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jueves, 6 de junio de 2019

UNED JEREZ




          Realicé parte de mis estudios en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), entonces acudiendo todas las semanas a su centro de Cádiz en la plaza de San Antonio. Con el paso de los años se abrió el nuevo centro de la UNED en Jerez de la Frontera, concretamente en el gran caserón isabelino de la calle San Cristóbal 8, un alto y esbelto edificio burgués de mediados del siglo XIX, construido por el arquitecto Valentín Domínguez en 1851 dentro de un estilo ecléctico que combina elementos neoclásicos en sus grandes pilastras jónicas, adornos barrocos en las ménsulas del balcón principal y cierros, así como reminiscencias islámicas en los motivos estrellados que decoran la parte superior de la puerta principal.

            Este noble edificio de la céntrica calle San Cristóbal, que se asoma también con su romántico jardín a la plaza del Progreso, recuerda sus tiempos de vinculación al ducado de Montemar, que cuenta entre sus miembros al héroe jerezano Garci Gómez Carrillo. Perteneciente a la familia Jacome fue donada a la Iglesia por la marquesa de Méritos, Beatriz Manjón y Zarategui, esposa de José Luis Jacome y Ramírez de Cartagena, hijo de Juan Jacome y Pareja, V marqués de Real Tesoro y ministro de Marina. Pasando, posteriormente, el edificio, a la administración civil. El Ayuntamiento jerezano es quien sede las instalaciones a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que realizó hace unos años una notable intervención para su adaptación a su fin docente. Tras varios años acogiendo a alumnos en estos días se daba a conocer que la UNED está a punto de desmantelar su centro de Jerez, en el que ya no queda personal y que apenas está haciendo funciones de centro de estudios.

La educación a distancia es promotora de una propuesta didáctica en la cual el alumno autorregula su aprendizaje, como un proceso de autodirección. La concepción de la educación a distancia o virtual ha cambiado con el auge de las telecomunicaciones digitales y las tecnologías de la información y la comunicación, esto ha permitido mejores y más rápidas formas para diseminar los conocimientos. Las redes de los sistemas de telecomunicaciones permiten que las personas y grupos tengan conexiones rápidas y confiables lo que ha posibilitado una mayor interrelación de información entre ellos. La integración de los campos de la informática, los medios audiovisuales y las telecomunicaciones ha causado impacto en la educación a distancia en el contexto de la globalización. Para muchos estudiantes el que se ofrezcan facilidades para poder estudiar en la UNED supone también otra serie de ventajas como hábito de estudio, la responsabilidad o la organización personal claves en cualquier puesto de trabajo. Es decir, cualquier persona para su empresa querría una persona que fuese responsable, organizada, que trabajadora por sí mismo… Obtener esa especie de entrenamiento para poder llevar un ritmo que luego vas a tener que desarrollar. Valores que, sin duda, aporta el estudiar en la UNED.

El cierre de la UNED-Jerez afecta directamente a muchos alumnos que, en adelante, deberán desplazarse a Cádiz para realizar cualquier trámite administrativo relacionado con estudios. Un servicio que perdemos para Jerez como tantos otros que  han estado relacionados con la propia historia de la ciudad. En la educación no caben restricciones y menos aún establecer más distancias de las que ya nos obligan las circunstancias personales.
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de junio de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)

Juan José Jacome y Pareja
Marqués de Real Tesoro y Ministro de Marina

Evocadora fotografía de la plaza del Progreso en el pasado. De fondo la fachada lateral, con su jardín, del edificio de la calle San Cristóbal 8.


 

jueves, 18 de abril de 2019

CULTURA Y COFRADÍAS





Al igual que ocurre en las jornadas previas a las grandes fiestas los colegios se disponen, estos días, a organizar distintos actos celebrativos en los que los más pequeños suelen ser protagonistas. La Semana Santa es una de ellas, que se vivirá especialmente en los colegios religiosos y en algunos públicos por el carácter tradicional y cultural de la celebración. Estas procesiones infantiles de Semana Santa en los colegios públicos andaluces han dado lugar a protestas laicistas, la Junta de Andalucía ha salido al paso poniendo en valor su naturaleza cultural y de defensa de las tradiciones, apoyando la celebración de la Semana Santa en los colegios públicos siempre que sea una actividad que tenga el respaldo del claustro y del Consejo Escolar. 

La antropóloga Gema Carrera Díaz afirma que la Semana Santa, como otras fiestas andaluzas, es reflejo de diversidad, complejidad y riqueza cultural. Para comprenderla se deben aceptar sus múltiples dimensiones: religiosa, estética, social, urbana. Su permanencia es reflejo de la capacidad de socialización de los andaluces; sus iconos, cercanos y humanos, de la capacidad de relativizar lo que otros consideran verdades absolutas. La Semana Santa permite ilustrar un concepto integral de patrimonio cultural que engloba manifestaciones materiales e inmateriales relacionadas entre sí y un conjunto de actividades, procesos, saberes, técnicas y conocimientos transmitidos de generación en generación, que producen un sentimiento de identidad y continuidad a gran parte de los andaluces de todas las clases sociales, creyentes y no creyentes.

El Consejo de Ministros, a propuesta del entonces ministro de Educación, Cultura y Deporte, Iñigo Méndez de Vigo aprobó la declaración de la Semana Santa como Manifestación Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial. En el documento oficial se especifica que la Semana Santa, como conmemoración de la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, comprende en España toda una serie de celebraciones, entre las que destacan las procesiones. El real decreto reconoce que la Semana Santa en España condensa una gran diversidad de valores culturales desde su función como forma de expresión de la religiosidad popular a su papel como marcador identitario, pasando por su importancia como vehículo de conocimientos tradicionales y su relación con oficios artesanos, así como con las múltiples obras muebles e inmuebles de valor artístico. Y continúa argumentando que desde la época medieval las procesiones de Semana Santa se han convertido en un fenómeno plural y cultural en el que participan todos los géneros y capas sociales, en muchos casos al margen de la práctica religiosa.

Hay expertos que incluso catalogan a la Semana Santa como la principal manifestación cultural española, un Bien de Interés Cultural que merece ser explicado y comprendido debidamente, siendo un vehículo para enseñar y aprender otras disciplinas, como el Arte, la Geografía, la Sociología, la Historia, la política, etc. Un fenómeno religioso y también social, que es historia viva, arte, patrimonio y cultura. Una interesante materia de estudio para maestros, profesores y educadores, de cualquier de los ámbitos, formales, no formales e informales, no para adoctrinar sino para educar frente a la ceguera de los fanatismos intolerantes y ante los que pretenden ignorar la historia y nuestra identidad.

. En los colegios se adquiere cultura y la Semana Santa forma parte indiscutible de ella. Las procesiones escolares no es más que la manifestación de las entrañas del propio pueblo. Un niño con una pequeña trompeta y un tambor es la prueba evidente.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ  el pasado domingo 7 de abril de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Entrañable fotografía de Pereiras que refleja como la condición cofrade es algo unido a nuestra cultura y a nuestra condición desde que nacemos.
 

viernes, 15 de febrero de 2019

DOCENTES PARA LA MEMORIA


 


Esta pasada semana se ha dado a conocer que el IES Fernando Quiñones de Jerez ha  iniciado los trámites para llamarse Lola Flores. La propuesta, al parecer, ha surgido de la propia comunidad educativa del centro que considera que la actual denominación no es la más idónea, teniendo en cuenta que ya existe un instituto con el mismo nombre en Chiclana, ciudad natal del escritor, y otro en Cádiz. Del mismo modo, sostienen que al coincidir tres centros en la misma provincia con este nombre, ha provocado, en más de una ocasión, gran cantidad de malentendidos administrativos. Si bien el nombre de nuestra genial Lola Flores es acertado por la singularidad y universalidad de la incomparable artista jerezana siempre he sido partidario de que los centros educativos llevan nombre de ilustres pedagogos de la ciudad, por cuanto supone de referencia para los propios alumnos que allí estudian y honra la memoria de quienes destacaron en el campo educativo.

En julio de 2013 un grupo de profesores de educación secundaria,  de la universidad y del CSIC presentaron en Madrid la exposición  “Personajes para la memoria. Trayectoria de ilustres profesores de enseñanza secundaria” que mostraba a veinte profesores de instituto, a través de unos breves retazos biográficos y algunas reseñas de sus obras científicas, literarias y pedagógicas. Testigos y actores de la educación de los jóvenes de nuestro país, de la formación de generaciones de ciudadanos de diferente procedencia social y credo ideológico, como ellos mismos lo fueron. Personajes muy dispares en su formación: poetas, filósofos, geógrafos, historiadores, filólogos, bioquímicos o naturalistas pero todos tenían en común tanto el talento intelectual en todas las ramas del saber como el empeño profesional para convertir a España en una nación más libre por el acceso al conocimiento. La singularidad de personajes para la memoria.

En Jerez también se podría hacer algo así ya que son muchos los pedagogos que destacaron en su trayectoria profesional al servicio de la enseñanza. Profesores como Manuel Bellido González, José Cádiz Salvatierra, Manuel Esteve Guerrero, Miguel Rodríguez Bernal o José Moreno Alonso que pasaron a la historia por su excelencia educativa. Pero hay más profesores que bien merecen su nombre para uno de los centros educativos jerezanos porque dejaron huella en sus alumnos. Como lo ha dejado Rafael Navarro Núñez, que esta semana nos ha dicho adiós, un gran hombre, destacado cofrade, conocido meteorólogo de la antigua base de la Parra y profesor de matemáticas que fuera de la Escuela de Empresariales, un docente que será muy recordado por todos. Profesores que enseñaron primero a ser personas, hombres y mujeres de bien, preparados y con mentes bien amuebladas para afrontar los retos del futuro.

En estos tiempos que corren la buena educación es fundamental para alcanzar un mundo mejor, y en eso los profesores y pedagogos tienen mucho que hacer siguiendo el ejemplo de aquellos otros de tan buena memoria que merecen ser siempre recordados.

Antonio Machado, en 1915, con motivo del fallecimiento de Francisco Giner de los Ríos, su maestro, dejó escrito para sus alumnos de Soria:Lo que importa es aprender a pensar, a utilizar nuestros propios sesos para el uso a que están por naturaleza destinados y a calcar fielmente la línea sinuosa y siempre original de nuestro propio sentir, a ser nosotros mismos, para poner mañana el sello de nuestra alma en nuestra obra”. Sabias palabras.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Patio del colegio San Pablo en la calle Juan de Abarca 7 de Jerez de la Frontera, fundado en 1896 por el ilustre pedagogo jerezano Miguel Rodríguez Bernal. Fue el primer centro que aplicó los principios pedagógicos de Pestalozzi.
 

 

jueves, 15 de noviembre de 2018

CIEN AÑOS EN LA PORVERA


 


Celebrar cien años en un mismo lugar no es algo que suceda todos los días. En esa conmemoración precisamente está inmersa la comunidad educativa de uno de los centros docentes más tradicionales y emblemáticos de Jerez, la popular Escuela de San José. Fue el 1 de marzo de 1918 cuando la comunidad de Hermanos de La Salle, que había llegado a Jerez el 9 de octubre de 1882, fiesta del Patrón de la ciudad, San Dionisio, instalándose en primer lugar en el palacio Dávila de la plaza Benavente, deciden, después de pasar por la plaza Aladro, su traslado al edificio de “Los Diezmos” en la calle Porvera.

Así nos describe el Hermano Anselmo Pablo, en el año 1928 el caserón de la Porvera: “…El local de la Escuela es un soberbio edificio, bien ventilado y con abundancia de luz, con cinco espaciosos locales para clases, una preciosa capilla de estilo gótico mixto, capaz de contener a 500 alumnos; dos hermosos patios con sus frontones para juegos de pelotas y un salón de actos. Tan hermoso edificio se debe a la esplendidez de la Sra. Carlota del Páramo, Marquesa de Santa Elena, que ha sabido perpetuar su memoria con el cristiano destino dado a su finca, conocido con el nombre de “Los Diezmos”. Las obras de adaptación las costearon los hijos y actuales sostenedores de la Escuela, los Excmo. Sres. de Domecq y Núñez de Villavicencio”. En aquella época entre los tres colegios de La Salle que había en Jerez, San José, Mundo Nuevo y Buen Pastor, sumaban 1.200 alumnos.

La Escuela de San José cumple cien años en su sede de la calle Porvera y, como afirmaba el abogado José María Requena en el centenario del colegio La Salle de Almería, también en éste otro centro lasaliano, durante este siglo, debe su prestigio no solo a su céntrica ubicación, sino a su constancia y coherencia de su magisterio. Para decenas de generaciones, para miles de jerezanos que han madurado entre la disciplina moral e intelectiva de su programa y el talante afectivo de sus docentes, tal Institución es un referente educativo que supera el mero concepto de Escuela que ya de por sí tanto, y tan noble, abarca y significa. Quien conoce la enseñanza sabe que educar es mucho más que instalar un aula y ponerse a impartir clases. Que además de aleccionar en ciencias y contenidos, obliga a instruir en valores como la justicia y el respeto, contando siempre con el inexcusable concurso de la familia, hoy tan marginada en la sociedad, pero no en La Salle.

Una efeméride que ha venido a coincidir con el tricentenario de la muerte de San Juan Bautista de La Salle, fundador de los hermanos de las Escuelas Cristianas y Patrono de los educadores cristianos. El Papa Francisco ha concedido, por tal motivo, el Año Jubilar Lasaliano, durante el cual se podrá obtener la indulgencia plenaria. Tendrá inicio el 17 de noviembre, día de la dedicación del Santuario de San Juan Bautista de La Salle en la casa general de Roma, y concluirá el 31 de diciembre de 2019 en el mismo lugar.

Cien años después la Escuela de San José, sigue siendo un centro cien por cien lasaliano: familiar, tradicional, cercano y vital que va a conocer una nueva centuria con el compromiso de una educación en valores, cristiana, integral y de calidad.  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 11 de noviembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Capilla de la Escuela de San José antes de su reforma.
 

             

jueves, 14 de junio de 2018

LAS JOSEFINAS




En los últimos tiempos las órdenes religiosas han venido lanzando la voz de alarma de las dificultades que vienen encontrando para seguir manteniendo esas casas que por su antigüedad y elevados costes necesitan de unos ingresos que no tienen. Todo esto unido a la edad tan avanzada de muchas de las religiosas que necesitan incluso cuidados especiales y a una falta de vocaciones que dan pocas esperanzas de futuro para mantener comunidades.

Se marcharon las dominicas del Espíritu Santo, quedando uno de los monasterios más antiguo de la ciudad completamente vacío, con un magnífico templo de lo mejor del arte renacentista local y con un futuro incierto; nos dejaron las religiosas del Servicio Doméstico cuyo espléndido palacio es hoy sede del Obispado de Asidonia-Jerez, se fueron las Hermanitas de los Pobres, tras una ejemplar entrega a la ciudad de más de un siglo; nos dijeron adiós las Siervas de María, otra loable institución entregada por entero a los enfermos e impedidos; los Cartujos forman parte ya de la rica historia local y más recientemente franciscanos, jesuitas y capuchinos ya no cuentan con comunidades en Jerez. En  el aspecto educativo las congregaciones religiosas del Santo Ángel, Carmelitas y Compañía de María también se marcharon, los Hermanos de La Salle han reducido sus tres comunidades a una y si nos metemos en el pasado, podemos seguir recordando cuantas comunidades pasaron por la ciudad y hoy son ya un remoto recuerdo del ayer, Concepcionistas, Agustinos, Trinitarios, Franciscanos Alcantarinos, Benedictinos, etc. forman el elenco de ese Jerez de celdas y hábitos que en el mejor de los casos solo nos queda parte de su rico patrimonio monumental.

            La última noticia que nos llega nos habla de la marcha de nuestra ciudad de la comunidad religiosa de las Hijas de San José, conocidas como Las Josefinas, que, al igual que ya hicieron las religiosas de la Compañía de María, mantendrán su centro educativo y con el mismo espíritu pero cediendo las instalaciones y su titularidad a nuevos rectores.

            El Instituto de las Hijas de San José fue fundado por el Padre Francisco Butiña, llamado el Padre de los pobres, y la Madre Isabel de Maranges, ambos gerundenses. Las Hijas de San José recibió la aprobación pontificio el 14 de noviembre de 1902, sus primeras fundaciones fueron en Cataluña y pronto extendieron su radio de acción por España, Europa y América. A Jerez llegan el 17 de octubre de 1951 y se establecen en una casa facilitada por el Ayuntamiento en la Barriada de la Plata, donde comenzaron a impartir clases de preescolar y enseñanza primaria. En diciembre de 1970 se inauguró el nuevo colegio de las Hijas de San José, situado en la Avenida de los Marianistas. En 1973 abrieron otra casa en la calle Santa Catalina de la Barriada de San José, con la dedicación a obras apostólicas y sociales.

            Desde entonces la congregación ha seguido siendo fiel a los principios de sus fundadores, la evangelización y la promoción de la clase obrera mediante la santificación del trabajo y las actividades propias en el campo de la enseñanza, la labor sanitaria y la promoción de las obras sociales. Unos principios que seguirán manteniendo en Jerez gracias al acuerdo con la Fundación Xafer que hará posible que esa pastoral que, durante tantos años, ha sido la seña de identidad cristiana de Las Josefinas siga siendo su referente como centro educativo. 
            (Artículo que publiqué el pasado 8 de abril de 2018 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ. La comunidad educativa del colegio Hijas de San José, conocido popularmente como 'Las Josefinas', rindió homenaje en la tarde noche del pasado viernes 8 de junio a las hermanas de la Congregación por sus años de servicio, entrega, trabajo y compromiso social con los más desfavorecidos y su labor Pastoral en Jerez desde su llegada en 1951) .
 
Foto del ayer que recoge las Primeras Comuniones de alumnas de las Josefinas en la parroquia de Santa Ana, cuando aún no había sido levantado el actual colegio de la avenida de los Marianistas.
   
 

 

miércoles, 28 de junio de 2017

CALOR EN LAS AULAS




Ávila, ciudad amurallada cual Jerusalén, acoge desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección 15 procesiones con 39 pasos acompañadas por miles de cofrades que conforman las 14 hermandades. Todo ello con la presencia masiva entregada de los abulenses y de sus numerosos visitantes que han hecho de la Semana Santa de Ávila, declarada desde 2005 de Interés Turístico Nacional, un acontecimiento vital y emocional más allá de la secular tradición litúrgica y de la visión plática de su ornato. Sin embargo carece de algo que la haría aún más atractiva, una Carrera Oficial como la de tantas ciudades andaluzas, el problema el clima desapacible que no permite estar mucho tiempo sentado contemplando el paso de procesiones.

En Cantabria ya hubo una pequeña revolución el pasado año cuando el Ejecutivo que preside Miguel Ángel Revilla aprobó un acuerdo por el que los alumnos de Primaria y Secundaria pasaban de tener tres trimestres a cinco bimestres, con una semana de vacaciones entre ellos. Además, el curso comienza ahora antes y acaba después por lo que el parón veraniego reduce su duración a poco más de dos meses. Un modelo impensable de trasladar al resto del país dado la diferencia climática entre las distintas regiones del norte y del resto de España.

En Andalucía la Dirección General de Ordenación Educativa de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ha librado, esta pasada semana, una circular destinada a los centros educativos informando de que, dada la situación excepcional de "ola de calor" que se estaba sufriendo en todo el país y las altas temperaturas que se registraron en algunos territorios de la geografía andaluza, se consideró justificada la falta de asistencia del alumnado al centro durante los días que restaban para la finalización del periodo lectivo ordinario, siempre que se comunicara a la familia del alumno.

El clima condiciona el desarrollo normal de las actividades de la sociedad en general. En el sur sabemos bastante de eso, aún recuerdo aquellos cursillos de verano que realizábamos los alumnos de La Salle, en la más que jerezana Alameda de Cristina, cuando o bien por alguna enfermedad o por algún que otro suspenso, necesitábamos recuperar en verano lo que no se había podido conseguir en invierno. El vetusto edificio, que antes sirvió de hospital de la Candelaria, con sus grandes ventanales y anchos muros, nos paliaba la canícula veraniega junto a los chorros del bebedero del patio interior, único refrigerio. En las clases ni aire acondicionado, ni ventiladores, ni normativa alguna sobre temperaturas, ni nada que garantizara una buena climatización. La verdad que estábamos tan acostumbrados a tener calor en verano y frio en invierno que ni me acuerdo de haberlo pasado mal por motivo del clima.  Eran otros tiempos, no sabemos si mejores o peores, pero si distintos, donde el calor sería el mismo pero sin efectos de cambios climáticos y capas de ozonos por motivos de la contaminación.

Los tiempos cambian y las circunstancias también. El clima, según donde vivamos, nos sigue obligando a alterar los planteamientos. El bienestar de nuestros hijos en sus centros educativos es una prioridad y hoy ya no se concibe ni el estudio ni el trabajo con temperaturas insoportables. La solución está en manos de la administración ya que como han venido reclamando los padres de los alumnos sevillanos “queremos para nuestros hijos aulas y no saunas”.  

(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 25 de junio de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Patio del desaparecido colegio La Salle en la Alameda Cristina.
 



martes, 17 de enero de 2017

MONUMENTOS RELIGIOSOS





Monumento (del latín monumentum, «recuerdo» es toda obra con suficiente valor para el grupo humano que lo erigió. Ha de ser "pública y patente". Se aplica a las estatuas, inscripciones o sepulcros erigidas en memoria de un personaje o de un acontecimiento relevante. Alois Riegl, en su libro El culto moderno a los monumentos (Der Moderne Denkmalkultus, publicado en 1903, cuando el autor era presidente de la Comisión de Monumentos Históricos del Imperio Austro-Húngaro), entiende como un rasgo propio de la modernidad la valoración y conservación de los monumentos, más allá de su significado conmemorativo. Los monumentos públicos se alzan en las ciudades con el fin de conmemorar acontecimientos, individuos o grupos de personas que han incidido de alguna manera en la cultura e historia nacional, aunque no todos cumplen esa misión ya que algunos solo poseen un carácter decorativo o representativos de distintos símbolos de la ciudad.

Jerez cuenta con, aproximadamente, medio centenar de monumentos públicos, entre los dedicados a instituciones, personalidades, acontecimientos o símbolos de la ciudad. De todos estos sólo una decena son monumentos públicos relacionados con instituciones religiosas, el de San Juan Bautista de La Salle por la loable labor del instituto lasaliano, el de San Juan Bosco en reconocimiento a los salesianos, el de los mercedarios por su vinculación histórica con nuestra ciudad, el de la admirable sor Ángela de la Cruz, el de la jerezana Madre Antonia de Jesús Tirado fundadora del Beaterio, el de Juan Pablo II y el Cardenal Bueno Monreal por la creación de la diócesis de Asidonia-Jerez, el de la Virgen del Rocío y el de las Cofradías cuyas devociones y pertenencia aglutina a miles de jerezanos.  En esa misma línea de reconocimiento a una institución por su labor educativa estaba previsto la colocación de una escultura en la rotonda dedicada a Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús. Con este monumento, se pensaba poner aún más de relieve la labor docente de las Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Una congregación que llegaron a Jerez en 1970 y se hicieron cargo del colegio que hasta entonces habían regentado las carmelitas en la plaza de San Marcos, trasladándose en 1974 a las modernas instalaciones de Montealto, denominado Colegio Virgen del Perpetuo Socorro, donde se han formado a generaciones de jerezanos y jerezanas. El colegio de Montealto ha sido muy importante para multitud de jóvenes, que han crecido en sus aulas, y que hoy conservan su espíritu y sus enseñanzas como un tesoro.

Hasta aquí todo justificado pero surge el problema, ya que la escultura que se piensa colocar no es de una escuadra y un cartabón, ni tampoco de un alumno con la carpeta bajo el brazo, ni siquiera de dudosa calidad artística y de eso habría mucho que hablar, sino que, nada más y nada menos, que de una Virgen, la que allí se venera y aglutina a todos. Entonces algunos de los que nos representan en el Ayuntamiento, también a los católicos, dicen que hay que pensarlo porque choca con la ética y la moral, como si esa escultura no representara a la misma que visitan en Semana Santa, acompañan en su partida hacia Almonte o realizan el tradicional Voto de la ciudad. El gobierno local quiere abrir un debate sobre la colocación de nuevos monumentos de carácter religioso en la vía pública. ¿Por qué sólo los de carácter religioso?
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 15 de enero de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Multitud de fieles que asistieron, en el año 1952, a la inauguración del monumento a la Asunción de María en la antigua plaza de Escribano. Décimo monumento religioso que me faltó mencionar en este artículo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

NORMAS DE URBANIDAD


 


 La urbanidad es el comportamiento acorde con los buenos modales que demuestra buena educación y respeto hacia los demás. De mi paso por el colegio se me han olvidado muchas cosas porque el tiempo hace volar conceptos de la memoria, sin embargo hay otros que se quedan para siempre. Entre las cosas que no se me olvidan y que me ensañaron primero mis padres y después aquellos profesores de La Salle, que tanto empeño ponían en nuestra educación, eran esas normas de urbanidad a las que daban más importancia incluso que a los aprobados.

Desde el primer momento sabíamos que si hay una persona mayor, una embarazada o una persona con muletas, se le dejaba pasar delante y se le facilitaba el paso. En el autobús a estas personas, sin dudarlo, había que dejarle el asiento. Nos insistían que cuando fuéramos por la acera con la abuela había que dejarle la parte más cercana a la pared y el balaustre en la escalera. A las personas mayores había que ayudarla a cruzar la carretera, a llevar la compra, o al menos, ofrecernos a ello. Que la preferencia siempre es del camina por su derecha. No se podía escupir, ni tirar papeles, ni pipas al suelo. Cuando alguien hablaba había que escucharlo, y nunca se interrumpía a un adulto. No debíamos hablar al oído con otra persona delante. A los padres y otros adultos encargados de nuestro cuidado había que obedecerlo y no se les contestaba ni gritaba. Las cosas habían que pedirla "por favor", y dar siempre las "gracias". El mobiliario urbano había que cuidarlo y utilizar las papeleras y los ceniceros…. Comportamientos que parecen que se están perdiendo.

         Y una de las cosas que nos enseñaron nuestros profesores, a los que siempre había que llamar de usted y con el don por delante, nada de ciudadano Felipe y cosas por el estilo, era que por mucha confianza que tengamos en una casa ajena, no debíamos decir ni hacer nada que pueda desagradar, incomodar, molestar a quien nos escuche o vea. Al entrar en los lugares siempre era obligatorio saludar y al irnos debemos despedirnos. Y si el que entraba en la clase era un superior, más aún si era una autoridad, el jefe de estudios o el director, todos debíamos levantarnos e igualmente cuando se marcharan.

Viendo lo ocurrido esta semana en la apertura solemne de la nueva legislatura de las Cortes Generales, en donde hubo parlamentarios que olvidaron esas normas básicas de urbanidad o la obviaron intencionadamente, habría que preguntarse ¿Dónde fueron educados esos parlamentarios que dicen ser representantes del pueblo? ¿Les enseñaron de pequeño esas normas de urbanidad o es que, también, eso es algo desfasado para ellos?  

         La urbanidad no se limita estrictamente a enseñarnos las consideraciones que debemos guardar en sociedad, sino que una vez adquiridos estos hábitos hay que ponerlos en práctica para una correcta convivencia entre todos. Afortunadamente hay profesores que aún siguen empeñados en que esas normas de urbanidad no se pierdan, para que cuando los niños de hoy maduren no se les olviden el trato y el respeto que merecen los demás, especialmente cuando sean ellos  quienes deban dar ejemplo ante los ciudadanos, tanto en las instituciones como ante las autoridades, más aún cuando ese respeto ya no sea al director del colegio sino a todo un Jefe del Estado.
 
          (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 20 de noviembre de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
El recordado Hermano Ricardo Gil, del colegio La Salle de la Alameda Cristina, dando instrucciones a sus alumnos.
    

 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

LA FUNDADORA DEL MUNDO NUEVO


 
 
Nos lo contaba el compañero Ángel Revaliente en un reportaje publicado hace unos días: “Más de doce mil alumnos; más de cien hermanos de La Salle y más de cien profesores han pasado  por las aulas del Colegio La Salle Mundo Nuevo-Sagrado Corazón que mañana, día 4 de noviembre, cumplirá sus primeros ciento veinticinco años de existencia…. ,en el Mundo Nuevo, en diciembre de 1887 un grupo de jerezanos envió una petición al Ayuntamiento para que sufragara la mayor parte de los gastos de la edificación de una escuela. Con la importante financiación de Carmen Núñez de Villavicencio, su fundadora, y, en todo momento con la incesante actividad de Juan Domínguez Atienza, se fundó el colegio del Sagrado Corazón de Jesús”.

         Carmen Núñez de Villavicencio y Olaguer Feliú era hija de Don José Juan Núñez de Villavicencio y Angulo, Caballero de Calatrava, y Doña María Regla Olaguer Feliú y González Cevallos. Sus tíos abuelos fueron don Antonio Olaguer Feliú, sexto Virrey del Río de la Plata y Secretario de Guerra de Carlos IV y el Mariscal de Campo don Manuel Olaguer Feliú, Capitán General de La Coruña, pero su grandeza le vino más bien por sus obras en pro de los que más necesitados. Se casó el 1868 con don Pedro Jacinto de Domecq y Loustau de Montauban y tuvo diez hijos de los cuales vivieron seis y que fueron los primeros Domecq españoles y jerezanos. Fue una mujer de un carácter dinámico que supo sacar adelante esa gran empresa que era su familia. El rey Alfonso XIII, en 1920 le concedió el título de Marquesa de Domecq D'Usquain.

Cuentan los historiadores que aunque la mayor parte de sus obras de caridad quedaron ocultas por el velo de su condición cristiana, algunas, por su carácter social, no pudieron pasar ignoradas. Entre éstas figura la fundación de los centros para mujeres jóvenes de las Oblatas y de la calle Cabezas y su gran contribución al sostenimiento de la residencia de ancianos de las Hermanitas de los Pobres. También ayudó de manera decidida al sostenimiento de la Escuela de San José y, en 1888, por expreso deseo suyo, impulsó la creación de una escuela gratuita para niños pobres dirigida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas y bajo la denominación del Sagrado Corazón de Jesús, con el fin de elevar el nivel cultural de las familias obreras en la zona del denominado Mundo Nuevo.

Al cumplirse los 125 años de la creación de las Escuelas del Sagrado Corazón de Jesús vaya el recuerdo para esta mujer que durante más de medio siglo estuvo beneficiando a Jerez con innumerables obras benéficas. En estos tiempos de hoy en los que se habla de capitales desorbitantes, de patrimonios incalculables y de sueldos millonarios, los centros benéficos tienen que cerrar sus puertas y muchos colegios se las ven y se las desean para mantener un nivel adecuado de educación, especialmente en lo que a los valores humanos se refiere. Los capitales siguen pero los mecenas no, quizás porque falta mucho de esa conciencia cristiana de la solidaridad entre los que más tienen.

 El 12 de julio de 1923 falleció Carmen Núñez de Villavicencio y una inmensa muchedumbre de todas las clases sociales acudió a su entierro. El Ayuntamiento asistió al sepelio bajo mazas y se le puso su nombre a la plaza Plateros.  El libro titulado “Una dama según el corazón de Dios” le recuerda y en Jerez queda esa escuela que un día ideo una mujer que siendo noble de clase también lo era de corazón.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 10 de noviembre de 2013 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
Entierro de Dª Carmen Núñez de Villavicencio.
  

  

 

martes, 29 de enero de 2013

EL C.E.H.J.

 
 
Tal como se puede leer en su página oficial el Centro de Estudios Históricos Jerezanos (C.E.H.J.) es la institución cultural más antigua de las que actualmente existen en Jerez de la Frontera. Fundada, como reza en sus Estatutos, en 1937, después de comenzar sus preparativos de fundación en 1931, ha dedicado todos sus esfuerzos a la investigación y divulgación de la historia de Jerez; una historia variada y llena de contrastes como corresponde a una ciudad cuyo pasado se enriquece con el carácter fronterizo que la denomina. Fruto de esa ingente y profunda labor de investigación y difusión es el excelente fondo bibliográfico con que cuenta el Centro de Estudios Históricosa través de sus publicaciones y, en los últimos años, con la Revista de Historia de Jerez.

Una labor que se inicia editorialmente en 1931 en la prestigiosa Revista del Ateneo, en la que se dan a conocer los primeros trabajos de investigadores ilustres y pioneros de la investigación local como Hipólito Sancho de Sopranis, Tomás García Figueras, Manuel Esteve Guerrero y Teodoro Nicolás Miciano. Desde el año 1980, el Centro de Estudios Históricos Jerezanos pertenece, como miembro fundador, a la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL), integrada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En estos días acaba de finalizar el primer ciclo del curso de “Historia de Jerez en sus fuentes”, organizado por el Centro de Estudios Históricos Jerezanos en colaboración con la Delegación de Turismo, Cultura y Fiestas, que comenzó el pasado 15 de enero en los Claustros de Santo Domingo y que se prolongará hasta el mes de junio de 2013.

         Estas jornadas tienen como objetivo profundizar en el acercamiento a las fuentes históricas del municipio de Jerez desde el análisis de las piezas arqueológicas, literarias, artísticas, monumentos arquitectónicos o legajos que van desde la Antigüedad hasta nuestros días. El curso se desarrolla en tres ciclos: Historia antigua y medieval en enero, historia moderna y contemporánea en marzo y un último ciclo titulado “Encuentro con nuestra historia” para los meses de abril y junio.

La Historia es una ciencia y como tal, los historiadores necesitan y trabajan con información para generar más conocimiento. La Historia se caracteriza fundamentalmente por estar elaborada principalmente sobre fuentes. Entendiendo por fuentes histórica todo objeto que o bien ha sido producido y fabricado por el ser humano, o bien ha estado en contacto con él lo que nos permite reconstruir su pasado a lo largo del tiempo, aunque este proceso de reconstrucción no está exento de dificultades y complejidad.

El concepto de fuente histórica es muy amplio y entre el innumerable y variado tipo de fuentes, la más importante, es decir, la fuente por excelencia, la constituye la palabra escrita, el texto, siendo la fuente más utilizada por los historiadores

Un interesante ciclo, por tanto, que viene a acreditar aún más a una institución con más de ochenta años de vida y que durante toda su historia ha realizado una loable labor en pro del conocimiento histórico, literario, arqueológico y artístico de nuestra ciudad.

          
               

          Hoy el Centro de Estudios Históricos Jerezanos es una institución completamente renovada, con un prestigioso elenco de investigadores que vienen aportando nuevos e interesantes trabajos sobre la rica historia local. Este nuevo ciclo de “Historia de Jerez en sus fuentes” llega lleno de aportaciones al conocimiento de una ciudad que sigue interesándose por su pasado, Jerez puede enorgullecerse de ello. 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 27 de enero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
Excmo. Sr. D. Tomás García Figueras, alcalde que fuera de Jerez de la Frontera, uno de los  fundadores y primer presidente del Centro de Estudios Histórico Jerezano.
 

martes, 11 de septiembre de 2012

PRIMER DÍA EN PRIMARIA


 
Aún recuerdo aquella mañana de mi ingreso en primaria en el colegio La Salle de la Alameda Cristina. Tras un cursillo durante el verano en la clase de primero con D. Manuel Diosdado, ya que gracias a las enseñanzas de la señorita Isabel, aquella profesora que venía a casa todas las mañanas, me permitieron incorporarme directamente al segundo curso, que dirigía entonces el jovencísimo profesor D. Pedro Aníbal, el que con los años sería el primer director seglar de la Escuela de San José.

Al traspasar aquella reja que delimitaba el patio exterior, el vestíbulo con la librería al fondo donde el hermano Julián despachaba textos de Bruño, reglas de madera y cuadernos, y el elegante patio que un día fuera del Hospital de la Candelaria con sus columnas de mármol, sus arcos de medio punto y su enlosado blanco y negro, todo tuvo su misterio hasta que tocó la campana y nos pusieron en fila mirando a la clase. Era aquella misma fila de cada mañana con rectitud casi militar, con la distancia entre compañeros que marca la largura del brazo, con himnos patrióticos como aquel de "Isabel y Fernando el espíritu impera, vamos siempre gloriando la sagrada bandera. Esta España gloriosa nuevamente ha de ser la nación poderosa que jamás dejó de vencer.....", cuando aún la palabra España no molestaba ni en los nombres de las barriadas, y para entrar en clase la marcha de voluntarios, que un día un bromista hizo cambiar por el 'Vivo cantando" de Salomé para regocijo del personal, quizás porque nadie le sacó connotaciones políticas. Luego cada alumno a su pupitre de madera, con asientos de listones y tapa abatible hacia arriba donde se guardaban los libros, su pequeño hueco circular para el recipiente de la tinta china, aunque en aquella época, finales los sesentas, los bolígrafos BIC ya estaban haciendo furor.

Más de ochenta niños formaban mi clase y a todos hubo que encajarlos en un aula que entonces me parecía inmensa y que hoy sería muy difícil de imaginar para tal cantidad de alumnos. La luz mañanera de los grandes ventanales que daban a la calle San Juan de Dios alumbraban aquellas caras de flequillos a lo Marcelino y corbatitas con elásticos, que entre el desconcierto y cierto temor hacia lo desconocido dejaban sobre el costado de sus pupitres las estrenadas maletas de material duro y grandes hebillas.

Con los primeros cursos de Primaria llegarían los nuevos amigos, el tiempo de recreo, las chucherías en el puesto de Ana, junto a los servicios del patio; las caras de aquellos profesores de los chicos D. Gervasio, D. Camilo de Caso, el hermano Ricardo; el hermano Enrique, el Prefecto, y el hermano Juan Delgado, el entrañable director de las bolitas de anís. A todos ellos era más fácil conocerlos porque los del Bachillerato, aunque sólo estaban en el piso de arriba, parecían casi inalcanzables.

          El lunes mi hija ingresará en Primaria y volverá a revivir muchas sensaciones y sentimientos con los que yo me encontré hace justamente cuarenta años, nuevos compañeros, nueva clase, nuevo profesor, ya será otro colegio y otra época, ya no habrá cantos patriotas ni maletas de hebillas, ya el número de alumnos es más limitado y los planes de educación distintos, ya los hábitos religiosos escasean y las bolitas de anís brillan por su ausencia, ya los tiempos son otros, no sé si mejores o peores depende del punto de vista de cada cual, lo que sí es verdad es que la vida sigue y en el fondo, como la materia, nada desaparece todo se transforma, ni siquiera las sensaciones de un primer día de colegio, porque por mucho que cambie la sociedad y por mucho que evolucione la educación los sentimientos de un niño son siempre los mismos.
          (Artículo publicado en Información Jerez el 13 de septiembre de 2008. Ayer se inició un nuevo curso y mi hija enfila ya su recta final en primaria.)
Patio del desaparecido colegio La Salle de la Alameda de Cristina donde pasé mis primeros años escolares.


Claustro de profesores del colegio La Salle de la Alameda Cristina a mediados de los años sesentas del pasado siglo, con el Hermano Juan como director.
 

 

jueves, 28 de junio de 2012

200 AÑOS DEL BEATERIO


El jerezano colegio Nuestra Señora del Rosario pertenece a la Congregación de Dominicas del Santísimo Sacramento, procedente del Beaterio fundado en 1799 por la jerezana María Antonia de Jesús Tirado. Este Beaterio fue pensado para acoger una escuela para las niñas humildes, hijas de trabajadores de las bodegas de Jerez que en aquella época no tenían opción a la enseñanza.

 El colegio abrió sus puertas un 1 de julio de 1812, por lo que cumple 200 años de su labor ininterrumpida dedicada a la educación, siendo así el colegio más antiguo de nuestra ciudad y el segundo de la provincia.

 A lo largo de estos 200 años el colegio ha pasado por muchas etapas, superando serias dificultades sobre todo en tiempos de guerra, pero se ha mantenido firme sin abandonar su labor educativa en ningún momento.

 Comenzó con un solo aula de niñas y poco a poco fue creciendo. Más tarde se incorporaron los niños sólo en parvulitos y con el tiempo se hizo un colegio mixto. En el año 1980 se construyó el edificio actual ampliándose en 1989. En la actualidad consta de tres aulas de infantil, seis de primaria y cuatro de secundaria obligatoria.

El no tener una cifra demasiado elevada de alumnos supone una ventaja y una de las principales características del centro, se conocen todos los niños y sus padres. Un colegio que es como una gran familia.

Desde María Antonia de Jesús Tirado han sido muchas las religiosas que se han dedicado en cuerpo y alma a la vida pastoral y educativa, en el colegio y en otros lugares donde ha sido requerido su servicio, el seminario y el obispado pueden hablar bastante de ello. Madre Concepción Marlasca que fuera superiora general, la priora madre María del Carmen Fernández Ubago, Sor Paula, Sor Nieves, Sor María de Valme, Sor Elena, Sor Natividad, Sor Genoveva, Sor María de la Cruz, y muchas más. . .hasta  Sor Ana han sido las artífices de dos siglos de entrega a un mandato que les dejó la madre fundadora: “Que  se  esmerasen  mucho ( las  hermanas )  en  amarse  recíprocamente y  en  conservar  la  paz  de  Dios  entre  si,  sobrellevándose  unas  a  otras y  viviendo  cristiana  y  ejemplarmente,  a  cuyo  intento  y  al  de  lo  conveniente  y  necesario  que  era  el que  hubiese  alguna  primacía  que  lleve la  voz  en  el  gobierno  de  la  observancia  regular."

Todas  ellas  se  afanan  en  sostener  la  obra  iniciada  por    Antonia. La comunidad educativa se dispone a celebrar gozosamente los actos finales de esta efeméride bicentenaria,  por tal motivo la Virgen del Rosario, titular mariana del colegio y también de la Asociación Pública de Fieles que radica en el Beaterio, estará estos días en la Parroquia de San Miguel, templo donde se bautizó la jerezana María Antonia de Jesús Tirado, fundadora de las Dominicas del Stmo. Sacramento, para celebrar unos solemnes cultos conmemorativos y  volver triunfalmente el próximo sábado en acción de gracias por estos doscientos años de vida de un colegio tan enraizado, no solo en la collación histórica del Salvador, sino también en la propia historia de Jerez y la de tantos jerezanos y jerezanas que han pasado por sus aulas.
         (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 24 de junio de 2012 y al día siguiente en VIVA JEREZ)

María Antonia de Jesús Tirado, fundadora del Beaterio



Solicitud de María Antonia de Jesús Tirado al Consistorio jerezano para la apertura de un colegio de enseñanaza pública en el Beaterio por ella fundado.