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jueves, 24 de octubre de 2019

CATALANES EN JEREZ




Debido al ambiente tan complicado que se vive  en Cataluña y más concretamente en la capital barcelonesa muchos catalanes han optado por quitarse de en medio y buscar, al igual que vienen haciendo muchas de las empresas que allí se establecieron, otros lugares donde poder vivir tranquilos sin la presión independentista y menos aún sin la violencia que lamentablemente hemos visto estos días.

Entre Jerez y Cataluña ha existido desde siempre una relación fraternal, muchos jerezanos marcharon allí para buscarse el pan y la estabilidad, los mismos que tras finalizar su vida laboral volvieron a su tierra jerezana dejando un trocito de su corazón en aquella región del norte de España. El apellido Catalán aparece en Jerez desde la reconquista y el nombre de Catalanes figura en el callejero jerezano desde 1752, concretamente en la pequeña callejuela que, junto al edificio de la ONCE, tiene su entrada por la popular calle Porvera.

            Algunos jerezanos ilustres vivieron sus últimos días en Barcelona como el aviador Juan Manuel Durán González, tripulante del Plus Ultra, hidroavión que realizó el primer vuelo trasatlántico de la historia; o el almirante Rafael Fernández de Bobadilla y Ragel, pionero de la navegación submarina en España. Catalán de nacimiento era  Adolfo Rodríguez de Rivero recordado archivero, bibliotecario e historiador jerezano. Jerezano fue Fray Domingo Canubio que siendo obispo de Segorbe (Valencia) fue propuesto para arzobispo de Barcelona, cargo que, por su sencillez y humildad, no aceptó. Siendo capitán general de Cataluña nuestro paisano Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, ante la dramática situación política y social en la que estaba sumida la nación española fue llamado por el Rey Alfonso XIII para, tras consultar a su gabinete, encargarle la formación de un gobierno que pusiera orden y estabilidad, nombramiento que contó en un principio con la aprobación de las Cortes Generales y de la inmensa mayoría de la población. Son algunos ejemplos de esa histórica relación de Jerez con Cataluña, una relación que también encontró caldo de cultivo en el negocio del vino.

            Joaquín Luna en un artículo publicado hace un par de años en La Vanguardia de Barcelona titulado Un catalán en Jerez y después de contar algunas experiencias vividas aquí llegaba a la siguiente conclusión : “He estado 72 horas en Jerez de la Frontera. ¡Qué gente! ¡Qué cosas ve uno! ¡Qué manera de vivir! Yo les cuento el panorama y juzgan. La gente de Jerez de la Frontera no es rara, es rarísima. Llega la feria y se visten de señoritos, pero no de señoritos de Sevilla con sus casetas infranqueables. No, aquí son hospitalarios y te dejan entrar libremente, digo yo que para dar envidia. –Catalán, baila una sevillana...Y encima, eso. Primero los jerezanos –y las jerezanas– hacen lo que les da la gana, le sueltan un euro al pobre en lugar de un discurso sobre la regeneración moral, disfrutan de las terrazas sin temor a ordenanzas municipales que enorgullecerían a don Miguel Primo de Rivera y terminan contando a la hora de bailar. Que si el paso dos, que si el paso tres...Jerez nunca será Copenhague”. Afortunadamente, porque Jerez siempre será Jerez con su forma de vivir y con sus virtudes y sus rarezas, porque  los de aquí seguimos orgullosos de ser como somos, un rincón singular de España, la gran nación que nos une a todos los españoles, también, por tanto, a los catalanes.
 
                (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo  20 de octubre de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
La angosta calle Catalanes en una fotografía del ayer.
 

 

viernes, 6 de septiembre de 2019

VOLVER A EMPEZAR


 
 
 
          Con la llegada del mes de septiembre todo vuelve a empezar, se recobra la vida cotidiana con sus horarios y hábitos, las ciudades retoman su actividad normal y, aunque las temperaturas siguen altas, todo parece volver al ritmo que perdimos con la entrada del tiempo estival.

            Este mes de agosto he tenido la oportunidad de visitar la hermosa ciudad de Gijón,  llamada por algunos "el Jerez del Norte". Una ciudad que se mueve en la misma disyuntiva con la capital de la provincia que se da en Jerez y que también vemos en otras provincias como la dicotomía existente entre las ciudades de Murcia y Cartagena, Pontevedra y Vigo, La Coruña y Santiago de Compostela o Badajoz y Mérida. Mi amigo el profesor de historia Gonzalo María Fernández Hernández, con fuertes lazos jerezanos, vive en Gijón y me cuenta que allí los problemas son muy parecidos a los de Jerez. En Gijón existían hasta los años 80 cuatro astilleros que se cerraron. Antiguos palacios de la nobleza gijonesa hoy se han reconvertido como restaurantes para bodas de lujo. En el centro tiendas de toda la vida cierran. La élite de Gijón, hasta los 80 vinculada a la minería de Asturias o al mar por medio de empresas fletadoras o consignatarias de buques, ha visto como muchos de sus miembros más jóvenes tenían que dedicarse al sector de la Banca o de otro género de empresas pero fuera de Gijón y bastantes de ellos en el extranjero.

Si una película retrata la ciudad de Gijón con emoción es la oscarizada “Volver a empezar” (1982) de José Luis Garci.  En 1981, Miguel Albajara (Antonio Ferrandis), un famoso escritor que vive en Estados Unidos, está a punto de recibir el Premio Nobel de Literatura. Tras recibir la noticia que sólo le quedan seis meses de vida, decide hacer su último viaje a su ciudad natal, su Gijón del alma. Allí se rencuentra con su amor de juventud, Elena (Encarna Paso). Juntos recorren la ciudad y otros bellos lugares de Asturias. Ya lo diría Garci, “Gijón tiene cierto veneno, cierto encanto en el paisaje y en el clima, que va muy bien con el marco para la melancolía de la historia”. También añadiría, “Gijón posee algo difícil de explicar, un carisma especial”. Así lo pensamos muchos, a pesar de que la Capital de la Costa Verde no es la más monumental, engancha como pocas.

Algo parecido pasa con este “Gijón del Sur” que es Jerez, con sus antiguas industrias que cerraron, sus palacios que se caen o, los que han tenido mejor suerte, reconvertidos, su comercio tradicional en extinción y sus jóvenes más preparados buscando futuro fuera de Jerez o en el extranjero. Jerez, como Gijón, tiene un cierto encanto en su paisaje y en su clima que va muy bien para la melancolía de la historia, para mirar a nuestro pasado y volver a empezar en todo aquello que se ha ido distorsionando. Solo hay que analizar muchos de esos problemas que siguen vigentes en la ciudad y que no solo no se le han dado solución sino que se han complicado aún más. Quizás con la llegada de septiembre sea el momento de plantearse afrontar los problemas aún existentes empezando de nuevo porque, como en la película de Garci, hay cosas en Jerez que necesitan volver a empezar para recobrar su amor de juventud.
         (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 1 de septiembre de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)





Una mirada al pasado industrial de Jerez.

jueves, 10 de agosto de 2017

CARRERAS EN VALDELAGRANA


 


En verano Jerez se hace, año tras año, presente en la playa de Valdelagrana, una relación que viene de antiguo y que se ha ido afianzando con el paso del tiempo. Uno de los hechos que evidenciaron esa vinculación histórica vino de la mano de la cría caballar y sus tradicionales competiciones hípicas. En 1955, del 4 al 7 de agosto, se celebraron carreras de caballos en la playa de Valdelagrana, organizadas por el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María, con la colaboración del jerezano Club de Jockey, celebrándose la entrega de premios en las instalaciones del Club Náutico, donde se organizó una fiesta de sociedad, ofrecida a propietarios y jinetes. 1968 fue un año de cambios para esta afición, organizándola un particular en lugar del Ayuntamiento: Roberto Terry. Además, se construyó-habilitó un hipódromo junto al paseo marítimo de Valdelagrana, frente a la Avda. XXV años de Paz, hoy Avenida de la Paz.

La sociedad de carreras de caballos Jockey-Club de Jerez fue fundada en 1868 por los Sres. Garvey, González Soto, Davies, Bertemati y González Hontoria, tenía por objeto el fomento de la cría caballar y organizar carreras de caballos, todo un espectáculo que contaba con muchos aficionados. Gran fama tenían las cuadras jerezanas de los mencionados Davies, Misa, Garvey, Guerrero y otras. El Jockey Club Jerezano bajo la dirección del Duque de San Lorenzo basó sus propósitos en los caballos del país, pero la importación de pura sangres y la utilización de jockeys determinaron su decadencia. Para evitar tales inconvenientes, se mantuvo el Jockey Club y se creó una segunda sociedad denominada “Carreras de Caballos montados por caballeros” donde se excluía a la pura sangre. Esta nueva asociación, organizó carreras en primavera y otoño, hasta que las carreras de coches atrajeron la atención del público.

No olvidemos tampoco que en estos años, concretamente en 1956, se celebraba en esta playa portuense el conocido como el “Gran Premio Motorista de la playa de Valdelagrana” que albergaba todo tipo de pruebas y que contaron con el patrocinio de la Delegación de Deportes del Ayuntamiento portuense y el asesoramiento del Moto Club Jerezano, fundado por Francisco Pacheco Romero. La última edición se celebró en agosto del 65, que fue la que contó con más asistentes de todas, se calcula que unas 15.000 personas se acercaron para despedirse de esta competición. Pero esta vez la presencia de corredores nacionales fue nula, solamente participaron locales, ya que en el 63 se crearon los “Trofeos Internacionales de Nuestra Señora de la Merced” en Jerez, donde empezó a destacar un jovencito Ángel Nieto, tristemente fallecido el pasado jueves.

La playa de Valdelagrana, por tanto, ha sido escenario de competiciones tanto hípica como motoristas en la que Jerez ha estado muy presente afianzando esos lazos de unión tan especiales. Hoy todo es historia y los jerezanos ya sólo compiten en Valdelagrana para encontrar aparcamientos los domingos de julio y agosto, para encontrar mesas en sus numerosos bares y cervecerías o, en todo caso, para improvisados juegos de pelota cuando la bajamar lo permite. Señal que los tiempos cambian y las carreras de hoy ya no son las de antes, aunque Valdelagrana para los jerezanos sigue siendo esa meta que tanto se desea alcanzar cuando las vacaciones nos piden calmar las carreras del día a día en el sosiego de su fina arena y la tranquilidad de sus aguas.    
 (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 6 de agosto de 2017)
 
 
 
 
 
 

sábado, 5 de agosto de 2017

PUERTA DE JEREZ


        
 
 
          Para los jerezanos siempre es motivo de alegría encontrarnos referencias a nuestra tierra en otras localidades. El verano es propicio a los desplazamientos y no es de extrañar que en una de nuestras visitas turísticas nos encontremos el nombre de Jerez en el lugar más insospechado, principalmente por la fama universal de nuestros vinos pero también por cuestiones históricas de lazos comunes o de cercanía. Uno de los casos concreto que se repite en ciudades cercanas es el nombre de Puerta de Jerez. La más conocida es la Puerta de Jerez de Sevilla, uno de los accesos con los que contaban las murallas de Sevilla, y que debía su nombre al camino que de ella surgía en dirección a Jerez de la Frontera,[]​ producto de la ampliación del recinto amurallado que llevó a cabo el sultán Ali ibn Yusuf en el periodo almorávide de la ciudad. Dicha puerta fue derribada en el año 1846 y, en su lugar, se levantó otra de carácter monumental de estilo neoclásico, que fue también derribada junto a los paños de muralla colindantes en 1864 a consecuencia de la urbanización y nuevo ensanche de la ciudad llevado a cabo en el siglo XIX.

            La conocida como Puerta de Jerez de la villa de Rota estaba situada en la calle Almenas, pertenecía al recinto amurallado de Rota que corría sobre barrancos colindantes con el mar, quedando actualmente algunos elementos como las puertas de la villa. La Puerta de Jerez estaba en el muro de levante, desaparecida totalmente, conserva un resto de muralla que puede señalar el arranque de la puerta.

            En 1298 Guzmán el Bueno, a fin de asegurar su protección  construye cuatro puertas de acceso a Sanlúcar de Barrameda. Entre las puertas la de Jerez resultó ser la más importante y prácticamente la única que se conserva parcialmente. Tenía dos torres laterales. Una de ellas fue utilizada para la iglesia de San Miguel, la otra fue desmantelada. Se diseñó en forma de arco triunfal con tres puertas de acceso, la central para carruajes y las dos laterales para peatones. La puerta central se ha tapiado dejando sólo una entrada.

            En 1472, el rey Enrique IV le concede el título de Ciudad a Medina Sidonia. A esta época medieval corresponden trozos de muralla. El muro que rodeaba la vieja ciudad tenía cuatro puertas, una desaparecida, la de Jerez, y tres existentes: la del Sol, la Pastora y Belén.

De las tres puertas con que contaba la ciudad de Tarifa la única que se conserva es la llamada Puerta de Jerez que daba acceso desde el norte a la población. La Puerta de Jerez fue construida en el siglo XIII, probablemente en el tiempo en la ciudad estaba bajo el control benimerí. Hoy día ha perdido su carácter de acceso pero es la única de todas las mencionadas que mantiene su estructura externa prácticamente sin alteraciones, siendo todo un emblema de la ciudad.

Todas estas puertas fueron, en su momento, un lazo de unión de Jerez con sus poblaciones vecinas. Algo así es lo que se propone, desde la iniciativa privada, al ofrecer Jerez como opción alternativa cuando las condiciones meteorológicas hagan imposible el disfrute de las playas gaditanas. Abrir de nuevo estas antiguas puertas, que un día sirvieron para conectar Jerez con las localidades cercanas, y que hoy siguen siendo una invitación para todo aquel que quiera visitarnos.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 30 de julio de 2017)
 
 
Puerta de Jerez sevillana de mediados del siglo XIX


 
Postal antigua de la Puerta de Jerez de Tarifa.
 
Grabado de la entrada a Sevilla por la Puerta de Jerez originaria.







 
 

 

viernes, 31 de marzo de 2017

VILLALUENGA Y JEREZ




Villaluenga del Rosario es  un municipio pequeño situado en el corazón del Parque Natural de la de la Sierra  de Grazalema. Cuidado y pulcro pueblecito de estrechas y empinadas calles  que se prolongan hasta casi tocar las rocas,   con cuya vegetación  se mezclan, de casas recoletas, con ondulados tejados,  angostos postigos,  pequeñas ventanas y floridos balcones. Construido junto a un enorme macizo pétreo que lo protege, a casi 900 metros de  altitud. Por doquier hay un silencio amable, sin estridencias. Se diría que la vida allí discurre más lenta.

De allí era Pedro Pérez-Clotet, un poeta  y Doctor en Derecho. Escritor perteneciente a la Generación del 27, nacido en Villaluenga del Rosario  el 13 de diciembre de 1902 y fallecido en Ronda  en el año 1966, que en 1925 llega a Madrid para hacer el doctorado y allí asiste a las tertulias literarias organizadas por Juan Ramón Jiménez, decidiendo entonces consagrarse a la literatura.  En 1929 ya había aparecido su primer libro de poemas, Signo del Alba. Crea la revista poética Isla, primera de las numerosas revistas poéticas gaditanas, que contó con setenta y seis poetas que escribieron en la primera época. Al estallar la Guerra Civil Pérez-Clotet, se trasladó a Jerez de la Frontera coincidiendo con el momento en el que nacía la revista Cauces, cuyos animadores pasaron a integrar la nueva nómina de Isla, permaneciendo en nuestra ciudad hasta 1940, dedicándose plenamente a su actividad como escritor.

Allí también, en Villaluenga, una pequeña parte de la historia devocional y cofradiera de Jerez se hace presente en la antigua Virgen de la Mayor Aflicción de la Hermandad jerezana de la Coronación de Espinas, que con tanto celo cuidada el también jerezano Oscar Torres. Devoción de los habitantes del pueblo compartida con el llamado Cristo de la Yedra que  nos trae recuerdos de La Plazuela jerezana.

Pues bien, Villaluenga acoge estos días una nueva edición, y ya van ocho, de la Feria Artesanal del Queso Andalucía. Una cita ineludible que con el paso de los años ha ganado en popularidad. Se espera que al medio millar de habitantes que tiene este singular municipio de la sierra se sumen más de 20.000 personas, que por cinco euros tendrán opción a ocho degustaciones de queso y una copa de vino. Y es que no hay nada mejor, como hemos podido leer, que un buen maridaje de vino para saborear un producto que se puede disfrutar tanto como un entremés como un delicioso postre.


           Jerez y Villaluenga del Rosario unidos por sus productos más afamados. Así se encargaron de demostrarlo en esta pasada semana, en el Consejo Regulador, los profesionales de la Quesería Villaluenga del Rosario en una cata muy especial de amontillado, fino, oloroso y manzanilla, queso fresco, semicurado y curado al romero y exclusivamente de cabra Payoya, en la que el presidente de esta institución, Beltrán Domecq, dio las claves para sacar el máximo rendimiento a esta pareja de lujo.

            Un lujo, sin lugar a dudas, en un espacio singular y único del que dijo el poeta Jorge Guillén que fue inventado exprofeso para la poesía y que el mismo Pérez Clotet, el Azorín andaluz de Villaluenga, calificó como pueblo de papel, de infantil Belén, y que estos días ha sabido hermanarse con Jerez para deleite de todos los lugareños y visitantes, uniendo la belleza de un enclave único con el gozo en el paladar.
 
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 26 de marzo de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Antigua imagen de Nuestra Señora de la Mayor Aflicción, perteneciente a la Hermandad jerezana de la Coronación de Espinas y que, tras distintas restauraciones, se venera actualmente en Villaluenga del Rosario bajo la advocación de Virgen de los Dolores.
 


sábado, 1 de octubre de 2016

JEREZ - ROTA


 


Situada junto a la bahía de Cádiz y en la costa del océano Atlántico, a medio camino entre Portugal y Gibraltar, la villa de Rota es una ciudad eminentemente turística, un destino vacacional para viajeros procedentes de todos los puntos de Europa. En temporada baja, su principal actividad comercial es la industria pesquera. En su término municipal está enclavada desde el año 1955 la Base Naval de Rota. Una instalación que provocó en la localidad el creciente número de negocios y el abandono paulatino de la agricultura y la pesca. Hoy en día, la riqueza de la ciudad está orientada principalmente al turismo, aunque el 80% de la economía depende directa o indirectamente de la Base.

Rota ocupa un lugar estratégico en la Bahía de Cádiz, lo que le ha dado siempre una cierta importancia bajo los diferentes pueblos que la han tomado para sí. Desde la llegada de la Base estadounidense existe en Rota una fuerte presencia de personas procedentes del resto de Andalucía, con preponderancia de Jerez, El Puerto y Chipiona.

Muchos fueron los jerezanos que desde la llegada de los norteaméricanos a Rota encontraron allí un puesto de trabajo y una estabilidad laboral de por vida, por lo que las idas y venidas de Jerez a Rota ha sido una constante durante años entre estas dos ciudades. Un tráfico que ha ido aumentando por años y que ha convertido la carretera Jerez-Rota en una vía de gran importancia que acoge una frecuencia media de 2100 vehículos sin tener en cuenta el número que puede acoger en fechas veraniegas cuando la población de Rota se multiplica de una manera considerable.

 El pasado mes de julio la Unión de Consumidores de Cádiz, haciéndose eco de la petición ciudadana, reclamó el desdoble de la carretera que conecta las ciudades de Rota y Jerez, decidiendo implicarse y encontrar solución a este asunto que tildó de "extrema gravedad". Las últimas estadísticas de la Dirección General de Tráfico colocan a la cabeza de los puntos negros en Andalucía a la A-2078, la carretera convencional que une Rota con Jerez, debido a la alta siniestralidad de esta vía interurbana, que toca los términos municipales de Rota, Jerez y El Puerto. Solo el pasado agosto, esta carretera, que se encuentra en pésimas condiciones, carece de arcén y alberga una gran densidad de vehículos, registró más de 20 accidentes.

Por tal motivo una plataforma ciudadana roteña, que empezó a funcionar este verano, viene reivindicando con fuerza este desdoblamiento, recopilando ya casi 5.000 firmas y ha convocado una  manifestación por las calles de Rota para el próximo 15 de octubre a las 18.00 horas, También tienen previsto llegar a Jerez con sus movilizaciones dado el número de jerezanos que por motivos laborales o vacacionales se ven obligados a tomar esta carretera casi diariamente.

Cádiz, San Fernando, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Sanlúcar, Chipiona, Medina Sidonia y Arcos, como localidades cercanas más importantes, ya están conectadas con Jerez por autovía pero queda Rota, ese balcón al mar tan unido a muchos jerezanos, que ven ese ansiado desdoblamiento como un objetivo a alcanzar a corto plazo.

Desde estas líneas nos sumamos a estas justas reivindicaciones que piden los ciudadanos por cuanto supone no sólo para el acercamiento y la mejora de las conexiones entre Jerez y Rota sino, principalmente, para una mayor seguridad vial que eviten ese alto índice de siniestralidad.

 
           (Artículo que publiqué el pasado domingo 25 de septiembre de 2016 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Grabado del siglo XIX que representa la zona donde estuvo la llamada Puerta de Rota de la muralla jerezana.

sábado, 2 de julio de 2016

INGLATERRA Y JEREZ




Esteban Ruiz Ballesteros, Doctor en Antropología y profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, en su trabajo ''Ingleses, minería y cultura. Un ensayo a contracorriente” menciona, como no podía ser menos hablando de influencia inglesa, a Jerez. En Jerez de la Frontera lo británico ha estado siempre presente en la propia calle, y aún hoy lo sigue estando: carteles y nombres sobre los muros de las bodegas, las etiquetas de las botellas, la denominación de los tipos de vino (cream, pale cream), la propia cultura ecuestre, la anglofilia estética, algún que otro vocablo de uso habitual, incluso una traducción admitida del nombre de su vino -sherry- que se utiliza habitualmente para un sin fin de objetivos; todo ello es una muestra de la presencia viva de lo británico. La mayoría de las familias locales con intereses vinateros terminaron emparentando con británicos, en una suerte de alianza entre productores y comercializadores que terminó revolucionando la producción vinatera.

Recientemente con motivo del 400 aniversario del escritor inglés Shakespeare, el académico y experto en el estudio de nuestros vinos José Luis Jiménez pronunció una conferencia en la bodega Williams & Humbert titulada “El Jerez en tiempos de Shakespeare”, aportando como referencia los documentos que se guardan en el Archivo Municipal de Jerez, donde se conservan entre sus protocolos notariales de los siglos XV y XVI documentos de transacciones comerciales de nuestros vinos con ciudades como Plymouth, Bristol, en Inglaterra, o Galway, en Irlanda;  sirviendo de intermediarios comerciantes extranjeros de las  Islas Británicas  instalados en Jerez. Sin olvidar, claro está, que en 1587 Francis Drake abastecería a las tabernas de Inglaterra con las 2.900 botas de jerez capturadas en el puerto de Cádiz. No cabe duda alguna, por tanto, que sin el papel histórico de lo británico en la ciudad y en el vino hoy Jerez no podría ser lo que es.

            Motivo por el cual el referéndum celebrado el pasado jueves dando como resultado la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE), nos toca muy de cerca, no solo históricamente sino también por ser Reino Unido uno de los grandes importadores de los vinos del Marco. El secretario general de COAG-Cádiz, Miguel Pérez, ha dejado claro que el denominado Brexit “no es bueno ni para el vino de Jerez ni para la agricultura”, ya que los acuerdos que regulan las relaciones comerciales entre los países de la UE dejarán de tener validez. Es probable que los aficionados británicos a nuestros vinos de Rioja, Jerez, etc., busquen ahora alternativas entre los productos de países miembros de la antigua Commonwealth, como Australia y Sudáfrica. Se calcula que los precios de vinos españoles (y franceses, italianos, etc.) puedan registrar aumentos de precio de hasta el 32% como consecuencia del 'Brexit', aunque podría haber acuerdos entre la UE y Gran Bretaña para rebajar esta cifra. Pero negociar este tipo de acuerdo tardaría varios años, y mientras tanto, los productores españoles perderían su cuota de mercado.

Estudios recientes afirman que a mediados del siglo XVIII los grandes empresarios ingleses llegaron prácticamente sin capital. Fue el gran potencial de la zona y la pericia británica en líneas de comercialización las que supusieron el despegue del sector. Los vinos se criaron según los gustos británicos, sustituyendo a los mostos y vinos en claro, y se creó una nueva regulación. A ver qué pasa ahora.
 
(Artículo que publiqué el pasado domingo 26 de junio de 2016 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Ilustración de una revista londinense donde podemos ver la zona de la Puerta de Rota de Jerez y las bodegas de Domecq.
 

jueves, 19 de noviembre de 2015

CATALUÑA Y EL JEREZ




El portal especializado www.turismodevino.com asegura que más de 15 millones de españoles han visitado alguna vez una bodega, siendo el Marco de Jerez, Cataluña y La Rioja las regiones preferidas por los turistas.

Este dato, impresionante por la cantidad de personas en sí, confirma que las bodegas son una parte sustancial de la cultura de España, primer país del mundo en extensión de viñedo y el tercer país productor del mundo tras Francia e Italia.

“La cifra es alta pero no nos ha sorprendido”, comenta Luis Lechuga, responsable de www.turismodevino.com. “Hay bodegas en prácticamente todas las partes de España, en lugares de vacación como la Costa Catalana, Rías Baixas, o en el sur gaditano, además de en multitud de localidades de tamaño medio y pueblos que son también destino vacacional por cuestiones familiares o por escapadas de fin de semana”, explica. Para el portal, el desafío realmente del sector bodeguero frente al enoturismo no está tanto en aumentar el número de personas que alguna vez han visitado una bodega, sino en asegurar visitantes asiduos a las mismas, pues si son 15 millones las personas que han visitado una bodega en algún momento de sus vidas, la cifra anual de visitantes se sitúa en torno al millón y medio según cifras de Acevin.

Hace pocos meses los vinos de Jerez celebraron en Barcelona su semana grande en el Sherry Festival, con un despliegue sin precedentes de actividades que incluyó el estreno del documental “Jerez y el misterio del Palo Cortado”, de José Luis López Linares. El Sherry Festival contó con catas, experiencias gourmet y promociones con los vinos del Marco de Jerez como protagonistas y supuso la primera gran puesta de largo de las bodegas jerezanas en Cataluña.

Esto, en lo que a nuestra ciudad incumbe, es solo una muestra de los beneficios que se obtienen de mantenerse unidas las distintas regiones de España. El gobierno ya advirtió de las consecuencias negativas de la independencia para la autonomía catalana ya que sin España, Cataluña no podría financiarse por sí misma. No se podrían pagar las pensiones, no habría ayudas suficientes para fomentar el empleo ni dinero para becas, la sanidad quedaría gravemente dañada o algunas inversiones en la industria del automóvil desaparecerían porque han contado con el apoyo explícito de préstamos del Estado para ponerse en marcha. Incluso Cataluña no podría tener suministro energético, de gas y de hidrocarburos suficiente si se desconecta de España. Las relaciones de la industria vinatera también se vería afectada ya que, sin el Estado, la industria catalana saldría muy perjudicada. El apoyo dado por el Gobierno a Barcelona sería difícil que continuara  y las ayudas de la Oficina Española de Patentes y Marcas, de las que Cataluña es la más beneficiada, también se perderían. También desaparecerían los incentivos de Aena hasta 2025, que podrían ayudar al aumento sensible del tráfico aéreo en Cataluña.

 Aunque a día de hoy todavía es un escenario de política ficción que Cataluña pueda convertirse en el corto plazo en un país independiente, el Gobierno se ha tomado en serio el desafío soberanista frenando de inmediato las aspiraciones de los que intentan romper la unidad de los pueblos de España. Por lo que nos toca esperemos que esos millones de personas que han gozado de las excelencias de nuestros vinos puedan seguir confirmando que la bodega sigue siendo una parte sustancial de la cultura de toda España sin excepción de región alguna.
              (Artículo que publiqué el pasado domingo, 15 de noviembre de 2015, en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Jerez Dulce que se elaboraba en Jerez expresamente para Barcelona.

jueves, 4 de diciembre de 2014

EVORA TOMA EL RELEVO


 
 
 
El pasado lunes se procedió a la proclamación de la ciudad portuguesa de Reguengos de Monsaraz, como nueva Ciudad Europea del Vino,  relevando a Jerez en el título.

Reguengos de Monsaraz se encuentra al sureste de Évora la capital de la provincia, en la región de Alentejo en Portugal. La calidad reconocida  a nivel nacional  e internacional  de  sus vinos ha asumido un papel de gran importancia en los últimos años. El vino y la loza decorada son inseparables de la imagen de este municipio alentejano que tiene en la ciudadela de Monsaraz la joya del patrimonio municipal.  Cabeza de partido de un municipio formado por cinco pueblos, Reguengos de Monsaraz está limitado, al sudoeste por el río Guadiana. En lo que a artesanía se refiere, destacan como principales actividades la tejedura, sobre todo de las mantas de Reguengos con dibujos característicos, y la cerámica de S. Pedro do Corval. Monsaraz es el pueblo más antiguo del municipio de Reguengos y conserva sus características ancestrales de cerro fortificado. En el extremo opuesto a la Puerta de la Villa se alza el castillo, de planta pentagonal. Las calles del pueblo están estructuradas en función de ejes ortogonales, en un ordenamiento poco común en las urbanizaciones medievales.

La relación de Jerez con el sur de Portugal viene de la época de la Reconquista cuando Alfonso el Sabio repartió fincas a caballeros del Algarve portugués que le acompañaron en su gesta frente al ejército musulmán. El barrio primitivo del Algarve jerezano debió ser más extenso de la calle que hoy lleva este nombre, añadiéndole incluso las callejuelas adyacentes, ya que en el repartimiento de 1266, se inscriben en él un total de 85 cabezas de familia. Con respecto a la cercana calle Évora  se tiene dos teorías. La primera de ellas, de igual forma que en la calle Algarve, por la llegada de muchos habitantes de la ciudad portuguesa de Évora y que se asentaron en esta zona de la ciudad. La segunda teoría, que defiende el archivero Agustín Muñoz, hace referencia a los vecinos que habitaron en la calle desde la Edad Media, todos con el apellido Évora, lo cual provocaría que en Jerez se conociese a esta vía como la calle de los Évora, hasta su reducción al nombre actual. Lo cierto que ambas nomenclaturas nos vienen a recordar unas zonas del sur de Portugal caracterizadas por su actividad comercial, algo similar a lo que ocurre con estas dos vías jerezanas, donde desde antaño se han establecido comercios y establecimientos que han dado vida y mucha actividad a su tránsito diario.

La asociación entre las comarcas vinícolas portuguesas más famosas como Oporto o Madeira con Jerez es universalmente conocida, una relación que ahora con este testigo que los jerezanos damos a la localidad de Reguengos de Monsaraz en la provincia de Évora, viene a ampliar aún más esas históricas relaciones entre Jerez y Portugal, especialmente en la que el cultivo de la vid se trata.

Reguengos de Monsaraz en la región del Alentejo, junto a la bella ciudad de Évora, al Sureste de Portugal, al límite de Extremadura y de la provincia de Huelva, con su plantación de viñedos es, con este nombramiento, un reclamo atractivo para los amantes del vino. Sus uvas blancas esperan ya el paso del tiempo para con la preparación y cuidado exquisitos que les caracteriza, tanto del terruño como de la viña, ofrecer esos caldos que le han hecho acreedores de ser Ciudad Europea del Vino 2015.
 
(Artículo publicado el pasado domingo 30 de noviembre de 2014 en INFORMACIÓN JEREZ  y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Jerez, fotografía retrospectiva de la calle Évora.
 

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martes, 7 de octubre de 2014

ARTE SACRO Y VINOS




Hasta el 10 de noviembre se puede visitar en Aranda del Duero la exposición de arte sacro “Eucharistia”, título que alude a la transformación del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Jesucristo y que completa un ciclo de exposiciones de "Las Edades del Hombre" que se inició en el año 2011.

"Eucharistia" trata de conjugar al máximo el potencial cultural de “Las Edades del Hombre” con el turismo enológico y gastronómico que caracteriza a la comarca de la Ribera de Duero. La muestra, que recoge 130 piezas procedentes de diferentes diócesis, pretende ser un polo de atracción de nuevos turistas a la ciudad arandina. No en vano, en 2013 la capital vinícola atrajo solamente a 37.320 turistas, un tercio de ellos procedentes de la Comunidad de Madrid. En el mismo sentido, se espera que los visitantes aprovechen para recorrer las bodegas de la zona y el laberinto de criptas vitivinícolas, que se extiende por 7 kilómetros bajo la ciudad.

Jerez acoge estos días una interesante exposición en la catedral jerezana. La Diócesis de Asidonia-Jerez, en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad, con motivo de la celebración del 750 aniversario de la incorporación de Jerez a los dominios cristianos abrió al público, el pasado mes de septiembre, la exposición 'Limes Fidei”, 750 años de cristianismo en Jerez', que propone un recorrido por ocho siglos de historia a través de 60 piezas de las parroquias y templos de Jerez. La muestra,  estructurada en tres apartados temáticos, ofrece al visitante un recorrido ordenado y didáctico por la historia del Jerez cristiano a través de las naves de la Catedral y de las distintas dependencias capitulares. Una muestra que viene a poner en valor el gran potencial museístico que existe en nuestra ciudad solo en lo que al arte sacro se refiere.

Los conventos, las parroquias históricas y las propias cofradías poseen un valioso y amplio patrimonio histórico-artístico, con piezas que son dignas del mejor de los museos y que en muchos de los casos permanece oculto a la vista de todos, en especial de aquellos que nos visitan atraídos no solo por la fama de nuestros vinos sino también por cuanto puede ofrecer el arte sacro que atesora nuestra ciudad.

Estos últimos días nos llegan noticias de las inversiones incluidas en los presupuestos generales del Estado para el mantenimiento y restauración de distintas zonas de la cartuja jerezana, por otro lado está ya en marcha las obras de recuperación del templo de Santiago y de la capilla del Sagrario de San Mateo, y a ello se une el hecho de que González Byass, nuestra bodega más internacional, se erige como la primera bodega española y la sexta del mundo en el ranking de las '100 Mejores Bodegas de 2014'.     

El número de turistas que estos días vemos recorrer, como en una misma visita, la catedral y González Byass, nos viene a demostrar la importancia que supone para nuestra ciudad, junto al enoturismo, un patrimonio sacro cada vez más demandado, que es fuente de riqueza y que, como tal, no solo contribuye a la proyección de la ciudad sino también a paliar, en cierta medida, esas carencias tan alarmantes de falta de puestos de trabajos.

 Es cada vez más evidente que en Jerez, como en la Ribera del Duero, el mercado mediante un maridaje entre el arte sacro y el enoturismo tiene mucho futuro por delante.
(Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 5 de octubre de 2014 y ayer en VIVA JEREZ).    
 
 
Arte sacro y vino unidos en la antigua bodega de Fernando Carrasco.
 
 

lunes, 18 de agosto de 2014

POTRADAS EN LIBERTAD


 
 
El verano es tiempo propicio para el ocio y la lectura. En estos días ha llegado hasta mi una de esas viejas Guías de Jerez que popularizó la familia Campoy y que tuvieron su antecedente en aquellas otras de Cancela o de Pareja.  En una de estas Guías de Jerez, concretamente en la correspondiente al año 1929, aparece un artículo de Martín Ferrador sobre Jerez, un auténtico elogio a la ciudad que le vio nacer. Recordemos que Martín Ferrador, seudónimo del jerezano Francisco José Ragel García (1897-1928), fue un insigne erudito, escritor, periodista y abogado. Académico de la Sevillana de Buenas Letras, de la de Nobles Artes de Córdoba y de la Hispano Americana de Cádiz, ocupó en propiedad la plaza de Juez Municipal del distrito de Santiago, de forma altruista fue el conservador de la Biblioteca Pública Municipal y Cronista oficial de la ciudad.

En el mencionado artículo Martín Ferrador hace un extenso y, a su vez, hermoso elogio a la ciudad en el que no podía faltar su arenga al caballo. Nos habla el cronista de aquellos dos potros trotones con que sirvió la galantería del Consejo a Enrique IV, para que hiciera su viaje desde la ciudad a Gibraltar, uno era de Iñigo López de Carrizosa y el otro del regidor García-Dávila. También de aquel otro caballo con que Juan Riquel, gran labrador y ganadero jerezano, obsequió a la Reina Católica, y que, según afirmó la señora en carta suya, no tenía igual en toda España. En la vega granadina, a lomos de Chaparrillo, realizó proezas sin cuento nuestro convecino Pedro Núñez de Villavicencio. Nombradas fueron las caballerizas del hazañoso Gonzalo Pérez de Gallegos, destacando Alcaidejo, de pelo castaño, conocidísimo en los ejércitos imperiales, murió en Túnez, cabalgado por su señor, en la sangrienta acción del Olivar. Las buenas cualidades del caballo del osado Fernando de Padilla, que, en apurado trance, aun con el menudillo hendido y cortado, haciendo casco del sangriento muñón galopó hasta salvar a su perseguido dueño. Y en tiempos posteriores Sebastián Marocho, en su inédito diario, escribió que en el año 1731 fue a Madrid a negocios el Presbítero y Beneficiado Don Antonio Quintanilla y volvió a Jerez, habiendo despachado su asunto, en once días y en el mismo caballo, demostrando la fuerza y valentía de animal y jinete que llegaron llenos de pujanza.

Este fin de semana los caballos vuelven a demostrar su fuerza y valentía en una nueva edición de las carreras de caballos de Sanlúcar de Barrameda. Un año más los briosos corceles de estas tierras se recortarán en el horizonte andaluz con la misma fuerza y belleza de siempre, trotando y galopando sobre la arena como aquellos antepasados suyos lo hacían en tiempos de paz y de guerra. Unas carreras que tuvieron su origen en nuestra querida Sanlúcar de Barrameda en el año 1845, aunque parece ser que dos años antes en 1843 en los llanos de Alcubilla de Jerez competían ya caballos por parejas para ganarse unos reales.

La majestad, la gallardía, el brío, el ímpetu y la hermosura de las potradas en libertad, nadie los ha expresado con la vehemencia que lo hizo Cortines y Mumbe en estos versos: /Se lanza velozmente por doquiera/ la legión indomable de los potros,/las colas enarcadas/ flotantes en espléndido abandono,/ besadas por los soles refulgentes,/rizadas de huracanes imperiosos./ Y son los ligerísimos corceles/ castaños, negros, alazanes, tordos…/ erguidas las cabezas orgullosas,/ con relinchos expresan su alborozo./ Los ágiles greñudos giran fieros:/ ¡Nada a su empuje servirá de estorbo!/  
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 9 de agosto de 2014)
 
Referencia a las carreras de caballos celebradas en Jerez en 1892.