sábado, 10 de diciembre de 2016

DIORAMAS


 


            El pasado viernes se dio el pistoletazo de salida a las fiestas navideñas en nuestra ciudad. El encendido del alumbrado, la puesta en marcha del Mercado Navideño en la plaza del Arenal, la inauguración del tradicional Belén Monumental de la Alameda Cristina y de la XXXVI Exposición de Dioramas de Nacimientos de la Asociación de Belenistas de Jerez, junto a la apertura del periodo oficial de celebración de zambombas, abren un ciclo festivo que, un año más, harán única y sumamente atractiva a la Navidad en Jerez.

            Por su singularidad quizás sea la Exposición de Dioramas de Nacimientos la que más público atrae, sobre todo entre los más pequeños, dada la variedad y belleza de las escenas representadas. Cuentan los propios belenistas que fue allá por el año 1979, cuando Manuel Valencia Iglesias, recién elegido presidente de la Asociación de Belenistas de Jerez, pudo admirar en un viaje profesional a Barcelona, una exposición de pequeños belenes alojados en cajas de madera que, bajo el nombre de Dioramas, se mantenían expuestos de manera permanente en la parroquia de Belén de la Ciudad Condal. Era por entonces esta modalidad genuinamente catalana, absolutamente desconocida por los belenistas jerezanos y por tanto en nuestra ciudad y su entorno.

            Fue tal el entusiasmo que produjo en Manuel Iglesias este tipo de belenes, de pequeño formato pero de minucioso y detallista acabado, que la directiva entonces vigente no dudó en adoptarlo para difundir en nuestra ciudad esta nueva posibilidad de construir un Nacimiento. Era entonces la época en que al amparo del argumento de las reducidas dimensiones de las modernas viviendas, se solía renunciar a sacrificar buena parte del espacio vital disponible para la instalación de un Nacimiento tradicional, montaje que requería de mayores espacios.

            Aún recuerdo aquella primera exposición en la entonces sede de la Academia de San Dionisio, actual Sala Pescadería Vieja, y las largas colas de visitantes para contemplar esta novedosa forma de montar un Belén. En el año 1983 la exposición se traslada a los claustros de Santo Domingo que habían pasado a ser gestionados por la recién creada Fundación Andrés de Rivera, allí permanecería la exposición hasta el año 1987 que se muda a la sala expositiva Callejón de los Bolos, donde se monta durante dos años consecutivos, para en 1989 volver a los claustros de Santo Domingo que es lugar donde continuó celebrándose hasta el cierre del recinto en 1999, volviendo entonces y de nuevo al Callejón de los Bolos. Tras la reapertura del conjunto monumental de los claustros de Santo Domingo la exposición ha vuelto a tan emblemático lugar.

            Hoy los Dioramas jerezanos son conocidos mundialmente puesto que, a petición de numerosos organismos oficiales, entidades públicas y privadas, comercios, asociaciones, etc.,  han sido expuestos en muchas localidades, causando admiración y todo tipo de elogios por su lograda realización. En Jerez los Dioramas han calado profundamente en las tradiciones navideñas jerezanas, siendo esta anual exposición una cita obligada por la que desfilan año tras año, decenas de miles de personas.

Sirvan estas líneas de publico agradecimiento a cuantos artistas y artesanos belenistas nos han deleitado cada Navidad con estas obras de arte que rememoran, en tan pequeño espacio pero con maestría admirable, el acontecimiento más grande de la humanidad, el que cambió la historia del mundo, un hecho transcendental y único, sobre todo para la vida cristiana: EL NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS. 
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo  4 de diciembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Año 1999. Exposición de Dioramas de la Asociación de Belenistas de Jerez montada en la antigua bodega "Callejón de los Bolos", 
 
 
     
           

jueves, 1 de diciembre de 2016

ALTILLO DE ALTURA





Siempre me llenó de curiosidad esa finca que, al final de la Avenida, en Jerez la Avenida siempre ha sido la de Álvaro Domecq, se escondía entre una frondosa arboleda por donde paseaban tranquilamente pavos reales y patos, entre cuya maleza se adivinaba una capilla de estilo medieval y una cristalera que daba paso a una casa donde todo era misterio.  Pasado el tiempo pude conocer que se llamaba El Altillo y que allí vivían descendientes del fundador de González Byass.  Fue en 1908 cuando su nieto Cristóbal de la Quintana, contrajo matrimonio con su prima hermana Margara González Gordon y estableció la residencia familiar en aquella finca donde vivió con sus siete hijas, las conocidas como Niñas del Altillo, que crecieron en aquel vergel en una educación de amor no sólo a la naturaleza y a los muchos animales que deambulaban por la finca, cuidados con mimo por estas hermanas, sino también a sus semejantes, que siempre estaban dispuestas a ayudar, una generosa actitud que les hizo ganarse el respeto y la admiración de todos los que las trataron.

 El Altillo, con la familia de las hermanas De la Quintana González-Gordon, era una auténtica escuela de las buenas costumbres, dentro de la más exquisita educación victoriana. Salvo una de ellas todas permanecieron solteras y siguieron viviendo en tan bucólico lugar hasta el final de sus días. Antes de que dejaran este mundo llegarían los lamentables sucesos que todos conocemos.

Afortunadamente aquel oasis, aquel pulmón verde al final de la Avenida, no sucumbió a la ambición especuladora y la altura de aquel lugar, altura por su situación en un cerro, altura por la calidad humana y altísimo nivel cultural de las que lo habitaron, tendrá próximamente un fin que tiene mucho que ver con esa condición humanitaria y social que siempre inspiró a las hermanas De la Quintana.   

Un testigo que ahora Universo Santi tomará con fuerza y unirá al legado de Santi Santamaría para que la Finca El Altillo vuelva a ser ese vergel en lo mejor de Jerez donde convivan Solidaridad, Naturaleza, Cultura y Gastronomía. Un proyecto que contará con un centro de formación en hostelería para personas con discapacidad así como una escuela de jardinería. En este sentido, la intención es crear una huerta ecológica con productos de la tierra en el mismo espacio y un centro de investigación en acuaponía e hidroponía. Entre las finalidades principales de Universo Santi se encuentra favorecer la integración laboral y social de personas con discapacidad para su vida autónoma e independiente, además de vincular la oferta a la memoria del chef Santi Santamaría y su apuesta por la excelencia en la restauración utilizando productos de la tierra. Todo un acierto que vendrá a ennoblecer aún más este hermoso y privilegiado espacio donde se respira humanidad y naturaleza por todos sus rincones.

Como apunta Purificación González de la Blanca en su libro El invierno de las rosas las hermanas de la Quintana vivieron el fin de una época derrochando bondad, generosidad, saber estar, elegancia y distinción. Ahora con esta nueva iniciativa para El Altillo la altura de miras no se perderá y esas rosas, que con tanta fuerza lucharon para que no le arrancaran de esas tierras que le hicieron florecer, seguirán impregnando con su aroma esa finca melancólica y misteriosa como si llegara para ella una nueva primavera.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 27 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
 
Imagen retrospectiva de El Altillo
 
Reunión familiar en El Altillo.


 
       

 

miércoles, 23 de noviembre de 2016

NORMAS DE URBANIDAD


 


 La urbanidad es el comportamiento acorde con los buenos modales que demuestra buena educación y respeto hacia los demás. De mi paso por el colegio se me han olvidado muchas cosas porque el tiempo hace volar conceptos de la memoria, sin embargo hay otros que se quedan para siempre. Entre las cosas que no se me olvidan y que me ensañaron primero mis padres y después aquellos profesores de La Salle, que tanto empeño ponían en nuestra educación, eran esas normas de urbanidad a las que daban más importancia incluso que a los aprobados.

Desde el primer momento sabíamos que si hay una persona mayor, una embarazada o una persona con muletas, se le dejaba pasar delante y se le facilitaba el paso. En el autobús a estas personas, sin dudarlo, había que dejarle el asiento. Nos insistían que cuando fuéramos por la acera con la abuela había que dejarle la parte más cercana a la pared y el balaustre en la escalera. A las personas mayores había que ayudarla a cruzar la carretera, a llevar la compra, o al menos, ofrecernos a ello. Que la preferencia siempre es del camina por su derecha. No se podía escupir, ni tirar papeles, ni pipas al suelo. Cuando alguien hablaba había que escucharlo, y nunca se interrumpía a un adulto. No debíamos hablar al oído con otra persona delante. A los padres y otros adultos encargados de nuestro cuidado había que obedecerlo y no se les contestaba ni gritaba. Las cosas habían que pedirla "por favor", y dar siempre las "gracias". El mobiliario urbano había que cuidarlo y utilizar las papeleras y los ceniceros…. Comportamientos que parecen que se están perdiendo.

         Y una de las cosas que nos enseñaron nuestros profesores, a los que siempre había que llamar de usted y con el don por delante, nada de ciudadano Felipe y cosas por el estilo, era que por mucha confianza que tengamos en una casa ajena, no debíamos decir ni hacer nada que pueda desagradar, incomodar, molestar a quien nos escuche o vea. Al entrar en los lugares siempre era obligatorio saludar y al irnos debemos despedirnos. Y si el que entraba en la clase era un superior, más aún si era una autoridad, el jefe de estudios o el director, todos debíamos levantarnos e igualmente cuando se marcharan.

Viendo lo ocurrido esta semana en la apertura solemne de la nueva legislatura de las Cortes Generales, en donde hubo parlamentarios que olvidaron esas normas básicas de urbanidad o la obviaron intencionadamente, habría que preguntarse ¿Dónde fueron educados esos parlamentarios que dicen ser representantes del pueblo? ¿Les enseñaron de pequeño esas normas de urbanidad o es que, también, eso es algo desfasado para ellos?  

         La urbanidad no se limita estrictamente a enseñarnos las consideraciones que debemos guardar en sociedad, sino que una vez adquiridos estos hábitos hay que ponerlos en práctica para una correcta convivencia entre todos. Afortunadamente hay profesores que aún siguen empeñados en que esas normas de urbanidad no se pierdan, para que cuando los niños de hoy maduren no se les olviden el trato y el respeto que merecen los demás, especialmente cuando sean ellos  quienes deban dar ejemplo ante los ciudadanos, tanto en las instituciones como ante las autoridades, más aún cuando ese respeto ya no sea al director del colegio sino a todo un Jefe del Estado.
 
          (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 20 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
El recordado Hermano Ricardo Gil, del colegio La Salle de la Alameda Cristina, dando instrucciones a sus alumnos.
    

 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

ZAPATERÍAS


 


No voy a hablar de la herencia que el presidente Zapatero dejó a Rajoy tras su marcha de la Moncloa cuando el nuevo gobierno se enfrentó a los 16.000 millones que había que sanear en Sanidad, 62.000 en el sistema financiero o 20.000 en infraestructuras, porque de toda su herencia al completo ya se encargan los analistas del llamado zapaterismo. Ni de las meteduras de pata del que fuera concejal madrileño de cultura Guillermo Zapata. Ni siquiera de los logros del libertador mexicano Emiliano Zapata. Voy a hablar de algo mucho más simples como son las tiendas de zapatos. Y viene al caso dada la expectación levantada recientemente por el anuncio de que en Jerez se va a instalar una fábrica de zapatos, que ofrecerá un número considerable de puestos de trabajo, cifra que aún está por ver, ya que las informaciones ofrecidas estos días varían considerablemente.

La industria zapatera parece que está de moda, esta misma semana se ha conocido que el emprendedor jerezano Abraham Zambrana, Premio Ciudad de Jerez 2015 a la creación por su marca de calzado, ha inaugurado un establecimiento en la pedanía en la que nació, la Barca de la Florida, y no es extraño comprobar cómo algunos de los locales comerciales que se quedan vacíos se reabren como zapaterías, debido a la gran variedad de calzado existente en la actualidad tanto para hombre como para mujer, incluso por la influencia de la moda unisex.

Desde mediados del siglo XVIII, es decir, desde el principio del período llamado Revolución Industrial, la industria del calzado empieza a consolidarse con el empleo de mano de obra, la numeración del calzado y el montaje de industrias destinadas a la fabricación de zapatos.[] La historia de la zapatería en Jerez viene de antiguo pues ya en el siglo XVI se conoce la constitución de una hermandad profesional de los que se llamaban artistas autores que aglutinaba al gremio de zapateros, fue aprobada el 24 de mayo de 1603, tenía por titulares a los Santos Mártires Crispín y Crispiniano y estaba establecida en la antigua capilla de Ntra. Sra. de Loreto, situada en lo que hoy es la Basílica del Carmen. A principios del siglo XX existían en Jerez varios oficios relacionados con el calzado, desde las alpargaterías a los zapateros a medida o los almacenes de calzado, actuales zapaterías, como la P.U. frente al Gallo Azul, La Elegancia en la calle Corredera, La Realidad en la Lancería, La Iberia en la calle Algarve o El Porvenir en la calle Larga 11 y 13. Hace cincuenta años tiendas de calzado como las de Pedro y Esteban Herrero o Ramón y Vicente Valero, Astorga, Bonanza, Bambino o Ciudad del Betis suministraban de zapatos a todo Jerez, luego llegarían las grandes superficies proliferándose aún más las zapaterías. Señal de que es un negocio que no decae con el tiempo ya que existen evidencias de que desde los orígenes de la humanidad el hombre ya utilizaba pieles de animales y fibras vegetales para proteger sus pies, elaborando cubiertas y sandalias. 

Bienvenida sea, por tanto, esta nueva fábrica de calzado a Jerez que vendrá a dar un paso más en la creación de empleo y riqueza para la ciudad. Cuentan que el trabajo será muy específico y muy técnico así que esperemos que la apuesta tenga éxito y la multinacional encuentre aquí la horma de su zapato.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de diciembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
"LA BOTA DE ORO", clásico negocio jerezano de zapatería perteneciente a la familia Herrero que estaba establecido en la calle Doña Blanca.
 

 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

MINISTRO Y DE JEREZ


 
 
Ha sido toda una sorpresa la llegada del jerezano Alfonso María Dastis Quecedo como nuevo ministro de Asuntos Exteriores. Dastis ha sido asesor ejecutivo en el gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores, consejero en la Representación Permanente de España ante la Organización de las Naciones Unidas, vocal asesor en el gabinete de Presidencia del Gobierno, director de la unidad de apoyo del comité organizador de la Presidencia Española de la Unión Europea de 2002 y secretario general de Asuntos Europeos. En 2004 fue nombrado embajador de España en el Reino de los Países Bajos y hasta diciembre de 2011 era coordinador COREPER en la Representación Permanente ante la Unión Europea en Bruselas. Un jerezano de gran prestigio en el campo diplomático que ahora, a sus 61 años, llega al gobierno de la nación tras una brillante trayectoria.

La ciudad de Jerez ha aportado a la nación española, durante su larga historia, importantes personalidades que han desempeñado, muy dignamente, el cargo de ministro en el gobierno de nuestro país. Uno de los más destacados ministros, entre los nacidos en Jerez, fue  Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, también conocido como Duque de Almodóvar, (Jerez de la Frontera, 15 de diciembre de 1850 – Madrid, 23 de junio de 1906). Político español, diputado liberal en las Cortes, vicepresidente del Congreso y de la Comisión de Presupuestos, ministro de Estado durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena y durante el reinado de Alfonso XIII. Fue el político español que firmó el Tratado de París. La calle Larga llevó durante años su nombre, hoy únicamente una placa en su casa de la calle Lealas perpetúa en Jerez su memoria.

Han sido más los jerezanos que ocuparon carteras ministeriales: Domingo José Pérez de Grandallana (Jerez 1752 – Madrid 1807) Ministro de Marina e ilustre escritor naval. Rafael Arístegui y Vélez, I Conde de Mirasol (Jerez 1794- Madrid 1863) prestigioso militar y ministro de Marina, de la Guerra y de Fomento.  Miguel López de Carrizosa y de Giles, II marqués de Mochales (Jerez de la Frontera, 1857-Madrid, 21 de julio de 1919), abogado y político español, senador []y diputado, que fue ministro de Abastecimientos poco más de un día, debido a su fallecimiento en el cargo al día siguiente de tomar posesión. Francisco Moreno Zuleta (Jerez de la Frontera, 4 de agosto de 1880 - Madrid, 3 de julio de 1963) también abogado y político español, que desempeñó los cargos de ministro de Economía Nacional y de Hacienda durante la dictadura del general Primo de Rivera y Manuel Lora-Tamayo Martín (Jerez de la Frontera, 26 de enero de 1904 - Madrid, 22 de agosto de 2002) fue un político y prestigioso científico español, ministro de Educación y Ciencia desde 1962 a 1968 y presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas entre 1967 y 1971. En esta lista se podría incluir también a Miguel Arias Cañete, dos veces ministro de Agricultura en el periodo 2000-2004 y en el 2011-2014, que aunque nacido en Madrid ha desempeñado casi toda su vida profesional en Jerez.

El nombramiento de Alfonso María Dastis como ministro de Asuntos Exteriores viene a sumarse al elenco de ministros jerezanos que, desde tan alta responsabilidad, han prestado su servicio a España. Una aportación jerezana al gobierno de la nación y una oportunidad más para que el nombre de Jerez siga rompiendo fronteras. 
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ  el pasado domingo 6 de noviembre de 2016)
 
Ministros mencionados en este artículo (Montaje realizado por el historiador Antonio Mariscal Trujillo)
   

 

miércoles, 26 de octubre de 2016

PATRIMONIO CULTURAL DE LA CIUDAD




El patrimonio cultural histórico, artístico, monumental y documental de la Iglesia católica constituye una parte esencial del patrimonio cultural español por su importancia, magnitud y diversidad. Por ello, el Estado español ha desarrollado toda una normativa que trata de proteger, preservar y fomentar dicho patrimonio. Como contraprestación a las ayudas que recibe del Estado, se ha exigido a la Iglesia católica que el disfrute del mismo sea compartido, también, por parte de todos los ciudadanos, respetando en todo momento el fin religioso que tienen dichos bienes.

La propia Comisión Pontificia para los bienes culturales de la Iglesia afirma que en los países de antigua tradición cristiana, el patrimonio histórico-artístico que a lo largo de los siglos se ha ido enriqueciendo continuamente con nuevas formas interpretativas y ha sido un instrumento privilegiado de catequesis y de culto para generaciones enteras, en tiempos más recientes ha adquirido, algunas veces, a causa de la secularización, un significado casi exclusivamente estético. Por ello, es oportuno que las Iglesias confirmen, por medio de convenientes estrategias, la importancia contextual de los bienes histórico-artísticos, de modo que la pieza considerada desde su valor estético no sea totalmente separada de su función pastoral, así como del contexto histórico, social, ambiental y devocional, de los que constituye una peculiar expresión y un testimonio.

Todo ello viene en relación a la polémica surgida esta semana a raíz del posible traslado de uno de los retablos de la Cartuja de Jerez a la parroquia de la Nuestra Señora de la Encarnación de Setenil de las Bodegas. La Diócesis de Asidonia-Jerez, propietaria de este retablo, argumenta este traslado en la necesidad de salvaguardar los valores artísticos, espirituales, litúrgicos y cultuales de la propia obra de arte, así como su correcta utilización ya que en la actualidad se conserva, sin uso alguno, en una de las dependencias cartujanas. Para acceder a esta petición, que fue realizada en su momento por la parroquia setenileña, se está a la espera de recibir los permisos necesarios de la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía.

Es un nuevo caso en el que chocan intereses locales por mantener en Jerez una pieza de gran valor artístico y que forma parte, por tanto, del patrimonio cultural de la ciudad, con unos intereses eclesiales que ve con buenos ojos este traslado por el buen uso y la adecuada conservación que ofrecería su nueva ubicación. 

            Algo parecido ocurrió  en Toledo, a principios del siglo XX cuando un sector de la sociedad toledana defendían el derecho de la Iglesia de vender las obras maestras de El Greco para paliar necesidades urgentes, mientras que otros, por su parte consideraban sus retablos como parte del patrimonio local que no debería de ningún modo salir del recinto de la ciudad. Finalmente hubo un pacto sagrado entre unos y otros para que las necesidades se atendieran sin que los retablos de El Greco tuvieran que salir de Toledo.

            Los retablos constituyen una de las manifestaciones artísticas más representativas y singulares de nuestro acervo cultural. Este de la Cartuja es una notable pieza barroca del siglo XVIII. Independientemente del dictamen que den los organismos pertinentes, habrá que, como en Toledo, intentar llegar a acuerdos para que, sin olvidar la misión pastoral para el que fue realizado, este retablo siga formando parte del valioso elenco patrimonial de la ciudad.

           
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 23 de octubre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Retablo de la sala capitular de la Cartuja de Jerez cuando aún permanecía en la parroquia de San José del Valle.

miércoles, 19 de octubre de 2016

LA CAPILLA DE LOS CARRIZOSA




Tal como se puede leer en la página de la jerezana Hermandad de la Vera-Cruz la Iglesia de San Juan de los Caballeros tiene sus orígenes en la reconquista de la ciudad por parte de las tropas del monarca Alfonso X El Sabio. Su sobrenombre “de los Caballeros” obedece a la tradición de la asistencia y reunión de nobles caballeros en este templo pertenecientes a las distintas órdenes militares, cuyos escudos campean en distintas claves, bóvedas y paramentos de este edificio, indicando sus enterramientos.

En su interior, de una sola nave, presenta tres zonas constructivas bien diferenciadas. La más antigua se remonta al siglo XV. La apariencia actual del templo obedece a la restauración realizada entre los años 1884 y 1895 por el arquitecto José Esteve y López, que ejecutó una versión subjetiva-medieval del edificio, retirando el antiguo coro de la nave y el retablo mayor de la cabecera, cerrando las portadas de acceso de las capillas colaterales al presbiterio y abriendo unas pequeñas puertas de inspiración neomudéjar.

Entre una de las capillas interiores que fueron cerradas al templo  destaca la de los Carrizosa, que fue incluso sagrario y hoy es sacristía. Está cubierta por una bóveda gótica de crucería estrellada de la primera mitad del siglo XVI, destacando en ella el sepulcro del comendador de la Higuera, D. Diego López de Carrizosa y Perea, obra del arquitecto Antón Martín de Burgos en 1617.

Diego López de Carrizosa y Perea, además de Comendador de la Higuera fue Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, nació el 11 de noviembre de 1564 y falleció el 14 de julio de 1616. Era hijo de D. Diego López de Carrizosa y de Dª Catalina de Perea y nieto del Jurado Juan de Perea. Fue bautizado en San Juan de los Caballeros ya que vivió en la cercana calle del Molino de Morla. Contrajo matrimonio con Luisa Ponce de León, perteneciente a esta ilustre familia tan vinculada a nuestra ciudad.

Don Diego quiso descansar para siempre en este templo de San Juan al que se sentía tan unido, allí no sólo se conserva su suntuoso sepulcro sino también su estatua orante. Un recinto que necesitaba de urgente restauración y que gracias al convenio llevado a cabo hace unos años entre la Hermandad de la Vera-Cruz y el Ayuntamiento de la ciudad, junto a otras colaboraciones y otros espacios del templo, como la histórica capilla de la Jura, la antigua capilla de los Carrizosa luce desde el pasado lunes totalmente restaurada. El Caballero Diego López de Carrizosa ha ganado una nueva batalla y disfruta ya de su morada eterna tal como él la concibió. Un logro más de esta señera cofradía en pro del mantenimiento y conservación de la iglesia de San Juan de los Caballeros.

Y a todo esto no olvidemos que el patrimonio cultural, además del enorme valor que atesora, es fuente de crecimiento económico y creación de riqueza y empleo, no sólo de forma directa, sino también como estímulo para el turismo. Todos los estudios existentes relacionados con patrimonio y economía revelan su notable importancia como motor de desarrollo en los sectores público y privado, destacando un porcentaje alto de retorno de la inversión y un beneficio directo a la mejora de la economía local. El templo de San Juan de los Caballeros se prepara también para ello.

             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 16 de octubre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Foto del ayer de la capilla de los Carrizosa, actual sacristía de la iglesia de San Juan de los Caballeros.
(Arriba la misma capilla tras su reciente restauración)