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viernes, 27 de marzo de 2020

LA CLAUSURA


           
 
 

         La clausura siempre se ha visto como algo extraño, algo contrario al mundo actual del stress, de las relaciones sociales y del consumismo. Hasta ahora la clausura iba asociada a esa vida que imaginábamos más allá de tornos, locutorios y rejas. Tornos por donde, como decía el profesor Morales Padrón, se escapan voces incorpóreas y prisioneras, y a través de los cuales llegan dulces mensajes reposteriles. Locutorios y rejas por la que se filtra la visión de salas en las que se adivinan obras de arte que sirven de fondo a figuras de monjiles dueñas de voces ya corporeizadas. Sensaciones que muchos jerezanos hemos experimentados cada vez que nos acercamos al misterio de un torno, viejo y chirriante, o silencioso y con brillo de barnices monjiles; todo ello tras pulsar un timbre o tirar de la cadena que hace sonar una campanilla, donde la hermana tornera nos abrirá esa ventana giratoria hacia ese mundo de la clausura y nos permitirá respirar ese aire que viene del interior y tanto nos subyuga.

            Esos espacios, fuera del bullicio y del apresuramiento de la vida urbana contemporánea, como pequeñas islas de paz y sosiego, son un remanso silencioso ante el ajetreo diario de las ciudades. La clausura no solo ha mantenido tesoros materiales también otros que ahora, por cuestiones de salud, se nos están haciendo presentes. Conventos de clausura como Santa María de Gracia, Clarisas de la calle Barja, las populares Reparadoras o las Mínimas junto a San Marcos son pulmones espirituales para éste Jerez donde, hasta hora, la clausura era algo de otro mundo.

            La clausura, a veces, nos depara sorpresas, otra forma de vida. El vivir en comunidad, el respeto a normas y reglas, una adecuada organización, momentos para el trabajo y el ocio, ratos íntimos y otros de vida en común. El confinamiento que estamos padeciendo para frenar la expansión del coronavirus nos ha hecho valorar la clausura. No nos queda más remedio que sacarle el lado positivo para hacer más llevadero éste periodo de reclusión. Son muchos los whassapp que llegan estos días hablándonos de lo que está aportando la obligada clausura: la importancia de dedicar más tiempo a disfrutar de la familia, de contactar con nuestros vecinos aunque solo sea una vez al día para aplaudir, la necesidad de ejercitar nuestro cuerpo y huir del  sedentarismo,  de acordarse de Dios y de los que velan por nosotros, de organizarse sin prisas y marcarnos objetivos nosotros mismos sin tener que depender de los demás, de ser disciplinados y anteponer el bien común por encima de intereses o gustos personales.

            Para las monjas de clausura nada de esto es nuevo, ellas saben bien de aislamiento, de libertad interior, de vivir el propio mundo de cada uno, de darle cabida a la creatividad, de la búsqueda de la alegría, de convivencia aceptando a los demás, de vivir y dejar vivir, de aprovechar el tiempo y canalizar nuestras energías, de reflexionar y plantearse nuevos retos, de exprimir todo lo que se pueda éste periodo para que haya sido un tiempo provechoso de cara al futuro, para que cuando todo pase, afrontar la vida con nuevos bríos e ilusiones, satisfecho por todo el jugo que le hemos sacado a éste tiempo de confinamiento.   La clausura ha conseguido crear un espacio de libertad para vivir serenamente, sin interferencias de todo lo que en el exterior contamina. Aprovechémosla.
 
             (Artículo que publiqué en la edición digital de INFORMACIÓN JEREZ el pasado lunes 23 de marzo de 2020)
 
Fotografía retrospectiva del compás de acceso a la clausura del convento de Santa María de Gracia de Jerez.
 

lunes, 27 de mayo de 2019

FRAY RICARDO




El documento de fundación del convento capuchino de Jerez de la Frontera está fechado en Sevilla el 22 de enero de 1661. A partir de entonces el convento de capuchinos jerezano posee una rica y abundante historia. El 6 de febrero de 166l se bendice la primera capilla con la gozosa asistencia del padre Francisco de Jerez, promotor de la fundación. En 1679 se inaugura una nueva iglesia y convento, gracias a las cuantiosas limosnas y trabajos voluntarios de los jerezanos.

Los capuchinos de Jerez han ofrecido a la ciudad, desde su fundación, esculturas y pinturas de reconocido mérito, destacando sobre todo, la portentosa imagen del Cristo de la Defensión; honrándose, en sus dependencias, con la presencia de destacados capuchinos como el beato Diego José de Cádiz. Destacado capuchino fue también el mencionado padre Francisco de Jerez, eminente por su sabiduría y sus virtudes, por sus excelentes dotes oratorias fue predicador en la corte de Felipe IV.

Digno heredero, como orador, del padre Francisco de Jerez fue el recientemente fallecido Fray Ricardo de Córdoba O.M.F.. Ricardo del Olmo López en la vida civil, fue  ordenado en Córdoba el 8 de diciembre de 1975. Estuvo destinado en diversos lugares entre ellos en la barriada de Alcolea de Córdoba, en el convento de capuchinos de Córdoba llegando a ostentar el cargo de Hermano Guardián, fue trasladado al convento que dicha orden tiene en Sevilla ejerciendo igualmente el mismo cargo, siendo su último destino en Jerez. Conocí a fray Ricardo hace más de tres décadas, un Sábado Santo en Sevilla, donde estaba entonces destinado, me acompañaban varios cofrades de la jerezana y franciscana cofradía de la Defensión, en la plaza del duque quedamos y allí departimos sobre lo divino y lo humano mientras pasaba ante nuestros ojos las solemnes corporaciones del Sábado Santo hispalense. Posteriormente empecé a conocer su faceta artística en el Simpecado que diseñó y pintó para la Hermandad de la Yedra y en aquella exposición sobre su extensa obra que tuvo lugar en los salones de la Diputación de Córdoba, muestra que visité a principios de la pasada década de los noventa. Con su llegada a Jerez nuestro trato fue más fluido, seguidor de esta columna semanal siempre que nos veíamos la conversación era inevitable sobre los temas artísticos y cofrades. Marchó hace poco a su Córdoba natal  y allí me ha sorprendido su adiós.

 Cuentan  que el fraile Ricardo siempre llevó impregnado en su espíritu el carisma franciscano, ejerciendo su pastoral mediante la predicación y el culto, complementado con su faceta de cofrade, pregonero, diseñador e impulsador de cofradías de Semana Santa, tanto en Córdoba como en toda Andalucía. Una actividad que la conjugó perfectamente como parte integrante de su labor pastoral.

El mismo día que muchos amigos de fray Ricardo, venidos de distintos puntos de Andalucía, se despedían de él en el convento de capuchinos de Córdoba, en la capital hispalense se coronaba canónicamente la Virgen de los Ángeles, la titular de la antigua cofradía de los negros de Sevilla, la Virgen que acompañó tantos años como director espiritual.  En los cielos que perdimos volvería entonces a sonar la voz de Machín cantando, en honor de aquel que pasó su vida entre su vocación franciscana y el lápiz de su legado artístico, su “Pintor nacido en mi tierra, con el pincel extranjero. Pintor que sigues el rumbo de tantos pintores viejos….”
(Artículo que publiqué ayer domingo, 26 de mayo de 2019, en INFRMACIÓN JEREZ  y hoy se ha vuelto a publicar en VIVA JEREZ) 
 
Fray Ricardo en una fotografía del ayer ante el popular Cristo de los faroles y el templo de los capuchinos de Córdoba.
 

 

jueves, 21 de febrero de 2019

DOMINGO DE LA MISERICORDIA




Cuentan las crónicas que en 1593 había quedado suprimido en Jerez el llamado Hospital de la Misericordia, situado muy cerca de la iglesia parroquial de San Dionisio. En ese lugar se estableció el convento de la Concepción que continuó abierto hasta el año 1868 en que fue cerrado por orden de la Junta Revolucionaria. Este convento Concepcionista tenía su entrada por la actual calle Misericordia, tras San Dionisio. En el mismo año de 1868 se derriba iglesia y convento, parte de sus solares sirvieron para la construcción de viviendas y almacenes  y otra parte fue convertida en 1890 en plaza ajardinada, la actual plaza del Progreso. En otro punto de la ciudad, en el corazón del antiguo barrio de la Albarizuela, junto a donde estuvo emplazado el viejo cementerio judío, se encuentra la popular capilla del Refugio de Ntra. Sra. de los Desamparados. Fue erigida por la hermandad de la Santa Misericordia y Nuestra Señora del Refugio sobre el solar de otra capilla de 1604.

La misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo. Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.

 El 23 de mayo del 2000 un decreto establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. Ya el Papa lo había anunciado durante la canonización de Sor Faustina Kowalska, el 30 de abril: «En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el nombre de domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros».

 Este año ese día es el 28 de abril, el mismo domingo que el actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado a los españoles a las urnas para elegir un nuevo parlamento nacional. Será el momento de oír la voz de los ciudadanos y de cómo apliquen las urnas la misericordia a la clase política.  Obras de misericordia espirituales son enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca y dar buen consejo al que lo necesita. Enseñar al que no sabe y dar buen consejo al que lo necesita es misión principal de los candidatos, corregir al que se equivoca lo dirá el resultado electoral. Lo deseable es que el resultado de la convocatoria electoral sea justo y misericordioso con España, que es decir con la nación inquebrantable y con lo que desean la mayoría de los españoles, sin olvidar que,  para crear una sociedad con corazón solidario, es primordial atender a los que más necesitan del apoyo social.

Ante las incertidumbres que ocasiona esta convocatoria electoral y frente a tantos enfrentamientos como hemos visto últimamente quizás esta coincidencia de elecciones en el domingo de la Misericordia puede ser una llamada a la reflexión.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 17 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Capilla del Refugio de Nuestra Señora de los Desamparados, erigida por la Hermandad de la Santa Misericordia.
 

 

sábado, 19 de enero de 2019

ABRIR AL TURISMO

 


El pasado jueves el Centro de Estudios Históricos Jerezanos abrió su actividad en este nuevo año con una interesante ponencia-coloquio bajo el título  'Jerez y sus conventos: ¿qué hacemos con ellos?'. Es uno de los debates surgidos en los últimos años que se aviva cada vez que se marcha una comunidad. Los conventos son uno de los elementos característicos del patrimonio local. ¿Están en peligro? El profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Carlos Vizuete apunta a datos objetivos y muy concretos  relacionados tanto con la demografía conventual como con la crisis económica por la que atraviesan que,  aclara, “nada tiene que ver con la del ladrillo".

Centrándonos en los convento de clausura hay que decir que su situación es tal que  cada mes se cierra uno en España. Jerez no es ajeno a un fenómeno que parece poner en cuenta atrás la vida en clausura. A la cada vez más escasa comunidad se une la elevada media de edad. Pocas pueden hacer trabajos físicos complejos. Y sin trabajar, sus ingresos merman. Las  escasas alternativas económicas para mantenerse ellas y mantener edificios con muchos problemas, así como la falta de vocaciones, terminan provocando su marcha. El problema surge con el valioso patrimonio que muchos de estos conventos atesoran y que, en cierta medida, forman parte del elenco patrimonial e histórico de la ciudad.

Una de las salidas planteadas para su mantenimiento, que se pusieron sobre la mesa el pasado jueves, es su apertura al turismo, como ya se viene haciendo en otras localidades, buscando fórmulas que hicieran compatibles las visitas sin perturbar la vida ordinaria de las monjas. El turismo es actualmente una de las principales actividades económicas en el mundo, ya que genera una importante derrama económica, inversión y puede contribuir al crecimiento económico. El dar a conocer el riquísimo y desconocido patrimonio material de los cenobios y, a la vez, contribuir a sus sostenimiento y a la restauración de sus obras de arte con el fruto económico que se obtenga de las visitas puede ser la solución al problema que padecen muchos de los conventos. En Jerez, en lo que se refiere a los conventos femeninos de clausura las últimas en marcharse han sido las religiosas clarisas de Madre de Dios y las dominicas del Espíritu Santo. Al de Madre de Dios se le han dado utilidad como Seminario diocesano, al edificio del Espíritu Santo se está a la espera de conocer su futuro, la misma problemática sigue azotando a los que quedan por lo que hay que buscar soluciones antes que sea demasiado tarde.     

            La experiencia de otras ciudades nos hace ver que la apertura al turismo de los conventos es una medida que garantiza su continuidad y la conservación de todo su rico patrimonio. El Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid quizás sea el ejemplo más evidente de como compatibilizar la clausura con las visitas turísticas. En Sevilla también hay algunos ejemplos, el monasterio de Santa Paula es un claro referente en este sentido. Los conventos jerezanos cuentan con elementos históricos y artísticos lo suficientemente atractivos y valiosos como para ser protagonistas de una oferta turística extraordinaria que haga posible su conservación solo hay que buscar fórmulas, como se viene haciendo en otros lugares, para que, sin interferir en modo alguno en la vida comtemplativa, en el caso que aún se mantenga, poder garantizar su futuro.
               (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de enero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


El convento del Espíritu Santo de Jerez era un auténtico museo, hoy en su interior no queda nada del rico patrimonio que atesoró.

viernes, 23 de noviembre de 2018

RECORDANDO A LAS OBLATAS


 
 


La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, aseguraba hace unos días que a su departamento le han "colado un gol por la escuadra" por dar el visto bueno a la constitución de un sindicato de trabajadoras sexuales. Valerio admite que ha sido "una sorpresa" ver publicada en el BOE la legalización del “Otras”, la Organización de Trabajadoras Sexuales. La ministra aseguró que pedirá a la Abogacía del Estado que inicie los trámites para declarar esta resolución "nula de pleno derecho". La decisión de la ministra ha indignado a las promotoras del sindicato. Concha Borrell, secretaria general de “Otras”, la acusa de "querer defender los intereses de la patronal y no el de las trabajadoras", no ahorrando críticas a la ministra: "El actual PSOE, un partido creado por sindicalistas para defender a los trabajadores, se ha preocupado tanto de tener un gran abanico de mujeres en el gobierno que no se ha preocupado de que sean competentes". Y remató: "Si le hemos colado un gol, que contrate mejores porteras".

Mejores porteras tuvimos en Jerez para abrir nuevos horizontes a esas mujeres que se veían obligadas a ejercer la prostitución al no encontrar otra salida. En 1643 Ana Díaz funda, en la esquina de la jerezana calle Gaitán con la plaza del Mamelón, el beaterio de Nazarenas o recogidas para acoger a todas aquellas mujeres que huían de la comercialización de su cuerpo. Siglos después, concretamente el 22 de noviembre de 1891, llegan a Jerez las religiosas Oblatas del Santísimo Redentor. Una congregación que obtiene su refrendo definitivo por la Santa Sede el 19 de mayo de 1895. Desde los inicios los objetivos han sido la creación de un asilo o “refugio” para acoger a jóvenes en peligro de extraviarse moralmente.

A Jerez llegaron de la mano de la Asociación de señoras de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Al principio se hospedaron en la casa que tenían las Siervas de María en la plaza de las Angustias. Al poco tiempo Cecilia Isasi dona, altruistamente, una finca de doce aranzadas, llamada San José, en la zona conocida como San Benito, que contaba con una casa con su pequeña capilla, una extensa viña, varios pozos y muchos árboles frutales. Andando el tiempo se introdujeron importantes mejoras en la casa y se construyó una iglesia, gracias a las limosnas recibidas de distintos bienhechores, entre los cuales es de justicia destacar a la familia Domecq. La primera acogida fue una niña de 13 años y se le puso el nombre de Socorro y la segunda una mujer de 60 años que recibió el nombre de Loreto.

Las Oblatas, a la vista de que su casa amenazaba ruina, con el paso del tiempo, levantaron en la misma finca “San José”, un moderno edificio con capilla y residencia para jóvenes. Inaugurándose todo el complejo el 12 de junio de 1977. Como ocurre con otras congregaciones religiosas también las Oblatas se vieron obligadas recientemente a marcharse de Jerez  y sus instalaciones vienen sirviendo actualmente para la labor social  del “Hogar La Salle” que, en cierta medida, continúa con la obra redentora y de acogida que tan meritoriamente llevaron a cabo durante años las religiosas.

 Sirvan estas líneas como reconocimiento a las Oblatas del Santísimo Redentor por  cuanto bien hicieron en Jerez a esas “otras” personas que tanto necesitan que les abran nuevas puertas para reconducir sus vidas.   
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 18 de noviembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 

Madre Antonia María de la Misericordia,
fundadora de las Oblatas del Santísimo Redentor.
   

 

miércoles, 12 de septiembre de 2018

NUNCA SE SABE




El líder de Podemos Pablo Iglesias y su pareja, la portavoz en el Congreso de los Diputados de dicha formación, Irene Montero han hecho pública una carta de agradecimiento dirigida a todos aquellos que se han interesado por el estado de salud de sus hijos, nacidos prematuramente. A pesar de ser la pareja confesos ateos señalan en su carta lo siguiente: “explicaremos a nuestros hijos que nuestros amigos creyentes rezaron por ellos. Nos consta que la Virgen del Tránsito, Santa Rosa de Viterbo y Santa María Liberatrice fueron interpeladas" y añaden un "y nunca se sabe..." insinuando que estas súplicas sí han sido escuchadas. Pablo e Irene dicen en referencia a rezar que "hay pocos gestos de amor y amistad más hermosos".

Hay quien afirma que los ateos son ateos hasta que se empieza a caer el avión. Es en los momentos extremos, como la cercanía de la muerte, cuando nos acordamos de Dios, muchos por su fe, algunos por mero instinto de supervivencia y otros  por si acaso existe ese ser todopoderoso en el que nunca ha creído. Para el creyente sus propias convicciones religiosas les hacen ver esos momentos delicados de la vida desde otra perspectiva, algo que solo se explica desde la fuerza de su fe y desde la propia experiencia personal. Experiencias de fe que ha dado lugar a las múltiples manifestaciones de fervor que nos ha reportado la historia. Testimonios que quedan reflejados en las devociones ancestrales que los pueblos y ciudades mantienen como un legado religioso transmitido de padres a hijos y que nacen del sentimiento más profundo de la persona.

El 8 de septiembre, festividad de la Natividad de María, es uno de esos días señalados en el calendario en los que el fervor religioso por los favores recibidos gracias a la intercesión divina se hace más manifiesta. Por cercanía El Puerto de Santa María y Chipiona son muestra de ello. El 8 de septiembre la ciudad de El Puerto de Santa María vive su fiesta grande: el día de su patrona, la Virgen de los Milagros, una de las imágenes de más devoción, milagros y antigüedad de toda España. En Chipiona los peregrinos acuden a Nuestra Señora de Regla durante todo el año, y de modo particular el 8 de septiembre, día de su festividad, cuando por el santuario desfilan desde primera hora de la mañana miles de fieles. Durante la procesión, que suele prolongarse durante unas cuatro horas, los devotos aclaman continuamente a la Patrona chipionera. Jerez  ha recuperado también el 8 de septiembre como fecha significativa del calendario devocional de la ciudad, la histórica imagen de Nuestra Señora de Consolación, la que condensó infinidad de fervores entorno suya hasta el punto de considerarla el pueblo patrona de la ciudad en la antigüedad, también procesiona en esta jornada.

Celebraciones arraigadas en la fe popular que viene a mostrar la importancia que los rezos han tenido en nuestra historia cercana. Unas oraciones a las que muchos acudieron en momentos de necesidad. Una fe de millones de personas de todos los tiempos que imploraron también al cielo cuando más lo necesitaron y vieron como sus males se curaron en un hermoso gesto de amor. Para los creyentes el verse atendidos en sus peticiones es debido a la fuerza de su fe, para otros, como Pablo e Irene, ateos confesos, simplemente, porque “nunca se sabe”.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 9 de septiembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Grabado antiguo con leyendas de los favores de la Virgen de Consolación sobre la ciudad de Jerez de la Frontera.
 

 

viernes, 7 de septiembre de 2018

MONTAÑES 450




Acaba el mes de Agosto pero no por ello dejamos atrás el verano, aún nos quedan días de mucho calor sobre todo en lo que se suele llamar el “veranillo del membrillo” o “veranillo de San Miguel” por coincidir con la fiesta del arcángel. Jerez cuenta con un impresionante templo dedicado a San Miguel, joya del arte jerezano entre otras cosas por su magnífico retablo mayor, cuya calle central se debe, nada más y nada menos, que al escultor Juan Martínez Montañés, también conocido como el “Dios de la madera”.

Se cumple en el presente año el 450 aniversario del nacimiento de este genial artista, distintos municipios vinculados a su obra vienen celebrando actos conmemorativos de esta efeméride, entre ellos Alcalá la Real, su ciudad natal.  El insigne escultor e imaginero nació el 16 de marzo de 1568 en Alcalá la Real y murió el 18 de junio de 1649 en Sevilla. El Ayuntamiento alcalaíno contará para esta programa “Montañés 450” con la colaboración de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Jaén, la Diputación de Sevilla, la Universidad de Jaén, la Universidad de Sevilla, la Universidad de Granada, el Ayuntamiento de Sevilla, el Obispado de Jaén, el Arzobispado de Sevilla, el Arzobispado de Granada, la Hermandad de Pasión de Sevilla, la Fundación Unicaja, Fundación La Caixa y la Fundación Caja Rural. Ha sido un trabajo coordinado por diferentes áreas municipales, para llegar a cerrar un programa como merece el evento.

         Jerez le debe a Montañés una de sus obras más valiosas de su elenco patrimonial. Ese retablo de San Miguel que, levantado durante la primera mitad del siglo XVII, aglutina en la ciudad al mayor número de artistas de importancia. Martínez Montañés, junto con otros artistas,  firmó el primer proyecto de este retablo, proyecto que en 1613 replantea el mismo Montañés para darle la configuración actual con la diferencia de que las calles laterales deberían ser pictóricas. En 1641 toma las riendas del retablo su discípulo José de Arce que sustituye el proyecto originario pictórico de las calles laterales por relieves escultóricos que lleva a cabo entre 1641 y 1645, completando una obra de primer orden en lo que al patrimonio artístico y monumental de Jerez se refiere. De Montañés son también, además de los tres destacados relieves de la calle central, las dos Virtudes de la parte superior, los dos Santiagos que se veneran en hornacinas realizadas en el muro de piedra y los santos Pedro y Pablo.

         El profesor Hernández Díaz calificó este retablo como uno de los más importantes del arte español del Siglo de Oro. Solo su contemplación, decía el catedrático hispalense, merecería la visita al “Emporio de Arte” que es Jerez, por muy alejado que se halle el estudioso. Este impresionante retablo fue obra de larga historia y diversas incidencias, y enlaza en cuanto a mentalidad y propósitos con el de Santiponce, los dos más importantes de la producción del inmortal artista de Alcalá la Real. Motivo más que suficiente para que también en nuestra ciudad surjan iniciativas que conmemoren este 450 aniversario y ayuden a reivindicar la figura de Juan Martínez Montañés, el trabajo y su obra jerezana, y, por supuesto, una oportunidad única para arrojar luz y profundizar en el estudio y conocimiento sobre cuánto ha significado este insigne andaluz para el mundo del arte.
          
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de septiembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Retablo mayor de la iglesia de San Miguel en una fotografía de hace unos años cuando aún no se había reformado el presbiterio. 
 

  

jueves, 5 de julio de 2018

PATRIMONIO VULNERABLE



 
 
         A la reciente denuncia de expertos conservadores sobre la "intervención" en la imagen de San Jorge de Estella (Navarra), -una escultura de madera policromada de principios del siglo XVI a la que se le ha lijado la policromía original, se le ha aplicado varias capas de escayola y se ha repintado con un resultado que ha provocado esta denuncia- se  ha sumado la efectuada hace unos días sobre la desaparición de cuatro ángeles de La Roldana de la catedral de Cádiz, algo que se está investigando. En ambos casos se exige que se depuren responsabilidades con el fin de que estos hechos no se vuelvan a repetir. Es necesario que se pongan los medios adecuados para salvaguardar todo ese patrimonio histórico-artístico que forma parte de esa valiosa riqueza cultural de nuestros pueblos y ciudades.

En este anhelo por preservar el patrimonio artístico y cultural también acaban de saltar las alarmas por dos conventos de clausura que, al parecer, pueden verse abandonados en breve por sus actuales comunidades religiosas. Nos referimos al de las carmelitas descalzas de Sanlúcar de Barrameda y al de Madre de Dios de Jerez, de franciscanas clarisas. Con respecto al convento sanluqueño las propias religiosas han trasladado a los habitantes de Sanlúcar que "la comunidad de Carmelitas Descalzas va a conservar siempre en Sanlúcar de Barrameda su Iglesia y Museo Conventual para el disfrute de todos los amantes de la belleza y la espiritualidad". Con respecto al convento jerezano aún no se sabe bien que destino le espera aunque lo que es deseable que todo el valioso patrimonio que contiene no corra la misma suerte que ha sufrido el monasterio de dominicas del Espíritu Santo y, al igual que el de Sanlúcar, se mantenga en Jerez para disfrute de todos los amantes de la espiritualidad y el arte.

A este respecto el profesor emérito de la Universidad de Sevilla y miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras Rogelio Reyes Cano, al recibir recientemente el XVIII Premio Joaquín Romero Murube por su artículo “Sevilla por sus conventos”, en el que reflexionaba sobre la gran riqueza artística y cultural de los cenobios sevillanos, defendía la necesidad de que las administraciones y la sociedad civil encuentren una fórmula para garantizar su supervivencia dado el inmenso tesoro de arte que guardan y la urgente necesidad de evitar que todo ese importante patrimonio quede desperdigado o, en el peor de los casos, perdido. Un imperativo moral de toda la sociedad que debe ser consecuente con el riquísimo legado histórico recibido.

Como muy bien se menciona en el Plan Nacional de Abadías, Monasterios y Conventos asistimos a un proceso de cambio, abandono y cierre de muchos de estos conjuntos como consecuencia de la evolución de la sociedad. Paralelamente, se observa el desarrollo de procesos de aculturación por la entrada de religiosos/as procedentes de otras culturas que introducen nuevos valores y usos. Estos factores hacen que estos conjuntos, de importantes valores patrimoniales, sean cada vez más vulnerables. Debemos tener en cuenta la importancia de su declaración como BIC y la atracción social desde el punto de vista cultural que estaban teniendo estos Bienes en la actualidad. Es el momento de hacer una puesta en común y reflexionar sobre este tipo de Patrimonio Cultural tan importante, singular, diferenciado, vulnerable y desconocido en la mayoría de los casos para nuestra sociedad. La historia nos lo agradecerá.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 1 de julio de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Desaparecido claustro del convento de Madre de Dios de Jerez de la Frontera.
 

 

jueves, 26 de abril de 2018

ARTE SACRO JEREZANO

 
 


Primero fue el de la catedral, luego el de la iglesia de Santiago y ahora nos llega el de San Miguel. Museos de arte sacro que han venido a sumarse a todo el atractivo turístico que Jerez viene potenciando en los últimos años.

La exposición permanente de la catedral ha sido gran un acierto y ha puesto en valor toda la riqueza artística que atesoraba el primer templo de la ciudad. Una apuesta importante por el arte sacro que necesitaba no solo ser aprovechado como aportación al arte y la cultura de la ciudad sino también como recurso para el propio mantenimiento de un conjunto arquitectónico y artístico, como es nuestra catedral.

Al poco tiempo de la reapertura del templo de Santiago quedó inaugurada, en sus dependencias, una exposición permanente, con una sala en la sacristía con obras de orfebrería en cuatro vitrinas y otra interesante sala con una valiosa colección de imágenes del Niño Jesús cedidos para la ocasión por las religiosas franciscanas clarisas de Jerez. Una sala que, según se indicó en su momento, servirá como marco a otras colecciones de Niños Jesús provenientes de distintos conventos de clausura de la diócesis. También las dependencias conventuales de los carmelitas acogen desde años el Museo Carmelitano de la Provincia Bética, un rico museo que conserva admirables piezas bordadas, esculturas de importancia y una buena colección de pinturas.

Sin olvidar todo lo que se viene realizando en el templo de San Juan de los Caballeros para que sea otro de los referentes en el arte religioso jerezano y la labor que vienen realizando muchas cofradías para poder mostrar su excelente patrimonio de la forma más digna y viable posible.

A todas estas apuestas se suma ahora la iglesia de San Miguel, con un tesoro espectacular que si bien se podía contemplar de forma privada es a partir de ahora y con la llegada del nuevo párroco cuando se podrá abrir al público en general.  La iglesia de San Miguel inaugurará el próximo 26 de abril su Museo de Arte Sacro, un rico patrimonio que conformará la Exposición Permanente de Arte Sacro del templo, que contiene piezas de gran valor como vasos sagrados cuya cronología va del siglo XVI al XIX, ornamentos del siglo XVI o la custodia procesional de Juan Laureano de Pina, además de pinturas y esculturas de gran valía. Un nuevo museo que vendrá a sumarse a todos los ya existentes y que, sin duda, potenciará la oferta turística de la ciudad y ayudará a entender la importancia que ha tenido la presencia de la Iglesia Católica en la historia de la ciudad.

Los pasos se van dando, aunque aún quedan muchos tesoros ocultos que merecen su apertura al público, templos como San Marcos, la Merced o Santo Domingo poseen también patrimonio suficiente para dar contenido a nuevos museos de arte sacro.    

El arte religioso nos muestra el amor y la fe en Dios. El rico patrimonio que se conserva en los templos, especialmente para el culto, de ahí su nombre de arte sacro, se distingue por la belleza y calidad de unas piezas que aguardan pacientes la mirada sorprendida del viajero bajo un espléndido manto de piedra consagrada. Jerez de la Frontera se exhibe ahora orgulloso en este nuevo Museo de Arte Sacro que vendrá a mostrar, aún más, el impresionante legado recibido.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 22 de abril de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
 
Fotografía antigua de una de las valiosas dalmáticas que se conservan en el tesoro de la parroquia de San Miguel
 



jueves, 1 de marzo de 2018

SANTIAGO Y EL CORO DE LA CARTUJA




          Tal como informamos hace unos días en MIRA JEREZ, hoy, Día de Andalucía, la iglesia parroquial de Santiago del Real y del Refugio mantendrá sus puertas abiertas a las visitas. La exposición permanente estará a disposición de las personas que lo deseen en su horario habitual de 10:30 a 19 horas.
           Por ello a nuestra sección de ¡Mira la diferencia! hemos querido traer hoy quizás la visión que más ha cambiado de este templo en los últimos tiempos. Se trata, sin duda, del aspecto que presentaba su presbiterio hasta hace unos años cuando aún no se había devuelto a la cartuja jerezana su espléndido coro.

          Cuentan los historiadores que en el siglo XVIII la parroquia de Santiago encargó a su feligrés Francisco Camacho de Mendoza un retablo mayor para presidir este presbiterio. Comenzó su construcción en 1750 y concluyendo los trabajos en 1754, año en el que se concertó su dorado. Debería ser impresionante dado que en épocas posteriores donde se despreciaba todo lo barroco se define como “grande y majestuoso pero de pesadísimo gusto churrigueresco”.
           En 1891 se instala en este presbiterio la sillería del coro procedente del Monasterio de la Cartuja y para ello se realizan una serie de reformas en el mismo, entre ellas la desaparición del Retablo Mayor con el fin de que luciera no solo el coro sino también el ábside oculto por el retablo.

          El 1907 se coloca en el centro del presbiterio el baldaquino actual. Donado por Guillermo Garvey y Capdemón, realizado en Roma según diseño del pintor jerezano José Gallego Arnosa.
           Por último en la década de los cincuenta del pasado siglo se retira el coro de los padres cartujos de Santiago y se vuelve a colocar en su lugar de origen, dentro de los trabajos que, en estos años, se venían realizando en el cenobio cartujano tras autorizar en 1941 el gobierno español la cesión en usufructo del Monasterio a la Orden.

          El presbiterio de Santiago adquirió entonces su aspecto actual con el baldaquino enmarcado en el gótico ábside del templo y para la historia quedó tanto aquel majestuoso Retablo Mayor, como el artístico coro cartujano, una de las obras más interesantes del Renacimiento español, realizada entre 1547 y 1552 por los entalladores Jerónimo de Valencia y Cristóbal de Voisín, así como el órgano que despareció con el traslado. ¡Cuántas obras de arte podrían hoy mostrase en Santiago si no hubiera sufrido en su historia tantos traslados y destrucciones!
          (Artículo que publiqué en el periódico digital MIRA JEREZ el 28 de febrero de 2018)
 
El coro de la cartuja jerezana cuando estaba en el presbiterio de la parroquia de Santiago y aún no se había colocado en su centro el baldaquino neogótico.
 

 

jueves, 20 de julio de 2017

BASÍLICA CARMELITANA


 
 
El Edicto de Milán del 313 supuso un gran cambio para los cristianos. Tras su promulgación Constantino decretó la libertad religiosa en el Imperio romano y también trajo consecuencias en el mundo del arte. Nació la nueva arquitectura eclesiástica. Los cristianos no podían aprovechar los templos paganos primero por su uso y después por su espacio interior. Por todo ello se tomó la decisión de cristianizar la basílica romana. Este edificio había sido utilizado como tribunal de justicia y lonja comercial, pero su disposición permitió adaptarlas como iglesias.

Con independencia de su trazado arquitectónico, una iglesia puede titularse basílica por prerrogativa del Romano Pontífice. Así, en sentido litúrgico, son basílicas todas aquellas iglesias que, por su importancia, por sus circunstancias históricas, o por aspectos de cierto relieve, obtengan ese privilegio papal. Se distinguen las basílicas mayores y las basílicas menores. Las basílicas mayores están todas en Roma. Tienen un altar mayor para el uso exclusivo del Papa (y de otros en casos especiales con su permiso) y tienen una Puerta Santa la cual se pasa para ganar las indulgencias durante los años jubilares. Muchas iglesias por todo el mundo han sido designadas por el Papa como basílicas menores. En Roma hay once basílicas menores. Esta distinción como basílica menor le otorga a los templos el derecho a lucir en el altar mayor dos signos de la dignidad papal y la unión con la Santa Sede: el conopeo y el tintinábulo. Además, el Santo Padre concede a la comunidad que rinde culto en la basílica una serie de gracias especiales. Para que un templo pueda alcanzar el título basilical, debe reunir tres requisitos: Debe ser un templo de regio esplendor, foco espiritual de una comunidad que es santuario para la multitud de devotos que acuden a él y que bajo sus bóvedas, posea un tesoro espiritual y sagrado, dando culto ininterrumpido al Señor, a la Virgen y al Santo venerado en él.

            Todos estos requisitos se le reconoció, hace justamente cincuenta años, a la jerezana iglesia del Carmen, desde donde cada 16 de julio sale a la calle uno de los tesoros devocionales más importantes de Jerez, la Reina del Carmelo. Fue el 28 de junio de 1967 cuando, en Roma, se firmaba el Breve Pontificio Actuosae Pietatis, de S.S. Pablo VI en el que se declaraba basílica menor el templo de Nuestra Señora del Carmen de Jerez de la Frontera, siendo promulgado el día de la Inmaculada de aquel año. Se une, por tanto, las bodas de oro de esta elevación a la condición basilical del templo jerezano del Carmen con la efeméride de los cuatrocientos años del voto inmaculista que celebra nuestra ciudad en este año de 2017.

Y qué mejor manera de felicitar por este cincuentenario basilical a todos los que de una forma o de otra se sienten carmelitanos, que reproduciendo un precioso poema salido del genio poético de José María Pemán y que está dedicado a la Virgen del Carmen, la Virgen marinera, que huele a marisco y sal en esta ciudad tan cercana al mar, la emperatriz de Jerez: “la que llamaban Señora y Capitana al rezar, los abuelos que tenían claras almas de cristal bajo la recia envoltura de sus capotes de mar; la que apacienta las olas los días de tempestad; la que esta tarde de julio el crepúsculo honrará colgando nubes de grana por los balcones del mar.”
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 16 de julio de 2017, festividad de la Virgen del Carmen, y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Fotografía antigua del interior de la Basílica del Carmen de Jerez.