jueves, 10 de agosto de 2017

CARRERAS EN VALDELAGRANA


 


En verano Jerez se hace, año tras año, presente en la playa de Valdelagrana, una relación que viene de antiguo y que se ha ido afianzando con el paso del tiempo. Uno de los hechos que evidenciaron esa vinculación histórica vino de la mano de la cría caballar y sus tradicionales competiciones hípicas. En 1955, del 4 al 7 de agosto, se celebraron carreras de caballos en la playa de Valdelagrana, organizadas por el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, con la colaboración del jerezano Club de Jockey, celebrándose la entrega de premios en las instalaciones del Club Náutico, donde se organizó una fiesta de sociedad, ofrecida a propietarios y jinetes. 1968 fue un año de cambios para esta afición, organizándola un particular en lugar del Ayuntamiento: Roberto Terry. Además, se construyó-habilitó un hipódromo junto al paseo marítimo de Valdelagrana, frente a la Avda. XXV años de Paz, hoy Avenida de la Paz.

La sociedad de carreras de caballos Jockey-Club de Jerez fue fundada en 1868 por los Sres. Garvey, González Soto, Davies, Bertemati y González Hontoria, tenía por objeto el fomento de la cría caballar y organizar carreras de caballos, todo un espectáculo que contaba con muchos aficionados. Gran fama tenían las cuadras jerezanas de los mencionados Davies, Misa, Garvey, Guerrero y otras. El Jockey Club Jerezano bajo la dirección del Duque de San Lorenzo basó sus propósitos en los caballos del país, pero la importación de pura sangres y la utilización de jockeys determinaron su decadencia. Para evitar tales inconvenientes, se mantuvo el Jockey Club y se creó una segunda sociedad denominada “Carreras de Caballos montados por caballeros” donde se excluía a la pura sangre. Esta nueva asociación, organizó carreras en primavera y otoño, hasta que las carreras de coches atrajeron la atención del público.

No olvidemos tampoco que en estos años, concretamente en 1956, se celebraba en esta playa portuense el conocido como el “Gran Premio Motorista de la playa de Valdelagrana” que albergaba todo tipo de pruebas y que contaron con el patrocinio de la Delegación de Deportes del Ayuntamiento portuense y el asesoramiento del Moto Club Jerezano, fundado por Francisco Pacheco Romero. La última edición se celebró en agosto del 65, que fue la que contó con más asistentes de todas, se calcula que unas 15.000 personas se acercaron para despedirse de esta competición. Pero esta vez la presencia de corredores nacionales fue nula, solamente participaron locales, ya que en el 63 se crearon los “Trofeos Internacionales de Nuestra Señora de la Merced” en Jerez, donde empezó a destacar un jovencito Ángel Nieto, tristemente fallecido el pasado jueves.

La playa de Valdelagrana, por tanto, ha sido escenario de competiciones tanto hípica como motoristas en la que Jerez ha estado muy presente afianzando esos lazos de unión tan especiales. Hoy todo es historia y los jerezanos ya sólo compiten en Valdelagrana para encontrar aparcamientos los domingos de julio y agosto, para encontrar mesas en sus numerosos bares y cervecerías o, en todo caso, para improvisados juegos de pelota cuando la bajamar lo permite. Señal que los tiempos cambian y las carreras de hoy ya no son las de antes, aunque Valdelagrana para los jerezanos sigue siendo esa meta que tanto se desea alcanzar cuando las vacaciones nos piden calmar las carreras del día a día en el sosiego de su fina arena y la tranquilidad de sus aguas.    
 (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 6 de agosto de 2017)
 
 
 
 
 
 

sábado, 5 de agosto de 2017

PUERTA DE JEREZ


        
 
 
          Para los jerezanos siempre es motivo de alegría encontrarnos referencias a nuestra tierra en otras localidades. El verano es propicio a los desplazamientos y no es de extrañar que en una de nuestras visitas turísticas nos encontremos el nombre de Jerez en el lugar más insospechado, principalmente por la fama universal de nuestros vinos pero también por cuestiones históricas de lazos comunes o de cercanía. Uno de los casos concreto que se repite en ciudades cercanas es el nombre de Puerta de Jerez. La más conocida es la Puerta de Jerez de Sevilla, uno de los accesos con los que contaban las murallas de Sevilla, y que debía su nombre al camino que de ella surgía en dirección a Jerez de la Frontera,[]​ producto de la ampliación del recinto amurallado que llevó a cabo el sultán Ali ibn Yusuf en el periodo almorávide de la ciudad. Dicha puerta fue derribada en el año 1846 y, en su lugar, se levantó otra de carácter monumental de estilo neoclásico, que fue también derribada junto a los paños de muralla colindantes en 1864 a consecuencia de la urbanización y nuevo ensanche de la ciudad llevado a cabo en el siglo XIX.

            La conocida como Puerta de Jerez de la villa de Rota estaba situada en la calle Almenas, pertenecía al recinto amurallado de Rota que corría sobre barrancos colindantes con el mar, quedando actualmente algunos elementos como las puertas de la villa. La Puerta de Jerez estaba en el muro de levante, desaparecida totalmente, conserva un resto de muralla que puede señalar el arranque de la puerta.

            En 1298 Guzmán el Bueno, a fin de asegurar su protección  construye cuatro puertas de acceso a Sanlúcar de Barrameda. Entre las puertas la de Jerez resultó ser la más importante y prácticamente la única que se conserva parcialmente. Tenía dos torres laterales. Una de ellas fue utilizada para la iglesia de San Miguel, la otra fue desmantelada. Se diseñó en forma de arco triunfal con tres puertas de acceso, la central para carruajes y las dos laterales para peatones. La puerta central se ha tapiado dejando sólo una entrada.

            En 1472, el rey Enrique IV le concede el título de Ciudad a Medina Sidonia. A esta época medieval corresponden trozos de muralla. El muro que rodeaba la vieja ciudad tenía cuatro puertas, una desaparecida, la de Jerez, y tres existentes: la del Sol, la Pastora y Belén.

De las tres puertas con que contaba la ciudad de Tarifa la única que se conserva es la llamada Puerta de Jerez que daba acceso desde el norte a la población. La Puerta de Jerez fue construida en el siglo XIII, probablemente en el tiempo en la ciudad estaba bajo el control benimerí. Hoy día ha perdido su carácter de acceso pero es la única de todas las mencionadas que mantiene su estructura externa prácticamente sin alteraciones, siendo todo un emblema de la ciudad.

Todas estas puertas fueron, en su momento, un lazo de unión de Jerez con sus poblaciones vecinas. Algo así es lo que se propone, desde la iniciativa privada, al ofrecer Jerez como opción alternativa cuando las condiciones meteorológicas hagan imposible el disfrute de las playas gaditanas. Abrir de nuevo estas antiguas puertas, que un día sirvieron para conectar Jerez con las localidades cercanas, y que hoy siguen siendo una invitación para todo aquel que quiera visitarnos.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 30 de julio de 2017)
 
 
Puerta de Jerez sevillana de mediados del siglo XIX


 
Postal antigua de la Puerta de Jerez de Tarifa.
 
Grabado de la entrada a Sevilla por la Puerta de Jerez originaria.