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martes, 23 de enero de 2018

EL ENTORNO DE SAN JUAN




El gobierno local tiene intención de destinar alrededor de 600.000 euros al proyecto de reordenación y urbanización del entorno de la iglesia de San Juan de los Caballeros, que afecta a las calles San Juan, Melgarejo o Siete Revueltas y a la plaza Melgarejo, un espacio urbano muy degradado que presenta un estado abandono y suciedad.

El espacio urbano que rodea a la iglesia de San Juan de los Caballeros pertenece a un Jerez que se pierde en la historia, con dos calles angostas, misteriosas y casi legendarias como Siete Revueltas y San Antonio que hoy permanecen cerradas.

            El callejón de las Siete Revueltas, llamado así por los diversos ángulos que forma, tiene acceso por la calle Canto, por un lado, y por la plaza Melgarejo, por otro. La plazoleta de Melgarejo se enmarca entre el templo alfonsí, la trasera del convento de las Agustinas, un antiguo casco bodeguero y el antiguo palacio de la familia de los Morlas y Melgarejos, descendientes de Pedro de Melgar, que vino a Jerez cuando la reconquista en 1264. Este palacio, situado en la calle San Juan, frente a esta plazoleta, podemos fecharlo a finales del siglo XVI o principios del siguiente, en 1900 el arquitecto Rafael Esteve Fernández-Caballero lo transformó respetando su elegante fachada en que podemos contemplar el blasón de los linajes que la habitaron, la cruz de Calatrava en campo rojo de los Melgarejos y el pino con leones de los Morlas. Su hermoso patio principal renacentista, que ha llegado hasta nuestros días, ha sido lamentablemente alterado recientemente. Entre los Melgarejos es de citar al célebre guerrero Diego de Melgarejo, héroe jerezano del siglo XVI, que prestó grandes servicios en Indias y en Flandes, a Alonso Fernández de Melgarejo, valeroso Alcaide de Zahara y Alvar de Melgarejo nombrado por los Reyes Católicos caballero jurado.

Junto al antiguo palacio Melgarejo existe, también tapiado, el callejón de San Antonio, entre las calles San Juan y Justicia.  En el otro lado el Callejón de las Siete Revueltas estuvo cerrado desde la Guerra Civil hasta los años 80, fecha en la que se abrió coincidiendo con la demolición de una construcción que había añadida a la Sacristía de la Iglesia de San Juan de los Caballeros. Tuvo que cerrarse pocos años después por el estado en que se encontraba. Quedó pendiente entonces de que se pudiera acometer la rehabilitación urbanística de esta zona, dejando libre el perímetro de la Iglesia y derribando todas las construcciones anexas a la misma que están expropiadas desde hace mucho tiempo.

El callejón de Melgarejo o de las Siete Revueltas posee un encanto especial que una vez reabierto y acondicionado sería un atractivo turístico más que añadir a todo el entorno, siempre y cuando se colocaran rejas que garanticen la seguridad.

La iglesia de San Juan Caballeros, con la loable labor de conservación que viene manteniendo la Hermandad de la Vera-Cruz, la noble fachada de los Morlas y Melgarejos, la capillita del Cristo del Amor, la recuperación del callejón de las Siete Revueltas junto al restaurante allí existente y los cercanos palacio de Pemartín y el convento de Santa María de Gracia, con la urbanización completa, la reurbanización de los viales existentes y la dotación de nuevas infraestructuras potenciará enormemente un enclave que está pidiendo a gritos, desde hace años, su recuperación.

           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 21 de enero de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
La plaza Melgarejo en una fotografía del pasado. De izquierda a derecha: Casco bodeguero, hoy restaurante; al fondo el palacio de los Morlas-Melgarejos y a la derecha la portada de la iglesia de San Juan de los Caballeros antes de su remodelación.
 

sábado, 19 de agosto de 2017

BARRIADA ESPAÑA


 
 
Al final de la calle Clavel, al límite de la zona de la Albarizuela, en el año 1935, en las llamadas Huertas de Terry, por iniciativa de la Asociación de la Santa Caridad y al amparo de la Ley de Casas Baratas de la 2ª República, se inicia la construcción de una barriada de “casas para obreros” dentro de la demarcación de la parroquia de San Pedro. Fue planificada por el alcalde republicano Francisco Germá Alsina,[] aunque finalmente fue construida por el ayuntamiento franquista presidido por Bernabé Rico Cortés. La primera casa se entrega en octubre de 1936 y al conjunto de casas se le da el nombre Barriada de España. En 1939 el número de viviendas se amplía con la edificación de una serie de bloques en la misma barriada. Su inauguración oficial fue en 1943.

La originalidad de la Barriada España radica en su fisonomía, fruto de una ideología política y social. Una gran parte se define en calles paralelas, con casas de una o dos alturas y patio exterior. La barriada se articula alrededor de una alameda central, acercando un modelo social a la población obrera de la ciudad. Adjunto también se desarrolló el primer bloque de vecinos de Jerez, que sirvió de modelo para la posterior barriada de La Plata. Se trata, por tanto, de la primera barriada planificada en Jerez del siglo XX.

Varias generaciones han pasado ya por la Barriada España y en sus recuerdos quedan aquellos juegos en la plaza, las Santas Misiones de 1957, con aquella caseta de lona que los propios vecinos del barrio solicitaron que no se desmontase para poder seguir contando con asistencia religiosa, la popular “Catedral de Lona” o la nueva capilla, que sería conocida en la feligresía como “El Santo Garaje”. El Pemán su colegio de siempre. incluso sus episodios trágicos como el incendio de la aserradora de Argudo junto a los depósitos de CAMPSA.

Mi padre siempre fue un enamorado de la Barriada España, le encantaba la tranquilidad de sus calles; sus viviendas unifamiliares, todas parecidas pero cada una con su sello, con sus pequeños jardines exteriores de macetas, retablos cerámicos y amplios herrajes. Todo ello entre una frondosa arboleda y una amplia gama de plantas que aún hoy le siguen dando ese aspecto de auténtico vergel cercano al centro de la ciudad. Un pulmón delimitado por  la parte más bodeguera del barrio de San Pedro y su entramado de calles, la moderna avenida de la Paz frente a las vías del tren y la de la Virgen de Fátima junto a la parroquia, la plaza de toros y la barriada de la Constancia. Una auténtica zona residencial donde se hace honor a esa paz que da nombre a la cercana vía.

Esta paz, tan característica de la Barriada España, se ha visto la pasada semana alterada por la muerte de un vecino que los avatares de la vida le había llevado a buscar un techo en una de las viviendas deshabitadas. El hallazgo de su cadáver, después de varios días fallecido, fue noticia de prensa. El día que en nuestra España, la que da nombre a esta barriada jerezana, sea noticia destacada y aparezca en prensa no la muerte en soledad sino las pésimas condiciones de vida de todas estas personas, información que pueda evitar  trágicos sucesos como este, entonces sí que habremos avanzado mucho como sociedad civilizada.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de agosto de 2017)
 
Colocación de la primera piedra de la Barriada España.



 
 

 

jueves, 26 de mayo de 2016

EL CORPUS DE SANTIAGO




          En el barrio de Santiago de Jerez hay mucho de la historia de nuestra ciudad, en sus entrañas vibran los sentimientos de muchos vecinos. Este barrio es punto de referencia en el mundo entero, quizás más conocido que algunas capitales españolas, es un emporio del arte en todos los sentidos y un foco de espiritualidad indiscutible, tiene una rica historia que nace allá por el siglo XIV en un viejo arrabal extramuros de la ciudad, posee un templo con aires catedralicios, tiene sus patronos devocionales en el Señor del Prendimiento, el Cristo de la Buena Muerte y en la Madre morena de la Merced; tiene su Navidad, su Semana Santa y sus ferias y fiestas de cada peña o en cada casa de vecinos donde el arte brota por los caliches, pero se había quedado sin su Corpus.

      Muchos vecinos del barrio aún recuerdan aquellas procesiones de impedidos para el cumplimiento pascual. Las vivencias de las vísperas de tan regia visita, preparándolo todo en una mañana primaveral de cantos eucarísticos, de olores a incienso y a cera derretida con sones musicales de marchas triunfales. Recuerdos que quedaron para siempre en la memoria de muchos niños y jóvenes de entonces.

    Aquellas visitas sacramentales llenaban de actividad el vecindario. Se lavaban colchas, se desempolvaban viejas telas de brocados y floreados mantones, se abrillantaban macetas y candelabros, se planchaban paños con encajes y se descolgaban cuadros de santos para los altares. Todo en honor de Jesús Sacramentado, colchas, brocados y mantones engalanando balcones y ventanas, pequeños altares en distintos rincones del patio o de la escalera con todos esos elementos que durante el año permanecían guardados y juncia y romero para cubrir el itinerario eucarístico. La mañana de la sacramental visita se vivía en la casa de una forma especial, llena de alegría e ilusión porque de nuevo el Señor se hacía presente en aquel hogar que un día al año se trasformaba en un templo de fe popular y sencilla, de religiosidad para acoger al Rey de Reyes.

    El encanto de todo esto forma ya parte del pasado y esas visitas solemnes del Santísimo para dar la Comunión a los enfermos pasaron ya a la historia, pero había otra procesión también eucarística que se realizaba el domingo de la Trinidad, era el Corpus de la Sacramental de Santiago. La que ya existía a finales del siglo XV o principios del XVI, una Hermandad de Ánimas que pasó a dar culto al Santísimo Sacramento por influencia de las que, con ese fin, se fundan en la Capital de la Archidiócesis Hispalense en esa época, auspiciadas por Doña Teresa Enríquez, llamada la “Loca del Sacramento”, y la misma que ya año 1568 consta “que la fundaron unos feligreses de la Parroquia, y que en tiempo en que fue provisor de Sevilla, el futuro Obispo de León, D. Juan Fernández Temido, con su licencia se comenzó a pedir limosnas y celebrar los cultos en honor del Santísimo Sacramento y sufragio de sus hermanos”.

      Esta histórica Hermandad Sacramental, felizmente reorganizada, ha devuelto este fin de semana al barrio de Santiago su Corpus, un Corpus lleno de recuerdos para sus vecinos y para los amantes de esas tradiciones jerezanas que tanto enriquecen la historia de la ciudad.”Celebremos ya, todos redimidos, el banquete de la paz y del amor”, gloria que nos trae, de nuevo, este Corpus de Santiago.  

       (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 22 de mayo de 2016  y al día siguiente en VIVA JEREZ )


El Corpus de la Hermandad Sacramental de Santiago en tiempos pasados.


domingo, 14 de febrero de 2016

COMERCIOS DE BARRIO




          Acabaron las Navidades y con ellas las grandes aglomeraciones en las superficies comerciales, los días de colas interminables, de carros y carros llenos para las comidas familiares y para llenar de alegrías la mañana del 6 de enero. Pasaron las fiestas navideñas y, tras estos primeros días de devoluciones y rebajas, llega el tiempo de los comercios de barrio, los del día, los que siempre están cercanos para el desavío, para las compras diarias, para la amistad y la cercanía, incluso para ese “mañana te lo pago” que sale de apuros. Afortunadamente estos comercios de barrio cuentan con una clientela muy leal, fruto de muchos años de experiencia y de presencia entre la vecindad. Precisamente este trato directo y personalizado es uno de los factores que más valoran los clientes a la hora de escoger entre realizar la compra en una tienda de barrio o en un gran supermercado. Hay clientes habituales del comercio de barrio que prefieren acudir a los pequeños ultramarinos porque «me recomiendan qué debo llevarme y qué no, cuáles son los productos de temporada, qué fruta está madura... Por el contrario, en un gran supermercado nadie te aconseja, eres tú la que escoge y no siempre se acierta con la elección».

          Nací en la calle Prieta, en el barrio jerezano de La Albarizuela, donde aún recuerdo comercios de barrio como la farmacia de don Eugenio, la droguería de Lanzarote con Antonio Castro, “El rubio”, siempre tras el mostrador, el mismo que esta semana se ha marchado dando chicotás eternas con su Cristo de la Expiración, su Señor de la Coronación de Espinas y el Divino Nazareno franciscano; el Tabanco del Fino Navero de Bodegas Corrales, el almacén de Cevallos, la carnicería de Campos… comercios que dieron vida a esta calle estrecha, familiar y acogedora. Con tres años me fui a vivir a la calle Valientes, en el barrio de San Pedro. El barrio lo tenía todo, había de todo en especial en la calle Bizcocheros que era un auténtico centro comercial. –donde había panaderías, carnicerías, zapatería, pescadería, prensa y revistas, bares, almacenes, refinos, tiendas de regalos y decoración, de chucherías y caramelos, etcétera-.  Recuerdo cómo se vivían las épocas señaladas del año. El verdadero anuncio de la llegada de la Navidad era el olor de la elaboración de los pestiños que desprendía la pastelería La Holandesa. Algo así como el olor de la manteca colorá de Pepito el Carnicero. Ese olor a pestiños era el prólogo, el anuncio oficial, de la llegada de la Navidad en el barrio de San Pedro. Eso y las cajas de polvorones y roscos La Perla en la puerta del almacén de Domingo Andrades. También en la cesta de Navidad que se rifaba en el almacén de Manolo, esquina Bizcocheros y Valientes. Las mañanas eran, todas, un cúmulo de madres de familia ‘haciendo los mandaos’ en esas pequeñas tiendas llenas de vida y familiaridad. 

          Los barrios y los hábitos de consumo han cambiado, y la fisonomía y tipología del comercio de los mismos se ha transformado al compás de los tiempos. Probablemente se precisen de nuevas recetas para dar solución a nuevos retos que posibiliten la existencias de estos pequeños comercios que fueron, y aún siguen siendo, el soporte y elementos importantes, no solo de su núcleo urbano sino también de la propia identidad de la ciudad. 

          (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de enero de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ )


La confitería La Holandesa, un emblema durante años del barrio de San Pedro.
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domingo, 2 de agosto de 2015

UN JEREZ VIEJO QUE SE CAE


         
 
 

           Bajo este mismo título Luis del Arenal publicaba un artículo en Diario de Cádiz hace, aproximadamente, unos cuarenta años. Reflejaba en el mismo, entre otras cosas, que junto a ese otro de porte moderno, que se hace más grande cada día, que se va incrementando el número de barriadas de unos años a esta parte, que confiere a la ciudad ese aspecto grato y confortable del que goza, existe un Jerez viejo que se está cayendo a pedazos, dado el avanzado estado de ruina de gran parte de los edificios que la integran y que en su día constituyeron un claro motivo de orgullo para la población. Posteriormente sigue el artículo informando sobre el derrumbe, en aquellos años, de la parte trasera de una casa del casco urbano de Jerez ocasionando daños de consideración y poniendo en peligro vidas humanas.

            Es lamentable que cuarenta años después, este artículo siga estando de plena actualidad, que sucesos como los acaecidos esta misma semana en la plaza Plateros sigan siendo noticia y poniendo en riesgo la integridad de los viandantes. Y lo peor es que esto no es un hecho aislado solo hay que darse un paseo por el casco antiguo para comprobar el pésimo estado de muchas de las viviendas que lo forman. La plaza Belén, la de San Lucas, la calle Libre, la del Señor de las Tres Caídas y sobre todo la Carpintería Alta es el ejemplo más alarmante de la dejadez y el abandono de ese Jerez viejo que se mantiene en pie de milagro.

            A lo más que se llega es a parchear y el ejemplo lo hemos visto hace unos días con el espléndido caserón de la calle Porvera 52, una bella muestra de la arquitectura barroca jerezana que si bien se le ha dado un lavado de cara en su interior sigue mostrando una imagen indigna de tan magnífico edificio. Los propios comerciantes jerezanos han manifestado estos días que rara es la calle del centro urbano que no presenta una de sus casas en estado de ruina y con riesgo de derrumbe, un hecho que nos viene a señalar la dejadez en la que se encuentran muchas de las fincas que forman el entramado histórico de nuestra ciudad. Si es verdad que antes que estallara la crisis se han restaurado, con más o menos acierto, algunos de los edificios nobles del centro, como, por ejemplo, las acertadas intervenciones que se han llevado a cabo en edificaciones de la calle Tornería o en algunas de las casas del Jerez musulmán, pero no es menos cierto que aún queda mucho por hacer y que las noticias de derrumbes siguen estando al orden del día.

Como ya hemos manifestado, una y otra vez, desde esta columna semanal, en el casco antiguo todos encontramos la memoria histórica colectiva, su esplendor económico de antaño, su cultura, su proyección de futuro por lo que urge una actuación rápida y decisiva, nada de lavados de cara que escondan ruinas.

Como ocurre con otras ciudades, pasar y pasear por el viejo Jerez, por sus barrios y calles más históricas es toparse de bruces con el reverso, con la negación de su pasado mejor; nos encontramos con la ciudad que se desmorona, que se derrumba, que desaparece poco a poco, ¡que se cae! Aún estamos a tiempo de mantenerlo en pie, de ayudar entre todos a ese viejo Jerez que se nos va al suelo y no sabe donde agarrarse.  

            (Artículo que publiqué el pasado domingo 26 de julio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Artículo publicada en la pasada década de los setenta en Diario de Cádiz y al que se hace referencia en esta entrada.

 

miércoles, 15 de julio de 2015

PLAN URBAN



 
 

El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) es un instrumento financiero de la Comisión Europea cuya finalidad es la ayuda para el desarrollo económico de las regiones deprimidas de la Unión Europea. Estos fondos son subvenciones a fondo perdido, siendo gestionados directamente por las administraciones públicas (central, autonómica y local) teniendo cada una de ellas un cupo de fondos asignado a priori para realizar proyectos en la zona. El FEDER supone una de las partidas más grandes dentro del presupuesto de la UE, afectando a áreas de desarrollo como los transportes, las tecnología de la comunicación, la energía, el medio ambiente, la investigación y la innovación, las infraestructuras sociales, la formación, la rehabilitación urbana y la reconversión industrial, el desarrollo rural, la pesca, e incluso el turismo y la cultura. Dentro del mismo existe el Proyecto Urban. El objetivo de esta iniciativa es favorecer el desarrollo sostenible de las ciudades y barrios en crisis de la Unión Europea. Con esta financiación se logra, entre otras iniciativas, la renovación de edificios y espacios públicos. Por tanto, el Plan Urban es un proyecto europeo multidisciplinar que pretende continuar la línea de trabajo esbozada en el texto de la Carta de Leipzig, en el Foro Europeo para Políticas Arquitectónicas sobre Cultura de la Construcción del 27 de abril de 2007 y en la Carta Europa ‘Red de ciudades vitales’.

El Plan Urban es un proyecto muy importante para cualquier ciudad, porque supone revalorizar y revitalizar los cascos históricos. Así lo defendió el anterior gobierno municipal y así quiere que siga siendo la asociación de vecinos del casco histórico jerezano. Es la única esperanza para salvar un espacio histórico que se nos cae a pedazos.  Lo decía hace unos días el presidente de los vecinos: "Si estas ayudas no salen adelante no sé a quién tendríamos que pedir responsabilidades, porque nos quedaríamos sin estos fondos y sin las inversiones previstas en el plan de actuación, que era una iniciativa del gobierno anterior". Y es verdad, porque con la precaria situación económica que vive nuestro Ayuntamiento si no es con estas ayudas difícilmente se podrá acometer la necesaria y urgente rehabilitación del casco antiguo de la ciudad. Se habla de que fueron 46,6 millones de euros los que solicitaba el anterior equipo de gobierno para este fin, una cantidad nada despreciable que ni por cuestiones políticas ni de otra índole debe quedar aparcada y mucho menos cuando urge su tramitación. Sería un grave gesto de irresponsabilidad no poner todo el empeño necesario para que estos fondos lleguen a nuestra ciudad y se pueda empezar a verle color al resurgir de nuestro casco histórico.  
         El centro histórico de la ciudad, bien rehabilitado, puede aglutinar gran parte de la oferta turística, tanto en cuanto a concentración de monumentos e inmuebles de interés como a otro tipo de actividades culturales y artísticas, religiosas, etc.  No debemos olvidar que todo ese espacio urbano, actualmente tan deteriorado, fue el único Jerez de hace no demasiados años; de allí son nuestras raíces y allí nacieron muchos de nuestros mayores. Allí brotaron nuestras costumbres y tradiciones, allí comenzó Jerez su historia y allí se abrieron las fronteras de los nuevos tiempos de la ciudad.

El Plan Urban, donde tantas esperanzas se han depositado, debe seguir siendo una prioridad para la ciudad porque de él va a depender mucho no solo de lo que hagamos con nuestro pasado sino también una parte importante de nuestro futuro.
          
              (Artículo que publiqué el pasado domingo, 12 de julio de 2015, en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ.)


Fotografía aérea de la plaza de Belén y parte del casco histórico jerezano en tiempos pasados.



martes, 26 de mayo de 2015

CAMPANAS DE SANTIAGO


 
Comenzamos la semana con sonidos de campanas, campanas de la iglesia de Santiago que llevaban una década calladas y que anunciaron que, en unos meses, se abrirá un templo qué más quisieran tenerlo como catedral muchas diócesis del mundo y que ha sido el símbolo de un barrio de arte y de fama más allá de nuestras fronteras.

Sin lugar a dudas, cerrando los ojos y poniendo un poco de voluntad, todos somos capaces de evadirnos escuchando sonidos, simplemente, porque la vibración es una fuente primitiva de vida. En ocasiones, las melodías proceden de un instrumento construido a partir de elementos cedidos por la Madre Naturaleza y en otras el productor del sonido es elaborado de forma totalmente artificial. Los sonidos nos ayudan a convivir con ese todo invisible que nos rodea. Pero si, además, el sonido procede de un elemento dentro del ámbito de lo sagrado, como puede ser una campana, la fuerza es todavía mayor.

Tanto la historia de las campanas, como la historia de otros instrumentos es confusa, los italianos dicen que ellos las han creado, y que su nombre proviene de la Campania italiana, pero esto no es tan así, ya que en la China oriental ya se la había estado usando desde hace 4000 años, además está demostrado que en las ceremonias funerarias eran también usadas por los egipcios, y en la India, eran utilizadas en las liturgias dirigidas a sus dioses. A partir del siglo VI se la comenzó a utilizar en las iglesias de Europa.

En las campanas de Santiago hay mucho de la historia de nuestra ciudad, en sus sonidos de bronce vibran los sentimientos de cuantos vecinos consideraron a este templo como algo suyo, algo unido a su propia vida. Cuando el lunes volvieron a sonar esas campanas santiagueras volaron en sus notas cantes puros de casas de vecinos del barrio, de calle Nueva, Cantarería, la Sangre y la Merced; la voz del Padre Corona con sus pobres y necesitados, las saetas al Prendimiento o al Cristo de la Buena Muerte, las oraciones de los Álvarez-Beigbeder, los sones Sacramentales de aquellas procesiones Eucarísticas, los rezos del Asilo y los cantos infantiles del Carmen Benítez. Con las campanas de Santiago sonaron muchas cosas el pasado lunes.

 Los expertos aseguran que las campanas tenían una composición exacta para su construcción, pero más de una vez los fundidores, guiados por alquimistas, magos y sacerdotes, alteraban esa composición dejando así lugar a la magia, surgiendo campanas con poderes muy especiales. Como estas campanas de Santiago que suenan a bulería y a golpes de fragua, con esa magia especial que solo su barrio sabe ofrecer.

 Una leyenda cuenta que alguna vez una campana provocaba afectos alucinógenos a todo aquel que las escuchara, esto se debía a la vibración que producía. Las campanas también han sido utilizadas para ahuyentar de los caminos a los espíritus malignos. Ojalá estas campanas que, desde el pasado lunes, han vuelto a sonar ahuyenten no solo el mal fario que parece que cayó sobre Santiago hace siglos sino que también, con su magia, llene de vida a todo su barrio y con él se siga llenando de arte y de vibraciones a Jerez entero.
(Artículo que publiqué el pasado domingo 24 de mayo de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y el martes siguiente en VIVA JEREZ).
 
Postal añeja de la fachada de la iglesia de Santiago.
 
 Ojalá ha ((

sábado, 4 de abril de 2015

COFRADÍAS DE BARRIO Y SOCIABILIDAD


       
 

       En el auge que ha experimentado la Semana Santa jerezana tiene mucho que ver los barrios, lo hemos podido comprobar en los días previos a que la primera se plante en el palquillo de la plaza Aladro y todo ello por  el relevante papel que han tomado las cofradías en el extra-radio de la ciudad. Las nuevas cofradías de los barrios aglutinan a nuevos sectores sociales, con lo que ha aumentado considerablemente su base poblacional, adquiriendo carta de naturaleza como fenómeno de primer orden en el ciclo vital de la ciudad, convirtiéndose en un poder fáctico que moviliza importantes recursos económicos y humanos, ocupando una gran preeminencia como centro de relaciones sociales.

Las hermandades situadas en los barrios periféricos de la ciudad se convierten en asociaciones claves de la sociabilidad jerezana y en centros de socialización de esos barrios, donde se desarrollan la interacción social y las relaciones interpersonales de manera continua y permanente, la acción cotidiana y festiva, personal y colectiva de la vecindad. Las hermandades se han convertido, pues, en muchos casos, en motores de la vida de los barrios, potenciando el desarrollo de los mismos a través de sus propias actividades, deviniendo, como apuntan algunos historiadores "en un poderoso instrumento asociativo, el más extenso e importante, de la heterogénea burguesía urbana de fin de siglo, bajo cuya interacción se revelan y expresan la identidad cultural y la organización social que ella misma construye y reactualiza". Y es que las hermandades y cofradías han sido y siguen siendo, como sostiene el profesor Escalera Reyes, las formas más extendidas e importantes de asociación en gran parte de Andalucía (...) constituyéndose en marcos para la expresión y el desarrollo de la sociabilidad y la interacción social generalizada de los andaluces. El antropólogo Isidoro Moreno, por su parte, remarca aún más esta idea afirmando que lo sustantivo de las hermandades y cofradías es, precisamente, ser una asociación, un contexto donde se da la sociabilidad.

Todos los estudios coinciden en que junto a la función asociativa (sociabilidad), constituyen las cofradías o sus imágenes unos referentes de identificación simbólica, que puede adquirir la significación de símbolo para un barrio o para un determinado sector social. Del fuerte contenido simbólico de las cofradías, teñido de una enorme carga estética y emocional,  los estudiosos del tema afirman que las revelan como poderosos núcleos de identificación sociocultural en los que entran en juego una compleja red de relaciones interpersonales de sus miembros hasta la integración convivencial de personas y grupos heterogéneos. Es a través de estas funciones como las hermandades y cofradías de penitencia reconstruyen ritualmente el orden social, recreando cíclicamente la estructura de la propia comunidad. Ahí radica una de las razones fundamentales de la fuerza significativa y del esplendor actual de nuestra Semana Santa, en el hecho de haberse constituido en el principal referente de identificación de la ciudad, sin negar sino re-afirmando sus identificaciones e identidades sectoriales y grupales, y, reproduciendo también la identidad colectiva de Andalucía, al producirse el mismo fenómeno simultáneamente en prácticamente todos los lugares del país.

Hace mucho tiempo que la ciudad rompió sus muros para abrirse a aquellos primero arrabales de San Miguel, Santiago y San Pedro, hoy, siglos después, Jerez sigue ampliando fronteras y en cada nuevo rincón surge la semilla cofrade como algo estrechamente unido a su propia identidad y a esa sociabilidad que le caracteriza.
(Artículo que publiqué el pasado Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2015, en INFORMACIÓN JEREZ)
 
Foto del ayer de la Hermandad de las Viñas a su paso por el desaparecido puente de la calle Arcos, frontera de Jerez con nuevos barrios surgidos tras la contienda civil. 
 

 

martes, 21 de octubre de 2014

JEREZ CON SAN MATEO


 
 
Acabamos de cerrar los actos conmemorativos de los 750 años de la incorporación de Jerez a los dominios cristianos. Tras producirse la toma de Jerez en el día de la festividad de San Dionisio Areopagita (9 de octubre de 1264), según la tradición, la ciudad se cristianiza y sus antiguas mezquitas se hacen templos, San Dionisio, El Salvador y los cuatro evangelistas, San Marcos, San Lucas, San Juan y San Mateo. En aquella mezquita dedicada a San Mateo se levanta posteriormente un portentoso templo que transita de la Edad Media a la Moderna bajo el signo del gótico, en una collación que gozó de una singular pujanza por el crecido número de nobles asentados en ella.

 
          Y cuenta la tradición que en el siglo XVIII, dos adolescentes jerezanos, Juan Rodríguez y Alonso Mateos, junto con otros jóvenes compañeros, se les ocurrió fundar una Cofradía en San Mateo. Estos mozos se buscaron al mercedario Fray Luis Guerrero para que los avalara y con esta idea se presentaron ante el cura párroco que, según parece, no hizo caer la iniciativa en saco roto pues en 1712 se funda la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de las Penas en la Parroquial del Sr. San Mateo de Jerez de la Frontera. Solo un año después, un 13 de abril de 1713 los cofrades de San Mateo logran bendecir a su dolorosa, junto al discípulo amado, la Santísima Virgen del Desconsuelo. Y otra año más habría que esperar para que el Señor suplicante de las Penas recibiera el agua bendita por parte del Canónigo de la Colegial jerezana don Martín Real Morales.

 
            Tres siglos hace ya de aquello, trescientos años de fe y devoción hacia unas imágenes que forman parte indiscutible del ser jerezano. Trescientos años en los que el Señor de las Penas y la Virgen del Desconsuelo han derramado sus favores a todos los jerezanos que han acudido a sus plantas, y trescientos años, también, que la ciudad de Jerez con sus gestos y ayudas han sabido responder a cuantas necesidades han surgido desde los viejos muros de San Mateo.

 
            Recordemos el importante reto que supuso para la Hermandad el volver a abrir un templo que había sido víctima de la ruina y el abandono, y el papel tan esencial que supuso para su reapertura la ayuda municipal, un Ayuntamiento que siempre ha tenido las puertas abiertas para esta antigua cofradía tan unida a la historia de la ciudad. La última de ellas es esa capilla del Sagrario que, felizmente, gracias a Dios y también, a la apuesta del Ayuntamiento por el patrimonio local, hoy es ya un recinto sagrado salvado de su desaparición, en el que se están ultimando todos los trabajos de restauración  y próximo ya a su reapertura

 
              No olvidemos que la capilla sacramental de San Mateo fue levantada a instancias de la Hermandad del Desconsuelo, que en 1723 comenzó a construir capilla propia, en el interior de su sede, y cinco años más tarde, concretamente en la festividad del santo titular del templo, se inaugura. En 1727 los dos estamentos, el civil y el religioso, asistieron corporativamente y gozosamente al acto inaugural,   un hecho que se volverá a repetir, próximamente, cuando la capilla del Sagrario de reabra ya totalmente restaurada gracias a la ayuda municipal, gracias al esfuerzo y colaboración de todos, instituciones y pueblo, porque a todos incumbe la conservación y el mantenimiento del rico patrimonio monumental  y artístico que atesoramos. Jerez, una vez más, ha estado con San Mateo.
 
               (Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 19 de octubre de 2104 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
El Señor de las Penas con las desaparecidas imágenes secundarias.


El Señor de las Penas con los nuevos judíos que realizara Ramón Chaveli.
Al fondo a la izquierda la capilla Sacramental.
 

           

 

jueves, 27 de marzo de 2014

BACH Y SAN MATEO


 
 
No se sabe con certeza si la Pasión según San Mateo  de Juan Sebastián Bach fue compuesta en 1727 o 1729. Aunque se relaciona directamente con la música fúnebre para el príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen de 1729, se desconoce si la cantata fúnebre sirvió como modelo para la pasión o si la pasión fue el modelo de la cantata (o si existen otros orígenes anteriores). De cualquier forma, la Pasión según San Mateo fue interpretada el 15 de abril de 1729 (Viernes Santo) en la iglesia de Santo Tomás en Leipzig bajo la dirección del compositor, en una representación para la cual Bach no pudo disponer de los recursos idóneos (en un memorándum al Consejo de la ciudad de Leipzig, se quejó de que únicamente 17 de los 54 miembros del coro hubieran estado a la altura).[]

Tras la muerte de Bach, la obra cayó en el olvido (como, en general, toda la obra del compositor) y no fue hasta 1829 cuando el compositor y director Félix Mendelssohn volvió a interpretarla con la Sing-Akademie de Berlín en una versión abreviada. La reinterpretación de esta obra dio inicio a un fuerte interés por el estudio y el análisis de las obras de Bach, particularmente las de gran escala, que ha persistido hasta nuestros días.

Hoy La Pasión según San Mateo, es la obra más extensa del compositor. Es una obra central de la música artística. Hubert Parry la ha definido como el más rico y noble ejemplo de la historia de la música sacra.

Casi al mismo tiempo que se estrena La Pasión según San Mateo de Juan Sebastián Bach, Jerez también estrena su peculiar Pasión según San Mateo representada en las nuevas imágenes del Señor de las Penas y la Virgen del Desconsuelo que ahora cumplen sus tres siglos, más o menos como esta prodigiosa composición del genial músico barroco, el último gran maestro del arte del contrapunto y[] fuente de inspiración para los grandes músicos que le sucedieron.

Nuestra particular Pasión según San Mateo va más allá de la obra de Bach e incluso de esos sentimientos que se aglutinan cada Martes Santo teniendo como eje la parroquia alfonsí del evangelista. La Pasión según San Mateo es otra y si no que se lo pregunten a los vecinos que allí viven. Estos días San Mateo ha vuelto a ser noticia, por un lado los efectos del botellón surgido a raíz de una fiesta organizada por un establecimiento hostelero de la zona y por otro el derrumbe de parte de una fachada de la plaza de San Mateo.

El barrio de San Mateo se cae poco a poco. El palacio de Riquelme y el de San Blas son los casos más sangrantes, pero nada más que hay que darse una vuelta por las calles Liebre, Cabezas, San Blas, Cordobeses, etc., para caer en la cuenta del estado de desidia en el que se encuentra todo el barrio entre solares abandonados y fachadas que se vienen abajo. La pasión que sufre San Mateo es la obra más extensa de la descomposición del patrimonio histórico jerezano, el más claro ejemplo del padecimiento de una collación que se desmorona por día que pasa.

Como la obra de Bach, también este barrio ha caído en el olvido. Esperemos que, de una vez por todas, nos llegue un nuevo Félix Mendelssohn y lo vuelva a la vida, que vengan los recursos y vuelva el interés por el estudio y la recuperación de este barrio haciendo resurgir la auténtica pasión por San Mateo.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 23 de marzo  de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
Casa de la plaza de San Mateo, esquina con calle Cabezas, ayer y hoy.
En la foto superior el Señor de las Penas saliendo del templo de San Mateo, al fondo la casa dieciochesca que hace unos días sufrió el desprendimiento de parte de su fachada.
 

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miércoles, 12 de febrero de 2014

LA CONSTANCIA


 
 
La constancia es, en la religión cristiana, la virtud que nos conduce a llevar a cabo lo necesario para alcanzar las metas que nos hemos propuesto, pese a dificultades o a la disminución de la motivación personal por el tiempo transcurrido. La constancia sustenta el trabajo en la fuerza de voluntad y en el esfuerzo continuo para llegar a la meta propuesta.

 La Constancia es, en la Jerez, una barriada, familiar y entrañable, que de nuevo ha vuelto a ser noticia por el derrumbe del techo de una de sus viviendas. No es la primera vez que esto ocurre pues hace unos cinco años un total de 34 vecinos de esta céntrica barriada tuvieron que ser desalojados provisionalmente de sus casas tras el derrumbe parcial ocurrido de madrugada en el bloque número 3 de la plaza Pedro Romero, que se saldó con dos heridos leves.

 Los pisos de La Constancia fueron promovidos por la extinta Junta de Fomento del Hogar y ahora son de propiedad privada. Superan los 50 años de antigüedad, aunque hay escrituras posteriores. La mayoría de sus habitantes son personas mayores, aunque algunos jóvenes compraron pisos antes de la crisis. Algunos vecinos se quejaron del proceso de rehabilitación, financiado el 95% por la Junta, y lo calificaron de "maquillaje". Los vecinos de La Constancia está cansados de esperar a que las promesas se cumplan y desean ya que rehabiliten las viviendas de una vez para evitar que episodios como estos se vuelvan a repetir.

            El problema de la vivienda está siendo cada vez mayor, principalmente como consecuencia de la crisis económica que está imposibilitando tanto la adquisición de nuevas viviendas como, en el peor de los casos, hasta el mantenimiento y rehabilitación de las ya existentes. Dar prioridad a la recuperación tanto de viviendas como de zonas y/o barrios degradados, y promover la rehabilitación con ayudas, debe ser una prioridad para la Administración.

            Por este motivo la actuación de la Administración en los barrios también debe tener como objetivo, además del realojo de los vecinos afectados en viviendas en mejores condiciones, la rehabilitación de bloques de viviendas y la obtención y optimización de suelos para la promoción de nueva vivienda en protección. Para eso sería positivo aplicar en determinados distritos o barriadas la fórmula –ya ensayada en algunas ciudades españolas– de constitución de una sociedad combinada entre Administración y entidades sociales sin ánimo de lucro– que adquiera vivienda vacía e inmuebles viejos sin uso para, después de renovarlos, ponerlos en el mercado en régimen de alquiler. Esto  es algo muy positivo ya que la Administración debe siempre velar por el uso social de todo el parque de viviendas existente.

         Tal como reclaman los propios vecinos, la rehabilitación de viviendas debe ser siempre una prioridad por encima de cualquier otra propuesta de carácter lúdico y, además con un objetivos primordial:  La mejora del parque construido, que contempla desde el mantenimiento de la calidad de la edificación y de las condiciones estructurales del edificio, hasta el alcance de los estándares de habitabilidad, o la mejora de las condiciones de accesibilidad, tanto del edificio como del interior de las viviendas.

           Los vecinos de La Constancia, desde luego, no le falta esta virtud en la lucha por conseguir que todas las promesas se hagan realidad y su barriada se vea, por fin, rehabilitada en su totalidad. Por perseverancia que no quede y de ello dan buen ejemplo los vecinos. Ya lo dijo Ovidio, el poeta latino: “La gota horada la piedra, no por su fuerza, sino por su constancia”.
 
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 9 de febrero de 2014 y al día siguiente en  VIVA JEREZ)
 
 
La barriada de la Constancia en sus comienzos.
 

miércoles, 14 de agosto de 2013

LOS MUNDOS DE YUPI Y SAN MATEO


 
 
Los mundos de Yupi fue una serie de televisión infantil emitida  por Televisión Española entre el 18 de abril de 1988[ ]y marzo de 1991.[ ]El espacio sustituyó a Barrio Sésamo y su formato era idéntico a este. Los personajes principales de la serie eran Yupi y Astrako, una pareja de extraterrestres. Debido a unos desperfectos en la nave espacial en la que viajan a través del espacio, Yupi y Astrako, procedentes del planeta Tacatón, se ven obligados a aterrizar en la Tierra, en el barrio de una localidad en la que permanecerán a la espera de reparar la nave. Con el paso de los años, la expresión popular "vivir en los mundos de Yupi" se ha convertido en sinónimo de permanecer ajeno a la realidad, de no "no tener los pies en el suelo".

 

Pues bien, imaginemos que estamos en los mundos de Yupi y que un día nuestra nave aterriza en un Jerez imaginario, en un barrio conocido por el santo de su templo principal, el evangelista San Mateo, y que mientras se repara nuestra nave nos dedicamos a conocer aquel entramado de calles moriscas de un barrio que en tiempos estuvo degradado por el abandono más alarmante. 

 

Nos bajamos junto a la Puerta de Rota, la más importante que tenía la ciudad desde la reconquista, donde murieron nueve caballeros jerezanos en su defensa. Dejando atrás esta histórica puerta y recorriendo la calle San Blas son su  curiosa estructura bodeguera llegar hasta el palacio del Pantera, noble edificio donde se puede visitar el museo de la ciudad que ocupa todo el espacio del palacio junto a los terrenos adyacentes, en tiempos pertenecientes a otra mansión derruida, y que hoy han sido aprovechados para este interesante museo que permite además desde su última planta contemplar unas de las más bellas panorámicas de todo el Jerez morisco. Saliendo del museo por la calle Cabezas, y tras contemplar la simbiosis barroco- mudéjar del templo de San Lucas, adentrarnos de nuevo en el barrio  por el entramado de las callejuelas Riquel y Moral para llegar a la calle de la calle Liebre, larga y sinuosa, cuyo nombre proviene de una antigua posada de igual nombre. 

 

 Seguimos callejeando por este viejo barrio tan cuidado y bien conservado, con su unidad de estilo y formas que sigue recordando, sin alteración alguna, el Jerez de la reconquista, vimos posteriormente la plaza del Mercado donde estaba el corazón de la ciudad antigua, el lugar donde se reunían mercaderes y se realizaban festejos por la llegada de reyes, llena de historias de nobles blasones y leyendas de muerte entre rincones malillos y ejecuciones de la Mano Negra, donde se unen los recuerdos más gloriosos con los más fúnebres y tristes de la historia local. Completando el recorrido con la visita al Museo Arqueológico, el de Bellas Artes en el rehabilitado palacio de Riquelme, su hermoso y espléndido templo gótico, distintos recintos bodegueros, tabancos y otros locales típicos de la tierra. Nos fuimos dando un paseo junto a las recuperadas murallas que circunda parte del barrio.

 

Desgraciadamente esta historia es ficción, y el barrio de San Mateo es actualmente muy distinto al de aquella visita. Los propios vecinos, porque no viven en los mundos de Yupi, luchan por su recuperación y el Ayuntamiento parece que, por fin, va a poner de su parte en darle a este barrio la importancia y prestancia que nunca debió perder. Los mundos de Yupi, ajenos a la realidad de la degradación del barrio de San Mateo, también deben ser ya  parte de nuestra historia.  
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 11 de agosto de 2013)
 
 
Barrio de San Mateo, pintura de Montenegro.