jueves, 1 de diciembre de 2016

ALTILLO DE ALTURA





Siempre me llenó de curiosidad esa finca que, al final de la Avenida, en Jerez la Avenida siempre ha sido la de Álvaro Domecq, se escondía entre una frondosa arboleda por donde paseaban tranquilamente pavos reales y patos, entre cuya maleza se adivinaba una capilla de estilo medieval y una cristalera que daba paso a una casa donde todo era misterio.  Pasado el tiempo pude conocer que se llamaba El Altillo y que allí vivían descendientes del fundador de González Byass.  Fue en 1908 cuando su nieto Cristóbal de la Quintana, contrajo matrimonio con su prima hermana Margara González Gordon y estableció la residencia familiar en aquella finca donde vivió con sus siete hijas, las conocidas como Niñas del Altillo, que crecieron en aquel vergel en una educación de amor no sólo a la naturaleza y a los muchos animales que deambulaban por la finca, cuidados con mimo por estas hermanas, sino también a sus semejantes, que siempre estaban dispuestas a ayudar, una generosa actitud que les hizo ganarse el respeto y la admiración de todos los que las trataron.

 El Altillo, con la familia de las hermanas De la Quintana González-Gordon, era una auténtica escuela de las buenas costumbres, dentro de la más exquisita educación victoriana. Salvo una de ellas todas permanecieron solteras y siguieron viviendo en tan bucólico lugar hasta el final de sus días. Antes de que dejaran este mundo llegarían los lamentables sucesos que todos conocemos.

Afortunadamente aquel oasis, aquel pulmón verde al final de la Avenida, no sucumbió a la ambición especuladora y la altura de aquel lugar, altura por su situación en un cerro, altura por la calidad humana y altísimo nivel cultural de las que lo habitaron, tendrá próximamente un fin que tiene mucho que ver con esa condición humanitaria y social que siempre inspiró a las hermanas De la Quintana.   

Un testigo que ahora Universo Santi tomará con fuerza y unirá al legado de Santi Santamaría para que la Finca El Altillo vuelva a ser ese vergel en lo mejor de Jerez donde convivan Solidaridad, Naturaleza, Cultura y Gastronomía. Un proyecto que contará con un centro de formación en hostelería para personas con discapacidad así como una escuela de jardinería. En este sentido, la intención es crear una huerta ecológica con productos de la tierra en el mismo espacio y un centro de investigación en acuaponía e hidroponía. Entre las finalidades principales de Universo Santi se encuentra favorecer la integración laboral y social de personas con discapacidad para su vida autónoma e independiente, además de vincular la oferta a la memoria del chef Santi Santamaría y su apuesta por la excelencia en la restauración utilizando productos de la tierra. Todo un acierto que vendrá a ennoblecer aún más este hermoso y privilegiado espacio donde se respira humanidad y naturaleza por todos sus rincones.

Como apunta Purificación González de la Blanca en su libro El invierno de las rosas las hermanas de la Quintana vivieron el fin de una época derrochando bondad, generosidad, saber estar, elegancia y distinción. Ahora con esta nueva iniciativa para El Altillo la altura de miras no se perderá y esas rosas, que con tanta fuerza lucharon para que no le arrancaran de esas tierras que le hicieron florecer, seguirán impregnando con su aroma esa finca melancólica y misteriosa como si llegara para ella una nueva primavera.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 27 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
 
Imagen retrospectiva de El Altillo
 
Reunión familiar en El Altillo.


 
       

 

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