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viernes, 6 de abril de 2018

AÑO BEIGBEDER




Uno de los episodios más conocidos de la Semana Santa se produjo en la Sevilla de 1921, aquel año Igor Stravinski estuvo en la capital hispalense deseoso de admirar la Semana Santa, de la que sólo conocía los testimonios escritos de los viajeros románticos. Vino procedente de París, acompañado de su íntimo amigo y colaborador Diaghilev, el creador de los ballets rusos, con quien trabajó en El pájaro de fuego, La consagración de la primavera, etc. Fue presenciando el desfile de la cofradía de San Bernardo por la Puerta de la Carne, cuando Igor Stravinski, al escuchar la marcha Soleá, dame la mano, que interpretaba la Banda Municipal de Música detrás del paso de la Virgen del Refugio, le dijo a su amigo Diaghilev: “Estoy escuchando lo que veo y estoy viendo lo que escucho”.

Algo así me ocurre cada vez que escucho una marcha del jerezano Germán Álvarez Beigbeder. Con la marcha Cristo de la Expiración veo la procesión de San Telmo avanzando, entre la multitud, en los primeros tramos de su recorrido; con Nuestra Señora del Mayor Dolor, la trasera del palio de la cofradía de San Dionisio salvando los naranjos de la placita de Revueltas y Montel; con  Desamparo, el palio de la Virgen flamenca del barrio de Santiago en los medios de la calle Ancha con la torre de la Victoria al fondo; con Al pie de la Cruz la Virgen de las Angustias en la intimidad oscura de su templo  y así cada una de las composiciones de Don Germán, sin duda uno de los mejores músicos de los últimos tiempos y que tanta categoría ha aportado a nuestra simpar Semana Santa.

Se cumplen en este 2018 cincuenta años de su fallecimiento, con tal motivo el pasado sábado y en la Basílica de la Merced se celebró un magnífico concierto en el que los intérpretes de la Orquesta Álvarez Beigbeder, que este año cumple su vigésimo aniversario, ofrecieron un repertorio de las marchas más destacadas compuesta por el gran músico jerezano. Concierto que se enmarca en los actos a desarrollar durante este año para conmemorar el aniversario de su muerte así como el de la fundación de la orquesta que lleva su nombre, coincidiendo, también, con los 800 años de la Orden de la Merced, cuyo convento jerezano se encuentra enclavado en un barrio muy unido a la familia Álvarez Beigbeder.

Germán Álvarez Beigbeder (Jerez de la Frontera, 1882-1968), compositor y director, inmerso en el andalucismo musical es quizás el músico más importante que ha dado Jerez. Caracterizado por su gran facilidad melódica y firmeza en la armonía, entre sus obras figuran sinfonías y numerosas composiciones. Militar de profesión, se formó musicalmente en Madrid, también paso por Roma y a su vuelta ya tenía el título de Músico Mayor Militar. Estuvo destinado en África, Ferrol y en la Banda de la Marina de San Fernando. En 1930 dejó el ejército y fundó la Banda Municipal de Jerez que dirigió durante más de veinte años. Fue nombrado Hijo Predilecto de Jerez, una calle lleva su nombre y una placa en la calle Larga recuerda su nacimiento.

            Que este Año Beigbeder, como se le ha venido a llamar, sirva para que las nuevas generaciones conozcan aún más a este músico con mayúsculas que cada año por Semana Santa  nos hace oír lo que vemos y ver lo que escuchamos.
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el domingo 18 de marzo de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Germán Alvarez Beigbeder dirigiendo la Orquesta del Conservatorio de Cádiz en el Falla.
 


jueves, 22 de febrero de 2018

LA MUSICALIDAD DEL AGUA


 
 
Ganemos Jerez ha pedido más fuentes públicas en la ciudad y que se arreglen las que están y no funcionan. Dicen que en Jerez, después de la privatización del suministro de agua potable, cada vez hay menos fuentes que abastezcan a la ciudadanía. Algunas de ellas han desaparecido y otras, unas 17 actualmente, están averiadas o sencillamente no dispensan agua. Hay fuentes públicas para beber, como éstas que ahora se reivindican, y fuentes públicas para ver, de estas últimas algunas han sido ya restauradas y puestas en funcionamiento como la de la plaza del Arenal o la de la Rotonda de los casinos y otras, como la de la plaza de Santiago, que lleva ya demasiado tiempo desmontada, esperando que sus chorros vuelvan a dar vida y alegría a lugares tan emblemáticos como éste.

Dijo alguien, en cierta ocasión, que los chorros de agua que salen por las fuentes de nuestras calles y plazas son como la sangre que corre por las venas de la ciudad, arterias que circulan por las entrañas ciudadanas y cuyos chorros, al salir al exterior, han sido testigos directos del propio devenir histórico de cada localidad. Chorros que, a la vez que ofrecen esa vitalidad cristalina del agua, aportan una singular musicalidad al propio palpitar diario de la ciudad  y a sus espacios urbanos.

El agua ha sido fuente de inspiración para artistas de todos los tiempos creando maravillosas composiciones que tienen al agua como protagonista. Los grandes compositores de todas las épocas se han inspirado en el agua para deleitarnos con algunas de las más conmovedoras piezas artísticas que haya concebido el espíritu humano. Desde las antiguas canciones marineras –en las que celtas, vikingos, griegos o romanos vertían sus cuitas y alegrías, implorando protección a las deidades oceánicas- hasta composiciones sinfónicas de la talla de "Las Fuentes de Roma", obra del genio italiano Ottorino Respighi, el agua ha sido manantial de inspiración para los músicos de todos los tiempos, haciendo vibrar nuestra sensibilidad.

Sin embargo la música creada por el hombre por más bella que sea, no podrá sustituir al discreto encanto del fluir del agua en los arroyos, al cristalino tintineo de la gota que cae desde la estalactita de una caverna, al grato sonido de la lluvia,  al relajante gozo de escuchar el armonioso desplazamiento del líquido danzante en las fuentes de las plazas, o al tempestuoso sonido de las olas chocando contra las rocas. Basta prestar un mínimo de atención para percibir cómo el agua genera, en todas partes, una sonoridad suave y eterna, que trasciende a eras y héroes, a razas y civilizaciones. La música del agua es anterior al ser humano; sólo de nosotros depende seguir escuchándola. 

Mientras vuelven esas fuentes a cobrar vida con sus chorros de agua ofreciendo musicalidad a nuestras plazas jerezanas, mientras esperamos más fuentes públicas que sacien la sed de chicos y mayores, quedémonos con la letra poética de Juan Manuel Serrat, el conocido cantautor catalán tan de actualidad ahora por otros motivos,  que nos ha dejado estos versos sobre el agua en su disco "Utopía": Si el hombre es un sueño/ El agua es el mundo/ Si el hombre está vivo/ El agua es la vida / Si el hombre es un niño /El agua es París/ Si el hombre la pisa/ El agua salpica/ Cuídala/ Como ella cuida de ti.
 (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 18 de febrero de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
De izquierda a derecha: La primitiva fuente del claustro de la Merced, en el centro la misma fuente con distinta taza en su actual emplazamiento de la plaza de Santiago y a la derecha la fuente que se ha colocado en el claustro mercedario para sustituir a la anterior.
 
 


lunes, 21 de marzo de 2016

EL VIOLÍN



          Recordando al virtuoso violinista jerezano José Martínez Carmen en el 125 aniversario de su nacimiento.

              Ocurrió en París, en una calle céntrica aunque secundaria. Un hombre, sucio y maloliente tocaba un viejo violín. Frente a él y sobre el suelo estaba su boina, con la esperanza de que los transeúntes se apiadaran de su condición y le arrojaran algunas monedas para llevar a casa. El pobre hombre trataba de sacar una melodía, pero era imposible identificarla debido a lo desafinado del instrumento y a la forma displicente y aburrida con que tocaba. Un famoso concertista, que junto con su esposa y unos amigos salía de un teatro cercano, pasó frente al mendigo musical. Todos arrugaron la cara al oír aquellos sonidos tan discordantes. Y no pudieron menos que reír de buena gana. La esposa le pidió, al concertista, que tocara algo. El hombre echó una mirada a las pocas monedas en el interior de la boina del mendigo, y decidió hacer algo. Le pidió el violín, y el mendigo musical se lo prestó con cierto resquemor. 

       Lo primero que hizo el concertista fue afinar sus cuerdas. Y después, vigorosamente y con gran maestría arrancó una melodía fascinante del viejo instrumento. Los amigos comenzaron a aplaudir y los transeúntes comenzaron a arremolinarse para ver el improvisado espectáculo. Al escuchar la música, la gente de la cercana calle principal acudió también y pronto había una pequeña multitud escuchando asombrada el extraño concierto. La boina se llenó no solamente de monedas, sino de muchos billetes. El mendigo musical estaba aún más feliz de ver lo que ocurría y no cesaba de dar saltos de contento y repetir orgulloso a todos:” ¡¡Ese es mi violín!! ¡¡Ese es mi violín!!”. Lo cual, por supuesto, era rigurosamente cierto. 

              Algo de esto es lo que hoy estamos viendo con nuestros gobernantes, tenemos un país rico en todo, en historia, en monumentalidad, en belleza, en la variedad de sus tierras y regiones, en su lenguaje, en sus costumbres y tradiciones, y sobre todo en sus gentes. España es única, admirada y admirable, una nación que no merece el trato tan desafinado que se le está dando y que todos pudimos oír esta pasada semana en la sesión de investidura del nuevo presidente del gobierno. Los parlamentarios intenta estos días sacar una melodía pero lo desafinado de los instrumentos que tienen ahora a mano no lo permite, solo es necesario que un buen concertista vigorosamente y con gran maestría afine las cuerdas y llene de fascinantes conciertos los rincones de la vieja España.

          La vida nos da a todos también un violín, que son nuestros conocimientos, habilidades y aptitudes. Y tenemos libertad para tocar ese violín como nos plazca. Algunos, por pereza, ni siquiera afinan ese violín. No perciben que hay que prepararse, aprender, desarrollar habilidades y mejorar constantemente nuestras aptitudes si hemos de dar un buen concierto. Pretenden una boina llena de dinero, y lo que entregan es una discordante melodía. Los españoles en general estamos a la espera de que nos llegue quien sepa tocar esos instrumentos democráticos que tienen a su disposición y que hasta ahora solo han sabido tocar para desafinar. Hoy, al igual que aquel pobre hombre de París, es necesario poder llenar las boinas de nuestra tierra de monedas y dar saltos de contento repitiendo orgullosos ¡¡Esta es nuestra España!! ¡¡Esta es nuestra España!! 

                 (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 6 de marzo de 2016 y al día siguiente en VIVA JEREZ )



El prestigioso violinista jerezano José Martínez Carmen 








jueves, 3 de septiembre de 2015

¡BRAVO POR LA MÚSICA!


 
 
 
Escribía, en el año 1917, el músico y compositor José Font y de Anta que en el arte, como en la naturaleza, todas las transformaciones se encadenan las unas a las otras, sin que sea posible precisar el momento exacto en que una forma nueva ha reemplazado otra forma antigua. Modificándose el hombre en sus usos, sus costumbres y, aunque en más largos periodos, en su organización física, es natural que no reciba impresión alguna contemplando siempre los mismos objetos y que no se distraiga con los mismos espectáculos. Cada manera de sentir nueva, implica una nueva forma también; por eso el arte varía en todas las épocas. Plutarco ha dicho: “En arte toda época, por bella que sea, tiene su época”; es decir, que cada época tiene su música particular, como la tiene su teatro, su literatura, su pintura, etc.

Y no hay que olvidar que la música en todas las épocas es un enorme generador de emociones. La melodía, la letra, la armonía o el ritmo saben arañar en nuestra fibra sentimientos que guían nuestras acciones. Por eso ha sido una grata noticia el saber que finalmente se ha resuelto el conflicto existente entre nuestra Banda Municipal de Música y el Ayuntamiento jerezano.  Esta misma semana hemos podido leer que  se han podido alcanzar acuerdos importantes para la continuidad de la Banda como ente municipal, solucionando aspectos para su funcionamiento tanto a nivel económico como de operatividad. La Banda Municipal de Música seguirá siendo municipal y retomará en septiembre sus actividades habituales, se creará un ente jurídico para actuar paralelamente y de forma transitoria hasta el próximo 30 de junio de 2016 para dar una solución económica a sus integrantes. Al mismo tiempo, la formación musical realizará actuaciones paralelas y extraordinarias durante ese periodo de tiempo. En definitiva que, si todo marcha según lo previsto, volverá la música a nuestras calles y lugares públicos.

La música adaptada a los nuevos tiempos que le ha tocado vivir, donde la política influye quizás demasiado en todo lo que nos rodea. La música y los políticos se han puesto de acuerdo, algo no tan fácil dentro del servicio histórico que ambos se han prestado. La relación entre música y política ha tenido numerosos episodios y tiene varias dimensiones a tener en cuenta. Esa relación incluso está caricaturizada en la famosa frase del cineasta Woody Allen “cuando oigo a Wagner, me entran ganas de invadir Polonia”, cuando se refería a los gustos musicales del Tercer Reich. Tal y como indica Antoni Gutiérrez-Rubí “La utilización de la música en la política (sobre todo en campaña electoral), ayuda a la conexión emocional con el ciudadano, a la identificación de un partido, de un candidato…de manera muy efectiva.”. Desde los sentimientos que un himno nacional puede generar (junto a la bandera, símbolos que promueven una gran cantidad de sentimientos y con una carga emotiva muy importante), al uso político de la música, hay un gran espacio para estas relaciones. Lo hemos comprobado en el reciente y oportuno episodio del himno nacional con la letra de Pemán y en tantos otros donde la presencia de la música ha sido muy significativa. La música es universal y ni los distintos tiempos ni las nuevas épocas son capaces de acallarla.

Gracias a los músicos y a todos los políticos, los de antes y los de ahora, que se han interesado por dar solución a este conflicto y como Juan Pardo hoy lanzo un ¡Bravo por la música!, que siempre nos hace mágicos.
 
(Artículo que publiqué el pasado domingo 31 de agosto de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y el martes  1 de septiembre del mismo año en VIVA JEREZ).
 
 
9 de octubre de 1930, presentación oficial de la recién creada Banda Municipal de Música de Jerez de la Frontera bajo la dirección de D. Germán Álvarez Beigbeder.
 
 

jueves, 27 de marzo de 2014

BACH Y SAN MATEO


 
 
No se sabe con certeza si la Pasión según San Mateo  de Juan Sebastián Bach fue compuesta en 1727 o 1729. Aunque se relaciona directamente con la música fúnebre para el príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen de 1729, se desconoce si la cantata fúnebre sirvió como modelo para la pasión o si la pasión fue el modelo de la cantata (o si existen otros orígenes anteriores). De cualquier forma, la Pasión según San Mateo fue interpretada el 15 de abril de 1729 (Viernes Santo) en la iglesia de Santo Tomás en Leipzig bajo la dirección del compositor, en una representación para la cual Bach no pudo disponer de los recursos idóneos (en un memorándum al Consejo de la ciudad de Leipzig, se quejó de que únicamente 17 de los 54 miembros del coro hubieran estado a la altura).[]

Tras la muerte de Bach, la obra cayó en el olvido (como, en general, toda la obra del compositor) y no fue hasta 1829 cuando el compositor y director Félix Mendelssohn volvió a interpretarla con la Sing-Akademie de Berlín en una versión abreviada. La reinterpretación de esta obra dio inicio a un fuerte interés por el estudio y el análisis de las obras de Bach, particularmente las de gran escala, que ha persistido hasta nuestros días.

Hoy La Pasión según San Mateo, es la obra más extensa del compositor. Es una obra central de la música artística. Hubert Parry la ha definido como el más rico y noble ejemplo de la historia de la música sacra.

Casi al mismo tiempo que se estrena La Pasión según San Mateo de Juan Sebastián Bach, Jerez también estrena su peculiar Pasión según San Mateo representada en las nuevas imágenes del Señor de las Penas y la Virgen del Desconsuelo que ahora cumplen sus tres siglos, más o menos como esta prodigiosa composición del genial músico barroco, el último gran maestro del arte del contrapunto y[] fuente de inspiración para los grandes músicos que le sucedieron.

Nuestra particular Pasión según San Mateo va más allá de la obra de Bach e incluso de esos sentimientos que se aglutinan cada Martes Santo teniendo como eje la parroquia alfonsí del evangelista. La Pasión según San Mateo es otra y si no que se lo pregunten a los vecinos que allí viven. Estos días San Mateo ha vuelto a ser noticia, por un lado los efectos del botellón surgido a raíz de una fiesta organizada por un establecimiento hostelero de la zona y por otro el derrumbe de parte de una fachada de la plaza de San Mateo.

El barrio de San Mateo se cae poco a poco. El palacio de Riquelme y el de San Blas son los casos más sangrantes, pero nada más que hay que darse una vuelta por las calles Liebre, Cabezas, San Blas, Cordobeses, etc., para caer en la cuenta del estado de desidia en el que se encuentra todo el barrio entre solares abandonados y fachadas que se vienen abajo. La pasión que sufre San Mateo es la obra más extensa de la descomposición del patrimonio histórico jerezano, el más claro ejemplo del padecimiento de una collación que se desmorona por día que pasa.

Como la obra de Bach, también este barrio ha caído en el olvido. Esperemos que, de una vez por todas, nos llegue un nuevo Félix Mendelssohn y lo vuelva a la vida, que vengan los recursos y vuelva el interés por el estudio y la recuperación de este barrio haciendo resurgir la auténtica pasión por San Mateo.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 23 de marzo  de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
Casa de la plaza de San Mateo, esquina con calle Cabezas, ayer y hoy.
En la foto superior el Señor de las Penas saliendo del templo de San Mateo, al fondo la casa dieciochesca que hace unos días sufrió el desprendimiento de parte de su fachada.
 

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martes, 4 de marzo de 2014

EL LLANTO DE LA GUITARRA


 
No hay nada más auténtico para un andaluz que una tarde de primavera, en un patio con rejas y macetas, con fondo musical los sonidos de una guitarra entremezclados con el llanto del chorro de una fuente. Dicen los expertos que la guitarra flamenca, posee menos sonoridad que la guitarra española de concierto, su sonido sin embargo, es más brillante, su ejecución es rápida y ágil.

La muerte de Paco de Lucía ha envuelto de llanto a la guitarra flamenca. Aún resuena en el coso de la calle Circo jerezana la sonoridad del genio de Algeciras en aquel conciertoMágica noche en la plaza de toros con Paco de Lucía de 2010 donde, según las crónicas del momento, el artista llegó, vio y venció. El guitarrista, que ya había conquistado con su arte a Jerez, hace ya varias décadas, reafirmó aquella noche la importancia de su figura dentro del mundo del flamenco.

Jerez, ha visto nacer a guitarristas de la talla de El Poeta que, con su estilo de toque agresivo, preciso y muy dinámico, grabara con Mairena, Chocolate, La Sallago y en solitario. Javier Molina aquel que empezó a los ocho años acompañando a un violinista ciego en su pueblo, a los doce años ya enseñaba la guitarra y después de recorrer toda España se dedicó a dar clases en su ciudad natal. Sus discípulos Juan Moreno “Moraíto”, padre de Moraíto Chico, cuyo toque resumía la tradición jerezana. Su hermano Manuel Morao, durante muchos años acompañando al cante de Terremoto, La Paquera, La Perla de Cádiz, Juan Talega y Antonio Mairena. La maestría de Parrilla de Jerez o.Perico el del Lunar que empezó tocando en Jerez, y se trasladó a Madrid en 1920 donde trabajó como primer guitarrista del colmao Villa Rosa pasando  a trabajar en el tablao madrileño Zambra como primer guitarrista, ocupando este lugar hasta su muerte.

Jerez, que sabe de flamenco y al que Paco de Lucía respetaba tanto por ello hasta el punto de manifestar en más de una entrevista que aquí, en Jerez “está la esencia, el cogollo del flamenco”, se volcó aquella noche con el genio algecireño.

Esta historia de sonoridad, resonancia, ruido, son, sonsonete, soniquete, ecos,  ronquidos, susurros, y  voces, es la historia de un testarudo sobresalto que dura cinco siglos; es la historia también del desencuentro entre una cultura secularmente nómada y una cultura sedentaria, generalmente recelosa, frecuentemente autoritaria y a veces inmisericorde; y, finalmente, es la historia de una lágrima duradera que se transformará, a finales del siglo XVIII y desde la prodigiosa y milenaria tradición musical andaluza, en una de las músicas más bellas de la tierra, en una de las músicas más llenas de consuelo y de desconsuelo que han inventado el genio, el dolor y la memoria de los hombres: la música flamenca y, dentro de ella, el virtuosismo sobrecogedor de un toque de guitarra como los que nos dejó tantos grandes guitarristas como Paco de Lucía.

Hoy más que nunca, por Paco de Lucía, se hacen presente aquellos versos que Lorca dedicó a la guitarra en su libro El poema del cante jondo:Empieza el llanto de la guitarra. Se rompen las copas de la madrugada. Empieza el llanto de la guitarra. Es inútil callarla. Es imposible callarla. Llora monótona como llora el agua, como llora el viento sobre la nevada. Es imposible callarla.  Llora por cosas lejanas. Arena del Sur caliente que pide camelias blancas. Llora flecha sin blanco, la tarde sin mañana, y el primer pájaro muerto sobre la rama. !Oh guitarra! Corazón malherido por cinco espadas”.
 (Artículo publicado en información Jerez el pasado domingo 2 de marzo de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
El jerezano Javier Molina.
 

 
 
 
 

"Para Paco de Lucía es todo un orgullo venir a Jerez y no había venido antes por pura responsabilidad de pisar esta tierra, a la que le tiene mucho respeto, por ser una de las cunas del flamenco", cuenta una persona cercana al artista."Para Paco de Lucía es todo un orgullo venir a Jerez y no había venido antes por pura responsabilidad de pisar esta tierra, a la que le tiene mucho respeto, por ser una de las cunas del flamenco", cuenta una persona cercana al artista. La organización no ha adelantado los puntos de venta de las entradas, que se indicarán en una rueda de prensa que el Ayuntamiento ofrecerá en los próximos días con toda la información del concierto.

Haciendo un poco de historia, y según cuenta el flamencólogo Juan de la Plata, "es verdad que Paco de Lucía hace muchísimos años que no actúa en Jerez, aunque no será la primera, ni la segunda vez que lo habrá de hacer, en nuestra ciudad". La primera vez que Paco de Lucía hizo un solo de guitarra ante el público jerezano, lo hizo a instancias de De la Plata, cuando aún era un desconocido total, en el antiguo cine terraza Tempul, allá por los años sesenta, que fue cuando luego compondría su tema 'Tempul', recordando aquella noche, en que había venido acompañando a Fosforito "y éste me habló de las habilidades del muchacho, sugiriéndome que le pidiera que hiciera un solo", cuenta el presidente de la Cátedra de Flamencología.

La segunda vez fue en 1970, en la sala Pescadería, entonces salón de actos de la Academia de San Dionisio, cuando la Cátedra le concedió el Premio Nacional de Guitarra.

Otra ocasión posterior sería en concierto, en el primitivo pabellón de la Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en el Parque González Hontoria. "Pero a este concierto no fueron más allá de 20 personas - yo entre ellas- , debido a la nula publicidad que se hizo del evento. Ya entonces el guitarrista comenzaba a valorarse", cuenta Juan, que recuerda que fue aquí "donde arrancó su incipiente fama, después de que se diera a conocer de la mano de la Cátedra. Aunque, en honor a la verdad, junto a su hermano Pepe, con quien formaba un dúo bajo el nombre de 'Los Chiquitos de Algeciras', recibió un premio en un concurso que hizo el Ayuntamiento, en tiempos del alcalde García-Figueras, en 1962"."Para Paco de Lucía es todo un orgullo venir a Jerez y no había venido antes por pura responsabilidad de pisar esta tierra, a la que le tiene mucho respeto, por ser una de las cunas del flamenco", cuenta una persona cercana al artista. La organización no ha adelantado los puntos de venta de las entradas, que se indicarán en una rueda de prensa que el Ayuntamiento ofrecerá en los próximos días con toda la información del concierto.

Haciendo un poco de historia, y según cuenta el flamencólogo Juan de la Plata, "es verdad que Paco de Lucía hace muchísimos años que no actúa en Jerez, aunque no será la primera, ni la segunda vez que lo habrá de hacer, en nuestra ciudad". La primera vez que Paco de Lucía hizo un solo de guitarra ante el público jerezano, lo hizo a instancias de De la Plata, cuando aún era un desconocido total, en el antiguo cine terraza Tempul, allá por los años sesenta, que fue cuando luego compondría su tema 'Tempul', recordando aquella noche, en que había venido acompañando a Fosforito "y éste me habló de las habilidades del muchacho, sugiriéndome que le pidiera que hiciera un solo", cuenta el presidente de la Cátedra de Flamencología.

La segunda vez fue en 1970, en la sala Pescadería, entonces salón de actos de la Academia de San Dionisio, cuando la Cátedra le concedió el Premio Nacional de Guitarra.

Otra ocasión posterior sería en concierto, en el primitivo pabellón de la Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en el Parque González Hontoria. "Pero a este concierto no fueron más allá de 20 personas - yo entre ellas- , debido a la nula publicidad que se hizo del evento. Ya entonces el guitarrista comenzaba a valorarse", cuenta Juan, que recuerda que fue aquí "donde arrancó su incipiente fama, después de que se diera a conocer de la mano de la Cátedra. Aunque, en honor a la verdad, junto a su hermano Pepe, con quien formaba un dúo bajo el nombre de 'Los Chiquitos de Algeciras', recibió un premio en un concurso que hizo el Ayuntamiento, en tiempos del alcalde García-Figueras, en 1962"."Para Paco de Lucía es todo un orgullo venir a Jerez y no había venido antes por pura responsabilidad de pisar esta tierra, a la que le tiene mucho respeto, por ser una de las cunas del flamenco", cuenta una persona cercana al artista. La organización no ha adelantado los puntos de venta de las entradas, que se indicarán en una rueda de prensa que el Ayuntamiento ofrecerá en los próximos días con toda la información del concierto.

Haciendo un poco de historia, y según cuenta el flamencólogo Juan de la Plata, "es verdad que Paco de Lucía hace muchísimos años que no actúa en Jerez, aunque no será la primera, ni la segunda vez que lo habrá de hacer, en nuestra ciudad". La primera vez que Paco de Lucía hizo un solo de guitarra ante el público jerezano, lo hizo a instancias de De la Plata, cuando aún era un desconocido total, en el antiguo cine terraza Tempul, allá por los años sesenta, que fue cuando luego compondría su tema 'Tempul', recordando aquella noche, en que había venido acompañando a Fosforito "y éste me habló de las habilidades del muchacho, sugiriéndome que le pidiera que hiciera un solo", cuenta el presidente de la Cátedra de Flamencología.

La segunda vez fue en 1970, en la sala Pescadería, entonces salón de actos de la Academia de San Dionisio, cuando la Cátedra le concedió el Premio Nacional de Guitarra.

Otra ocasión posterior sería en concierto, en el primitivo pabellón de la Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en el Parque González Hontoria. "Pero a este concierto no fueron más allá de 20 personas - yo entre ellas- , debido a la nula publicidad que se hizo del evento. Ya entonces el guitarrista comenzaba a valorarse", cuenta Juan, que recuerda que fue aquí "donde arrancó su incipiente fama, después de que se diera a conocer de la mano de la Cátedra. Aunque, en honor a la verdad, junto a su hermano Pepe, con quien formaba un dúo bajo el nombre de 'Los Chiquitos de Algeciras', recibió un premio en un concurso que hizo el Ayuntamiento, en tiempos del alcalde García-Figueras, en 1962".

 

 

jueves, 21 de junio de 2012

LA MÚSICA CALLADA DE SAN PEDRO



           Una de las leyendas más conocidas de Gustavo Adolfo Bécquer es la del Maese Pérez, el organista. La acción tiene lugar en Sevilla, en el convento de Santa Inés. El protagonista es el organista Maese Pérez, era ciego pero esto no era un obstáculo para tocar el órgano del convento, el cual tocaba maravillosamente. No tenía apenas amigos y su única familia era su hija. A la gente le encantaba ir a escucharlo tocar pues tocaba una música muy celestial. Lo hacía tan bien que el Arzobispo de Sevilla le propuso que fuera a la catedral a tocar, en la misa de Gallo. Maese Pérez se puso muy enfermo y una Nochebuena viendo que su muerte estaba cercana y temiendo el fin, quiso que lo llevaran a su iglesia para poder tocar por última vez y descansar en paz, y eso es lo que desgraciadamente sucedió. El Arzobispo nombró un sustituto para que tocara en su lugar, que era una persona muy envidiosa. Al igual que con Maese Pérez le pidió que fuese a tocar a la catedral el día de Nochebuena y al año siguiente así lo hizo, pero no tocaba muy bien y era incomparable con la maestría del ciego. Aquel mismo día para sorpresa de todos sonaba una melodía muy bonita en el convento donde tocaba el anciano, pero nadie estaba sentado en órgano tocando el instrumento. Era el espíritu del pobre Maese Pérez el que tocaba aquel día.

Los órganos de las iglesias tienen una magia especial, su música solemniza y nos transporta, nos eleva el espíritu e impregna el ambiente de majestuosidad.

Hace unos días Bach resonó en la Santa Iglesia Catedral de Jerez deslumbrando desde el órgano del siglo XVIII que se reinauguraba para la primera iglesia diocesana procedente del cerrado convento dominico del Espíritu Santo. La recuperación de esta pieza hispano-francesa construida en 1781 por Guillermo D’Enoyer a cargo del organista, organero y musicólogo sevillano Abraham Martínez Hernández llenó el templo en un excelente concierto.

Las iglesias jerezanas cuentan con magníficos órganos como el de San Miguel con revestimiento neogótico; el de San Marcos, el Carmen y  el de Santo Domingo de principios del siglo XX; los maltrechos de San Lucas y San Mateo del XVIII; los coquetos, también del XVIII, del Espíritu Santo, hoy en la Catedral, y el de Madre de Dios. Pero, entre todos, sobresale el de San Pedro, una pieza de singular importancia, joya del patrimonio local, obra de la primera mitad del siglo XVII, el más antiguo y valioso de Jerez, único ejemplar de España junto al de la colegiata de Lerma (Burgos) y lamentablemente desmontado en las dependencias parroquiales a la espera de que un nuevo Maese Pérez le haga levantar de su lecho del olvido y pueda volver a hacer sonar esa música majestuosa que lleva ya demasiado tiempo callada.

Ahora que todos hemos podido admirar el magnífico trabajo realizado en el antiguo órgano del Espíritu Santo le ha llegado la hora al de San Pedro. Muchos son ya los organistas, restauradores y musicólogos que reivindican la vuelta a la vida del valioso órgano de la parroquia del Apóstol. El deán de la Catedral manifestaba hace unos días que el órgano restaurado ha sido una importante aportación para el primer templo de la ciudad pero que se necesita uno más grande, pues en San Pedro está la solución. Su antigüedad e importancia merece su restauración antes de que sea tarde, cuando ya solo queda la posibilidad de que Maese Pérez haga sonar su música celestial por Nochebuena.
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 17 de junio de 2012 y al día siguiente en VIVA JEREZ)

El recordado Maestro Navarro, organista de la jerezana iglesia de San Marcos, en uno de sus numerosos conciertos.
 






martes, 15 de noviembre de 2011

MÚSICA CELESTIAL


            
            En tiempos remotos, era muy debatido el tema de la existencia o no, de tres clases de música: la instrumental, conocida por todos; la música humana, que reflejaría la armonía entre el cuerpo y el espíritu y la música celestial o mundana, también llamada "música de las esferas", considerada inaudible para los sentidos, pero que estaba determinada por la velocidad y distancia de los astros. Incluso, se llegó a afirmar que las siete notas de la escala musical se correspondían con los siete planetas del sistema Solar, mientras que las doce consonancias o series de acordes equivalían a los doce signos del Zodíaco. Para algunos, hasta se volvió motivo de preocupación averiguar si en el Cielo se cantaría esa música. Todas estas quiméricas conjeturas acabaron por dar origen a la expresión música celestial, que con el correr del tiempo se aplicó para desdeñar -por vanas e inútiles- aquellas promesas que se hacen envueltas en palabras sonoras y engañosas.

            Pues bien, en Jerez este domingo tendremos mucho de música celestial, por un lado la de los políticos metidos en campaña electoral con sus discursos de promesas y palabras sonoras, y por otro la de las bandas jerezanas que juntas celebrarán, en un pasacalle primero y en un concierto después en el Alcázar, la fiesta de Santa Cecilia.

             Santa Cecilia fue nombrada patrona de la música en 1594 por el Papa Gregorio XIII y, a través de los siglos, su figura ha permanecido venerada por la humanidad con ese padrinazgo. Su fiesta es el 22 de noviembre, fecha que corresponde con su nacimiento y que ha sido adoptada mundialmente como el Día de la Música. El padrinazgo de la música le fue otorgado por haber demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos. Su espíritu sensible y apasionado por este arte convirtió así su nombre en símbolo de la música.
             Hoy Jerez se llenará de esa otra música celestial que tanto apacigua a las fieras, esa música que tanto atrae a los sensibles, a los apasionados por todo lo que sea arte, esa música que tanto cautivaba a Cecilia, la santa de la auténtica música celestial.

             En el siglo II antes de Cristo el músico chino Yuel-Si afirmaba que la música es la armonía del cielo y la tierra. Platón, por su parte, defendía que la música era para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo. Para Pitágoras la música es un nexo entre el hombre y el cosmo. Para otros célebres compositores la música, que es el verdadero lenguaje universal, es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz. El propio Beethoven dejó dicho que la música constituye la revolución más alta que ninguna filosofía.

         La música llenará las calles jerezanas de este otoñal domingo, sus sonidos se perderán en las alturas de los cielos jerezanos, en una auténtica armonía entre el cielo y la tierra. Entre tanta palabrería, griterío y molestos ruidos que nos azotan en el mundo de hoy, dejemos espacio para la auténtica música celestial que nos eleva los sentidos y que, excavando en el cielo, tanto nos puede aliviar el espíritu.
         (Artículo publicado ayer lunes en VIVA Jerez y el pasado domingo 13 de noviembre en Información Jerez)
 





Bello contraluz de D. Moisés Davia Soriano director que fuera de la Banda Municipal jerezana


Fotografía del ayer de otro director, un joven Joaquín Villatoro Medina al piano, años antes de hacerse cargo de la Banda Municipal de Jerez.