jueves, 21 de junio de 2018

MINISTRO POR UN DIA




Reina por un día fue un programa español estrenado en 1964 en TVE. De las manos de los presentadores José Luis Barcelona y Mario Cabré, el programa tenía como objetivo realizar los sueños de las mujeres de la España de los años 60. Las que aspiraban a ser nombradas "reina por un día", tenían que mandar un escrito a la redacción de TVE detallando sus sueños, tales como reencontrarse con un familiar perdido, objetos materiales o viajes entre otros. La ganadora o seleccionada por el equipo del programa para ser reina, era coronada simbólicamente y acomodada en el trono.

Para muchos españoles el llegar a ser ministro es una de sus metas en la vida, unos lo consiguen por medio de la política y otros por su nivel profesional. Entre los nuevos ministros recientemente nombrados el que más ha causado sorpresa su designación ha sido el de la cartera de cultura y deportes, el periodista y escritor Máxim Huerta, un ministro que por sus problemas con hacienda se ha visto obligado a dimitir con tan poco tiempo en el cargo que ya hay quien lo ha calificado como el ministro más breve de la actual democracia española.

Si bien es el más breve desde la muerte de Franco no lo es de la historia de España ya que hubo un ministro en el siglo XIX, concretamente el marqués de Mochales, Miguel López de Carrizosa y Giles, jerezano, que solo fue ministro un día, como aquellas reinas de la recién estrenada TVE. Nacido en Jerez en 1857,era hijo de los marqueses de Casa Pavón. Estudió derecho en Sevilla.Senador en Cortes por las provincias de Cádiz y Orense y vitalicio desde 1908,ejerció como ministro de Abastecimientos entre el 20 y el 21 de julio de 1919,fecha de su muerte. Falleció repentinamente tras unas deliberaciones del Consejo del Ministros,en Madrid. Siendo un activo parlamentario apoyó eficazmente la comercialización de los vinos de Jerez y no despreció su participación en las tareas ejecutivas. Fue Director General de Propiedades y Derechos del Estado. Director General de Correos y Telégrafos. Secretario de la Comisión de Tratados del Senado. Subsecretario del Ministerio de Hacienda. Presidente de la Comisión de Presupuestos del Congreso. Presidente de la Comisión de Incompatibilidades. Vocal de la Junta de Aranceles y Valoraciones. Vocal del Instituto de Reformas Sociales y Vicepresidente del Congreso de los Diputados. Ministro de Abastecimientos en el Gabinete del presidente Joaquín Sánchez de Toca, donde encontró la muerte el día siguiente de su toma de posesión.

La céntrica y jerezana calle Honda llevó muchos años el nombre de Marqués de Mochales en honor a quién con tanto empeño sirvió a su tierra y a toda la nación. Al cumplirse el próximo año el centenario de su inesperado fallecimiento sería el momento de recuperar el nombre de Marqués de Mochales para una nueva vía de la ciudad, en recuerdo y homenaje a este insigne jerezano.

El historiador Manuel Ruíz Lagos nos cuenta que  la misma mañana de su óbito, el marqués de Mochales había hecho las siguientes declaraciones: “Nosotros venimos, y es nuestro motivo principal el restablecer la vida de relación parlamentaria que estaba perturbada. Si conseguimos que el diálogo se pueda establecer entre las oposiciones y el banco azul, creo que habremos prestado un servicio al país y al mismo régimen parlamentario”. Aquellas declaraciones cobran hoy plena actualidad.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo  17 de junio de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Referencia al fallecimiento del marqués de Mochales en el periódico ABC
 
  

lunes, 18 de junio de 2018

ALMACENES TOMAS GARCIA


 

Leíamos en este mismo medio, hace unos días, una información del compañero Paco Aleu sobre el nuevo uso que se le va a dar al edificio de los antiguos Almacenes Tomás García en la calle Lancería. Un original edificio de fachada modernista con cierros de hierro y una magnífica decoración cerámica que da una nota de color a tan céntrica calle. Sobre la historia de esta emblemática y señorial tienda de tejidos que, durante años, formó parte de una época dorada del comercio jerezano, contaba mi amigo Manolo González de la Peña que el padre de su bisabuelo Tomás García, venía a Jerez, desde Soria, con una piara de burros cargados de telas. Hacia toda la Ruta de la Plata. Aquí, en Jerez, tenía un cliente que le dijo que le dejara a su hijo Tomás para que fuera aprendiendo en el negocio de los tejidos. Después de un tiempo, su abuelo Tomás, se buscó un socio bodeguero y se estableció por su cuenta, creando su propio negocio que al principio llamó García y Compañía. Tuvo nueve hijos. Cuatro varones: Raimundo, Tomás, Vicente y José y cinco hembras, Petra, Juana, Ana, Feliciana y Carmen. Raimundo y José, continuaron con el negocio. Al morir Raimundo, joven, fue José el que cogió las riendas de Almacenes Tomás García. Después de fallecer, su hijo José Antonio (Nono) y su hija Fina, estuvieron al frente del negocio hasta que lo traspasaron o vendieron.

Para muchos jerezanos Almacenes Tomás García fue uno de los comercios más prestigiosos y tradicionales de la ciudad. La nobleza de su mobiliario, sus estanterías, mostradores y vitrinas daban empaque a todo el local. Características eran esas sillas siempre dispuestas para acoger a clientes que venían en busca de tejidos de calidad o a esas madres y abuelas que acudían con sus hijas o nietas en busca de Manolo Monroy para asesorarse a la hora de elegir sus trajes de novias.  Arana, Cazalla, Lozano, Guillermo y Armando en la sastrería, Carlos, Alfonso, José María, Francisco de los Reyes fueron algunos de los empleados experimentados y profesionales, de agradable trato y de plena confianza que pasaron por esta casa. Un referente, sin duda, de Almacenes Tomás García fue Manolín González, un empleado histórico, no en balde fue su abuelo Aureliano cuñado de uno de los socios propietarios, el que trajo a su padre en el año 1914, con casi 12 años, a estos almacenes, permaneciendo tras el mostrador hasta pasados los ochenta años..

Ahora este singular edificio que albergó a los Almacenes Tomás García, mantendrán la actividad comercial en sus bajos y sus viviendas pasarán a ser apartamentos turísticos. Los tiempos cambian pero la huella del pasado permanecerá para siempre en el edificio. Estamos retrocediendo en calidad y en la diversidad de tiendas clásicas, dilapidando nuestra memoria y potenciando una imagen urbana vulgar y anodina. Fuimos hace tiempo una ciudad emblemática por acoger un comercio de auténtica categoría, de lo que hoy queda muy poco. Preciosos comercios tradicionales, como lo fue Almacenes Tomás García, bastantes de los cuales  han sido sustituidos por negocios de la globalización. Cada día que pasa es más urgente definir un modelo de comercio para el centro de la ciudad y su casco histórico, estableciendo una política de protección de su patrimonio y promoviendo planes para salvaguardar un tipo de comercio que forman  parte también de la propia identidad de la ciudad.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de junio de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Don Tomás García (a la izquierda) con sus empleados.
 
Fotografía del ayer de los Almacenes Tomás García.


 
 

 

jueves, 14 de junio de 2018

LAS JOSEFINAS




En los últimos tiempos las órdenes religiosas han venido lanzando la voz de alarma de las dificultades que vienen encontrando para seguir manteniendo esas casas que por su antigüedad y elevados costes necesitan de unos ingresos que no tienen. Todo esto unido a la edad tan avanzada de muchas de las religiosas que necesitan incluso cuidados especiales y a una falta de vocaciones que dan pocas esperanzas de futuro para mantener comunidades.

Se marcharon las dominicas del Espíritu Santo, quedando uno de los monasterios más antiguo de la ciudad completamente vacío, con un magnífico templo de lo mejor del arte renacentista local y con un futuro incierto; nos dejaron las religiosas del Servicio Doméstico cuyo espléndido palacio es hoy sede del Obispado de Asidonia-Jerez, se fueron las Hermanitas de los Pobres, tras una ejemplar entrega a la ciudad de más de un siglo; nos dijeron adiós las Siervas de María, otra loable institución entregada por entero a los enfermos e impedidos; los Cartujos forman parte ya de la rica historia local y más recientemente franciscanos, jesuitas y capuchinos ya no cuentan con comunidades en Jerez. En  el aspecto educativo las congregaciones religiosas del Santo Ángel, Carmelitas y Compañía de María también se marcharon, los Hermanos de La Salle han reducido sus tres comunidades a una y si nos metemos en el pasado, podemos seguir recordando cuantas comunidades pasaron por la ciudad y hoy son ya un remoto recuerdo del ayer, Concepcionistas, Agustinos, Trinitarios, Franciscanos Alcantarinos, Benedictinos, etc. forman el elenco de ese Jerez de celdas y hábitos que en el mejor de los casos solo nos queda parte de su rico patrimonio monumental.

            La última noticia que nos llega nos habla de la marcha de nuestra ciudad de la comunidad religiosa de las Hijas de San José, conocidas como Las Josefinas, que, al igual que ya hicieron las religiosas de la Compañía de María, mantendrán su centro educativo y con el mismo espíritu pero cediendo las instalaciones y su titularidad a nuevos rectores.

            El Instituto de las Hijas de San José fue fundado por el Padre Francisco Butiña, llamado el Padre de los pobres, y la Madre Isabel de Maranges, ambos gerundenses. Las Hijas de San José recibió la aprobación pontificio el 14 de noviembre de 1902, sus primeras fundaciones fueron en Cataluña y pronto extendieron su radio de acción por España, Europa y América. A Jerez llegan el 17 de octubre de 1951 y se establecen en una casa facilitada por el Ayuntamiento en la Barriada de la Plata, donde comenzaron a impartir clases de preescolar y enseñanza primaria. En diciembre de 1970 se inauguró el nuevo colegio de las Hijas de San José, situado en la Avenida de los Marianistas. En 1973 abrieron otra casa en la calle Santa Catalina de la Barriada de San José, con la dedicación a obras apostólicas y sociales.

            Desde entonces la congregación ha seguido siendo fiel a los principios de sus fundadores, la evangelización y la promoción de la clase obrera mediante la santificación del trabajo y las actividades propias en el campo de la enseñanza, la labor sanitaria y la promoción de las obras sociales. Unos principios que seguirán manteniendo en Jerez gracias al acuerdo con la Fundación Xafer que hará posible que esa pastoral que, durante tantos años, ha sido la seña de identidad cristiana de Las Josefinas siga siendo su referente como centro educativo. 
            (Artículo que publiqué el pasado 8 de abril de 2018 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ. La comunidad educativa del colegio Hijas de San José, conocido popularmente como 'Las Josefinas', rindió homenaje en la tarde noche del pasado viernes 8 de junio a las hermanas de la Congregación por sus años de servicio, entrega, trabajo y compromiso social con los más desfavorecidos y su labor Pastoral en Jerez desde su llegada en 1951) .
 
Foto del ayer que recoge las Primeras Comuniones de alumnas de las Josefinas en la parroquia de Santa Ana, cuando aún no había sido levantado el actual colegio de la avenida de los Marianistas.
   
 

 

viernes, 1 de junio de 2018

UN PALACIO PARA LA EXCELENCIA




Un año más el jerezano palacio del Virrey Laserna ha recibido el Certificado de Excelencia de TripAdvisor. Un galardón que rinde homenaje a determinados alojamientos, atracciones y restaurantes que demuestran constantemente un compromiso de excelencia en la hospitalidad. Este premio viene a reafirmar la excelencia de un palacio que no solo se ha mantenido a través de los siglos sino también que se ha ido engrandeciendo y enriqueciendo por sus sucesivos propietarios, ilustres jerezanos que han dado prestigio y excelencia a esta admirable mansión que es un museo a las artes suntuarias y que, además, forma parte de páginas destacadas de la historia local y nacional.

            Excelencia de un edifico que tuvo como primer poseedor cristiano en Basco Martínez de Truxillo, abuelo de Juan Martínez de Truxillo el primero de los trece regidores de Jerez, pasando posteriormente a la noble familia de los Martínez de Hinojosa y, a través de ella, a manos del Virrey Laserna, personalidad que da nombre al palacio. Excelencia, por tanto, de unos propietarios ilustres que alcanzaron gran relevancia como el propio José de la Serna Martínez de Hinojosa, jerezano que tras una destacada y heroica trayectoria militar llegó a desempeñar, durante cuatro años, el cargo de Virrey y General en Jefe de Perú por cuya eficaz labor en el desempeño de sus funciones fue recompensado con el título de Conde de los Andes. La excelencia no quedó en el virrey ya que, con el paso de los años, le sucede en el título y en la propiedad de la casa Francisco Moreno Zuleta, VI Conde de los Andes, Marqués de Mortara, Caballero de la Real Maestranza de Sevilla, Grande de España. Fue diputado por la circunscripción de Cádiz, subsecretario de la Presidencia, vicepresidente del Congreso, Senador, Ministro de Economía Nacional y Ministro de Hacienda, entre otros cargos de importancia. Nació en Jerez de la Frontera en 1881 y fue uno de los jerezanos más importante de la primera mitad del siglo XX. Excelencia también, pero esta vez literaria y gastronómica, en la persona de otro jerezano Francisco Moreno Herrera, VII Conde de los Andes.

             Y excelencia sobre todo en un palacio que tiene orígenes en el tiempo de los árabes y que adquirió su impronta neoclásica a finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando aumentaron el número de estancias, el mobiliario se hizo más rico y se engalanaron artísticamente como respuesta a una vida social más intensa a imitación de la moda de los salones de París. 

            Una excelencia a la que se le suma ahora la loable apuesta que han hecho sus actuales propietarios para ponerlo en valor, abriéndolo al turismo y a otras actividades culturales y lúdicas que garanticen su conservación y el disfrute de todos. Excelente iniciativa que viene a sumar un atractivo más a la oferta turística de la ciudad. Todo un ejemplo para poder mantener inalterables esos museos ocultos que forman el elenco de casas palacios que la historia nos ha legado y aún mantienen sus esplendores.

 La excelencia es una virtud, un talento o cualidad, lo que resulta extraordinariamente bueno y también exaltable. El concepto equivalente de excelencia en la filosofía musulmana es Ihsan que significa "puedes elegir de lo que está floreciendo".  Ojalá la iniciativa privada opte también por elegir apuestas como éstas del palacio del Virrey Laserna que no ha dejado nunca de florecer.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 27 de mayo de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
José de la Serna y Martínez de Hinojosa, Virrey de Perú
 

 

sábado, 26 de mayo de 2018

LA ESPAÑA TRAGICA




         Hace justamente un siglo se produce en nuestra demarcación una intensa agitación social, conociéndose como “trienio bolchevique” (1918-1921), llamado así por la revolución rusa de Octubre de 1917. En mayo de hace un siglo nace la Federación Regional Obrera Andaluza. Uno de sus primeros objetivos fue la coordinación de acción entre los trabajadores del campo y los obreros fabriles, aunque los resultados no fueron los deseados. Otro de sus objetivos fue el de romper el tradicional aislamiento existente entre la Andalucía Oriental y la Occidental. Las primeras protestas tienen lugar en Sevilla y Málaga. En julio de 1918, en Jerez, CNT y UGT se manifiestan conjuntamente. Un periodo enmarcado en la crisis de la Restauración, en la que se produjeron importantes conflictos sociales en España, utilizándose habitualmente la expresión de forma restringida para referirse a las revueltas, manifestaciones y huelgas que se produjeron en la mitad sur de España, especialmente en el campo andaluz.

Fue en 1918 cuando se convocan las primeras huelgas generales y según reseña el Diario “El Guadalete” la provincia de Cádiz padece problemas económicos. En Jerez, su primer edil Marcelino Picardo Celis y el teniente de alcalde Pablo Porro Bermejo fueron los encargados de calmar las necesidades más perentorias.

Aquel año de 1918 llega a Jerez un grupo de cineastas dirigido por Rafael Salvador para rodar el film “La España Trágica”. Esta producción, sobre el mundo del toro y el bandolerismo, tendría un gran éxito y años más tarde se rodaría “Tierra de Sangre”, contando en sus primeros papeles con el torero, actor, fotógrafo y realizador de cine español Antonio Calvache, bautizado en la iglesia de San Miguel de Jerez de la Frontera, donde transcurrió su infancia y adolescencia antes de trasladarse a Madrid. Era hermano pequeño de los también fotógrafos Diego Calvache Gómez de Mercado [] y José Calvache Gómez de Mercado —que firmaba con el nombre de «Walken»—. Después de ganarse gran prestigio en el mundo de la fotografía su situación económica se fue deteriorando y al final de su vida vivía, en la calle Atocha de Madrid, vendiendo las fotos de su mejor época en el rastro madrileño y carteles taurinos en las Ventas. Murió en la más absoluta soledad y abandono en 1984.

Tanto aquel “trienio bolchevique”, como esas huelgas generales, como la propia vida de Antonio Calvache o de su hermano José, que murió en la Guerra Civil, nos viene a hacer presente esa España trágica, de desigualdades entre regiones, de conflictividad laboral, de revueltas y de injusticias sociales y podría haber servido para otra película con igual título a la que se rodó hace un siglo.

Seguro que más de una persona que lea estas líneas está pensando que aquella España de hace un siglo se parecía a la España actual. Lo vivido,  o más bien oído, esta pasada semana en la política catalana, con motivo de la elección y posterior toma de posesión del nuevo presidente autonómico de Cataluña, nos sigue haciendo presente esa otra “España trágica” peliculera que desde el secesionismo nos han querido vender, cuando el desafío independentista encaja más con "La gran mentira", film de los años 50 dirigida por Rafael Gil y con guión de Vicente Escrivá. Lo ocurrido esta pasada semana en Barcelona más que una película es una pesadilla de la que la inmensa mayoría de los españoles deseamos despertar de una vez. 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 20 de mayo de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
 
 
 
  

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viernes, 18 de mayo de 2018

MANTENER LA ESENCIA




Estamos en tiempos de ferias, días para la fiesta y la fiesta, según los analistas, es uno de los actos o acciones colectivas que los grupos humanos realizan con mayor frecuencia, entraña muchas formas de sociabilidad y como un medio de manifestación social está ligada a las variadas esferas e intereses de poder en virtud de ser un campo propiciatorio de interacciones sociales. Ella sirve como punto de encuentro creando, en algunos casos, un espacio de unanimidad y en otros, construyendo territorios de lo diferente de tal manera que modela lugares de diversidad. La fiesta crea un ambiente nuevo al romper la rutina diaria y al mismo tiempo es una intensificación de la vida en un lapso corto de tiempo, algo que permite construir escenarios donde se manifiesta la incertidumbre de lo fugaz, el desorden del descontrol, el desvanecimiento de las fronteras y también una sensación de la alegría que al mismo tiempo puede servir de tablado de un orden reglado, de un control social, la superposición de la inherencia frente a la regresión y de la puesta en escena de lo desigual sobre la base de un mismo concepto que une.

 Para considerarla como objeto histórico mucho se debe a los aportes del folclore. No hay fiesta sin reminiscencias a sus esencias. Para poder percibir su esencia vale la pena adentrarse en su historia y en el peso de la tradición. Motivo por el cual las innovaciones que sobre ella se apliquen no pueden hacer olvidar la esencia de la fiesta sino de reforzar su fundamento para  potenciar sus señas de identidad, algo en lo que se vienen empeñando los distintos municipios andaluces.

Para la metafísica, la esencia es la realidad persistente más allá de las modificaciones que surgen por lo accidental; esto quiere decir, en otras palabras, que independientemente de los cambios superficiales que atraviese una persona o cosa, su esencia (que representa los rasgos que los hacen únicos) se mantendrá intacta.

Como ya se ha dicho en otras ocasiones al finalizar la celebración de la Feria del Caballo es el momento para volver a calibrar la seguridad en el recinto ferial, para repasar las ordenanzas municipales con respecto a carruajes y caballistas, para tomar medidas en el caso que se hayan incumplido la normativa con respecto a las casetas, para afianzar lo bueno y para corregir lo que haya que mejorar. Y si hay algo que, sin duda, habrá que recuperar y potenciar es la cultura ferial esa que va encaminada a la preservación de las manifestaciones de nuestras raíces, nuestras costumbres, nuestras tradiciones y los signos de identidad local que compartimos, en definitiva aquello que conforma la propia esencia de la Feria del Caballo.

La Feria de Jerez, sin perder aún su esencia, ha evolucionado tanto en aspectos positivos como negativos y presenta actualmente situaciones que ya no pueden calificarse de síntomas porque son auténticas realidades que están reclamando a voces una respuesta.

Aún estamos a tiempo de que entre todos, jóvenes y mayores, adjudicatarios de casetas y caseteros, caballistas y coches de alquiler, jerezanos y visitantes, coordinado todo por el Ayuntamiento y sus técnicos municipales seamos capaces de seguir engrandeciendo nuestra simpar Feria del Caballo, introduciendo los cambios que fuesen necesarios pero manteniendo inalterable la esencia de nuestra gran fiesta, esencia que es lo que afianza su identidad y le ha dado fama en el mundo.
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de mayo de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Antiguos carteles anunciadores de la feria jerezana

jueves, 10 de mayo de 2018

CABALLOS Y MOTOS




En uno de esos foros en los que los aficionados al motociclismo intercambian opiniones y sentimientos sobre el mundo de las dos ruedas pude leer lo siguiente:

“Hace un precioso día y mi cuerpo me pide montar, me enfundo mi pantalón de moto como el de un vaquero en el campo, mis botas, no tienen espuelas pero si refuerzos metálicos, mi chaqueta como el gabán de un polvoriento vaquero, mi casco es como un gorro tejano y las llaves un colt del 45. Me cuesta ya con los años subirme al caballo, es cada día más alto al igual que mi moto parece que va creciendo ¿Crecen las motos con el paso del tiempo? Me subo a ella y tengo que meterle un poco las espuelas para maniobrar en el bóxer (mi garaje) por fin consigo salir marcha atrás, la moto suelta algunas coces, pero está ansiosa como mi caballo, ansiosa de esos caminos negros de la carretera que a mi caballo tampoco le gustaban. Ciño mis piernas, las botas en los estribos, el manillar suelto como las riendas de mi caballo. Tanteo con mis rodillas y el animal obedece, giro a la derecha, después a la izquierda y el aire me golpea en la cara. Subido al infinito pongo una mano en jarras es una monta campera o vaquera, acelero y se lanza al galope tendido devorando kilómetros y la hago tranquilizarse para descansar al trote corto y muy recogida ahora al paso, muy despacito y un toque en su oreja derecha y de nuevo sale despeinado con su crin al viento. Ya por fin, paro en una terraza, la aparco sobre la pata de cabra como el vaquero delante del bar amarra su caballo y me siento a contemplarla con cuidado de los cuatreros que viendo una montura tan hermosa se pueden cegar en el deseo de poseerla.”

            No sabía el autor de este relato si esta fantasía tenía algo que ver con las técnicas de conducción, hablaba de sensaciones y esta era la suya, hablaba de horizontes y se sentía en su moto como un vaquero cruzando el Oeste Americano o más bien como un jinete jerezano cabalgando por las dehesas o desacelerando para recorrer al trote el Real de la Feria del Caballo.

La coincidencia este año de los dos eventos feriales, la del campeonato de motociclismo y la Feria del Caballo, han hecho posible esa fusión entre el noble animal y la máquina, entre la naturaleza y la técnica, entre esa sensación de sentirse centauro sobre cuatro patas o sobre las dos ruedas. El rugido de las motos darán paso al relinche de los equinos, el cuero a los trajes cortos, los cascos a los sombreros de ala ancha, las llantas a las espuelas, el hierro de los motores al hierro de las yeguadas.

Dicen los que saben de esto que hay muchas similitudes, pero no en la moto o el caballo, sino en el espíritu de quien los monta. Una de ellas, es la sensibilidad. Parece increíble que para tener una buena relación con la moto el piloto tenga que tener sensibilidad y percatarse de las necesidades de una máquina. ¡Pero es así! ... Igual que con el caballo. Dos mundos que coinciden y que este año, por distintas circunstancias, se han fusionado en Jerez por esa magia que esta ciudad tiene para unir aquello que parece tan distante.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo  6 de mayo de 2018)