de Hungría de Jerez, responsabilidad que ejercerá hasta su jubilación en 1945.[]

Pero no solo se conmemora en este año de 2016 el ciento cincuenta aniversario del nacimiento de tan ilustre jerezano sino también el centenario de un hecho que le hizo alcanzar fama nacional, la exitosa operación de urgencia, suturando corazón y pulmón de un joven herido por arma blanca en 1916.  Según nos narra el destacado historiador local Antonio Mariscal Trujillo en su libro “Jerezanos para la historia”, aquella operación, que ahora se cumple todo un siglo, supuso un hito en la historia de la cirugía vascular en España, nada menos que una operación a corazón abierto. La gravísima herida había interesado al pericardio peligrando la vida del muchacho. Con los precarios medios de su época y el riesgo extremo, en la misma Casa de Socorro de la calle Arcos, el Dr. Fermín Aranda lo intervino eficazmente salvándole de la muerte segura. Aquel éxito quirúrgico tuvo repercusión en todo el país, haciéndose eco las principales publicaciones médicas de España, lo que le valió al cirujano la concesión del título de Hijo Predilecto de Jerez y la nomenclatura de su nombre para la calle Medina.

Posteriormente, en 1926, y a petición de los profesionales de la sanidad de toda España, el Dr. Aranda fue distinguido con la Medalla al Mérito del Trabajo, que recibió de manos del presidente del directorio, Miguel Primo de Rivera. No en balde se llegaron a contabilizar en 1920 hasta nueve mil operaciones llevadas a cabo por este eminente cirujano solo en el Hospital de Santa Isabel.

Siendo un hombre de convicción republicana su actividad como político le llevaría a ser incluido en la lista del Partido Republicano Radical por la provincia de Cádiz, saliendo elegido como diputado a Cortes en junio de 1931. Aranda fallecería en Jerez el 1 de mayo de 1946, valorado y respetado por el bando vencedor gracias al prestigio de su persona.

 Sirvan estas líneas de homenaje y recuerdo a tan insigne jerezano en el ciento cincuenta aniversario de su nacimiento y en el centenario de aquel gesto que quedó marcado para siempre en la historia de la medicina.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 3 de julio de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 

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