lunes, 10 de octubre de 2016

SAN TELMO


 
 
Como un faro luminoso que mira a las antiguas playas de San Telmo y a los viejos embarcaderos de El Portal,  se yergue airosa, en la zona sur de Jerez, la antigua ermita del santo patrón de los barqueros, San Pedro González Telmo. Aquel  dominico español del siglo XIII que abandonó su sobresaliente carrera dentro del sacerdocio para ingresar en la recién fundada Orden dominicana y dedicar su misión apostólica a ayudar a los necesitados, y de un modo especial en Galicia y Portugal, a la atención de los marineros. La gran devoción a él de los hombres de la mar, con el nombre de San Telmo, se debe a que una tormenta se calmó a la invocación del santo dominico. Con fama de santo, murió en Tuy en el año 1246. Su culto inmemorial, como protector de los que corren peligro en el mar, fue confirmado por Benedicto XIV en 1741.

Desde el siglo XV hay referencias en Jerez del gremio de barqueros, barqueros jerezanos que llevaban sus embarcaciones por el río Guadalete hasta El Puerto de Santa María, Cádiz y Rota. Teniendo su fondeadero en El Portal desde donde llegaban esas aguas que orillaban en los límites del viejo arrabal de San Miguel. Allí, en aquellas playas, sobre el año 1575 se levanta una ermita que se llamaba de Nuestra Señora del Valle y San Telmo. La misma ermita que unos años más tarde, entre 1580 y 1588, acoge el periodo de fundación de la Hermandad de la Santa Expiración, la cofradía que, con una rica historia, aglutina múltiples fervores de todo la ciudad y es todo un referente de la Semana Santa jerezana.

La ermita actual, aunque muy transformada, debió de ser levantada entre los siglos XVII y XVIII y tras su pintoresco exterior el templo presenta una sola nave con bóveda de medio cañón con lunetos y un camarín cuadrado cubierto de media naranja. Un templo que ha necesitado muchas actuaciones a consecuencia del paso de los años y su peculiar emplazamiento al filo de la antigua hoyanca.

Hace un año aproximadamente la seguridad en la ermita se vio  agravada por una placa de termitas que se cebó con la viguería de las cubiertas, extendiéndose a otras zonas del recinto. En el informe realizado se señala la gravedad del mal estado de las techumbres de la ermita, filtraciones de agua y problemas estructurales en la cubierta de la nave central, debilidad de las estructuras de los sótanos, detección de fisuras en del ábside, filtraciones de agua en la nave lateral y problemas de aislamiento térmico. Esto obligó a su cierre al culto y a emprender unas obras que ya están muy avanzadas y que aún continúan dado la necesidad de acometer otras actuaciones también muy necesarias.

Con el fin de poder seguir sufragando los cuantiosos gastos que estas obras conllevan la Hermandad del Cristo de la Expiración dio a conocer hace unos días, en las instalaciones de la Bodegas Williams & Humbert, la celebración de un recital flamenco el próximo 26 de noviembre, a partir de las 21.30, protagonizado por el artista jerezano Jesús Méndez. Es de desear que la respuesta a esta nueva convocatoria sea masiva con el fin de que, muy pronto, la histórica ermita del santo de los barqueros pueda abrir sus puertas a esas brisas marineras y a cuantas devociones aglutina entre sus centenarios muros.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de octubre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Foto del ayer de la procesión con la imagen de San Telmo tras partir de la ermita de su nombre. 
 
La ermita de San Telmo en tiempos pasados


 
 

 

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