martes, 17 de enero de 2017

MONUMENTOS RELIGIOSOS





Monumento (del latín monumentum, «recuerdo» es toda obra con suficiente valor para el grupo humano que lo erigió. Ha de ser "pública y patente". Se aplica a las estatuas, inscripciones o sepulcros erigidas en memoria de un personaje o de un acontecimiento relevante. Alois Riegl, en su libro El culto moderno a los monumentos (Der Moderne Denkmalkultus, publicado en 1903, cuando el autor era presidente de la Comisión de Monumentos Históricos del Imperio Austro-Húngaro), entiende como un rasgo propio de la modernidad la valoración y conservación de los monumentos, más allá de su significado conmemorativo. Los monumentos públicos se alzan en las ciudades con el fin de conmemorar acontecimientos, individuos o grupos de personas que han incidido de alguna manera en la cultura e historia nacional, aunque no todos cumplen esa misión ya que algunos solo poseen un carácter decorativo o representativos de distintos símbolos de la ciudad.

Jerez cuenta con, aproximadamente, medio centenar de monumentos públicos, entre los dedicados a instituciones, personalidades, acontecimientos o símbolos de la ciudad. De todos estos sólo una decena son monumentos públicos relacionados con instituciones religiosas, el de San Juan Bautista de La Salle por la loable labor del instituto lasaliano, el de San Juan Bosco en reconocimiento a los salesianos, el de los mercedarios por su vinculación histórica con nuestra ciudad, el de la admirable sor Ángela de la Cruz, el de la jerezana Madre Antonia de Jesús Tirado fundadora del Beaterio, el de Juan Pablo II y el Cardenal Bueno Monreal por la creación de la diócesis de Asidonia-Jerez, el de la Virgen del Rocío y el de las Cofradías cuyas devociones y pertenencia aglutina a miles de jerezanos.  En esa misma línea de reconocimiento a una institución por su labor educativa estaba previsto la colocación de una escultura en la rotonda dedicada a Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús. Con este monumento, se pensaba poner aún más de relieve la labor docente de las Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Una congregación que llegaron a Jerez en 1970 y se hicieron cargo del colegio que hasta entonces habían regentado las carmelitas en la plaza de San Marcos, trasladándose en 1974 a las modernas instalaciones de Montealto, denominado Colegio Virgen del Perpetuo Socorro, donde se han formado a generaciones de jerezanos y jerezanas. El colegio de Montealto ha sido muy importante para multitud de jóvenes, que han crecido en sus aulas, y que hoy conservan su espíritu y sus enseñanzas como un tesoro.

Hasta aquí todo justificado pero surge el problema, ya que la escultura que se piensa colocar no es de una escuadra y un cartabón, ni tampoco de un alumno con la carpeta bajo el brazo, ni siquiera de dudosa calidad artística y de eso habría mucho que hablar, sino que, nada más y nada menos, que de una Virgen, la que allí se venera y aglutina a todos. Entonces algunos de los que nos representan en el Ayuntamiento, también a los católicos, dicen que hay que pensarlo porque choca con la ética y la moral, como si esa escultura no representara a la misma que visitan en Semana Santa, acompañan en su partida hacia Almonte o realizan el tradicional Voto de la ciudad. El gobierno local quiere abrir un debate sobre la colocación de nuevos monumentos de carácter religioso en la vía pública. ¿Por qué sólo los de carácter religioso?
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 15 de enero de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Multitud de fieles que asistieron, en el año 1952, a la inauguración del monumento a la Asunción de María en la antigua plaza de Escribano. Décimo monumento religioso que me faltó mencionar en este artículo.

miércoles, 11 de enero de 2017

CLAMA AL CIELO




Algo que clama al cielo es manifiestamente injusto y produce nuestro rechazo e indignación o es disparatado e inaceptable por irracional o inmoral. Acabó un año e iniciamos otro y el Jerez intramuros sigue clamando al cielo. Muchas promesas y varios planes de actuación que no arrancan, solo algunas iniciativas que aportan algo de luz al negro panorama de un viejo Jerez que lleva demasiado tiempo desmoronándose entre la pasividad de unos, la inoperancia de otros y la impotencia de muchos .

 Fachadas dieciochescas que siguen apuntaladas en calle Barranco y en Juana de Dios Lacoste, solares donde la vegetación crece sin control en plaza Belén, en plaza Cocheras, en calle Cabezas, en Cordobeses, en San Blas, en la cuesta de Orbaneja; antiguos palacios abandonados como los de Montegil o San Blas, con simples lavados de cara como el de Riquelme; cascos bodegueros con los días contados, históricos templos esperando nuevas inversiones para poder hacer frente a la restauración de parte de su rico patrimonio (el retablo mayor de la iglesia de San Lucas sigue esperando financiación para que no se venga abajo, al convento del Espíritu Santo se le acumulan ya demasiados años de cierre, San Juan de los Caballeros debe afrontar obras en su torre-fachada, la iglesia de la Merced necesita arreglos en sus cubiertas), calles desaparecidas como Claustros, Rompechapines, Loreto o cerradas como Pilar, Luis de Isasi, Rincón Malillo o San Onofre; otras con aspectos tercermundistas como Liebre o adyacentes; a lo que hay que sumar las consecuencias del gamberrismo incívico de algunos elementos que se dedican a destrozar lo que es de todos (lozas de Tarifa que se pierden y se sustituyen por cemento, monumentos que se repintan, rótulos de calles que desaparecen y no se reponen, fuentes secas y maltratadas) todo un mobiliario urbano que supone un alto coste de reparación para las arcas municipales.

El Jerez intramuros es el testigo de esa ciudad antigua que nos vio nacer, crecer y madurar como el gran municipio que somos, ese trozo de historia que hemos heredado y que estamos obligados a conservar como el legado de nuestros antepasados, como rica herencia de un ayer sin el cual no podemos entender el presente ni afrontar el futuro.

El próximo 17 de enero los vecinos del casco histórico  han decidido salir a la calle para manifestarse bajo el lema ‘Salvemos el centro histórico’. La marcha comenzará, a las 19 horas, en la plaza del Mercado, pasará por delante de la iglesia de San Mateo, tomará por Ronda del Caracol y seguirá por Muro, Porvera, Larga, plaza del Banco, Tornería, Plateros, Asunción, Letrados, plaza Vargas, Latorre y Consistorio para acabar a las puertas del Ayuntamiento, donde se tiene previsto leer un comunicado.
           Iniciamos un nuevo año, un año en el que la ciudad no debe seguir dando la espalda a ese trozo importante de nuestra historia que aún subsiste entre el trazado de sus viejas murallas. Lo hecho hasta ahora se ve claramente que no es suficiente, porque el deterioro del casco antiguo avanza a pasos agigantados, no basta con la iniciativa privada cuya apuesta es loable o con el parcheo municipal, hay que involucrarse a fondo y sin demora, desde todos los frentes,  para no tener que clamar más al cielo por nuestro maltratado casco histórico.  
 
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 8 de enero de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)  
 
La iglesia del Carmen desde la calle Luis de Isasi que actualmente se encuentra cerrada. A la derecha vemos dos casas que ya no existen y la esquina de la calle Claustros también desaparecida. 
 

sábado, 10 de diciembre de 2016

DIORAMAS


 


            El pasado viernes se dio el pistoletazo de salida a las fiestas navideñas en nuestra ciudad. El encendido del alumbrado, la puesta en marcha del Mercado Navideño en la plaza del Arenal, la inauguración del tradicional Belén Monumental de la Alameda Cristina y de la XXXVI Exposición de Dioramas de Nacimientos de la Asociación de Belenistas de Jerez, junto a la apertura del periodo oficial de celebración de zambombas, abren un ciclo festivo que, un año más, harán única y sumamente atractiva a la Navidad en Jerez.

            Por su singularidad quizás sea la Exposición de Dioramas de Nacimientos la que más público atrae, sobre todo entre los más pequeños, dada la variedad y belleza de las escenas representadas. Cuentan los propios belenistas que fue allá por el año 1979, cuando Manuel Valencia Iglesias, recién elegido presidente de la Asociación de Belenistas de Jerez, pudo admirar en un viaje profesional a Barcelona, una exposición de pequeños belenes alojados en cajas de madera que, bajo el nombre de Dioramas, se mantenían expuestos de manera permanente en la parroquia de Belén de la Ciudad Condal. Era por entonces esta modalidad genuinamente catalana, absolutamente desconocida por los belenistas jerezanos y por tanto en nuestra ciudad y su entorno.

            Fue tal el entusiasmo que produjo en Manuel Iglesias este tipo de belenes, de pequeño formato pero de minucioso y detallista acabado, que la directiva entonces vigente no dudó en adoptarlo para difundir en nuestra ciudad esta nueva posibilidad de construir un Nacimiento. Era entonces la época en que al amparo del argumento de las reducidas dimensiones de las modernas viviendas, se solía renunciar a sacrificar buena parte del espacio vital disponible para la instalación de un Nacimiento tradicional, montaje que requería de mayores espacios.

            Aún recuerdo aquella primera exposición en la entonces sede de la Academia de San Dionisio, actual Sala Pescadería Vieja, y las largas colas de visitantes para contemplar esta novedosa forma de montar un Belén. En el año 1983 la exposición se traslada a los claustros de Santo Domingo que habían pasado a ser gestionados por la recién creada Fundación Andrés de Rivera, allí permanecería la exposición hasta el año 1987 que se muda a la sala expositiva Callejón de los Bolos, donde se monta durante dos años consecutivos, para en 1989 volver a los claustros de Santo Domingo que es lugar donde continuó celebrándose hasta el cierre del recinto en 1999, volviendo entonces y de nuevo al Callejón de los Bolos. Tras la reapertura del conjunto monumental de los claustros de Santo Domingo la exposición ha vuelto a tan emblemático lugar.

            Hoy los Dioramas jerezanos son conocidos mundialmente puesto que, a petición de numerosos organismos oficiales, entidades públicas y privadas, comercios, asociaciones, etc.,  han sido expuestos en muchas localidades, causando admiración y todo tipo de elogios por su lograda realización. En Jerez los Dioramas han calado profundamente en las tradiciones navideñas jerezanas, siendo esta anual exposición una cita obligada por la que desfilan año tras año, decenas de miles de personas.

Sirvan estas líneas de publico agradecimiento a cuantos artistas y artesanos belenistas nos han deleitado cada Navidad con estas obras de arte que rememoran, en tan pequeño espacio pero con maestría admirable, el acontecimiento más grande de la humanidad, el que cambió la historia del mundo, un hecho transcendental y único, sobre todo para la vida cristiana: EL NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS. 
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo  4 de diciembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Año 1999. Exposición de Dioramas de la Asociación de Belenistas de Jerez montada en la antigua bodega "Callejón de los Bolos", 
 
 
     
           

jueves, 1 de diciembre de 2016

ALTILLO DE ALTURA





Siempre me llenó de curiosidad esa finca que, al final de la Avenida, en Jerez la Avenida siempre ha sido la de Álvaro Domecq, se escondía entre una frondosa arboleda por donde paseaban tranquilamente pavos reales y patos, entre cuya maleza se adivinaba una capilla de estilo medieval y una cristalera que daba paso a una casa donde todo era misterio.  Pasado el tiempo pude conocer que se llamaba El Altillo y que allí vivían descendientes del fundador de González Byass.  Fue en 1908 cuando su nieto Cristóbal de la Quintana, contrajo matrimonio con su prima hermana Margara González Gordon y estableció la residencia familiar en aquella finca donde vivió con sus siete hijas, las conocidas como Niñas del Altillo, que crecieron en aquel vergel en una educación de amor no sólo a la naturaleza y a los muchos animales que deambulaban por la finca, cuidados con mimo por estas hermanas, sino también a sus semejantes, que siempre estaban dispuestas a ayudar, una generosa actitud que les hizo ganarse el respeto y la admiración de todos los que las trataron.

 El Altillo, con la familia de las hermanas De la Quintana González-Gordon, era una auténtica escuela de las buenas costumbres, dentro de la más exquisita educación victoriana. Salvo una de ellas todas permanecieron solteras y siguieron viviendo en tan bucólico lugar hasta el final de sus días. Antes de que dejaran este mundo llegarían los lamentables sucesos que todos conocemos.

Afortunadamente aquel oasis, aquel pulmón verde al final de la Avenida, no sucumbió a la ambición especuladora y la altura de aquel lugar, altura por su situación en un cerro, altura por la calidad humana y altísimo nivel cultural de las que lo habitaron, tendrá próximamente un fin que tiene mucho que ver con esa condición humanitaria y social que siempre inspiró a las hermanas De la Quintana.   

Un testigo que ahora Universo Santi tomará con fuerza y unirá al legado de Santi Santamaría para que la Finca El Altillo vuelva a ser ese vergel en lo mejor de Jerez donde convivan Solidaridad, Naturaleza, Cultura y Gastronomía. Un proyecto que contará con un centro de formación en hostelería para personas con discapacidad así como una escuela de jardinería. En este sentido, la intención es crear una huerta ecológica con productos de la tierra en el mismo espacio y un centro de investigación en acuaponía e hidroponía. Entre las finalidades principales de Universo Santi se encuentra favorecer la integración laboral y social de personas con discapacidad para su vida autónoma e independiente, además de vincular la oferta a la memoria del chef Santi Santamaría y su apuesta por la excelencia en la restauración utilizando productos de la tierra. Todo un acierto que vendrá a ennoblecer aún más este hermoso y privilegiado espacio donde se respira humanidad y naturaleza por todos sus rincones.

Como apunta Purificación González de la Blanca en su libro El invierno de las rosas las hermanas de la Quintana vivieron el fin de una época derrochando bondad, generosidad, saber estar, elegancia y distinción. Ahora con esta nueva iniciativa para El Altillo la altura de miras no se perderá y esas rosas, que con tanta fuerza lucharon para que no le arrancaran de esas tierras que le hicieron florecer, seguirán impregnando con su aroma esa finca melancólica y misteriosa como si llegara para ella una nueva primavera.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 27 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
 
Imagen retrospectiva de El Altillo
 
Reunión familiar en El Altillo.


 
       

 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

NORMAS DE URBANIDAD


 


 La urbanidad es el comportamiento acorde con los buenos modales que demuestra buena educación y respeto hacia los demás. De mi paso por el colegio se me han olvidado muchas cosas porque el tiempo hace volar conceptos de la memoria, sin embargo hay otros que se quedan para siempre. Entre las cosas que no se me olvidan y que me ensañaron primero mis padres y después aquellos profesores de La Salle, que tanto empeño ponían en nuestra educación, eran esas normas de urbanidad a las que daban más importancia incluso que a los aprobados.

Desde el primer momento sabíamos que si hay una persona mayor, una embarazada o una persona con muletas, se le dejaba pasar delante y se le facilitaba el paso. En el autobús a estas personas, sin dudarlo, había que dejarle el asiento. Nos insistían que cuando fuéramos por la acera con la abuela había que dejarle la parte más cercana a la pared y el balaustre en la escalera. A las personas mayores había que ayudarla a cruzar la carretera, a llevar la compra, o al menos, ofrecernos a ello. Que la preferencia siempre es del camina por su derecha. No se podía escupir, ni tirar papeles, ni pipas al suelo. Cuando alguien hablaba había que escucharlo, y nunca se interrumpía a un adulto. No debíamos hablar al oído con otra persona delante. A los padres y otros adultos encargados de nuestro cuidado había que obedecerlo y no se les contestaba ni gritaba. Las cosas habían que pedirla "por favor", y dar siempre las "gracias". El mobiliario urbano había que cuidarlo y utilizar las papeleras y los ceniceros…. Comportamientos que parecen que se están perdiendo.

         Y una de las cosas que nos enseñaron nuestros profesores, a los que siempre había que llamar de usted y con el don por delante, nada de ciudadano Felipe y cosas por el estilo, era que por mucha confianza que tengamos en una casa ajena, no debíamos decir ni hacer nada que pueda desagradar, incomodar, molestar a quien nos escuche o vea. Al entrar en los lugares siempre era obligatorio saludar y al irnos debemos despedirnos. Y si el que entraba en la clase era un superior, más aún si era una autoridad, el jefe de estudios o el director, todos debíamos levantarnos e igualmente cuando se marcharan.

Viendo lo ocurrido esta semana en la apertura solemne de la nueva legislatura de las Cortes Generales, en donde hubo parlamentarios que olvidaron esas normas básicas de urbanidad o la obviaron intencionadamente, habría que preguntarse ¿Dónde fueron educados esos parlamentarios que dicen ser representantes del pueblo? ¿Les enseñaron de pequeño esas normas de urbanidad o es que, también, eso es algo desfasado para ellos?  

         La urbanidad no se limita estrictamente a enseñarnos las consideraciones que debemos guardar en sociedad, sino que una vez adquiridos estos hábitos hay que ponerlos en práctica para una correcta convivencia entre todos. Afortunadamente hay profesores que aún siguen empeñados en que esas normas de urbanidad no se pierdan, para que cuando los niños de hoy maduren no se les olviden el trato y el respeto que merecen los demás, especialmente cuando sean ellos  quienes deban dar ejemplo ante los ciudadanos, tanto en las instituciones como ante las autoridades, más aún cuando ese respeto ya no sea al director del colegio sino a todo un Jefe del Estado.
 
          (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 20 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
El recordado Hermano Ricardo Gil, del colegio La Salle de la Alameda Cristina, dando instrucciones a sus alumnos.
    

 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

ZAPATERÍAS


 


No voy a hablar de la herencia que el presidente Zapatero dejó a Rajoy tras su marcha de la Moncloa cuando el nuevo gobierno se enfrentó a los 16.000 millones que había que sanear en Sanidad, 62.000 en el sistema financiero o 20.000 en infraestructuras, porque de toda su herencia al completo ya se encargan los analistas del llamado zapaterismo. Ni de las meteduras de pata del que fuera concejal madrileño de cultura Guillermo Zapata. Ni siquiera de los logros del libertador mexicano Emiliano Zapata. Voy a hablar de algo mucho más simples como son las tiendas de zapatos. Y viene al caso dada la expectación levantada recientemente por el anuncio de que en Jerez se va a instalar una fábrica de zapatos, que ofrecerá un número considerable de puestos de trabajo, cifra que aún está por ver, ya que las informaciones ofrecidas estos días varían considerablemente.

La industria zapatera parece que está de moda, esta misma semana se ha conocido que el emprendedor jerezano Abraham Zambrana, Premio Ciudad de Jerez 2015 a la creación por su marca de calzado, ha inaugurado un establecimiento en la pedanía en la que nació, la Barca de la Florida, y no es extraño comprobar cómo algunos de los locales comerciales que se quedan vacíos se reabren como zapaterías, debido a la gran variedad de calzado existente en la actualidad tanto para hombre como para mujer, incluso por la influencia de la moda unisex.

Desde mediados del siglo XVIII, es decir, desde el principio del período llamado Revolución Industrial, la industria del calzado empieza a consolidarse con el empleo de mano de obra, la numeración del calzado y el montaje de industrias destinadas a la fabricación de zapatos.[] La historia de la zapatería en Jerez viene de antiguo pues ya en el siglo XVI se conoce la constitución de una hermandad profesional de los que se llamaban artistas autores que aglutinaba al gremio de zapateros, fue aprobada el 24 de mayo de 1603, tenía por titulares a los Santos Mártires Crispín y Crispiniano y estaba establecida en la antigua capilla de Ntra. Sra. de Loreto, situada en lo que hoy es la Basílica del Carmen. A principios del siglo XX existían en Jerez varios oficios relacionados con el calzado, desde las alpargaterías a los zapateros a medida o los almacenes de calzado, actuales zapaterías, como la P.U. frente al Gallo Azul, La Elegancia en la calle Corredera, La Realidad en la Lancería, La Iberia en la calle Algarve o El Porvenir en la calle Larga 11 y 13. Hace cincuenta años tiendas de calzado como las de Pedro y Esteban Herrero o Ramón y Vicente Valero, Astorga, Bonanza, Bambino o Ciudad del Betis suministraban de zapatos a todo Jerez, luego llegarían las grandes superficies proliferándose aún más las zapaterías. Señal de que es un negocio que no decae con el tiempo ya que existen evidencias de que desde los orígenes de la humanidad el hombre ya utilizaba pieles de animales y fibras vegetales para proteger sus pies, elaborando cubiertas y sandalias. 

Bienvenida sea, por tanto, esta nueva fábrica de calzado a Jerez que vendrá a dar un paso más en la creación de empleo y riqueza para la ciudad. Cuentan que el trabajo será muy específico y muy técnico así que esperemos que la apuesta tenga éxito y la multinacional encuentre aquí la horma de su zapato.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de diciembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
"LA BOTA DE ORO", clásico negocio jerezano de zapatería perteneciente a la familia Herrero que estaba establecido en la calle Doña Blanca.
 

 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

MINISTRO Y DE JEREZ


 
 
Ha sido toda una sorpresa la llegada del jerezano Alfonso María Dastis Quecedo como nuevo ministro de Asuntos Exteriores. Dastis ha sido asesor ejecutivo en el gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores, consejero en la Representación Permanente de España ante la Organización de las Naciones Unidas, vocal asesor en el gabinete de Presidencia del Gobierno, director de la unidad de apoyo del comité organizador de la Presidencia Española de la Unión Europea de 2002 y secretario general de Asuntos Europeos. En 2004 fue nombrado embajador de España en el Reino de los Países Bajos y hasta diciembre de 2011 era coordinador COREPER en la Representación Permanente ante la Unión Europea en Bruselas. Un jerezano de gran prestigio en el campo diplomático que ahora, a sus 61 años, llega al gobierno de la nación tras una brillante trayectoria.

La ciudad de Jerez ha aportado a la nación española, durante su larga historia, importantes personalidades que han desempeñado, muy dignamente, el cargo de ministro en el gobierno de nuestro país. Uno de los más destacados ministros, entre los nacidos en Jerez, fue  Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, también conocido como Duque de Almodóvar, (Jerez de la Frontera, 15 de diciembre de 1850 – Madrid, 23 de junio de 1906). Político español, diputado liberal en las Cortes, vicepresidente del Congreso y de la Comisión de Presupuestos, ministro de Estado durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena y durante el reinado de Alfonso XIII. Fue el político español que firmó el Tratado de París. La calle Larga llevó durante años su nombre, hoy únicamente una placa en su casa de la calle Lealas perpetúa en Jerez su memoria.

Han sido más los jerezanos que ocuparon carteras ministeriales: Domingo José Pérez de Grandallana (Jerez 1752 – Madrid 1807) Ministro de Marina e ilustre escritor naval. Rafael Arístegui y Vélez, I Conde de Mirasol (Jerez 1794- Madrid 1863) prestigioso militar y ministro de Marina, de la Guerra y de Fomento.  Miguel López de Carrizosa y de Giles, II marqués de Mochales (Jerez de la Frontera, 1857-Madrid, 21 de julio de 1919), abogado y político español, senador []y diputado, que fue ministro de Abastecimientos poco más de un día, debido a su fallecimiento en el cargo al día siguiente de tomar posesión. Francisco Moreno Zuleta (Jerez de la Frontera, 4 de agosto de 1880 - Madrid, 3 de julio de 1963) también abogado y político español, que desempeñó los cargos de ministro de Economía Nacional y de Hacienda durante la dictadura del general Primo de Rivera y Manuel Lora-Tamayo Martín (Jerez de la Frontera, 26 de enero de 1904 - Madrid, 22 de agosto de 2002) fue un político y prestigioso científico español, ministro de Educación y Ciencia desde 1962 a 1968 y presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas entre 1967 y 1971. En esta lista se podría incluir también a Miguel Arias Cañete, dos veces ministro de Agricultura en el periodo 2000-2004 y en el 2011-2014, que aunque nacido en Madrid ha desempeñado casi toda su vida profesional en Jerez.

El nombramiento de Alfonso María Dastis como ministro de Asuntos Exteriores viene a sumarse al elenco de ministros jerezanos que, desde tan alta responsabilidad, han prestado su servicio a España. Una aportación jerezana al gobierno de la nación y una oportunidad más para que el nombre de Jerez siga rompiendo fronteras. 
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ  el pasado domingo 6 de noviembre de 2016)
 
Ministros mencionados en este artículo (Montaje realizado por el historiador Antonio Mariscal Trujillo)