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miércoles, 26 de septiembre de 2018

A MERCED DEL VOTO CAUTIVO


 
 
El 24 de septiembre se celebra el día de la Merced. Fiesta patronal en varias localidades entre ellas Barcelona y Jerez de la Frontera.

En Barcelona la historia de la devoción a la Virgen de la Merced nos lleva a la fundación de la Orden redentora de cautivos y, con tal motivo, se le atribuyen varios milagros. El primero se remonta a una noche de verano de 1218, cuando la Virgen se le apareció a la vez, en un sueño revelador, el rey Jaime I, a San Pedro Nolasco y a San Raimundo de Peñafort, pidiéndoles que fundaran una orden religiosa destinado a rescatar a los prisioneros cristianos de los sarracenos. El mismo año se crea la orden de la Merced, que se conoció popularmente como los mercedarios. Orden que celebra en el presente año de 2018 los ochocientos años de su fundación

En 1687, la ciudad de Barcelona sufrió una terrible plaga de langostas, que había llegado a Cataluña años atrás, perjudicando gravemente las cosechas. El 25 de septiembre se incendió el convento de la Merced, y los ciudadanos creyeron que aquello era un presagio. El Consejo de Ciento se comprometió a nombrar la patrona de la ciudad si liberaba su población de las langostas. En marzo de 1688 el deseo se cumplió. Las langostas abandonaron la ciudad y la Virgen de la Merced fue aclamada como patrona. Este patronazgo recibió la aprobación papal en el año 1868, hace ahora ciento cincuenta años, cuando Pío IX ratificó la decisión, instaurando su fiesta el 24 de septiembre. La Virgen de la Merced pasaba a ser la patrona oficial de la ciudad, título que hasta entonces había ostentado santa Eulalia en solitario.

El culto a Nuestra Señora de la Merced se extendió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII. En Jerez de la Frontera hay noticias documentadas de favores de la Virgen de la Merced a la ciudad, desde el siglo XVI, siendo proclamada patrona canónicamente en 1949.

En la Cataluña de hoy los analistas nos hablan de nuevos cautiverios, mazmorras ideológicas que aprisionan como el voto cautivo independentista. A grandes contingentes de ciudadanos catalanes se les ha hecho creer que su región está sometida y sojuzgada por España desde hace siglos, que su cultura se ha visto a lo largo de centurias y centurias ahogadas por la cultura española, y que de la independencia se les seguirán toda suerte de beneficios. En esa creencia, que hasta puede ser de buena fe -lo que es frecuente en los engañados-, están apoyando con su voto gravísimas lesiones de la igualdad y la libertad en Cataluña. Convencidos de que el error en que han sido sumergidos no es error sino verdad, resultan ser un voto cautivo. No dejarán de votar a quienes en realidad son sus mayores enemigos, mientras no se les saque de aquella ignorancia introducida fraudulentamente en sus espíritus. Un voto en cautividad que por ahora no va a dejar de serlo mientras no se desmonte toda esa falsa que se ha creado y que tanto enfrentamiento está causando entre los propios catalanes.

Cautivos de hoy que también necesitan ser liberados de ese fanatismo independentista que solo les ha traído odio y desunión. Difícil situación que está pidiendo actuaciones que, con eficacia, acaben con esta otra plaga sin esperar nuevos milagros.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 23 de septiembre de 2018)




Retablo cerámico que representa los milagros de la Virgen de la Merced en Jerez de la Frontera.
 
 

 

martes, 5 de septiembre de 2017

RAZONES PARA SER FESTIVO





La tradición es el conjunto de bienes culturales que se transmite de generación en generación dentro de una comunidad. Se trata de aquellos valores, costumbres y manifestaciones que son conservados socialmente al ser considerados como valiosos y que se pretenden inculcar a las nuevas generaciones. La tradición, por lo tanto, es algo que se hereda y que forma parte de la identidad.
          Iniciamos septiembre, un mes marcado en nuestra ciudad de Jerez por las Fiestas de la Vendimia y la Fiesta de la Merced. Dos celebraciones tradicionales unidas a la esencia y la historia local.
          
          Para las Fiestas de la Vendimia se siguen buscando fórmulas que consigan recuperar los brillos de antaño, las de la Merced han ganado enteros en los últimos años, tanto en participación como en todo lo que rodea las celebraciones religiosas. Este año el día de la Virgen de la Merced coincide en domingo, lo que ha permitido trasladar esa fiesta local al pasado lunes de Feria del Caballo, posibilitando una mayor participación, un hecho que ha auspiciado, por parte del gobierno local, la posibilidad de mantener para el año próximo el lunes ferial como fiesta local a costa de hacer laborable uno de los dos días patronales. Pero como ningún político quiere ser el responsable de medidas impopulares esta propuesta será llevada a pleno municipal.

 Hay razones de peso para mantener el día de la Merced como jornada festiva en la ciudad:   
           Porque desde que en 1268 fuese descubierta su imagen en un horno de coser tejas y ladrillos, cuando se construía el convento, han sido siglos de vinculación que hoy sería imposible redactar una historia de Jerez sin que al mismo tiempo no se hable de Santa María de la Merced.
          
           Porque desde el año 1400 se vienen adoptando acuerdos municipales referentes a la Virgen de la Merced, llegando a más de 230 al inicio de la nueva etapa democrática, lo que nos da idea de la estrecha relación del Ayuntamiento de la ciudad con su patrona en todas las épocas.
          
           Porque desde los inicios del siglo XV hay  constancia que asiste el Concejo a la fiesta y procesión de la Merced.
          
           Porque hay noticias documentadas de favores a la ciudad que tuvieron a Nuestra Señora de la Merced como protagonista, a partir del siglo XVI. Porque, por tal motivo, el Concejo hizo voto de celebrar anualmente una fiesta en honor de la Virgen. Un Voto de la ciudad que desde entonces nunca ha dejado de celebrarse.
          
           Porque Jerez fue una fiesta el 24 de septiembre de 1949, cuando se dispuso a celebrar con enorme solemnidad la declaración, por parte de Su Santidad Pío XII, del patronato canónico de la Virgen sobre la ciudad de Jerez. Como también lo fue el  28 de mayo de 1961 cuando en la Alameda Vieja y ante una multitud de fieles, la Virgen de la Merced fue canónicamente coronada.

Porque, desde siempre, el día de la Merced, como el de tantas patronas, ha sido una jornada festiva y de celebración en la ciudad, sellada en el corazón de generaciones de jerezanos de todos los tiempos.
          Razones, por tanto, hay de sobra para mantener festivo el día de la Merced, que en Jerez, además, posee un arraigo popular y una importancia histórica y devocional en nada comparable a un lunes ferial inventado hace dos días. No perdamos más partes de nuestra identidad.


(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 3 de septiembre de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Multitud de fieles congregados en la Alameda Vieja con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen de la Merced, Celestial Patrona de Jerez de la Frontera.
 
 
 

 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

VARA DE ALCALDE




El bastón de mando de la ciudad, vara de mando o vara de alcalde, también denominado manípulo, es una especie de pequeño báculo o bastón, corto y frágil, normalmente ornamentado con una empuñadura metálica, en plata o bronce, a veces acordonada, que los alcaldes sujetan en sus manos, y exhiben, durante los actos públicos solemnes, en los cuales es preciso, o corresponde, resaltar la presencia y el poder del cargo. Sus antecedentes históricos arrancan en las primeras civilizaciones, y actualmente son usados en todos los municipios españoles y de otros países por los alcaldes y los tenientes de alcaldes.

La vara del alcalde es hoy un símbolo representativo del poder de este cargo municipal, pero su origen fue otro muy distinto, y no simplemente simbólico del poder edilicio, sino eminentemente práctico y útil para el ejercicio de las funciones del alcalde en su etapa primitiva. Téngase en cuenta que en los inicios históricos del cargo, durante la alta Edad Media en la España musulmana, el alcalde, entonces denominado Al kadí (palabra proveniente del árabe y que significa el juez) era, como indica su nombre, el juez, el funcionario público que dirimía las controversias surgidas entre los ciudadanos, y como juez del lugar resolvía los desencuentros de los lugareños residentes en el territorio a su cargo. Estos litigios, dado que en aquella época -de economía eminentemente agraria completamente ligada al suelo, era entonces necesario tener que sujetar las decisiones a las resultas de mediciones indiscutibles y precisas, entonces en varas, cuartas, codos, palmos, pies, leguas, fanegas, etc., puesto que el sistema métrico decimal no se había acordado ni adoptado aún en aquella época. Así, por tanto, el alcalde podía dirimir las controversias, de manera incontestable, haciendo mediciones oficiales, en varas, haciendo uso, para ello, de su vara oficial, cuya dimensión era respetada porque venía de una sentada tradición y no se discutía.

El pasado jueves, los jerezanos, echamos en falta en la procesión de la Merced esa vara de alcalde que, simbólicamente, daba carácter oficial a la presencia municipal en esta procesión de siglos tan arraigada a la historia de Jerez y al sentir popular. No sabemos qué vara de medir se ha utilizado para ello. Si los alcaldes y alcaldesas son originariamente jueces, un juez siempre debe ser imparcial y anteponer sus obligaciones en el cargo por encima de cualquier criterio personal o partidista. Cuando se es representante de la ciudad se es para todo, más aún de manifestaciones y actos solemnes que aglutinan a un número considerable de ciudadanos. Son las cargas del cargo que hay que asumir para que su carácter representativo adquiera toda la dimensión.

La vara de alcalde en la procesión de la Patrona da carácter corporativo a la representación municipal y  ha sido siempre un signo de unión de los dirigentes con su pueblo, muy por encima de las corrientes ideológicas del momento o de los criterios particulares del que ha portado tan significativo bastón. Un bastón que si bien faltó este pasado jueves en las manos de algún edil no dejó de estar junto a la Virgen un año más. El mismo bastón que le otorga a la Señora la condición de Alcaldesa Perpetua de la ciudad.  Un signo junto a la Virgen que nos viene a decir que al final los alcaldes pasarán pero el sentir de los jerezanos por su Patrona nunca pasará y para ese sentimiento sí que no existe vara de medir.
 
(Artículo que publiqué el pasado domingo 27 de septiembre de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
Año 1941, el conde de Peraleja, alcalde de Jerez, portando la vara de mando en la procesión de la Merced, patrona de la ciudad.
 

  

 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

EL VOTO DE LA CIUDAD





La devoción de los jerezanos a Nuestra Señora de la Merced se remonta al siglo XIV cuando los frailes de la Orden se establecieron en la ciudad. Parece que adquirió popularidad y nombradía en los inicios del siglo XV pues consta que en 1410 asistió el Concejo a la fiesta y procesión de la Merced y que el Ayuntamiento liberó de los impuestos municipales al convento en reverencia de la muy noble señora Santa María de la Merced.  Hay noticias documentadas de las rogativas organizadas por diversas circunstancias que tuvieron a Nuestra Señora de la Merced como protagonista, a partir del siglo XVI. Una gran resonancia tuvieron las celebradas en 1599 y 1600, esta con motivo de una asoladora sequía, que popularizaron la devoción a dicha advocación mariana. Como consecuencia de la última de las rogativas citadas el Concejo hizo voto de celebrar anualmente una fiesta en honor de la Virgen. Un Voto de la Ciudad que desde entonces nunca ha dejado de celebrarse.

Esta semana se ha anunciado que en  un acuerdo entre monseñor José Mazuelos Pérez, obispo de Asidonia-Jerez, y Mamen Sánchez Díaz, alcaldesa de Jerez, se modifica el momento en el que se celebrará este año la renovación del Voto de la Ciudad ante Santa María de la Merced, que tiene lugar cada 24 de septiembre. Esta protestación de fe ante la Patrona, será adelantada a la celebración del solemne pontifical. De este modo, la regidora acudirá acompañada por otros miembros de la corporación municipal a la Basílica a las 10:30, hora en la que tendrá lugar esta presentación de los ruegos de los jerezanos ante la Virgen.

Una decisión que no es más que el  reflejo de lo que viene sucediendo en toda España, especialmente en las grandes ciudades, tras el 24 M en la relación del poder municipal y la Iglesia Católica. Algunos optan por mantener distancias y realizan su labor de representación pero sin entrar a escuchar misa en las iglesias.  Ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, A Coruña, Pamplona y Santiago de Compostela han dado muestra de este distanciamiento. Ausencias en actos patronales que son fruto del denominador común que lamentablemente estamos conociendo con referencia a los pactos con otros grupos que rehúyen del más mínimo olor a incienso.

            Fuentes de la Conferencia Episcopal Española consideran que "es una pena" que algunos alcaldes no asistan a actos religiosos. Además, dicen que un alcalde representa a todos los ciudadanos de una ciudad y si no asisten a tales celebraciones lo que hacen es demostrar que sólo representan a quienes les han votado. También explican que acudir a tales actos " no expresa pertenencia a una confesión ni desprecio a las demás". Estamos en un Estado aconfesional (que no antirreligioso), y desde luego a nadie se le puede obligar a participar en ningún acto con el que no se identifique en el aspecto religioso, pero no hay que olvidar que las celebraciones religiosas son manifestaciones del sentimiento de una gran parte del pueblo. La asistencia corporativa de los Ayuntamientos a los actos patronales  es un gesto de respeto y  empatía con el sentir popular. Siete siglos de historia mercedaria en Jerez merecen esta presencia municipal en la Basílica porque tanto la Patrona como la alcaldesa lo son de todo Jerez sin distinción alguna. Un Voto de la Ciudad que es tan importante, o más, que esos otros que tanto se buscan cuando interesan.
 
          (Artículo que publiqué el pasado domingo 20 de septiembre de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Los milagros de la Virgen de la Merced sobre la ciudad de Jerez.
 

 

 

martes, 30 de septiembre de 2014

EL NIÑO DE LA VIRGEN


            
 
           La procesión de la Virgen de la Merced de este año se podrá recordar por la gran cantidad de público que reunió en torno a la Patrona jerezana, la crisis económica ha frenado esa salida tradicional a localidades cercanas para las compras de cara al invierno y por otro lado la benevolencia de un clima que invita más a quedarse en el interior que acudir a la costa, todo ello unido al peso de la historia mercedaria en nuestra ciudad que, desde hace muchos siglos, hace que cada año los jerezanos se echen a la calle en este día festivo.

            Conmemoramos en este 2014 los 750 años de la incorporación de Jerez al cristianismo por tal motivo se ha recuperado el antiguo Niño Jesús de la Virgen. Pedro Oteo, hijo del recordado Manuel Oteo de Lombardini, ha sacado a la luz un interesante documento de 1766 sobre esta antigua imagen, en el mismo se dice que un miembro de la comunidad mercedaria hallándose en El Puerto de Santa María, en casa de una parienta, vecina las señoras Feliciana, Teresa y Mariana de León, por una rara casualidad, supo que este primitivo Niño, estaba en casa de unos tíos de las mencionadas señoras.

            El texto dice: “Y fue el caso que no pudiendo esta imagen lucir los muchos vestidos y galas que le ofrecía la devoción de todo Jerez y aún de fuera, por ser la Señora de talla y salir la cabeza y mano del Niño de un costado de la Señora, este bulto estorbaba a la perfección del cuerpo y buen asiento de los vestidos. Intentó el prelado que era entonces quitarle a la Virgen aquel estorbo con el buen fin de que otro Niño sobrepuesto estuviese más vistoso el simulacro; lo quería así, más ninguno hubo en Jerez que se atreviese a tal faena, por el sumo respeto a la Señora; hasta que viniendo de El Puerto un familiar de las antes mencionadas, llamado Diego Riquelme Quirós y sabiendo el miedo que muchos tenían al Comendador; él dijo así: Yo cortaré el Niño; pero me lo he de llevar , para que si la Madre se enoja, el Niño me defienda.”

            Ese Niño que fue usurpado a la Madre ha vuelto a su regazo, después de que durante muchos años fuera sustituido por otro que no era el suyo original. Una historia que nos recuerda a ese trasiego de niños que desgraciadamente han tenido que vivir muchas madres y una historia que nos llega, precisamente, poco después de que no saliera adelante la propuesta que ponía frenos a la práctica del aborto. No olvidemos que hablando en castellano abortar es matar, es destruir, es eliminar a un ser humano, a un hijo que es lo que más duele, a un ser inocente e indefenso, y que según el método que utilice el médico, es descuartizar, despedazar o abrazar y envenenar al más débil y el más desprotegido e indefenso, el aborto es violar y pisotear el derecho humano más importante y el  más fundamental de todos, el derecho a la vida.

            La recuperación del Niño Jesús primitivo en el regazo de la Madre de la Merced este pasado miércoles ha supuesto mucho más que un guiño a la historia de estos 750 años de cristianismo en Jerez, ha venido a demostrar que por mucho que impere el egoísmo, los intereses particulares y electoralistas o partidistas no hay nada más inseparable que la unión de una madre con el hijo de sus entrañas. 
 
         (Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 28 de septiembre de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
La Virgen de la Merced en tiempos pasados cuando aún portaba el Niño Jesús recuperado para la procesión de este año.
    

 

miércoles, 17 de octubre de 2012

FIESTAS PATRONALES


 
El otoño jerezano de 2012 está siendo especialmente festivo. Iniciamos el ciclo con unas Fiestas de la Vendimia que, aunque marcadas por los recortes y la crisis, contó con el balance positivo de los hosteleros del centro de Jerez, sobre todo desde la inauguración la Feria Gastronómica, que llenó la Alameda Vieja y que ayudó también a llenar los bares del centro, incluso ya se habla entre algunos hosteleros “de intentar aprovechar para el año que viene el puente de La Merced. Quizás sería mejor retrasar a la segunda quincena de septiembre las fiestas, para que no haga tanta calor”. El día de la patrona también supuso un lleno total de público en el centro y en aquellas zonas donde pasó la procesión, este año además contando con el ambiente vivido la noche anterior en la calle Merced con motivo de la confección de la alfombra de sal y la velada organizada en la plaza de Santa Isabel frente a la basílica.

Por su parte las fiestas del patrón, San Dionisio, también contó con un lleno total en el centro de la ciudad, el propio Antonio Montero, concejal de Eventos y ‘alma mater’ de la ‘Noche Azul y Blanca’ manifestó lo positivo que es una iniciativa como esta por cuanto favorece al tema turístico y la hostelería del centro y por la respuesta del público a cuantas actividades se ofrecieron para todos los gustos gracias a la ayuda del sector privado, sin cuya ayuda hubiese sido imposible este evento. Para el año que viene se espera que el Museo, ya reabierto, se convierta en uno de los focos principales de interés. “Vamos a seguir trabajando para incrementar la calidad poco a poco y en la medida de las posibilidades”, anunció el concejal.

Y para remate de este ciclo festivo que está viviendo la ciudad, la I Velada de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, que se ha venido celebrando este fin de semana en la explanada de los cacharritos, junto al Parque González Hontoria. Una nueva oferta de ocio y diversión organizada conjuntamente por Ayuntamiento, Asociación de Comerciantes de la zona de la Plaza del Caballo y Torres de Córdoba, y la empresa Cartuja Publicidad & Eventos. Una iniciativa que llega a raíz del éxito que tuvo la Fiesta “Vive el Sur de Jerez”, que se celebró el pasado mes de junio en el Distrito Sur de Jerez, abriendo la posibilidad de organizar eventos similares en los diferentes distritos de la ciudad y que nos recuerda aquella Verbena de la Hispanidad que, en tiempos, se celebraba en la barriada de La Plata, la desaparecida de San Dionisio o esas otras que se vienen organizando en las barriadas por Hermandades y vecinos.

Está demostrado que no es necesario grandes inversiones y ofertas de altura para que los ciudadanos se echen a la calle a disfrutar de su ciudad y de cuantos atractivos ofrece. Lo ocurrido este otoño en Jerez es una prueba evidente de que el centro de la ciudad y los barrios no están muertos, podríamos decir que solo dormidos ante la falta de un buen despertador que lo levante. El abanico de posibilidades es amplio y lo principal es que los ciudadanos han respondido, solo hay que ver como han estado de llenas las calles en donde se habían programadas actividades. Quizás sea el momento de replantearse todo este programa festivo y aunarlo en unas Fiestas Patronales y de la Vendimia que, uniendo historia, tradición y diversión, puedan llegar a ser la gran cita festiva del otoño y no solo en Jerez sino en toda su comarca. Las bases están puesta y la respuesta no puede ser más positiva solo es cuestión de que el éxito se sepa ahora aprovechar.
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 14 de octubre de 2012 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Año 1923. Jerez en fiestas.
La foto de abajo está tomada, como la que encabeza este artículo, en la zona del Gallo Azul.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 24 de septiembre de 2012

LA VIRGEN DEL OTOÑO JEREZANO

 
 
 
EN LA FIESTA DE LA PATRONA DE JEREZ

        Ayer entramos en el otoño, se acabó el verano en el calendario pero no en lo que a la temperatura se refiere, aquí en el sur difícilmente nos encontramos en aquello que solemos llamar el entretiempo porque cuando menos nos demos cuentas ya estaremos rebuscando en el armario la ropa de abrigo aún sin habernos despejado del todo de las chanclas y las mangas cortas. Pero el otoño ha llegado y con él la vendimia jerezana y el día de la patrona, la Virgen de la Merced. En su fiesta estamos, en un día que volverá a llenar Jerez de olores a nardos y de sonidos procesionales ante la Virgen morena que pierde su historia en los anales más remotos de la ciudad.

        Es la Virgen del otoño jerezano porque a su paso van cayendo esas hojas de la historia del propio Jerez. Saldrá la Virgen y con las vibraciones de la música procesional comenzará a llenarse de hojas el suelo de Ancha y Porvera y en esos pétalos irá parte de la historia de Jerez. Desde que en 1268 fuese descubierta su imagen en un horno de coser tejas y ladrillos, cuando se estaban realizando las excavaciones necesarias para la construcción del convento, han sido siglos de vinculación que hoy sería imposible redactar una historia de Jerez sin que al mismo tiempo no se hable de ella. Fue en el año 1400 cuando se adoptan los primero acuerdos municipales referentes a la Virgen de la Merced, llegando a más de 230 al inicio de la nueva etapa democrática, lo que nos da idea de la estrecha relación del Ayuntamiento de la ciudad con su patrona en todas la épocas. Volviendo hoy a renovar aquel voto de 1600, cuando la inmensa lluvia que cayó mientras la Virgen se encontraba en la catedral en rogativas por el líquido elemento vino a salvar una cosecha que se daba por perdida irremisiblemente y que, según el acuerdo municipal, fue tanto el beneficio que no se recordaba otra igual en años anteriores.
La Virgen llega en un otoño jerezano no exento de problemas pero, como siempre, vendrá a poner en tantos corazones devotos un rayo de esperanza ante los males y desasosiegos como nos azotan, vendrá como el calor del verano que aún perdura y nos reconforta en esas noches que empiezan a refrescar, vendrá como esa luz que se nos pierde en días cada vez más breves, como las chispas del ascua de los puestos de castañas cuando la negrura de la noche lo domina todo. Ella sale en un otoño recién estrenado cuando aún el invierno está lejano, sale al mismo tiempo que el nuevo mosto recorre la piquera con un mensaje de vida nueva, un mosto que, como diría Montero Galvache, “hace de la ciudad una gran bodega de la alegría que toma de su suelo su aroma y yéndose al cielo se lo regala a María”. Es la Madre de los jerezanos y de los campos en flor, como esas madres que se afanan en estos días para que nada les falte a sus hijos en su vuelta a la cotidianidad, a sus colegios, a sus trabajos, a su ritmo habitual.
Madre jerezana, paradigma de un otoño de siglos que muere por diciembre y resucita por septiembre, que abre y cierra etapas, que nos dice, como el poeta, que todo pasa y todo llega pero lo nuestro es pasar. Pasará la Virgen esta tarde entre flores y estandartes y pasará también ante nosotros olvidando nuestra humilde pequeñez. Pasará la Virgen de otoño para volver a ser, como este año, la Señora de la primavera, en donde todo rebrota, de donde se libera todo lo cautivo, donde renace lo que parece imposible, la luz en el rostro moreno de la vida.

Esta noche cuando se cierren las puertas de la basílica, con ella se cerrará parte del Jerez intramuros de nuestra rica historia a la espera de que de nuevo, cuando ya la fecha del calendario sea otra, se vuelvan a abrir para seguir escribiendo una nueva página del Jerez de siempre y mientras tanto, en este entretiempo, recordando el himno de su Coronación, acepta Señora, con mirada amiga, rendidos de amor a tus pies, el racimo, la flor y la espiga que te ofrece cada otoño, Jerez.         
 
 (Artículo publicado en Información Jerez el sábado 24 de septiembre de 2011. Festividad de la Merced)
 
 La Virgen de la Merced, en el otoño jerezano y como cada 24 de septiembre, antes de enfilar la calle Ancha camino del centro de la ciudad. La foto es de mediados del pasado siglo XX.
 

martes, 6 de diciembre de 2011

MERECIDO HOMENAJE


Cuentan los anales históricos que en el año de 1268, a los cuatro de ser reconquistada la ciudad de Jerez por el rey D. Alfonso X el Sabio, según la tradición, hizo la fundación del Monasterio de la Merced, el ínclito Obispo y mártir de la Orden, San Pedro Pascual de Valencia, y dice el historiador Rallón que “había el rey señalado sitio: para el convento de San Francisco, al oriente de la ciudad; de la parte norte, para el convento de Santo Domingo; y esta fundación de la Merced la hizo al occidente, fuera de ella, a la misma distancia de la muralla, que se habían fundado los dos primeros, y vino a caer entre dos puertas, que hoy llamamos de Santiago la una, y la otra de Rota”. Cuentan las crónicas que el tiempo que el santo fundador estuvo en Jerez fue abriendo las zanjas para el edificio material y espiritual de lo que con el paso de los años sería una virtuosa orden redentora de cautivos y custodia de la más arraigada devoción mariana de Jerez, la de la Virgen de la Merced.

Desde entonces los mercedarios han sellado con su obra y su permanente servicio a la ciudad una página de oro de la misma, recordemos sus enseñanzas, su constante disponibilidad, aquella barriada de la Coronación “por un Jerez mejor y más humano”, el mantenimiento y embellecimiento de la Basílica. Ilustres jerezanos han aportado prestigio a la Orden, como el Padre Rendón Sarmiento, nacido en el siglo XV, gran predicador y celoso misionero; o el Padre Juan de Salazar que murió mártir en Paraguay o el jerezano Padre Francisco de Medina y Arteaga, designado general de la Orden o el Padre Fernando de Illescas, que siendo Vicario General consiguió del Papa Urbano VIII la reforma de la Orden; o el Padre Francisco de Vera, Obispo de Perpiñán y Salamanca; el padre Antonio de Vigo , arzobispo de Lima o el Padre Fray Fernando de Sierra que fuese Vicario General de Méjico. También la Orden ha aportado muchos valores a la ciudad y entre ellos el recordado Padre Manuel Fernández que a su celo y su trabajo incansable se consiguió no solo el anhelado hito de la Coronación Canónica de la Virgen de la Merced, sino también la elevación del santuario jerezano al rango de basílica y el reconocimiento del Patronazgo Canónico.

Herederos de tanta historia y gloria son hoy los actuales frailes que custodian el convento, el templo y las devociones mercedarias de la ciudad. Más de siete siglos de la presencia de los hijos de San Pedro Pascual unidos al devenir histórico de Jerez. Por eso el homenaje del pasado viernes al Padre Felipe y a los miembros de la Orden Mercedaria no vino más que a hacer patente la gratitud de un pueblo a quienes son herederos de altura de una Orden que forma parte, con todos los honores, de la rica historia local. Frailes  de hoy que, además de tan importante legado, han cumplido con creces los deseos de su fundador adaptándose, sin abandonar sus cimientos, a una sociedad jerezana muy distinta ya a la de sus orígenes. La masiva respuesta al homenaje del viernes fue la prueba evidente de todo ello. 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 4 de diciembre y al día siguiente en VIVA JEREZ) 

Claustros del convento de la Merced antes de la restauración. Fotografía de mediados del pasado siglo XX.
       

viernes, 23 de septiembre de 2011

LA MERCED ES JEREZ



             EN LAS VÍSPERAS DE LA FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LA MERCED, PATRONA DE JEREZ.

            Hoy es el día de Jerez, porque ninguno como otro condensa tanta historia, tanta devoción y tantas peculiaridades jerezanas.

Hoy es el día de Jerez, porque hoy sale Jerez a la calle y sale en forma de procesión, representado en una Virgen morena, Madre de los jerezanos y de sus campos en flor. Jerez sale en la Merced porque la Merced es Jerez. La procesión de esta tarde, no es una procesión más de esta noble ciudad, la procesión de esta tarde es la esencia misma de lo jerezano.

La procesión de la Merced es como es, porque Jerez es como es, equivocados están los que pretenden que Jerez cada 24 de septiembre sea un 15 de agosto de Sevilla o Sanlúcar, o un 8 de Septiembre de Chipiona o del Puerto de Santa María, equivocados los que anhelan en el día patronal de esta ciudad arcos triunfales, alfombras de sal, soldados de escoltas, verbenas o famosas de turno acaparando protagonismo. La Merced de esta tarde no tendrá nada de esto. Quizás ni siquiera fuegos artificiales porque la Merced de Jerez es otra cosa, ni mejor ni peor pero si distinta, por la sencilla razón de que Jerez es distinto, ni mejor ni peor que cualquier otra ciudad. Jerez es Jerez y por ello la Merced es la Merced.

La historia de la Merced de Jerez anda paralela a la misma historia de la ciudad, pero no por perderse en los anales históricos jerezanos, ni siquiera por ser protagonista de acontecimientos locales de importancia y aún menos por ser proclamada patrona por los propios jerezanos allá por 1272, jurándola como tal la ciudad en 1300 y refrendada como Patrona Canónica por Pío XII un 27 de Junio de 1949. La Virgen de la Merced es Jerez porque en Ella, y en lo que representa para Jerez este día, está cuanto es y significa la ciudad.

La Merced es un compendio de elegancia, historia, devoción, es barrio gitano y centro, es apatías y resurgimientos, es devoción y motivo de distracción, es nutrida procesión y escasas visitas, es San Juan Grande y San Dionisio arrodillados, es Pemán en himno de Coronación, es Primo de Rivera en el fajín, es los Domecq de aquella recordada esclavitud, es el Padre Manuel levantando fervores, es niños cantores y damas nobles, es Monjas de la Caridad cuidando hospital, es recuerdos de altavoz y banda municipal, es Martín ante el paso y Ana María Salas en la primera banca.

La Merced es Septiembre y Mayo, es campo y ciudad, es capital y pueblo, es lo antiguo con lo nuevo, es lo aconfesional con el clero, es fidelidad de las Hermandades y ausencias notables.

La Merced es el reflejo de su ciudad, por ello no puede cambiar a ritmo distinto de Jerez, porque cambiar sería traicionar a su tierra, a esta tierra que por Voto se obligó, en el año 1600, a acudir perpetuamente a su Monasterio para, en voz de su Ayuntamiento, dar gracias a la Virgen por los innumerables beneficios concedidos a los jerezanos.

Por ello cuando hoy la procesión se ponga en marcha, cuando los desamortizados claustros se llenen de estandartes y chaquetas oscuras, cuando los nardos comiencen a tambalearse y los plumeros de los guardias municipales abandonen su quietud, se pondrá en marcha Jerez, como preciada reliquia sin necesitar pendón ni representación alguna, porque Jerez marchara con la misma procesión. Allí irá el pasado, el presente y el futuro, lo castizo y lo nuevo, la idiosincrasia jerezana y la iglesia caminante, la oración y el indiferentismo, la fe popular y el ocio, el arte y la leyenda, la cultura y la tradición, la nobleza y el pueblo, personajes y personalidades, la izquierda y la derecha, lo popular con lo exquisito, el mayor con el joven, lo de antes y lo de hoy. La Merced de Jerez si que está por encima del bien y del mal de esta ciudad. Porque decir Jerez es decir Merced y decir Merced es decir Nuestra Señora de Jerez.
(Artículo publicado en Información Jerez el 24 de septiembre de 2005. Festividad de Santa María de la Merced)
Grandiosa escalera del exclaustrado convento de la Merced cuando aún formaba parte del hospital de Santa Isabel. Hoy el recinto acoge a al Instituto de enseñanza "Santa Isabel de Hungría".

Imagen retrospectiva del claustro mercedario

Foto del ayer de la Sacristía del templo donde podemos contemplar parte del rico patrimonio que custodian los padres mercedarios.
La Patrona jerezana, en los años posteriores a la guerra civil española, preparada para su salida procesional.

La Virgen, unos años después, en el instante de su salida con las monjas de la Caridad al fondo contemplando la procesión desde el balcón del hospital de Santa Isabel  

martes, 31 de mayo de 2011

EFEMÉRIDE MERCEDARIA

   
        El Jerez católico vive hoy, 28 de mayo, una jornada de reminiscencias históricas y de fervor mariano. Se cumple cincuenta años de aquel acontecimiento multitudinario que supuso la Coronación Canónica de la Virgen de la Merced, Patrona de todos los jerezanos.
   
       Hacía más de cuarenta años que Jerez soñaba la Coronación Canónica de su Madre y Patrona. En 1918 el marqués de Casa Domecq, don Pedro Domecq Núñez de Villavicencio, caballero jerezano que quedó perpetuado para siempre, por subscripción popular, frente al antiguo palacio de los Montana, en una carta enviada a don Joaquín Fernández Baena, director del periódico "El Mensajero" le dice, textualmente "... siete siglos de generaciones jerezanas rendidas de deudas y de gratitud y abrasadas de amor hacia su Excelsa Patrona, se unen hoy en imponente y fervoroso coro para ensalzar al "Mensajero" por su feliz iniciativa de ceñir las sienes de la Santísima Virgen Madre de Dios y Misericordiosa Madre Nuestra con una corona de Reina de todas las Reinas...".
     
       La idea recogida por la prensa local, surgió de don Rafael Romero Benítez en conversación mantenida con el propio marqués y varios años después el recordado mercedario Padre Manuel Fernández, capellán de la ciudad y de grata memoria para todos los jerezanos de su época,, retomó la idea y consiguió que en 1961, cuando él ya no estaba destinado en nuestra ciudad, que la Virgen morena que acumulaba centenares de actas capitulares sobre la especialísima protección sobre la ciudad de Jerez , fuese coronada canónicamente. Los actos previos a la Coronación consistieron en un Triduo preparatorio en 18 templos jerezanos, un Truduo Solemne en la Basílica, traslado de la Virgen a la Alameda Vieja donde fue recibida por todos los niños de las escuelas de Jerez y, acto seguido, su traslado a la entonces Colegial para un  Triduo Solemnísimo. El día de la Coronación se celebró por la mañana el Solemne Pontifical presidido por el Cardenal de Sevilla y un concierto conmemorativo en el Teatro Villamarta; por la tarde la Virgen fue llevada de nuevo a la Alameda Vieja para su Coronación y, a continuación, se puso en marcha la grandiosa y apoteósica procesion de vuelta a la Basílica. Por expreso deseo de los organizadores, creyendo interpretar el sentir de todos los jerezanos quedaron suprimidos los actos profanos dedicando la cantidad que para ellos había presupuestada a la entrega de viviendas a personas necesitadas, siendo el propio Cardenal el que tuviera a su cargo la colocación de la primera piedra de la que sería llamada como barriada de la Coronación.
   
         Los tiempos son otros y ya los fastos religiosos no tienen la dimensión de antaño, pero eso nos es obice para que Jerez hoy sea fiel a su rica historia, una historia que nos recuerda que hace cincuenta años los jerezanos mayoritariamente se volcaron  en un acontecimiento único y singular, solicitado no solo por el clero y el propia Ayuntamiento sino también por la religiosidad y la fe de un pueblo en torno a una imagen morena cuya devoción popular se pierde en los anales de la propia ciudad.
   
       El Jerez de siempre sale hoy a la calle para acompañar a su Patrona en tan señalada efeméride mercedaria. La mañana de este sábado primaveral se llenará de recuerdos, de añoranzas, de aromas mercedarios con sabor a septiembre, mientras por el aire de la ciudad, desde el Arco de Santiago a la Alameda Vieja, volverá a sonar aquel himno de la Coronación que un día escribiera Pemán con música de Joaquín Rodrigo,"Madre de los jerezanos y de sus campos en flor,una corona de amor te ofrecen hoy nuestras manos". Aquel mismo himno que, desde la Catedral a la Basílica, nos sigue recordando, medio siglo después, aquello de: "Como olvida a la noche la aurora, olvida Tu, Redentora, nuestra humilde pequeñez. Y, acepta, Señora, con mirada amiga, rendidos de amor a tus pies, el racimo, la flor y la espiga que te ofrece cantando, Jerez". 
      
        (Artículo publicado en Información Jerez el pasado sábado 28 de mayo con motivo del 50 aniversario de la Coronación canónica de la Virgen de la Merced.)

Los padrinos de la Coronación, el Excmo. Sr. D. Antonio Castejón Espinosa, Capitán General de Andalucía y su esposa la Ecxma. Sra. Dª Mercedes Paz Genero portando ambas coronas

Ante multitud de fieles, la Virgen de la Merced llega al escenario de su Coronación Canónica,


El presidente D. Tomas Domecq Rivero y destacados miembros directivos de la Junta Rectora de la Coronación portando la corona en un momento del recorrido desde la R. e I. Iglesia Colegial a la Alameda Vieja


Rvdo. Padre Manuel Fernández, de grato recuerdo en nuestra ciudad, abanderado e impulsor de la Coronación Canónica de la Virgen de la Merced, Patrona de Jerez.