miércoles, 23 de noviembre de 2016

NORMAS DE URBANIDAD


 


 La urbanidad es el comportamiento acorde con los buenos modales que demuestra buena educación y respeto hacia los demás. De mi paso por el colegio se me han olvidado muchas cosas porque el tiempo hace volar conceptos de la memoria, sin embargo hay otros que se quedan para siempre. Entre las cosas que no se me olvidan y que me ensañaron primero mis padres y después aquellos profesores de La Salle, que tanto empeño ponían en nuestra educación, eran esas normas de urbanidad a las que daban más importancia incluso que a los aprobados.

Desde el primer momento sabíamos que si hay una persona mayor, una embarazada o una persona con muletas, se le dejaba pasar delante y se le facilitaba el paso. En el autobús a estas personas, sin dudarlo, había que dejarle el asiento. Nos insistían que cuando fuéramos por la acera con la abuela había que dejarle la parte más cercana a la pared y el balaustre en la escalera. A las personas mayores había que ayudarla a cruzar la carretera, a llevar la compra, o al menos, ofrecernos a ello. Que la preferencia siempre es del camina por su derecha. No se podía escupir, ni tirar papeles, ni pipas al suelo. Cuando alguien hablaba había que escucharlo, y nunca se interrumpía a un adulto. No debíamos hablar al oído con otra persona delante. A los padres y otros adultos encargados de nuestro cuidado había que obedecerlo y no se les contestaba ni gritaba. Las cosas habían que pedirla "por favor", y dar siempre las "gracias". El mobiliario urbano había que cuidarlo y utilizar las papeleras y los ceniceros…. Comportamientos que parecen que se están perdiendo.

         Y una de las cosas que nos enseñaron nuestros profesores, a los que siempre había que llamar de usted y con el don por delante, nada de ciudadano Felipe y cosas por el estilo, era que por mucha confianza que tengamos en una casa ajena, no debíamos decir ni hacer nada que pueda desagradar, incomodar, molestar a quien nos escuche o vea. Al entrar en los lugares siempre era obligatorio saludar y al irnos debemos despedirnos. Y si el que entraba en la clase era un superior, más aún si era una autoridad, el jefe de estudios o el director, todos debíamos levantarnos e igualmente cuando se marcharan.

Viendo lo ocurrido esta semana en la apertura solemne de la nueva legislatura de las Cortes Generales, en donde hubo parlamentarios que olvidaron esas normas básicas de urbanidad o la obviaron intencionadamente, habría que preguntarse ¿Dónde fueron educados esos parlamentarios que dicen ser representantes del pueblo? ¿Les enseñaron de pequeño esas normas de urbanidad o es que, también, eso es algo desfasado para ellos?  

         La urbanidad no se limita estrictamente a enseñarnos las consideraciones que debemos guardar en sociedad, sino que una vez adquiridos estos hábitos hay que ponerlos en práctica para una correcta convivencia entre todos. Afortunadamente hay profesores que aún siguen empeñados en que esas normas de urbanidad no se pierdan, para que cuando los niños de hoy maduren no se les olviden el trato y el respeto que merecen los demás, especialmente cuando sean ellos  quienes deban dar ejemplo ante los ciudadanos, tanto en las instituciones como ante las autoridades, más aún cuando ese respeto ya no sea al director del colegio sino a todo un Jefe del Estado.
 
          (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 20 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
El recordado Hermano Ricardo Gil, del colegio La Salle de la Alameda Cristina, dando instrucciones a sus alumnos.
    

 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

ZAPATERÍAS


 


No voy a hablar de la herencia que el presidente Zapatero dejó a Rajoy tras su marcha de la Moncloa cuando el nuevo gobierno se enfrentó a los 16.000 millones que había que sanear en Sanidad, 62.000 en el sistema financiero o 20.000 en infraestructuras, porque de toda su herencia al completo ya se encargan los analistas del llamado zapaterismo. Ni de las meteduras de pata del que fuera concejal madrileño de cultura Guillermo Zapata. Ni siquiera de los logros del libertador mexicano Emiliano Zapata. Voy a hablar de algo mucho más simples como son las tiendas de zapatos. Y viene al caso dada la expectación levantada recientemente por el anuncio de que en Jerez se va a instalar una fábrica de zapatos, que ofrecerá un número considerable de puestos de trabajo, cifra que aún está por ver, ya que las informaciones ofrecidas estos días varían considerablemente.

La industria zapatera parece que está de moda, esta misma semana se ha conocido que el emprendedor jerezano Abraham Zambrana, Premio Ciudad de Jerez 2015 a la creación por su marca de calzado, ha inaugurado un establecimiento en la pedanía en la que nació, la Barca de la Florida, y no es extraño comprobar cómo algunos de los locales comerciales que se quedan vacíos se reabren como zapaterías, debido a la gran variedad de calzado existente en la actualidad tanto para hombre como para mujer, incluso por la influencia de la moda unisex.

Desde mediados del siglo XVIII, es decir, desde el principio del período llamado Revolución Industrial, la industria del calzado empieza a consolidarse con el empleo de mano de obra, la numeración del calzado y el montaje de industrias destinadas a la fabricación de zapatos.[] La historia de la zapatería en Jerez viene de antiguo pues ya en el siglo XVI se conoce la constitución de una hermandad profesional de los que se llamaban artistas autores que aglutinaba al gremio de zapateros, fue aprobada el 24 de mayo de 1603, tenía por titulares a los Santos Mártires Crispín y Crispiniano y estaba establecida en la antigua capilla de Ntra. Sra. de Loreto, situada en lo que hoy es la Basílica del Carmen. A principios del siglo XX existían en Jerez varios oficios relacionados con el calzado, desde las alpargaterías a los zapateros a medida o los almacenes de calzado, actuales zapaterías, como la P.U. frente al Gallo Azul, La Elegancia en la calle Corredera, La Realidad en la Lancería, La Iberia en la calle Algarve o El Porvenir en la calle Larga 11 y 13. Hace cincuenta años tiendas de calzado como las de Pedro y Esteban Herrero o Ramón y Vicente Valero, Astorga, Bonanza, Bambino o Ciudad del Betis suministraban de zapatos a todo Jerez, luego llegarían las grandes superficies proliferándose aún más las zapaterías. Señal de que es un negocio que no decae con el tiempo ya que existen evidencias de que desde los orígenes de la humanidad el hombre ya utilizaba pieles de animales y fibras vegetales para proteger sus pies, elaborando cubiertas y sandalias. 

Bienvenida sea, por tanto, esta nueva fábrica de calzado a Jerez que vendrá a dar un paso más en la creación de empleo y riqueza para la ciudad. Cuentan que el trabajo será muy específico y muy técnico así que esperemos que la apuesta tenga éxito y la multinacional encuentre aquí la horma de su zapato.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de diciembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
"LA BOTA DE ORO", clásico negocio jerezano de zapatería perteneciente a la familia Herrero que estaba establecido en la calle Doña Blanca.
 

 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

MINISTRO Y DE JEREZ


 
 
Ha sido toda una sorpresa la llegada del jerezano Alfonso María Dastis Quecedo como nuevo ministro de Asuntos Exteriores. Dastis ha sido asesor ejecutivo en el gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores, consejero en la Representación Permanente de España ante la Organización de las Naciones Unidas, vocal asesor en el gabinete de Presidencia del Gobierno, director de la unidad de apoyo del comité organizador de la Presidencia Española de la Unión Europea de 2002 y secretario general de Asuntos Europeos. En 2004 fue nombrado embajador de España en el Reino de los Países Bajos y hasta diciembre de 2011 era coordinador COREPER en la Representación Permanente ante la Unión Europea en Bruselas. Un jerezano de gran prestigio en el campo diplomático que ahora, a sus 61 años, llega al gobierno de la nación tras una brillante trayectoria.

La ciudad de Jerez ha aportado a la nación española, durante su larga historia, importantes personalidades que han desempeñado, muy dignamente, el cargo de ministro en el gobierno de nuestro país. Uno de los más destacados ministros, entre los nacidos en Jerez, fue  Juan Manuel Sánchez y Gutiérrez de Castro, también conocido como Duque de Almodóvar, (Jerez de la Frontera, 15 de diciembre de 1850 – Madrid, 23 de junio de 1906). Político español, diputado liberal en las Cortes, vicepresidente del Congreso y de la Comisión de Presupuestos, ministro de Estado durante la regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena y durante el reinado de Alfonso XIII. Fue el político español que firmó el Tratado de París. La calle Larga llevó durante años su nombre, hoy únicamente una placa en su casa de la calle Lealas perpetúa en Jerez su memoria.

Han sido más los jerezanos que ocuparon carteras ministeriales: Domingo José Pérez de Grandallana (Jerez 1752 – Madrid 1807) Ministro de Marina e ilustre escritor naval. Rafael Arístegui y Vélez, I Conde de Mirasol (Jerez 1794- Madrid 1863) prestigioso militar y ministro de Marina, de la Guerra y de Fomento.  Miguel López de Carrizosa y de Giles, II marqués de Mochales (Jerez de la Frontera, 1857-Madrid, 21 de julio de 1919), abogado y político español, senador []y diputado, que fue ministro de Abastecimientos poco más de un día, debido a su fallecimiento en el cargo al día siguiente de tomar posesión. Francisco Moreno Zuleta (Jerez de la Frontera, 4 de agosto de 1880 - Madrid, 3 de julio de 1963) también abogado y político español, que desempeñó los cargos de ministro de Economía Nacional y de Hacienda durante la dictadura del general Primo de Rivera y Manuel Lora-Tamayo Martín (Jerez de la Frontera, 26 de enero de 1904 - Madrid, 22 de agosto de 2002) fue un político y prestigioso científico español, ministro de Educación y Ciencia desde 1962 a 1968 y presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas entre 1967 y 1971. En esta lista se podría incluir también a Miguel Arias Cañete, dos veces ministro de Agricultura en el periodo 2000-2004 y en el 2011-2014, que aunque nacido en Madrid ha desempeñado casi toda su vida profesional en Jerez.

El nombramiento de Alfonso María Dastis como ministro de Asuntos Exteriores viene a sumarse al elenco de ministros jerezanos que, desde tan alta responsabilidad, han prestado su servicio a España. Una aportación jerezana al gobierno de la nación y una oportunidad más para que el nombre de Jerez siga rompiendo fronteras. 
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ  el pasado domingo 6 de noviembre de 2016)
 
Ministros mencionados en este artículo (Montaje realizado por el historiador Antonio Mariscal Trujillo)
   

 

miércoles, 26 de octubre de 2016

PATRIMONIO CULTURAL DE LA CIUDAD




El patrimonio cultural histórico, artístico, monumental y documental de la Iglesia católica constituye una parte esencial del patrimonio cultural español por su importancia, magnitud y diversidad. Por ello, el Estado español ha desarrollado toda una normativa que trata de proteger, preservar y fomentar dicho patrimonio. Como contraprestación a las ayudas que recibe del Estado, se ha exigido a la Iglesia católica que el disfrute del mismo sea compartido, también, por parte de todos los ciudadanos, respetando en todo momento el fin religioso que tienen dichos bienes.

La propia Comisión Pontificia para los bienes culturales de la Iglesia afirma que en los países de antigua tradición cristiana, el patrimonio histórico-artístico que a lo largo de los siglos se ha ido enriqueciendo continuamente con nuevas formas interpretativas y ha sido un instrumento privilegiado de catequesis y de culto para generaciones enteras, en tiempos más recientes ha adquirido, algunas veces, a causa de la secularización, un significado casi exclusivamente estético. Por ello, es oportuno que las Iglesias confirmen, por medio de convenientes estrategias, la importancia contextual de los bienes histórico-artísticos, de modo que la pieza considerada desde su valor estético no sea totalmente separada de su función pastoral, así como del contexto histórico, social, ambiental y devocional, de los que constituye una peculiar expresión y un testimonio.

Todo ello viene en relación a la polémica surgida esta semana a raíz del posible traslado de uno de los retablos de la Cartuja de Jerez a la parroquia de la Nuestra Señora de la Encarnación de Setenil de las Bodegas. La Diócesis de Asidonia-Jerez, propietaria de este retablo, argumenta este traslado en la necesidad de salvaguardar los valores artísticos, espirituales, litúrgicos y cultuales de la propia obra de arte, así como su correcta utilización ya que en la actualidad se conserva, sin uso alguno, en una de las dependencias cartujanas. Para acceder a esta petición, que fue realizada en su momento por la parroquia setenileña, se está a la espera de recibir los permisos necesarios de la Delegación Territorial de Cultura de la Junta de Andalucía.

Es un nuevo caso en el que chocan intereses locales por mantener en Jerez una pieza de gran valor artístico y que forma parte, por tanto, del patrimonio cultural de la ciudad, con unos intereses eclesiales que ve con buenos ojos este traslado por el buen uso y la adecuada conservación que ofrecería su nueva ubicación. 

            Algo parecido ocurrió  en Toledo, a principios del siglo XX cuando un sector de la sociedad toledana defendían el derecho de la Iglesia de vender las obras maestras de El Greco para paliar necesidades urgentes, mientras que otros, por su parte consideraban sus retablos como parte del patrimonio local que no debería de ningún modo salir del recinto de la ciudad. Finalmente hubo un pacto sagrado entre unos y otros para que las necesidades se atendieran sin que los retablos de El Greco tuvieran que salir de Toledo.

            Los retablos constituyen una de las manifestaciones artísticas más representativas y singulares de nuestro acervo cultural. Este de la Cartuja es una notable pieza barroca del siglo XVIII. Independientemente del dictamen que den los organismos pertinentes, habrá que, como en Toledo, intentar llegar a acuerdos para que, sin olvidar la misión pastoral para el que fue realizado, este retablo siga formando parte del valioso elenco patrimonial de la ciudad.

           
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 23 de octubre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Retablo de la sala capitular de la Cartuja de Jerez cuando aún permanecía en la parroquia de San José del Valle.

miércoles, 19 de octubre de 2016

LA CAPILLA DE LOS CARRIZOSA




Tal como se puede leer en la página de la jerezana Hermandad de la Vera-Cruz la Iglesia de San Juan de los Caballeros tiene sus orígenes en la reconquista de la ciudad por parte de las tropas del monarca Alfonso X El Sabio. Su sobrenombre “de los Caballeros” obedece a la tradición de la asistencia y reunión de nobles caballeros en este templo pertenecientes a las distintas órdenes militares, cuyos escudos campean en distintas claves, bóvedas y paramentos de este edificio, indicando sus enterramientos.

En su interior, de una sola nave, presenta tres zonas constructivas bien diferenciadas. La más antigua se remonta al siglo XV. La apariencia actual del templo obedece a la restauración realizada entre los años 1884 y 1895 por el arquitecto José Esteve y López, que ejecutó una versión subjetiva-medieval del edificio, retirando el antiguo coro de la nave y el retablo mayor de la cabecera, cerrando las portadas de acceso de las capillas colaterales al presbiterio y abriendo unas pequeñas puertas de inspiración neomudéjar.

Entre una de las capillas interiores que fueron cerradas al templo  destaca la de los Carrizosa, que fue incluso sagrario y hoy es sacristía. Está cubierta por una bóveda gótica de crucería estrellada de la primera mitad del siglo XVI, destacando en ella el sepulcro del comendador de la Higuera, D. Diego López de Carrizosa y Perea, obra del arquitecto Antón Martín de Burgos en 1617.

Diego López de Carrizosa y Perea, además de Comendador de la Higuera fue Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, nació el 11 de noviembre de 1564 y falleció el 14 de julio de 1616. Era hijo de D. Diego López de Carrizosa y de Dª Catalina de Perea y nieto del Jurado Juan de Perea. Fue bautizado en San Juan de los Caballeros ya que vivió en la cercana calle del Molino de Morla. Contrajo matrimonio con Luisa Ponce de León, perteneciente a esta ilustre familia tan vinculada a nuestra ciudad.

Don Diego quiso descansar para siempre en este templo de San Juan al que se sentía tan unido, allí no sólo se conserva su suntuoso sepulcro sino también su estatua orante. Un recinto que necesitaba de urgente restauración y que gracias al convenio llevado a cabo hace unos años entre la Hermandad de la Vera-Cruz y el Ayuntamiento de la ciudad, junto a otras colaboraciones y otros espacios del templo, como la histórica capilla de la Jura, la antigua capilla de los Carrizosa luce desde el pasado lunes totalmente restaurada. El Caballero Diego López de Carrizosa ha ganado una nueva batalla y disfruta ya de su morada eterna tal como él la concibió. Un logro más de esta señera cofradía en pro del mantenimiento y conservación de la iglesia de San Juan de los Caballeros.

Y a todo esto no olvidemos que el patrimonio cultural, además del enorme valor que atesora, es fuente de crecimiento económico y creación de riqueza y empleo, no sólo de forma directa, sino también como estímulo para el turismo. Todos los estudios existentes relacionados con patrimonio y economía revelan su notable importancia como motor de desarrollo en los sectores público y privado, destacando un porcentaje alto de retorno de la inversión y un beneficio directo a la mejora de la economía local. El templo de San Juan de los Caballeros se prepara también para ello.

             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 16 de octubre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Foto del ayer de la capilla de los Carrizosa, actual sacristía de la iglesia de San Juan de los Caballeros.
(Arriba la misma capilla tras su reciente restauración)

lunes, 10 de octubre de 2016

SAN TELMO


 
 
Como un faro luminoso que mira a las antiguas playas de San Telmo y a los viejos embarcaderos de El Portal,  se yergue airosa, en la zona sur de Jerez, la antigua ermita del santo patrón de los barqueros, San Pedro González Telmo. Aquel  dominico español del siglo XIII que abandonó su sobresaliente carrera dentro del sacerdocio para ingresar en la recién fundada Orden dominicana y dedicar su misión apostólica a ayudar a los necesitados, y de un modo especial en Galicia y Portugal, a la atención de los marineros. La gran devoción a él de los hombres de la mar, con el nombre de San Telmo, se debe a que una tormenta se calmó a la invocación del santo dominico. Con fama de santo, murió en Tuy en el año 1246. Su culto inmemorial, como protector de los que corren peligro en el mar, fue confirmado por Benedicto XIV en 1741.

Desde el siglo XV hay referencias en Jerez del gremio de barqueros, barqueros jerezanos que llevaban sus embarcaciones por el río Guadalete hasta El Puerto de Santa María, Cádiz y Rota. Teniendo su fondeadero en El Portal desde donde llegaban esas aguas que orillaban en los límites del viejo arrabal de San Miguel. Allí, en aquellas playas, sobre el año 1575 se levanta una ermita que se llamaba de Nuestra Señora del Valle y San Telmo. La misma ermita que unos años más tarde, entre 1580 y 1588, acoge el periodo de fundación de la Hermandad de la Santa Expiración, la cofradía que, con una rica historia, aglutina múltiples fervores de todo la ciudad y es todo un referente de la Semana Santa jerezana.

La ermita actual, aunque muy transformada, debió de ser levantada entre los siglos XVII y XVIII y tras su pintoresco exterior el templo presenta una sola nave con bóveda de medio cañón con lunetos y un camarín cuadrado cubierto de media naranja. Un templo que ha necesitado muchas actuaciones a consecuencia del paso de los años y su peculiar emplazamiento al filo de la antigua hoyanca.

Hace un año aproximadamente la seguridad en la ermita se vio  agravada por una placa de termitas que se cebó con la viguería de las cubiertas, extendiéndose a otras zonas del recinto. En el informe realizado se señala la gravedad del mal estado de las techumbres de la ermita, filtraciones de agua y problemas estructurales en la cubierta de la nave central, debilidad de las estructuras de los sótanos, detección de fisuras en del ábside, filtraciones de agua en la nave lateral y problemas de aislamiento térmico. Esto obligó a su cierre al culto y a emprender unas obras que ya están muy avanzadas y que aún continúan dado la necesidad de acometer otras actuaciones también muy necesarias.

Con el fin de poder seguir sufragando los cuantiosos gastos que estas obras conllevan la Hermandad del Cristo de la Expiración dio a conocer hace unos días, en las instalaciones de la Bodegas Williams & Humbert, la celebración de un recital flamenco el próximo 26 de noviembre, a partir de las 21.30, protagonizado por el artista jerezano Jesús Méndez. Es de desear que la respuesta a esta nueva convocatoria sea masiva con el fin de que, muy pronto, la histórica ermita del santo de los barqueros pueda abrir sus puertas a esas brisas marineras y a cuantas devociones aglutina entre sus centenarios muros.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de octubre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Foto del ayer de la procesión con la imagen de San Telmo tras partir de la ermita de su nombre. 
 
La ermita de San Telmo en tiempos pasados


 
 

 

sábado, 1 de octubre de 2016

JEREZ - ROTA


 


Situada junto a la bahía de Cádiz y en la costa del océano Atlántico, a medio camino entre Portugal y Gibraltar, la villa de Rota es una ciudad eminentemente turística, un destino vacacional para viajeros procedentes de todos los puntos de Europa. En temporada baja, su principal actividad comercial es la industria pesquera. En su término municipal está enclavada desde el año 1955 la Base Naval de Rota. Una instalación que provocó en la localidad el creciente número de negocios y el abandono paulatino de la agricultura y la pesca. Hoy en día, la riqueza de la ciudad está orientada principalmente al turismo, aunque el 80% de la economía depende directa o indirectamente de la Base.

Rota ocupa un lugar estratégico en la Bahía de Cádiz, lo que le ha dado siempre una cierta importancia bajo los diferentes pueblos que la han tomado para sí. Desde la llegada de la Base estadounidense existe en Rota una fuerte presencia de personas procedentes del resto de Andalucía, con preponderancia de Jerez, El Puerto y Chipiona.

Muchos fueron los jerezanos que desde la llegada de los norteaméricanos a Rota encontraron allí un puesto de trabajo y una estabilidad laboral de por vida, por lo que las idas y venidas de Jerez a Rota ha sido una constante durante años entre estas dos ciudades. Un tráfico que ha ido aumentando por años y que ha convertido la carretera Jerez-Rota en una vía de gran importancia que acoge una frecuencia media de 2100 vehículos sin tener en cuenta el número que puede acoger en fechas veraniegas cuando la población de Rota se multiplica de una manera considerable.

 El pasado mes de julio la Unión de Consumidores de Cádiz, haciéndose eco de la petición ciudadana, reclamó el desdoble de la carretera que conecta las ciudades de Rota y Jerez, decidiendo implicarse y encontrar solución a este asunto que tildó de "extrema gravedad". Las últimas estadísticas de la Dirección General de Tráfico colocan a la cabeza de los puntos negros en Andalucía a la A-2078, la carretera convencional que une Rota con Jerez, debido a la alta siniestralidad de esta vía interurbana, que toca los términos municipales de Rota, Jerez y El Puerto. Solo el pasado agosto, esta carretera, que se encuentra en pésimas condiciones, carece de arcén y alberga una gran densidad de vehículos, registró más de 20 accidentes.

Por tal motivo una plataforma ciudadana roteña, que empezó a funcionar este verano, viene reivindicando con fuerza este desdoblamiento, recopilando ya casi 5.000 firmas y ha convocado una  manifestación por las calles de Rota para el próximo 15 de octubre a las 18.00 horas, También tienen previsto llegar a Jerez con sus movilizaciones dado el número de jerezanos que por motivos laborales o vacacionales se ven obligados a tomar esta carretera casi diariamente.

Cádiz, San Fernando, Puerto Real, El Puerto de Santa María, Sanlúcar, Chipiona, Medina Sidonia y Arcos, como localidades cercanas más importantes, ya están conectadas con Jerez por autovía pero queda Rota, ese balcón al mar tan unido a muchos jerezanos, que ven ese ansiado desdoblamiento como un objetivo a alcanzar a corto plazo.

Desde estas líneas nos sumamos a estas justas reivindicaciones que piden los ciudadanos por cuanto supone no sólo para el acercamiento y la mejora de las conexiones entre Jerez y Rota sino, principalmente, para una mayor seguridad vial que eviten ese alto índice de siniestralidad.

 
           (Artículo que publiqué el pasado domingo 25 de septiembre de 2016 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Grabado del siglo XIX que representa la zona donde estuvo la llamada Puerta de Rota de la muralla jerezana.