martes, 13 de junio de 2017

VENTA DEL PATRIMONIO




Las ferias del libro, como la que se viene celebrando estos días en Jerez, concretamente en el incomparable marco de los claustros de Santo Domingo, ofrecen la oportunidad no sólo de acercar la lectura al público en general sino también de rescatar del olvido algunas publicaciones literarias o de investigación que parecían agotadas. Entre ellas he encontrado un estudio que se realizó en el año 1998, por un grupo de expertos en Historia del Arte, publicado por la Diputación de Cádiz, sobre los conventos y monasterios de clausura de la provincia gaditana. Un interesante trabajo que nos introduce en el conocimiento de unas clausuras que, durante siglos, han constituido todo un legado patrimonial y espiritual.

De todos estos cenobios históricos que se estudian en la obra el del Espíritu Santo de Jerez ha sido uno de los que ha sucumbido a los nuevos tiempos, siendo hoy su lectura un añorado recuerdo de todo lo que allí había. A raíz de la inquietud existente en cierto sector de nuestra ciudad, amante de nuestro patrimonio cultural y artístico, se ha conocido que parte de un retablo de este convento del Espíritu Santo está expuesto a la venta en una tienda de antigüedades de Sevilla, un caso en el que chocan los intereses particulares de sus legítimos propietarios con los intereses históricos y culturales de la propia ciudad. Un choque de intereses a los que hay que darle solución, porque lo del Espíritu Santo parece que ya no tiene remedio pues todo su patrimonio, salvo el edificio propiamente dicho, está ya o bien repartido por otros conventos de la orden, cedido o vendido y en el peor de los casos expoliado; pero no hay que perder de vista que, esto mismo, va a ocurrir muchas veces más, y es preciso establecer los límites hasta dónde sí o dónde no actuar.

Como ya han reclamado voces autorizadas es preciso establecer convenios entre la Iglesia y la Administración, sobre todo la autonómica que es la competente; hay que considerar los casos particulares y uno a uno, es preciso actuar con sentido común y hay que velar por el patrimonio cuando esté en peligro, cuando vaya a ser malbaratado o exportado, y hay que analizar el valor y la significación de los edificios y de las obras de arte que en ellos se custodien. No es lo mismo un Bic que otro edificio que no lo es, como no es lo mismo un estado de conservación óptimo, o con posibilidades de restauración, que un estado de deterioro galopante o un edificio de nueva factura.

Tardan en llegar los acuerdos entre las instituciones civiles y eclesiásticas, falta una reglamentación minuciosa al respecto, faltan inventarios y catálogos, falta el estudio sosegado de la casuística que se vaya presentando. ¿Qué se va a hacer con otros conventos o monasterios que se cierren en el futuro?, ¿qué haremos con tanto legado cultural, histórico y artístico que tiene la ciudad, muy valioso, muy antiguo, digno de la mayor atención, digno de conservación, cuando sus legítimos propietarios no los pueda atender y cuidar? Habrá que estar preparados para estas situaciones antes incluso de que ocurran acontecimientos graves.
          Jerez ha perdido ya demasiado patrimonio cultural como para quedar impasible viendo parte de su historia a la venta en un escaparate. Aún estamos a tiempo de evitar que este emporio de arte que es Jerez siga sufriendo bajas.

         (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 11 de junio de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Compás de entrada al convento del Espíritu Santo en una fotografía del ayer. (Archivo Universidad de Sevilla)
 


martes, 6 de junio de 2017

CAMPANAS DE BELÉN




El 11 de enero de 2004 se lanzaban campanas al vuelo con esta noticia: Los suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron se convirtieron ayer en los ganadores del Concurso Internacional de Arquitectura convocado en Jerez para la construcción de la llamada Ciudad del Flamenco, un gran complejo cultural que se levantará en pleno casco histórico de la ciudad. Las obras, con un presupuesto de 12 millones de euros, comenzarán a finales de este año, y la inauguración tendrá lugar a lo largo de 2006.”

En mayo de 2010 vuelven a sonar campanas sobre la plaza Belén: La futura Ciudad del Flamenco, dejará de ser en unos meses el solar con aparcamiento público más caro del mundo -unos diez millones de euros invertidos ya entre proyecto y cimentación- para empezar a consolidarse como el gran referente cultural y arquitectónico que será dentro de unos años. Con la firma del convenio de ayer entre Ministerio de Cultura y Ayuntamiento de Jerez, Urbanismo espera recibir ahora un 'faseado' del proyecto redactado en su día por Herzog & De Meuron equivalente al importe de la subvención para proceder a la contratación de las obras".

 En noviembre del pasado año 2016 volvieron a voltear las campanas para anunciar que El Gobierno local espera comenzar las obras de urbanización de la plaza Belén entre los meses de febrero y marzo, una vez que culmine el procedimiento de contratación que se pondrá en marcha antes de que finalice el año”.

Sonidos de campanas que se lo llevaron los vientos de las promesas incumplidas y que ahora vuelven anunciando la ubicación allí de un centro de flamenco y, dentro de él, el añorado museo de Lola Flores, nuestra simpar Faraona.

Desde hace más de una década vienen sonando campanas en relación a la plaza de Belén para fines culturales relacionados con el flamenco. Una plaza de Belén que está situada en un punto estratégico equidistante entre los barrios más flamencos de la ciudad Santiago y San Miguel, motivo por el cual no deja de volver a ser una esperanzadora noticia, con las lógicas reticencias dado los antecedentes, el impulso que la alcaldesa ha anunciado para esta plaza con el compromiso de las administraciones para su financiación.  A esto se suma la propuesta que se piensa trasladar a los propietarios del entorno para el arreglo y mejora de un buen número de fincas que, en su mayoría se encuentran en pésimo estado. La plaza Belén aún conserva su sabor islámico, cuyo ejemplo más evidente es la entrada en adarve de la casa número 6, que fue la estrecha calle Paraíso que comunicaba con el palacio de Camporreal, y que fue cerrada por motivos de seguridad en 1762. Se limita con edificios tan significativos como el palacio de los Condes de Montegil con noble fachada adornada con guirnaldas a modo de frontones, la parte trasera del Colegio del Salvador, señorial mansión de los Ponce de León, la entrada del convento de las Hermanas de la Cruz con su portada del XVIII, el antiguo granero recién restaurado del convento belenista, casas burguesas y otras viviendas populares.

 Un espacio interesante al que se le puede sacar mucho partido si, de una vez por todas, hay una apuesta seria y comprometida tanto de la administración como de particulares. Un enclave histórico que está pidiendo a gritos menos campanas al vuelo y más hechos consumados.
           
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 4 de junio de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Documento antiguo sobre la plaza Belén.

jueves, 18 de mayo de 2017

EFEMÉRIDE FERIAL


        

 
         Se cumplen en este año de 2017 cincuenta años de la denominación Feria del Caballo. En 1966, el entonces alcalde Miguel Primo de Rivera y Urquijo creó una serie de actividades ecuestres adicionales a la ‘Feria de la Primavera de Jerez’, nombre con el que era conocida en aquella época. Se trataba de los actos festivos de las ‘Fiestas del Caballo’ que, un año después, se aglutinaron como ‘Feria del Caballo’.

Así pues, bajo ese nuevo nombre se condensaban todos los actos de ocio y diversión en el Real, espectáculos hípicos y exposiciones de maquinaria agrícola. Fue a partir de ese momento que el caballo despuntó como el verdadero protagonista de la Feria de Jerez, pues cada vez a más público que acudía lo hacía con motivo de los espectáculos ecuestres.

            Aquella edición de 1967 estuvo cargada de actos relacionados con el caballo. Desde el 28 de abril al 7 de mayo no hubo día que no se organizaran actos en honor del noble bruto. Gymkanas, concurso hípicos, campeonatos de polo, faenas de acoso y derribo, raid hípico, concurso de doma y enganches, exposición de ganado selecto, exhibición de caballos en el Depósito de Sementales, corrida de rejoneadores y exposición relativa al caballo en el arte y en la historia.  Además el Ministerio de Información y Turismo instituía, aquel año, el premio “Caballo de Oro”, que anualmente se otorgaría en reconocimiento a los méritos acumulados  por una persona o entidad, en la labor realizada en pro del caballo, de Jerez de la Frontera y de su Feria, concediendo el primero de estos preciados galardones a la propia ciudad de Jerez de la Frontera. A todo ello hay que sumar que el 2 de mayo la ciudad rindió público reconocimiento al caballo, con la colocación de la primera piedra del futuro monumento al caballo en la nueva plaza que, junto al estadio municipal, se estaba configurando  y que llevaría, a partir de entonces, el nombre de este noble animal. En dicho acto el catedrático de la Universidad de Salamanca Rafael Laínez Alcalá pronunció un elocuente discurso glosando el homenaje de Jerez al caballo.

La denominación de Feria del Caballo fue crucial para la potenciación de esta fiesta. Por ello la importancia de estas bodas de oro que ahora celebramos gracias a un alcalde, Miguel Primo de Rivera y Urquijo que, con visión de futuro, tuvo el gran acierto de dedicar al caballo y que, gracias a esa iniciativa y a otros elementos que la hace grandiosa, hoy goza de fama universal.

Sólo el tradicional concurso morfológico de Jerez de la Frontera, EQUISUR, que se celebra del 17 al 20 de mayo en el Recinto Ferial de IFECA, va a recordar esta efeméride ya que también celebra su 50 aniversario desde su creación, lo que le convierte en el concurso más longevo de cuantos celebra el Pura Raza Española. Para celebrar este medio siglo de vida, el Comité Organizador, ayudado por el Comité Asesor, ha decidido crear el galardón ‘Campeona de Campeonas” para premiar a la mejor yegua de cualquier raza pura que haya sido declarada Campeona en el seno de su raza. Poco más se ha organizado para conmemorar esta significativa efeméride, medio siglo con el caballo como principal protagonista, y que merecía como poco, un programa de actos extraordinarios, como el de aquel 1967, que marcó un antes y un después en nuestra simpar Feria del Caballo.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 14 de mayo de 2017)
 
Cartel oficial del primer año en que la feria jerezana pasa a denominarse Feria del Caballo.

 

 

martes, 9 de mayo de 2017

PUERTA DE ROTA




La desaparecida Puerta de Rota, estaba situada entre las calles San Blas y Valderrama. De origen andalusí, fue la más importante durante la Reconquista, y partía originalmente a Sanlúcar de Barrameda. Fue llamada también como Del Aceituno o de la Serranilla.[] Ya que era la puerta más castigada y por la falta de mantenimiento, fue derribada en 1787.[] Tal como apunta el profesor y estimado amigo Fernando Aroca en su libro sobre arquitectura y urbanismo en el Jerez del siglo XVIII, por su carácter emblemático y función de nexo entre el Jerez antiguo y las nuevas zonas de expansión, las puertas de la muralla no fueron impedimentos para los programas urbanísticos, sobre todo a la hora de proyectar la ampliación de algunos sectores, ya que exceptuando la de Rota, las restantes fueron piezas claves para la comunicación entre barrios. La Puerta Real enlazaba el barrio de San Miguel con el intramuros; la Puerta de Sevilla servía de nexo entre el interior y la nueva plataforma de apertura que comprendía los Llanos de San Sebastián, Santo Domingo y el Arrecife Nuevo; y la Puerta de Santiago o del Olivillo abría el camino hacia Mesas de Asta y Trebujena. Luego estaban los postigos, de menor entidad que las puertas o portadas de la ciudad, como el del Arroyo, el del Algarbe, la Puerta Nueva de Chancillería o el de la calle Ancha. Sin embargo, aquellas puertas o portadas mayores fueron finalmente derribadas en el siglo XIX con el fin de romper una división que parecía inquebrantable entre el núcleo medieval y.las zonas de expansión.

Al grupo de fortificaciones que defendían la Puerta de Rota e incrustada en la Bodega del Castillo, de la antigua Bodega Pedro Domecq actualmente perteneciente a la firma Fundador,  se conserva aún parte de una de las torres que protegían la antigua muralla medieval en esta zona de la Puerta de Rota. En ella hay una lápida que da cuenta del hecho de que, en el año 1264, Alfonso X El Sabio, entregó este antiguo edificio a Beltrán Riquelme, alcalde de los jerezanos cristianos, para “dar descanso a sus caballerizas” y así reconocer el apoyo que prestaron a las tropas cristianas para expulsar de la ciudad a los almohades. Su estado de conservación no era el más idóneo, de ahí que la empresa vinatera haya optado por su recuperación dado su valor histórico. Los trabajos ya han finalizado con un resultado más que satisfactorio.

 Actuaciones como estas son las que está pidiendo a gritos nuestro casco antiguo. Empresas sensibilizadas con el patrimonio que apuesten por la recuperación de todos esos bienes históricos que necesitan para su conservación tanto de inversiones públicas como, en este caso, de la implicación del sector privado. Los lavados de cara son pan para hoy y hambre para mañana ya que, en esto del patrimonio, lo importante no es repararlos sino mantenerlos. Las Bodegas Fundador parece que van en serio en esta apuesta por el patrimonio, la restauración de este antiguo torreón del sector de la Puerta de Rota abre las expectativas y da un poco de luz a la necesaria recuperación de ese sector de la ciudad tan castigado y degradado. Se habla que lo próximo podría ser el antiguo convento del Espíritu Santo y el palacio de San Blas. La Puerta de Rota se ha abierto a la anhelada rehabilitación del Jerez intramuros, que nadie la cierre.  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 7 de mayo de 2017)

La desaparecida Puerta de Rota ( de lo publicado en Jerez Siempre)

Grabado antiguo de la zona de la Puerta de Rota


 
 
 
 
 
 

 

jueves, 27 de abril de 2017

LA CÓLERA DEL VIENTO


 


El viento de Levante ha sido el protagonista indiscutible de esta pasada semana. La fuerza con la que ha azotado la provincia ha llegado a tal intensidad que han saltado incluso las alertas por  las múltiples incidencias ocasionadas por el temporal.

El viento de Levante nace en el Mediterráneo central en las proximidades de las islas Baleares y alcanza su mayor velocidad al atravesar el estrecho de Gibraltar. Pero, ¿cómo se produce este fenómeno? Su origen proviene de un efecto que nos explica la física, denominado Efecto Venturi: “si en el recorrido de un fluido hay un estrechamiento, provocando una pérdida de presión, la velocidad por la sección ha de ser constante a ambos lados del mismo, por lo que al disminuir la sección en el Estrecho, la velocidad del viento ha de aumentar forzosamente”. En este caso, el Levante, proveniente del Este, al llegar al Estrecho de Gibraltar durante su recorrido, se ve comprimido por dos cadenas montañosas. Por un lado de la costa, las montañas del Rif marroquí y por el otro, las sierras Béticas andaluzas. Justo en este punto, su velocidad se acelera y sus efectos se extienden a toda la provincia gaditana.

La gracia gaditana ha bautizado a la costa de la provincia como un paraíso entre dos mares "La mare que parió al Levante y la mare que parió al Poniente". Los hermanos García Lázaro, en su siempre interesante blog “Entorno a Jerez”, nos señalan que más que ningún otro meteoro, si hay un hecho climático que caracterice a la provincia de Cádiz, ese es el viento, especialmente en el sur y en la costa atlántica, donde sopla con fuerza todo el año. Y es que el viento, con su terquedad y persistencia, ha condicionado no pocos aspectos de nuestra existencia cotidiana: el urbanismo de algunos de nuestros pueblos y ciudades con su peculiar estructura de callejas estrechas e intrincadas, la agricultura, los modos de vida, la preservación del litoral de la fachada sur atlántica de la provincia, la vegetación y los paisajes, el ocio y el turismo...

En nuestra ciudad hay dos calles históricas vinculadas expresamente con el viento, la calle Levante que tiene éste nombre desde 1.639, debido a la fuerza é ímpetu con que sopla el viento sobre ella y la calle Aire, junto a nuestra catedral, rotulada así en el mismo año de 1.639, llamada también Cuesta del Aire por su inclinación, otra de las calles donde sopla con fuerza el viento y siempre en la misma dirección. La calle Molino de viento es otra que está relacionada con la fuerza del aire. Debe su denominación a la ubicación allí de un molino en 1550 por la privilegiada altura de la calle que posibilitaba el normal movimiento de sus aspas.    

No       Se irá el Levante pero cuando menos nos lo esperemos volverá de nuevo a soplar con cólera, alterando ánimos y alborotando todo lo que se encuentre en su camino. Y vendrán a nuestra mente estos antiguos versos: “Este es un viento inquietante, que nubla el sol que se asoma cuando lo tienes delante. Vuelan todos los objetos, vuela la imaginación, estamos insatisfechos, se encoje el corazón. Los mayores refunfuñan, los pequeños alborotan, la mujer está de uñas y las plantas ya ni brotan. Este viento es excitante, no nos deja meditar, nada se puede rimar, es el viento de Levante que parece un huracán”.
 
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 23 de abril de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Imagen retrospectiva de la calle Levante jerezana.
 

viernes, 21 de abril de 2017

ROTONDA DE LOS CASINOS


 
 

Nunca fue rotulada oficialmente, ni aparece en los planos de la ciudad por su nomenclatura, pero los jerezanos desde tiempo inmemorial la han conocido como Rotonda de los Casinos. Llamada así por ser la primera, o una de las primeras, rotondas que se hicieron en el centro de la ciudad, a la que se le añadió de “los Casinos” por los que existieron a su alrededor, Casino de Isabel II, posteriormente Casino Nacional, en la esquina con la antigua calle Mora o el Casino Jerezano, aquel que fundado en 1850 y tras pasar por varias sedes, como el palacio Domecq y la calle Larga 50, se asentó en este lugar en el año 1898, convirtiéndose, desde entonces, como reconocían algunas publicaciones de la época, en el principal casino de la ciudad y la institución que proporcionaba vida a la sociedad jerezana con su propia vida.

La Rotonda de los Casinos nos trae recuerdos también de aquel caserón de los condes de los Andes, esquina a la calle Bizcocheros, que luego acogiese el Auxilio Social y posteriormente sería transformado en la sede del Banco Español de Crédito. El popular Cine Maravillas, en la otra esquina de Bizcocheros, luego panal de abeja al ser adquirido por RUMASA. La Corona frente a dicha calle, el famoso balcón redondo de la familia Florán Vélez de Medrano, el Banco de Bilbao con sus fachadas marcando épocas o, más recientemente, negocios emblemáticos como la sastrería de Armando o la óptica de Alejo Pica. Y en su centro su fuente, su farola y de nuevo otra fuente, la misma que se anuncia será la próxima en recuperar sus chorros tras la de la plaza del Arenal.

La Rotonda de los Casinos por su situación estratégica entre dos vías principales como Larga y Honda, ha tenido su importancia. Allí se levantaron arcos triunfales en visitas ilustres, allí se alzaba un enorme abeto por Navidad, con su Nacimiento en la base, y allí se iniciaba una Carrera Oficial que suponía el momento cumbre de la Semana Santa del ayer.

La Rotonda de los Casinos ya no es lo que era, ni el Casino Jerezano proporciona vida con sus tertulias en sillones a pie de calle, porque ya no hay allí ningún casino; ni el abeto se ilumina por Navidad porque, con aspecto más moderno, se ha trasladado a la plaza del Arenal; ni la Carrera Oficial tiene allí su punto de inicio porque la ciudad se ha hecho mayor y necesita más espacio. Ahora la Rotonda de los Casinos es un lugar más comercial que de ocio y recreo, más de paso que para sentarse a dialogar. Pero en la memoria, como una postal sepia, sigue presente aquellos tiempos de gloria de una rotonda que es mucho más que eso, es parte de un pasado glorioso, cuando las prisas no impedían la tertulia, cuando la ciudad era más suya y menos de grandes firmas comerciales.  

Ahora que la fuente va a recobrar su brío y que la Semana Santa llama a la puerta, yo también siento nostalgia de aquella Rotonda de los Casinos de mi niñez y se me viene a la mente esos versos pregoneros de Antonio Moure que decían: "Jerez tuvo un lugar, lleno de duende y pellizco, ruleta del sentimiento, redondel de los delirios...Yo nunca lo olvidaré, yo jamás te olvidaré Rotonda de los Casinos".  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de abril de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
La Rotonda de los casinos en la pasada década de los sesenta con la pequeña fuente central, el panal del Banco de Jerez y la anterior fachada del Banco de Bilbao antes de la reforma actual.
 
Imagen del ayer de la Rotonda de los casinos con sus antiguas fachadas y cuando aún no existía la rotonda central.


 
 
 
   

           

domingo, 16 de abril de 2017

LAICIDAD Y SEMANA SANTA




Los orígenes de la laicidad en realidad se remontan al judeocristianismo. En las actuales democracias liberales los Estados suelen configurarse de un modo similar ante el hecho religioso. Llamamos laicidad o aconfesionalidad a esa configuración jurídico-política de los países occidentales. La laicidad del estado no debe equivaler a hostilidad o indiferencia contra la religión o contra la Iglesia. Más bien dicha laicidad debería ser compatible con la cooperación con todas las confesiones religiosas dentro de los principios de libertad religiosa y neutralidad del Estado. La base de la cooperación está en que ejercer la religión es un derecho constitucional y beneficioso para la sociedad. Se puede defender el laicismo sin “sectarismo” ni “comportamientos antirreligiosos”.

España no es un estado laico, es aconfesional, ya que la tradición y cultura española tienen su arraigo en la religión católica, un país aconfesional de mayoría católica por lo que las manifestaciones en la calle de la religión mayoritaria ha sido desde tiempo inmemorial algo habitual, independientemente de los distintos regímenes políticos en los que ha encontrado más o menos apoyo. La propia Constitución española establece que. “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

A nadie escapa que la Semana Santa en España, y en estos días podremos comprobarlo,  como expresión popular que vive mayoritariamente el conjunto de la sociedad sobre todo en el sur, es un verdadero dique de contención frente a las corrientes laicistas extremistas que tratan de recluir la religión a un ámbito estrictamente privado desterrando cualquier expresión religiosa del espacio público.

En esta nueva Semana Santa que ahora comienza lo religioso se magnifica, la ciudad se hace templo, las calles son el marco para esa ceremonia de culto público que exteriorizan cada cofradía. Las cruces, los hábitos, los rezos, las promesas, la liturgia y la fe lo llena todo. Tradición y creencias de siglos que moviliza a miles de personas en torno a Cristo y a María. Imágenes sagradas que, al llegar Semana Santa, llenan calles y plazas públicas, espacios que son de todos, donde, desde siempre, el pueblo fiel a su historia, en su inmensa mayoría, ha querido que esté. Los políticos saben que la Semana Santa es intocable, contra ella no pueden ni el poder civil, ni siquiera el religioso y menos aún las corrientes laicistas que rozan lo antirreligioso. Los propios alcaldes que, antes de acceder al cargo, declararon la guerra a todo lo que significaba la presencia religiosa en lo público, como consigna política, terminaron, presidiendo pregones y procesiones, visitando templos escuchando oraciones y arropando por las calles la fe de nuestros mayores. Signo inequívoco del necesario apoyo a una conmemoración religiosa que forma parte, incuestionable, de la historia, de la tradición, de la cultura y también de la creencia de ese pueblo del que se sienten representantes.

Jerez, como muchos pueblos y ciudades, cada Semana Santa vuelve a revivir el milagro de la primavera. Los Crucifijos, que en algunos espacios públicos fueron retirados y permanecen almacenados, se hacen presentes entre un inmenso gentío. Jerez, un año más se hace procesión, proclamando a los cuatro vientos sus propias raíces cristianas. En estos días de Semana Santa la calle es mas de todos que nunca, tan de todos que también es de Cristo.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 9 de abril de 2017, Domingo de Ramos y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Imagen del ayer correspondiente a la Hermandad jerezana del Cristo de la Viga en su transitar por la calle Santa Isabel camino de la Carrera Oficial. En la presidencia el entonces alcalde de la ciudad Miguel Primo de Rivera y Urquijo.