jueves, 10 de marzo de 2011

JEREZ NO ES BERGEN

     
     Bergen es la segunda ciudad del país noruego e importante centro de comunicaciones, enclavada en un atractivo lugar rodeado de colinas goza de un clima suave pero siempre lluvioso, es la ciudad más lluviosa de Europa, tiene una precipitación total media de 2.250 mm al año y llueve unos 275 días anuales.
   
     Bergen es conocida como la ciudad de la lluvia, hasta el 18 de enero de 2007 hubo un periodo de 80 días consecutivos de lluvia, el más largo que figura en los registros de la ciudad. Durante años tuvieron maquinitas expendedoras de paraguas y existían varios tipos de ellos, para lluvias leves, para fuertes y para torrenciales.
   
     Se cuenta la anécdota de que en cierta ocasión un turista le preguntó en Bergen a un niño que cuando dejaría de llover y el niño le contestó que no lo sabía puesto que solo tenía doce años. El caso es que a pesar de la fama de Bergen con la lluvia existe una localidad en Noruega, llamada Bronnoysund, que le gana, pues suele llover, nada más y nada menos que durante 358 días de media al año.
   
     Aquí cerca , lo más parecido lo tenemos en Grazalema que recoge 2.300 mm al año, pero con la diferencia de que los periodos de lluvias no se extienden a todo el año.
   
      Jerez no es Bergen, por lo menos no lo era. Jerez ha sido, en tiempos pasados la Carrera del Darro cuando en la actual calle Honda existían pequeños puentecitos para salvar las aguas o cuando los curtidores trabajaban sus pieles en aquel arroyo que se taponó para embellecer el entorno de nuestra actual catedral; fue puerto fluvial cuando los barqueros faenaban cerca de la Ermita de su santo patrón San Telmo;  o más recientemente Jerez ha sido un simulacro de la ciudad de Venecia cuando hasta las góndolas podían pasear por la Porvera cada vez que había un buen chaparrón, y en estos últimos días los alrededores de Jerez se han convertido en una  nueva Albufera valenciana en torno al Guadalete, llenado de agua cañizos y sembrados.
   
      Jerez ha podido parecer todo eso pero, por supuesto, nada que ver con la ciudad noruega, donde naciera el insigne compositor Edward Grieg, la Bergen que es pórtico de los apasionantes Fiordos..  Jerez no es Bergen porque aún conserva el milagro de la primavera, la luz y el color del sur, la vida y la alegría de esas gentes que viven hacia fuera porque la bonanza de su clima lo permite.
   
      La lluvia de estos días atrás, tan continuada, tan triste, tan apagada, tan insistente, tan "jartible", como diríamos aquí, nos ha deparado un Jerez distinto, más parecido a ese Bergen perdido en el norte de Europa, o a ese Londres tan unido por historia y comercio a nuestra ciudad..
   
      Una ciudad con ansia de luz, con sus planas azoteas desafiando los calores del astro rey, con sus macetas de geranios, con sus naranjos pregonando con el olor y la belleza del azahar el tiempo de vísperas, con la vida que nos ofrece esa la luz que da nombre a toda nuestra costa y con ese sol que aquí embotellamos para alegría del mundo, no se ha configurado para vivir entre nubes.
   
       Las nubes y la lluvia se han equivocado estos días de itinerario.  Es tiempo ya de luz, de sol y de otras temperaturas. A ver si hasta el tiempo colabora  y de una vez por todas podemos, incluso con el clima, volver a ser lo que siempre fuimos porque, afortunadamente, ya es primavera.

     (Artículo publicado en Información Jerez el 20 de marzo de 2010. Se acerca la primavera y, un año más, parece que el tiempo empieza a empeorarse con días de lluvia)

Los cambios de tiempos siempre han traído fuertes lluvias. En la imagen la Porvera en las inundaciones de septiembre de 1979

   

miércoles, 9 de marzo de 2011

AQUÍ SE NOTA LA CUARESMA

     

        EN EL MIÉRCOLES DE CENIZA
  
       Estamos metidos de lleno en el tiempo litúrgico de la Cuaresma y se nota por la actividad de los templos principalmente por cuanto organizan las distintas Hermandades.

      La Iglesia tiene una ventaja en Andalucía que mientras de Despeñaperros para arriba la Cuaresma queda para los católicos mas comprometidos y el resto no se enteran de nada hasta que llega Semana Santa y se van de vacaciones, en Andalucía el tiempo cuaresmal se hace notar bastante por la gran actividad cofrade, pero es que además la oferta para la participación en los actos de cultos es tan grande que nadie puede decir que durante este periodo litúrgico no encuentra, no solo como participar del sentido de la Cuaresma, sino incluso vivir con anticipación los sentimientos de la Semana Santa.  
   
      Ayer, primer viernes de marzo, la collación de San Lucas y San Juan volvió, un año mas, a recobrar una vida que perdió hace muchos años y que sigue esperando a ver si de una vez por todas se rehabilita una zona que es la propia esencia de la ciudad. Ayer la religiosidad popular dio vida a unas calle que permanecen muertas de actividad el resto del año, pero es que esa misma religiosidad popular hará posible que todos los domingo de aqui al de Ramos la vida de la ciudad vuelva a cobrar intensidad, con la Cuaresma llegan los Besamanos con sus olores a incienso saliendo de los templos, llenando de ambiente las calles del centro y de los barrios, llegan los traslados de imagenes, los Vía-Crucis, los conciertos de marchas, los pregones.. y todo nos conducirá a nueva Semana Santa, que llenará las calles de público, de bullicio, de un ambiente dificilmente repetible el resto del año.Un público atraído por el gancho de las Hermandades al que todos intentarán sacarle provecho, los bares, los hoteles, los medios de comunicación con sus programas especiales de gran audiencia y por lo tanto con sus anuncios remunerados, los dvd para que se vendan mas periódicos, los suplementos especiales de Semana Santa cargados de propaganda y todo ello gracias no a una mano de obra barata sino gratis, la de muchos cofrades que se afanan durante todo el año en dedicarle su tiempo y su trabajo a las imagenes de sus amores y que si algo ganan es solamente la satisfacción de ver a su Cristo y a su Virgen procesionando por las calles con un mensaje de siglos.
    
     Los cofrades son los artífices de todo ese milagro que se produce cada primavera y que tantos beneficios reporta en muchas ocasiones a quienes nada han invertido en hacerlo posible. 
   
     Andalucia tiene la grandeza de sus Hermandades que son capaces de revitalizar una ciudad no solo en una semana sino en todo un tiempo litúrgico. Cuando los tiempos han cambiado tanto que nadie reconoce el tiempo en el que vive, en el sur de España, los azahares, los toques de trompeta sonando desde la radio de un coche, las noches de ensayo con extraños artilugios de patas y trabajaderas entre ordenes de capataz y andares costaleros, las mañanas de domingo con chaquetas azules y carritos de niños recorriendo Besamanos, carteles enrollados en mano, paraditas en el bar y tardes apurando templos antes que los cerrojos de los postigos nos indiquen que cada vez está mas cerca el Domingo de Ramos, nos marcan cada año un tiempo de preparación, nos van indicando que algo grande se acerca, que hay que hacer notar la Cuaresma, porque la Semana Santa no llega sola, que mientras otras festividades religiosas como la Navidad han sucumbido al consumismo y a la explotación comercial, en la Cuaresma nada esta fuera de lo puramente religioso, no hay comidas de empresas sino de Hermandad, no hay celebración sin una imagen sagrada delante, los cantos son en las iglesias y los regalos en el corazón.
 
      Andalucía es sabia y supo dar a la Cuaresma el sentido que tiene, un tiempo que se tiene que notar para  poder alcanzar la autenticidad de la Semana Santa.
    
       (Artículo publicado en Información Jerez el 7 de marzo de 2009)

Estampa de mediados del pasado siglo XX donde podemos ver al Santo Crucifijo de la Salud sobre su antigua cruz de plata, tal como le veremos hoy en su Besapies. En la foto superior el Santo Ecce-Homo de la iglesia de San Pedro que también estará hoy, Miércoles de Ceniza, en ceremonias de Besamanos.

      
   

martes, 8 de marzo de 2011

CALLES PARA MUJERES


EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
Meses atrás nuestra actual alcaldesa solicitaba a los distintos colectivos de Jerez, nombres de mujeres que fueran merecedoras de figurar en la nomenclatura callejera de la ciudad. En el primer Jerez intramuros ya se hacía mención a personalidades femeninas que, teniendo una destacada trayectoria habían perdido su nombre del callejero jerezano, recordemos Sor Eulalia (calle Nueva) o Carmen Núñez de Villavicencio (plaza Plateros), ellas son mujeres que por su importante labor a favor de nuestra ciudad merecen el recuerdo de su memoria dando nombre a una calle jerezana:
De tiempos pasados sobresalen los nombres de Sor Rita de Cazares Mirabal, religiosa agustina del convento jerezano de Santa María de Gracia, famosa en su época (siglo XVIII) por sus hechos prodigiosos; Ana Díaz, fundadora en 1643 de  la institución benéfica Beaterio de las Nazarenas, cuyo noble edificio aún se conserva, en parte, en la esquina de la calle Gaitán con San Juan Grande y cuyos fines era el acoger a mujeres descarriadas y sin hogar, o Inés de Medina, venerable jerezana que vivió en el siglo XVII y que figura con letras de oro en las crónicas de la orden trinitaria, pero sin lugar a dudas la religiosa que merecería este homenaje es Sor Agustina, aquella alcaldesa pedánea que tanto se desvive por los marginados y por los necesitados.
Otros nombres de jerezanas que bien podrían formar parte del callejero local y lo encontramos en el mundo flamenco desde jerezanas internacionales como Carmen Flores o la Paquera de Jerez, pasando por bailaoras y cantaoras de tronío. Pero, quienes merecen el reconocimiento de la ciudad son esas mujeres de la peña flamenca de Tío José de Paula, embajadoras del arte, la  gracia y el embrujo jerezano.
Faltan nombres de mujeres que tanto han contribuido al esplendor do nuestra Semana Santa, bordadoras como la hermana Matilde Cobos, carmelita, Sor Carmen Blázquez del colegio del Salvador, o Esperanza Elena Caro, sevillana,- que dejaron un importante elenco artístico para nuestras cofradías, Pero, el nombre que más justicia histórica daría a una calle de Jerez, sería el rotulo: Calle de las hermanas de Jesús por su ejemplo durante siglos de jerezanía, de constancia y de emblema de Las raíces más profundas de nuestro Pueblo.
 Del mundo del arte local es justo dejar en la memoria el nombre de Josefa Domecq Núñez de Villavicencio a cuyo generosidad los jerezanos debemos el poder disfrutar de una auténtica joya patrimonial, la iglesia de las Reparadoras o el de Juana Fernández Zacarías “La Dueña” quien mandase a construir el impresionante ábside de San Juan de los Caballeros o escritoras como María de Xerez o Pilar Paz, o esas mujeres que vienen luchando al frente de centros para discapacitados, rehabilitación de drogadictos, o guarderías de niños necesitados, todas esas mujeres que tanto ayudan, al frente de sus organizaciones a ese Jerez marginal, deben ser perpetuada por su testimonio ejemplar. Y en especial el recuerdo perenne de gratitud para La tata aquella mujer que día a día arreglaba los juguetes desinteresadamente para regalar ilusión la noche mágica de Reyes.
Y quizás algún día, cuando por encima del partidismo y del electoralismo prive la imparcialidad democrática y sin mirar el aspecto político, se dé el nombre de calles a dos mujeres que han hecho historia en Jerez, con sus luces y sus sombras, sus dos alcaldesas, María José García Pelayo y Pilar Sánchez, el tiempo todo lo pone en su sitio.
Si algún nombre de las vías urbanas recuerda y enaltece a la mujer jerezana ese es el de avenida de la Libertad, porque representa el mejor reconocimiento a quienes han tenido que padecer, durante años, la prisión de una mentalidad injusta. Sólo es necesario, Sra. alcaldesa, que debajo de la palabra libertad figure: "En homenaje a la mujer jerezana". Valen más los logros colectivos que los nombres propios.
(Artículo publicado en Información Jerez el 21 de enero de 2006)


Carmen Carriedo "María de Xerez",(1880-1956) escritora jerezana.



domingo, 6 de marzo de 2011

SELU, SIEMPRE DE FRENTE

      
      Existe una tendencia general a estereotipar, los católicos tienen que ser de derechas, conservadores y carcas; los de derechas, terratenientes y señoritos; los de izquierdas progresistas y obreros; los andaluces graciosos y los catalanes tacaños; los sevillistas antibéticos y los béticos antisevillistas; los jerezanos antigaditanos y los gaditas antijerezanos y los cofrades anticarnavaleros, Criterios que se imponen porque sí, porque lo contrarío es difícil de entender.Por eso cuando nos encontramos con personas que pasan de todo estereotipo y de todo perjuicio social y es como él es, sin importarle todo aquellos que se te impone desde fuera, como poco, es digno de admiración.
  
       Y una persona de esas que llamaba la atención por su claridad de ideas, por su fidelidad a sus gustos y principios y por la entrega desinteresada sin importarle nada los perjuicios sociales fué sin lugar a dudas José Luis Dormido de la Hera, Selu para los amigos, que en esta pasada semana hemos tenido que decir adiós.
  
       Selu era, un joven de los que no encajaban en estereotipos de siempre, una persona especial, era honesto consigo mismo, cabal, integro, fiel a sus principios , serio para sus cosas y amigo de sus amigos. Era de los que dejan huella, entregado a los demás, a su formación religiosa, a las costumbres y tradiciones de nuestra tierra, sano de ideas y amante del deporte.
    
        Conocí a Selu en los plenos de la Unión de Hermandades ,cuando por su condición de Teniente Hermano Mayor de la Hermandad de la Clemencia acudía a ellos en representación del Hermano Mayor, entonces el, también, recientemente fallecido, sacerdote Francisco González Cornejo, que ejercía además como Delegado Episcopal en el Consejo de la Unión de Hermandades. De aquellos años recuerdo que, cuando don Francisco se ausentaba, antes de cualquier votación, Selu siempre se retiraba cogía el móvil y hacía una llamada  para conocer la opinión de su Hermano Mayor. Posteriormente quisimos los hermanos de Loreto contar con él como capataz del paso de la Virgen, fueron cinco años en los que pude admirar su acentuada personalidad, su entereza en los momentos difíciles, su seguridad en sí mismo, su carisma y sobre todo su profundidad religiosa y su calidad humana. Ultimamente lo saludaba cada Domingo de Ramos ayudando a su inseparable Salvador en la noble tarea de dirigir el paso de la Virgen de las Angustias y cada 24 de septiembre formando parte de la cuadrilla de nuestra Patrona la Virgen de la Merced..
   
      Pero Selu no solo ha dejado huella en el mundo cofrade, él fue un cristiano convencido preocupado enormemente por su formación religiosa y por su trabajo social, de todo ello saben mucho los sacerdotes que le trataron, los enfermos de SILOE, y sobre todos los niños a los que se entregaba para acrecentar en ellos los valores que dignifican a las personas, tanto en la formación de los grupos de barrios que forman Hermandades juveniles de Viernes de Dolores, como en el mundo del Carnaval jerezano donde era toda una institución, como en el centro de menores donde apenas tuvo tiempo de entregar toda su sapiencia como trabajador social.
   
      Me cuentan que ha dejado escrito un libro sobre la Acción Social, libro que estaba dispuesto a costear de su bolsillo si nadie se lo publicaba para que los beneficios de su venta fueran a engrosar los fondas de las bolsas de caridad de las Hermandades, testamento que ahora cobra un valor incuestionable.
    
       José Luis Dormido, se nos ha dormido definitivamente, en pleno tiempo de Carnaval, a una semana del inicio de la Cuaresma y en las vísperas de un nuevo primer viernes de marzo, su llamador ha quedado mudo pero su recuerdo es ya imborrable, atrás queda una chicotá de 37 años, con un capataz que hizo de la formación un objetivo en su vida, que superó estereotipos y falsos perjuicios, que sabía muy bien lo que quería y hacia donde caminaba, y que, como los grandes de corazón, siempre fue de frente hasta para decir adiós.
 
      (Artículo publicado en Información Jerez ayer sábado 5 de marzo de 2011, con motivo del fallecimiento el pasado jueves de Jesé Luis Dormido de la Hera, Selu)
 
 

Fotografía de hace unos años de los jóvenes de la Hermandad de la Clemencia, junto al recordado sacerdote don Francisco Gónzalez Cornejo el día de su nombramiento como Monseñor. Agachado el tercero por la izquierda Selu.

 
      

viernes, 4 de marzo de 2011

PRIMER VIERNES DE MARZO


DEDICADO A LOS COFRADES DE LA HERMANDAD LAS TRES CAÍDAS
De la mano de mi abuela Encarna, un primer viernes de marzo, inicié mi camino a la jerezana iglesia de San Lucas. Aquel día sentí por vez primera, la magia de la primavera. Fue como ir descubriendo una luz, unos olores, una alegría en el ambiente que inundó mis sentidos.
Los niños que vivíamos en el centro, en muy contadas ocasiones, nos llevaban al Jerez intramuros, aquello era una ciudad casi desconocida, un mundo por descubrir.
De aquel Jerez de angostas callejuelas y empedrado pavimento sólo había visto algo con motivo de la Semana Santa, del resto del viejo Jerez poco o nada conocía,
Aquel primer viernes de marzo, camino de San Lucas, fue todo un compendio de momentos para el recuerdo. La plaza Rivero aromada de azahares, la Tornería que me pareció eterna, la solemnidad del entorno del Carmen; la Carpintería Alta, donde Jerez se hace auténticamente histórico; el colegio del Salvador, que mi abuela conocía muy bien pues allí había pasado la mayor parte de su vida y por último la iglesia de San Lucas; la entrada en el templo y la llegada ante el Cristo de la mirada valiente y atenta, el Cristo de tantos misterios inexplicables desde la perspectiva humana.
Ayer todo fue igual, las mismas calles, las mismas colas, los mismos sentimientos y el mismo Cristo valiente recibiendo peticiones. Han cambiado algunos edificios, cambian las gentes y cambian las mentalidades pero el Cristo es el mismo, no ha cambiado nada, sigue mirando atentamente y atendiendo al que llega, sigue aguantando ese leño con una fortaleza de hierro. Sigue allí, en San Lucas, convocando cada primer viernes de marzo a miles de jerezanos, y cada uno con su porqué.
El primer viernes de marzo en Jerez, y en otras muchas ciudades españolas, es el triunfo de la España de siempre, de esa España ancestral que se niega a perder la cultura de sus propios sentimientos, la cultura cristiana que ha hecho grande a Occidente; de esa España que no se deja manipular ni por los intereses partidistas de un laicismo que no se corresponde con la realidad, ni por aquellos que se sienten impotentes para controlar tantas manifestaciones de religiosidad como siguen aflorando por todos los rincones de nuestra geografía.
El primer viernes de marzo es una llamada de atención para que ni se intente aniquilar ni se ignore una realidad que está ahí, le pese a quien le pese. Las creencias de un pueblo que no entiende de globalización. Y no entiende de globalización porque pertenecen al globo de cada uno, a ese globo que se llena en tantos momentos que se necesita de aire puro para poder respirar, ese mismo globo que cuanto más se pise, más engorda, si se aplasta por uno de sus lados se infla por otro, fortaleciendo su interior.
Hoy las cosas de la Iglesia no están de moda, y no están de moda porque a ciertos poderes no interesa que estén de moda, porque las conciencias también votan, y hay principios que convencen más que otros, valores a los que no se renuncian e independencias que no son negociables. Veinte siglos después sigue molestando el poder de convocatoria de un Hombre que vino a poner las cosas en su sitio y continua atrayendo a grandes masas a su alrededor. Molesta porque cuántos dirigentes querrán para sí ese acompañamiento de cada Miércoles Santo tras el Señor Caído o tener  a las puertas de la sede de su partido en Madrid las colas del Señor de Medina-Celi, o que al salir de su casa encontrarse con la muchedumbre que espera la salida de la Macarena, o llenar con miles de personas explanadas en el extranjero como lo hace el Papa.
La historia ha demostrado que el pueblo es sabio y sabe dar a cada cosa la importancia que tiene. Por eso ayer al igual que hace años, aunque no esté de moda, hubo abuelas con niños de la mano camino de San Lucas.
(Artículo publicado en Información Jerez el sábado 3 de marzo de 2007)


Fotografía antigua del interior del templo de San Lucas cuando aún conservaba el coro al fondo de la nave central

Foto tomada desde el desaparecido coro de la iglesia de San Lucas






miércoles, 2 de marzo de 2011

PERPETUEMOS A CHAVELI

         
           El próximo viernes es primer viernes de marzo y por San Lucas se renovarán promesas y devociones, miles de jerezanos y jerezanas  acudirán , como se viene haciendo desde hace muchos años, ante el Señor Caido que un día tallara el escultor Ramón Chaveli para gloria de la religiosidad jerezana. Serán muchos los que mirando el rostro del Nazareno Caido encuentren consuelo y esperanzas para sus problemas y desasosiegos. Serán muchos los que vean en esa bendita imagen la luz en sus oscuridades, en esa mirada la respuesta a sus muchos interrogantes, en ese rostro la fuerza para seguir avanzando. Y en todo ello tiene mucho que ver la inspiración divina y las manos de un artista que supo plasmar lo que él sabía que muchos iban a buscar en esa imagen, el vehículo que le acercara Dios a lo más profundo de su ser.
     
      Chaveli sin ser de Jerez, pues era valenciano, por su importante producción en nuestra ciudad, donde trabajó más de dos décadas hasta su fallecimiento, se le puede calificar como imaginero jerezano, tanto es así que en el libro que le dedicó mi amigo e investigador Antonio de la Rosa, se menciona a Chaveli como el imaginero que más imágenes titulares realizó para nuestra Semana Santa, superando incluso a artistas consagrados como Castillo Lastrucci, Ortega Bru,Eslava o Francisco Pinto, a lo que habría que añadir el gran elenco de imágenes secundarias para pasos de misterio.
    
       A su gubia se deben, además del Señor de la Salud en sus Tres Caídas, el de la Via-Crucis, el del Amor y el de las Angustias, cuya Virgen restaura y remodela sus rostro, asi mismo restaura en 1941 la Virgen de los Dolores y por los mismos años a la Virgen del Valle. Como se puede comprobar imagenes todas de gran calado popular y devocional que han ayudado en gran medida a mantener viva la llama de la fe entre los fieles jerezanos. Al prodigio artístico de Ramón Chaveli, a ese saber captar la función que una imágen debe desempeñar ante quien se acerque a ella para dirigirse a Dios, a ese gancho con que dotó a sus creaciones, a ese atractivo devocional, se le debe que el próximo viernes, primero de marzo, se vuelvan a formar las filas ante las puertas de San Lucas, se siga desgastando el talón del Divino Nazareno Franciscano, sigan, cada lunes las oraciones ante el Amor Crucificado y la señera capilla del Humilladero sea un constante reguero de oraciones que se acentúa cada Viernes de Dolores.
   
       La Semana Santa de Jerez y el extenso abanico de la religiosidad jerezana le deben mucho a Chaveli, pero también se le debe su labor como restaurador en al antigua iglesia de la Compañía y en el Carmen, templos que fueron arrasados durante la República, los famosos "Judíos de San Mateo" , las figuras secundarias del paso de la Flagelación, así como distintas obras religiosas, en total un número de obras que ronda las cuarenta imágenes religiosas para toda Andalucía. Sin olvidar su  destacada obra profana como los bustos dedicados a Julio González Hontoria en el parque de su nombre o al Padre Luis Coloma en el Arroyo. Y casi todas ellas, por no decir todas, nacieron en esa casa de la plaza Mirabal 8, donde por nacer para ser santas también nació mi madre justo encima del taller donde el genio artístico de Chaveli creara su prolifera obra, monumento a la fe y a las más profundas creencias de este pueblo.
   
        Por todo ello ya es hora de que Jerez perpetue la memoria de su imaginero y escultor Ramón Chaveli Carreres (1879-1947). El artista que regaló a esta tierra los más eficaces representaciones de Cristo para atraer  mazas hacia Ël. Ahora que todo aquel entorno de su taller se encuentra en obras quizás sea el momento de que o bien se coloque una placa junto a donde tuvo su taller, o bien se levante un monumento a su persona, en el centro de la plaza Mirabal, con el reconocimiento de la ciudad y el relieve de  los rostros de sus cuatro Cristos emblemáticos: Salud, Via-Crucis, Amor y Angustias, titulares de unas Hermandades que nunca sabrán como pagar el regalo tan grande que la inspiración de un artista le pudo ofrecer.
       
         Chaveli levantó un monumento a la devoción y a la divinidad en esta Hermandades, que sean ellas las que se unan para que Jerez levante también un monumento a este escultor. Sevilla lo ha hecho con Juan de Mesa por regarle el Gran Poder y con Martínez Montañéz por su Señor de Pasión, por poner solo un ejemplo. Hágamos nosotros lo mismo y perpetuemos la memoria de Ramón Chaveli, el imaginero de los Cristo que arrastran a las mazas y un imaginero para cuando se acaba la salud, las vías donde acudir, el amor y hasta las angustias. 
       
         /Artículo publicado en Información Jerez el 1 de marzo de 2008. Tres años han pasado desde que se lanzara esta petición y Ramón Chaveli sigue sin contar con el merecido reconocimiento público en Jerez)

Chaveli, en edad madura, junto a su esposa Juana y su hijo Tomás, que también sería escultor


Plaza Mirabal número 8 donde tuvo casa y taller Ramón Chaveli
(Fotos del libro de Antonio de la Rosa sobre este escultor)

       

martes, 1 de marzo de 2011

NOCHES COSTALERAS

      
            "En los campos de mi Andalucía los campanilleros en la madrugá me despiertan con sus campanillas y con sus guitarras me hacen llorar".
   
       El próximo miércoles, 9 de marzo, es Miércoles de Ceniza, comienza la Cuaresma y el tiempo de vísperas de una nueva Semana Santa. El lunes es el día de Andalucía, de su historia, de su cultura y de sus gente,.
   
        Tiempo de Semana Santa  y tiempo de vivencias puramente andaluzas en el preludio de una nueva primavera. Con la llegada de este tiempo de vísperas llegan las noches de costaleros. Noches frias de un invierno que se  abre al memorial del gozo, a la propia esencia de Andalucía que, en la soledad de la noche empieza ya a romper los silencios del invierno con sones de campanilleros y gritos de "A esta es", Gente de abajo, preferentemente jóvenes, que no se resisten a renunciar a esa savia andaluza que corre por sus venas, herencia de siglos de una cultura y una religiosidad con la que no pueden los nuevos tiempos.
   
         La Andalucía profunda, la Andalucía que divierte pero que también reza bajo una mesa y unos palos, la Andalucía auténtica que sobrepasa botellones y malos rollos, la Andalucía que tiene quemado a fuego un puñal que hiere el corazón cada Semana Santa. Y todo ello vuelve , año tras año, le pese a quien le pese y moleste a quien moleste cuando en la madrugá nos despiertan los campanilleros. Es la misma Andalucía que reza y que llora, porque le enseñó a rezar los andaluces de siempre, la que que divierte y se divierte, la que hace de la fiesta toda una filosofía de vida. Esa Andalucía rebrota cada Cuaresma bajo una parihuela por obra y gracia de una religiosidad y de una historia de yunques viejos de los que murieron y morirán. Noches de costaleros que despiertan con sus campanillas y hacen llorar porque nos recuerdan, al final de cada jornada, que somos del sur, andaluces a la mayor gloria de Dios.
   
         Unas noches de sones costaleros que nos vuelven a recordar que Andalucía es nuestra tierra, que nos dice que aquí somos así, que nos gusta el mosto en noviembre y mirar el cielo azul, que de aquí fueron nuestros abuelos, se formaron nuestros mayores, aquí nacieron nuestros padres y nacieron nuestros amores; que nos gusta dormir la siesta, el gazpacho y el buen vino, los caballos domados y las charlas de casino; que nos gusta el cante sentido y el baile de cuerpo entero, la guitarra bien templada y los olivares nuevos; que nos gusta  los toros serios y los toreros con arte, los buenos banderilleros y las mulillas de arrastre; pero sobre todo nos gustan  las romerías, las ermitas de pueblo, las Vírgenes bajo palio y los Cristo Nazarenos, los jardines con geranios, las casas blancas y con tejas, los miradores con arcos y las ventanas con rejas.Que nos gusta nuestra tierra y su Semana Santa porque somos andaluces y nos orgullecemos de ello.
     
      Y todo eso lo tienen que comprender quienes en, estos días, en las calles jerezanas, los sones de campanilleros, se les cuele por las ventanas, o quienes a altas horas de la noche tengan que parar el coche o, de regreso a casa,   tengan que guardar cola sin entender siquiera lo que pasa. 
   
        Las noches costaleras son parte de nuestras costumbres, tradiciones que no se pueden perder, porque cada golpe de llamador en la parihuela es como un toque de guitarra que nos cimbrea y desgarra.  
   
        Que sepan todos que en Andalucía, en esa Andalucía que celebramos orgullosos cada 28 de febrero, las noches costaleras forman parte insustituible del aire del sur, ese aire de los campos de mi Andalucía que despiertan por campanilleros por Cuaresma,  y ese, por supuesto, por mucha contaminación que exista, y por mucha globalización que nos quieran imponer, ese aire que respiramos, con olor a cera e incienso,  nadie ya nos lo puede quitar.

        (Artículo publicado en Información Jerez el pasado sábado día 26 de febrero de 2011) 



 Primera cuadrilla de hermanos costaleros de Jerez.
En el año 1974 los hermanos del lasAngustias fueron los primeros en llenar las noches jerezanas, previas a la Semana Santa, de ensayos costaleros de unos cofrades preparándose para portar a su Virgen.