martes, 26 de febrero de 2013

URBIS





La noticia, aunque no ha sorprendido por la situación económica, no ha dejado indiferente. La crisis inmobiliaria tiene una nueva víctima. Los bancos acreedores han dejado caer a Reyal Urbis, una empresa unida estrechamente a Jerez y a los jerezanos, una inmobiliaria que fue en su día uno de los grandes imperios del ladrillo, tras dos acuerdos de refinanciación que no han servido de mucho y años de negociaciones la empresa anunció este martes que presentará el concurso de acreedores.

La empresa presidida por Rafael Santamaría ya se vio forzada en octubre a presentar el preconcurso, una figura de la Ley Concursal que le daba cuatro meses para negociar con los acreedores antes de suspender pagos. Pero el plazo finalizaba el 23 de febrero y, ante la evidencia de que el acuerdo no era posible, ha tirado la toalla.

Urbis es parte de nuestra historia reciente, construida al calor del pelotazo inmobiliario y animada, jaleada al máximo, por la educación de antaño de tener que ser propietario de una vivienda a toda costa (y coste).

En toda la historia de Urbis hay una figura que destaca sobremanera, la del jerezano Manuel de la Quintana Fergusson, presidente de la inmobiliaria desde 1971 hasta su fallecimiento en 1989. Nacido en 1913 y licenciado en Derecho por la Universidad de Granada en 1932, alcanzó el grado de Doctor, por la Universidad Complutense de Madrid. De la mano de Alfonso García Valdecasas, ingresa en el Instituto de estudios Políticos. Los derroteros de la profesión le llevan en 1949 a intervenir en el “affaire” Urbis, uno de los grandes escándalos financieros de la posguerra. Un grupo de accionistas le piden que acepte provisionalmente la dirección general de la empresa y, como en tantas ocasiones, la provisionalidad da paso a casi cuarenta años en el cargo. Al frente de Urbis, Manuel de la Quintana impulsó la promoción de un tipo de vivienda que encontró una ávida demanda por la innovación en el diseño, la calidad de la construcción y el precio ajustado a los niveles de competencia del mercado. Zonas residenciales de lujo, con grandes espacios verdes, jardines y áreas públicas y privadas fueron rompiendo los viejos moldes de los enclaves elitistas, que se hacían compatibles con las clases medias emergentes venidas de la España desarrollista de los años sesenta. En Jerez la urbanización de la Avenida Álvaro Domecq, fue testigo de ello.

La historia de Urbis, fundada en 1946, está llena de altos y bajos, de momentos difíciles como el asesinato en 1984, por manos terroristas, de  Manuel Ángel de la Quintana García, hijo del anterior y consejero delegado de la empresa, o el bache con el que se vio sorprendida a finales de los años setenta por una muy fuerte caída del mercado y un aumento notable de los costes financieros, con la consiguiente acumulación de pérdidas que pudo salvar gracias al balón de oxígeno propiciado por entidades bancarias. 

Reyal Urbis ha podido aguantar cinco años de temporal antes de pedir el concurso anticipado. Muchas de las promotoras que han ido cayendo en los últimos meses han pasado el último lustro con respiración asistida, con refinanciaciones de deuda sujetas a planes de negocio que resultaron irreales. El sector lo conoce como “la patada hacia adelante”. Dicen que el último proyecto de Manuel de la Quintana se basaba en un núcleo urbano no deshumanizado, difícil tarea tendría hoy en día.

(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 24 de febrero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ).

Año 1972 . Bloques de Urbis en la Avenida Álvaro Domecq. En primer término la calle Manuel de la Quintana.


Manuel de la Quintana y Fergussón junto al escritor Jesús de las Cuevas presentador de su pregón de la Semana Santa de Jerez de 1975.






martes, 19 de febrero de 2013

PREDICAR CON EL EJEMPLO


          


          Hubo un tiempo, ya muy lejano, en el que los jerezanos agrupados en gremios y cofradías canalizaban el culto a su patrón y al mismo tiempo realizaban obras asistenciales. Eran jerezanos que ya podían llamarse cofrades por su pertenencia a este tipo de instituciones. Estos jerezanos y cofrades no solo pedían para su corporación respectiva sino también para sus hospitalitos que mantenían a duras penas y que ponían al servicio de sus vecinos, ante la falta de atenciones por parte de las altas instituciones que se perdían más en luchas internas y fronterizas que en atender las necesidades básicas de los ciudadanos. Sus fines asistenciales, tan necesarios en aquellos años donde las epidemias y las calamidades estaban al orden del día, no estorbaban a los de piedad que hicieron que, de forma espontánea, el fenómeno cofrade se dirigiera a la Semana Santa , donde encontró el gran filón que atraía al pueblo, un atractivo que ayudaría a seguir haciendo nuevas obras asistenciales. Y en este deseo de piedad y de vida cristiana el pueblo halló siempre en las cofradías un modo de apoyo mutuo y colaboración.

 Las hermandades desarrollan en la actualidad una labor asistencial vigorosa que va en aumento con los años. Son incontables los proyectos asistenciales a los que nuestras corporaciones prestan su apoyo, bien a través de una participación indirecta, bien mediante la implicación efectiva de sus miembros en algún proyecto específico. Una muestra de ello son las pujantes Bolsas de Caridad, la incesante colaboración con instituciones benéficas y con Cáritas parroquial o, incluso, la creación de distintas fundaciones o iniciativas con fines asistenciales tales como la Fundación Paz y Aflicción, nacida en el seno de la Hermandad de la Coronación, o el comedor benéfico creado recientemente por la Hermandad de la Esperanza de la Yedra con motivo de la próxima Coronación Canónica de la Virgen.

Hay que tener en cuenta que, de una forma o de otra, son muchísimos los jerezanos implicados en el mundo cofrade. Téngase, también, en cuenta que si se sumaran solo todos los hermanos de las hermandades de Jerez, el número rebasaría ampliamente al de los socios y abonados de muchas de las instituciones u organismos existentes en la ciudad. Esa mayoría silenciosa se aglutina en torno a unas asociaciones que tienen dos vertientes. La cofradía es religiosa por un lado, y por eso depende del poder eclesiástico, pero sus connotaciones civiles son sumamente importantes. Unas instituciones sin ánimo de lucro, cuyos miembros emplean su tiempo, el de su familia y  hasta su propio dinero para, entre otras cosas, ayudar a los que más lo necesitan.

La última noticia, nos ha llegado esta semana, la entrega de siete mil kilos de alimento de una cofradía jerezana para los pobres, el último ejemplo de unas instituciones, creados y constituidas por los propios jerezanos, que piden no para ellos sino para poder seguir sirviendo a la ciudad que la vio nacer, a través de sus cofradías.


           Esta gran masa de cofrades, que son jerezanos y por tanto tienen derecho a participar de unos ingresos que ellos también aportan, han llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento para que les ayude en la labor que realizan.  Y a raíz de este acuerdo otras asociaciones que reciben para su mantenimiento subvenciones millonarias del dinero público, también de los jerezanos-cofrades, puesto que en esto no hay X en las declaraciones de la renta, han protestado por esta ayuda. Como menos resulta curioso, protestar en vez de predicar con el ejemplo.

             (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 17 de febrero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)



Foto de una de las anuales comidas ofrecidas, en los años 20 del pasado siglo, por parte de la Hermandad del Cristo de la Expiración a los ancianos del barrio de San Telmo.
  

martes, 12 de febrero de 2013

ANIVERSARIO DEL ZOOBOTÁNICO


 
 
El Zoobotánico de Jerez cumple 60 años, y por este motivo, se van a organizar distintas actividades conmemorativas durante todo el mes de febrero. El lince ibérico será el protagonista de esta conmemoración. Este felino está muy unido al Zoobotánico, que ha trabajado intensamente en su conservación, y, por eso, este año es el eje central de los actos organizados de cara a la conmemoración del 60 aniversario.

El 10 de febrero de 1953 llegaron los primeros inquilinos al zoo de Jerez. Dos avestruces, un mandril y un león fueron abandonados en el puerto de Cádiz y con ellos comenzó en el parque una actividad zoológica que dura ya sesenta años. El Zoo únicamente ocupaba los terrenos de la zona izquierda de la avenida central. Por aquellos años la fiesta de San Antón se celebraba en Tempúl. En esos años era Alcalde de Jerez  Álvaro Domecq y el Concejal de Parques y Jardines Alberto Durán, al que el Zoo debe su nombre. La colección de animales se va nutriendo por donaciones procedentes del Zoo de Barcelona y Madrid. Más adelante vinieron animales del Sahara español, Guinea Española y donaciones de agricultores y ganaderos de Jerez y la provincia. Conservadores del Zoo fueron, José María Lassaleta Delclos, Alejandro Maldonado Gordon y José Jesús Bela. Todos ellos contribuyeron, junto a los últimos directores, a que nuestro Zoobotánico sea hoy un referente a nivel nacional.

En los últimos años el Zoobotánico de Jerez vive una época de esplendor,  cuenta en la actualidad con la colección zoológica más importante de Andalucía, con más de 1.300 animales pertenecientes a cerca de 200 especies diferentes de los cinco continentes, la singularidad e importancia de la colección radica en el gran número de especies amenazadas que alberga. En este sentido desarrolla una serie de proyectos de reproducción en coordinación con los principales Zoos de Europa. Además de estos proyectos, la conservación de nuestra fauna autóctona sigue ocupando un lugar destacado y en este sentido el Zoo desarrolla un gran número de programas de reproducción de fauna ibérica amenazada, especialmente aves. Todos estos proyectos avalan al Zoobotánico de Jerez como una institución dedicada a la conservación de fauna amenazada, encontrándose en vanguardia de los Zoos españoles y estando a la altura de los principales Zoos europeos.

Este 60 aniversario viene unido al lince ibérico, una animal  sagaz, astuto y listo, del que se dice también que tiene vista muy aguda, en alusión a la facultad que se le supone de adelantarse a los acontecimientos o a conocer lo que permanece oculto a los demás. Aunque, en verdad, la expresión ha llegado hasta nosotros por la personificación de estas cualidades en la persona de Linceo, hijo de Alfareo, rey de los mesenios, de quien se decía que era capaz de ver y contar a simple vista, desde su atalaya de Libia, los barcos de una flota de guerra que saliese de Cartago; ver a través de las paredes y distinguir cualquier objeto a más de ciento treinta mil pasos de distancia.

           En estos tiempos tan difíciles, en los que el engaño y el ocultismo están al orden del día, no estaría de más, al igual que ahora va a hacer nuestro Zoobotánico, dar más protagonismo al lince ibérico para que, con su sagacidad, astucia y listeza, nos ayuden a combatir tanta corrupción como nos azota.
 
            (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 10 de febrero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
Romántica estampa del parque zoológico de Jerez.
 
Año 1969. Jardines del Zoobotánico jerezano


 
 

martes, 5 de febrero de 2013

FITUR Y SEMANA SANTA


 
 
Jerez ha estado presente una edición más en la Feria Internacional de Turismo, Fitur 2013. El acto central de la programación se desarrolló el pasado jueves, 31 de enero, en el stand de Cádiz, coincidiendo con la celebración del Día de la Provincia, donde se presentó el calendario de eventos de Jerez 2013 con especial atención a los grandes estrenos de la programación festiva de Jerez, el I Encuentro Internacional de Coreografía y Danza, el Mundial de Superbike y la octava etapa de la Vuelta Ciclista a España, junto con los ciclos reconocidos a nivel nacional e internacional, como la Navidad, el Festival de Jerez, el Gran Premio, las Fiestas de la Vendimia o la Feria del Caballo, de la que también se presentará su cartel en Madrid y, por supuesto, una Semana Santa que ya tenemos en puerta.

 

La Semana Santa jerezana ha alcanzado un alto nivel en todos los aspectos para beneficio tanto de las propias cofradías como para la ciudad. Una ciudad que se ha visto favorecida por unas instituciones, ejemplos de democracia y de igualdad, que han creado riqueza e ilusión, puestos de trabajos y obras de arte, que han conseguido mantener oficios tradicionales y artesanos con peligro de desaparición, que han atendido a muchos ciudadanos en sus necesidades básicas cuando todas las puertas se han cerrado, que han llenado calles y plazas con sus procesiones y actos multitudinarios con lo que ello supone para el comercio y el turismo, que han aglutinado a la juventud entorno a unos fines nobles y solidarios, que han organizado multitud de actos formativos y culturales de gran nivel, que han puesto a disposición de la ciudad cuanto patrimonio material y humano han aglutinado durante siglos, gracias al dinero y los esfuerzos de los propios cofrades, como muestra de una entrega y un servicio admirable.

        
          A nadie escapa que el poder civil es conocedor de la importancia y el impacto que sobre la ciudad tienen las cofradías y todo lo que en torno a la Semana Santa se mueve y por eso se presenta en Fitur, ya que supone un auténtico fenómeno de masas con muchas ramificaciones que sobrepasa su carácter religioso para alcanzar, como diría Carlos Colón, “la vertebración histórico-sentimental de la ciudad”, una expresión fundamentalmente popular, esencialmente religiosa y necesariamente cultural.

 

El abogado Eduardo del Rey afirmaba que la Semana Santa es, sin duda, expresión singular de la fe, una manifestación pública de religiosidad según unos parámetros culturales concretos, los de nuestro pueblo. Pero las cofradías no cuentan exclusivamente con esta dimensión religiosa. A fin de cuentas, los vaivenes que jalonan los anales de estas corporaciones son los mismos que los de la sociedad que las nutre de miembros. El mundo de las cofradías es tan complejo como la sociedad que lo alimenta pero ello no es obstáculo para que ellas mismas sean un potencial turístico.

 

Hoy no se entendería Jerez sin su Semana Santa y la Semana Santa jerezana sin sus cofradías. Un equilibrio entre ciudad y Semana Santa que requiere de un esfuerzo común para que siga siendo posible esa realidad que hemos heredado y que tanto cofrades como Ayuntamiento tienen el deber no solo de mantener sino también de potenciar en beneficio de todos.

 

La presencia de la Semana Santa jerezana en Fitur nos habla de su importancia para la ciudad y de cuanto hay que seguir trabajando para su potenciación de un evento que, además de ser el de más importancia a nivel religioso e histórico, es uno de los actos tradicionales más destacados en el calendario festivo local por su atracción turística y por su singularidad. 
 
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 3 de febrero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
La Semana Santa es, sin lugar a dudas, un fenómeno de masas.
-Multitudinaria recogida de la Hermandad de la Yedra en el convento de Madre de Dios de donde estuvo saliendo entre los años 1947 y 1962-
 
 
 

martes, 29 de enero de 2013

EL C.E.H.J.

 
 
Tal como se puede leer en su página oficial el Centro de Estudios Históricos Jerezanos (C.E.H.J.) es la institución cultural más antigua de las que actualmente existen en Jerez de la Frontera. Fundada, como reza en sus Estatutos, en 1937, después de comenzar sus preparativos de fundación en 1931, ha dedicado todos sus esfuerzos a la investigación y divulgación de la historia de Jerez; una historia variada y llena de contrastes como corresponde a una ciudad cuyo pasado se enriquece con el carácter fronterizo que la denomina. Fruto de esa ingente y profunda labor de investigación y difusión es el excelente fondo bibliográfico con que cuenta el Centro de Estudios Históricosa través de sus publicaciones y, en los últimos años, con la Revista de Historia de Jerez.

Una labor que se inicia editorialmente en 1931 en la prestigiosa Revista del Ateneo, en la que se dan a conocer los primeros trabajos de investigadores ilustres y pioneros de la investigación local como Hipólito Sancho de Sopranis, Tomás García Figueras, Manuel Esteve Guerrero y Teodoro Nicolás Miciano. Desde el año 1980, el Centro de Estudios Históricos Jerezanos pertenece, como miembro fundador, a la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL), integrada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En estos días acaba de finalizar el primer ciclo del curso de “Historia de Jerez en sus fuentes”, organizado por el Centro de Estudios Históricos Jerezanos en colaboración con la Delegación de Turismo, Cultura y Fiestas, que comenzó el pasado 15 de enero en los Claustros de Santo Domingo y que se prolongará hasta el mes de junio de 2013.

         Estas jornadas tienen como objetivo profundizar en el acercamiento a las fuentes históricas del municipio de Jerez desde el análisis de las piezas arqueológicas, literarias, artísticas, monumentos arquitectónicos o legajos que van desde la Antigüedad hasta nuestros días. El curso se desarrolla en tres ciclos: Historia antigua y medieval en enero, historia moderna y contemporánea en marzo y un último ciclo titulado “Encuentro con nuestra historia” para los meses de abril y junio.

La Historia es una ciencia y como tal, los historiadores necesitan y trabajan con información para generar más conocimiento. La Historia se caracteriza fundamentalmente por estar elaborada principalmente sobre fuentes. Entendiendo por fuentes histórica todo objeto que o bien ha sido producido y fabricado por el ser humano, o bien ha estado en contacto con él lo que nos permite reconstruir su pasado a lo largo del tiempo, aunque este proceso de reconstrucción no está exento de dificultades y complejidad.

El concepto de fuente histórica es muy amplio y entre el innumerable y variado tipo de fuentes, la más importante, es decir, la fuente por excelencia, la constituye la palabra escrita, el texto, siendo la fuente más utilizada por los historiadores

Un interesante ciclo, por tanto, que viene a acreditar aún más a una institución con más de ochenta años de vida y que durante toda su historia ha realizado una loable labor en pro del conocimiento histórico, literario, arqueológico y artístico de nuestra ciudad.

          
               

          Hoy el Centro de Estudios Históricos Jerezanos es una institución completamente renovada, con un prestigioso elenco de investigadores que vienen aportando nuevos e interesantes trabajos sobre la rica historia local. Este nuevo ciclo de “Historia de Jerez en sus fuentes” llega lleno de aportaciones al conocimiento de una ciudad que sigue interesándose por su pasado, Jerez puede enorgullecerse de ello. 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 27 de enero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
Excmo. Sr. D. Tomás García Figueras, alcalde que fuera de Jerez de la Frontera, uno de los  fundadores y primer presidente del Centro de Estudios Histórico Jerezano.
 

martes, 22 de enero de 2013

EL MANTO DEL DESCONSUELO


 
 
 
La Sala Compañía ha acogido esta semana el acto de presentación de la restauración llevada a cabo estos últimos años sobre el manto de María Santísima del Desconsuelo, una obra salida del taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda que sin duda marcó un antes y un después en el bordado cofradiero.

No hay que olvidar que Juan Manuel Rodríguez Ojeda (nacido en 1853) como bordador y diseñador sevillano marcó la revolución en el mundo de la Semana Santa actual, labor que desarrolló desde 1874 hasta su muerte en 1930. Su labor se desarrolla en dos etapas, una primera de carácter restauracionista, de 1875 a 1900, donde el modelo romántico de sus palios y mantos fueron ejemplo a seguir.

En una segunda, se vincula más con el regionalismo y costumbrismo, desde 1900 a 1930. De esta segunda etapa es este manto que, diseñado y bordado por Juan Manuel en el año 1905 para la Virgen de la Amargura de Sevilla, fuese adquirido en 1926, junto al conjunto de los bordados del palio, por la popular hermandad de los “Judíos de San Mateo” de Jerez.  

Si a esto sumamos su diseño de la túnica de capa, el atuendo de hebrea de las Dolorosas en Cuaresma, el uniforme de los armaos, los tocados de las Vírgenes o el diseño de la corona de la Macarena, podemos hablar de la Revolución de Juan Manuel, siempre refiriéndonos a la Semana Santa.

El manto de la Virgen del Desconsuelo había perdido su concepción original tras distintas intervenciones realizadas a mediados del siglo pasado que alteraron el diseño así como las medidas originales y su perímetro. Todo ello unido al precario estado de conservación de los bordados llevó a la hermandad a acometer una restauración en la que se ha abordado también la recuperación del diseño original.

Un nuevo reto que afronta felizmente la Hermandad del Desconsuelo en pro del patrimonio artístico y monumental de la ciudad (recordemos su importante papel en la restauración y reapertura del histórico templo de San Mateo). Una nueva aportación de las Hermandades jerezanas a la riqueza de una ciudad que puede presumir de tener una de las mejores Semanas Santas del mundo, fuente de riquezas inagotables, gracias a una labor de siglos, de jerezanos que, movidos por una fe y una religiosidad, han ido acumulando, y también manteniendo, la mayoría de las veces a costa de los propios bolsillos de los cofrades, todo un tesoro, en el que, sin lugar a dudas, se encuentra este manto juanmanuelino que ahora se presenta para orgullo de la propia ciudad y singular atractivo para quienes nos visiten.

Desde el respeto y el pluralismo hay que reconocer la relevancia e importancia que tienen las cofradías dentro de la realidad social no solo de Jerez sino toda Andalucía, por lo que es necesario seguir trabajando en ese sentido para que la ciudad sea consciente de cuanto aportan unas instituciones que llevan siglos colaborando no solo en la conservación del patrimonio local sino en otros aspectos, independientemente de su carácter religioso, como el asociativo o en el campo social. El profesor Sánchez Herrero en su “Origen y evolución de las Hermandades y Cofradías” afirma que las hermandades y cofradías se han vuelto con el tiempo más serias en sus formas y más religiosas en su fondo, pero todo ello sin abandonar el gusto por lo bello, por lo estéticamente bello, que constituye parte de la entraña de este pueblo hispano. Esta restauración es prueba de ello.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 20 de enero de 2013 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
Palio y manto de la Virgen de la Amargura sevillana antes de ser vendido a la Hermandad del Desconsuelo de Jerez.
 

  

 

 

martes, 15 de enero de 2013

DÍEZ-MÉRITO


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El antiguo edificio de Díez Mérito, de titularidad municipal, sigue abandonado, sin uso y a la espera de un eterno acuerdo con el SAS que nunca llega.

En el año 2009 se daba la noticia de que, por fin, el edificio sería reutilizado. La singularidad del inmueble y la necesidad de adaptarse a lo ya construido fueron los principales motivos que alargaron la elaboración de un anteproyecto destinado a acoger un centro de salud que sustituiría al actual de Madre de Dios, en la calle Porvenir. Y cuando el panorama sanitario parecía calmado en la ciudad, la Junta de Andalucía sorprendió con esta convocatoria de la contratación de servicio para la redacción del anteproyecto y del proyecto básico y de ejecución de las obras de un nuevo centro de salud en Jerez, mediante la reforma de las antiguas Bodegas Diez-Mérito de la localidad. Por lo que el nuevo y demandado ambulatorio de Madre de Dios iniciaría su andadura. Según publicó el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), el Servicio Andaluz de Salud (SAS) resolvió convocar la contratación de este servicio, que incluía la redacción, la coordinación en materia de seguridad y salud durante la elaboración del proyecto. Asimismo, la convocatoria incluyó que el contratista llevara a cabo la dirección de la obra, dirección de ejecución de la misma y la coordinación en materia de seguridad y salud durante la ejecución de las obras. El importe total ascendía a 454.372 euros, exigiéndose al contratista solvencia económica y financiera, así como solvencia técnica y profesional.

No sabemos si esa solvencia económica o financiera ha sido el motivo de que este proyecto aún no se haya llevado a cabo o son otros intereses los que han impedido que  este amplio y singular edificio se encuentre actualmente restaurado y a pleno rendimiento.

Mientras tanto distintos colectivos y medios de comunicación siguen denunciando que este edificio, sede, por último, de la Escuela de Relaciones Laborales sigue siendo víctima de un auténtico expolio desde que quedase en desuso. Unas magníficas instalaciones que continúan absolutamente abandonadas y con un importante deterioro progresivo.

 Una vez más hay que hacer un llamamiento para la conservación de un patrimonio que es de todos los jerezanos. Las antiguas oficinas de las Bodegas Diez-Mérito, por la belleza y empaque de su fachada, su privilegiado emplazamiento frente a la Estación de Ferrocarril y su historia tan unida a nuestros vinos merecen que, de una vez, salga de olvido en que se encuentra. Hay que recordar que en este noble edificio estuvo la marca vinatera de José de Fuentes Parrilla. Su bodega de la calle Méndez Núñez contaba con un departamento de embotellado modelo en su clase, lo mismo que las demás dependencias del negocio, situadas en el barrio de Vallesequillo, calle Argüelles y Madre de Dios. También fue sede de la firma Díez-Hermanos, donde se hizo famoso su coñac Oxigenado y vinos tan estupendos como el Fino Imperial, el Oloroso Victoria Regina y el Fino Palma, excelentes caldos criados en sus bodegas traseras entre viguería de pino Flandes y grandes ventanales.

Un edificio que corona una figura que con sus brazos abiertos parece clamar al cielo para que ni la burocracia, no los intereses mundanos impidan por más tiempo salir de la situación penosa en la que se encuentra. Unos brazos abiertos encima de un enorme barco que se hunde y que, como un Titanic en un mar de modernas edificaciones, intenta mantenerse a flote mientras quienes capitanean esta nave llevan ya demasiado tiempo tocando sus violines. 
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 13 de enero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ) 
 
ETIQUETA DE VINO DE J. DE FUENTES PARRILLA. JEREZ (CADIZ) SIGLO XIX. MOSCATEL. MUY RARO EN COMERCIO  (Papel - Etiquetas)