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jueves, 1 de agosto de 2019

NOCHES VERANIEGAS JEREZANAS





El investigador local y flamencólogo Juan de la Plata dijo en su necrológica sobre Benito Pérez-Barbadillo Rodríguez que  no fue solo un excelente poeta sino también un cultivador del sentimiento popular, expresado muy especialmente a través de su amor al costumbrismo andaluz, en todas sus facetas. Sanluqueño de nacimiento ejerció la abogacía en su ciudad adoptiva, Jerez de la Frontera, a donde se vino a vivir a los nueve años. Manolo Liaño, el recordado periodista, le llamó “Jurispoeta” un apelativo que Benito Pérez aceptó gustosamente y le acompañaría de por vida.   En 1970 fue premiado con la Flor Natural de la Fiesta de la Vendimia Jerezana; siendo galardonado también con el premio periodístico del VIII Concurso Nacional Literario de la Caja de Ahorros de Jerez, convocado con motivo de la Semana del Caballo de 1974. Fue director del programa Tertulia Literaria de Radio Jerez y, a lo largo de su vida pública, pronunció numerosas conferencias, pregones, fue mantenedor de juegos florales y dio brillantes recitales de su propia poesía. Su obra publicada es extensa, iniciada con aquella primera antología poética,  titulada "Adviento de amor" que viera la luz en 1960; dejando inéditos otros muchos trabajos a su fallecimiento.

En 1984 prologa la segunda edición de “Rincones típicos de Jerez” cuyo autor es Diego Campoy y Miró, presidente que fuera del Grupo Literario Sherry. Afirmando que no hay nada más tranquilizante y tranquilizador que pasear en las noches veraniegas por las calles jerezanas, que las calles de Jerez son dignas de recorrer observadoramente en solitaria soledad, es decir, cuando en las noches de agosto se encuentran solitarias, y en soledad silenciosa se discurre por ellas pensativamente, en actitud o ejercicio de “peregrino andante”. Añade que, por el éxodo estival, las calles de Jerez se disfrutan más en verano, hay más uso y disfrute personal, menos compartimiento, más soledad pensante. Sentenciando que el mar está muy cerca de Jerez por carretera y Jerez lo suficientemente lejos del mar desde sus calles…para no marearse.  Y acaba diciendo que todo lo que ha dicho no es lo que le habían dicho que tenía decir, sino lo que se le había ocurrido, sin dimes y diretes, una noche cualquiera de agosto por las plácidas calles de Jerez. Genial conclusión como muchas de las genialidades que escondían las poesías de ese jurispoeta sanluqueño-jerezano de tan grata memoria.

Ciertamente es una delicia el pasear por el Jerez intramuros en la época estival, sus estrechas calles, sus recoletas plazoletas y sus bellos rincones son una auténtica explosión para los sentidos. Son calles casi exentas de ruidos, sin apenas bullicios, donde solo la cal de sus casas populares o la noble cantería de emblemáticos y monumentales edificios enmarcan la postal de un Jerez antiguo, quizás menos adaptado a los nuevos tiempos, pero sin duda, más peculiar y genuino.

Las calles jerezanas en general siguen teniendo en época estival ese embrujo del que nos hablaba Benito Pérez, entre solitarias y cautivadoras, entre silentes y evocadoras de tiempos pretéritos. Pasear por ellas en las noches veraniegas jerezanas nos pueden hacer presente esos versos suyos de su poema Bohemio que, con aires lorquianos, hablaba de ese sentimiento popular que le unió a la tierra jerezana y que decía así: “5i me quedo dormido/una noche en la calle /que no me despierte el gallo, /que no me despierte el aire”.
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 28 de julio de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Portada del libro mencionado en éste artículo

 

jueves, 19 de julio de 2018

PIROPOS


 
 
 Francisco José Ragel García (Martín Ferrador) fue un insigne erudito, escritor, periodista y abogado jerezano, que además de Juez, fue conservador de la Biblioteca Pública Municipal y Cronista oficial de Jerez. En 1929 escribió un precioso “Elogio a la ciudad” donde definió, de forma exquisita, todo un mosaico de alabanzas a la ciudad de Jerez de la Frontera. Como remate final habló de la mujer jerezana: “¿Qué hemos de decir de ella que de todos no sea sabido? Es andaluza y como a tal puede cuadrarle lo que de las garridas hijas de la Bética, dicen tantos y tantos escritos; aunque parece consignar una observación exclusiva de la mujer de Jerez; la que lo mismo la alta que la baja, de cierto aire al par gracioso y distinguido que la marca por señora. Ocasión es esta en que lamento que mi pobreza literaria no me consienta describir en acabadas estrofas a la mujer de nuestra tierra, con todo su empaque señorial y donairoso; por eso traigo en mi auxilio el cálido elogio que, abrevando en el sentir arrebatado del pueblo, bebiendo sinceridad, lograron urdir ciertos ingenios: Cuando va una jerezana/ sal y gracia derramando,/ todos los corazoncitos/ detrás se lo va llevando./ Yo he visto un santo de piedra/ volverse, para mirar/ la gracia que una jerezana/ iba dejando al andar./ Jerezanilla morena/ la de los ojitos negros/ recoge mis suspiritos/ que para ti lleva el viento”.

Estos piropos a la mujer jerezana, dichos en la vía pública, no sé cómo serían considerados hoy después de la polémica que se ha levantado tras el texto presentado por Podemos al Congreso de los Diputados en el que se propone introducir un nuevo artículo en el Código Penal, que contemple que “será castigado con pena de multa de 3 a 9 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 50 días el que se dirija a una persona en la vía pública con proposiciones, comportamientos o presiones de carácter sexual o  sexista que, sin llegar a construir trato degradante ni atentado contra la libertad sexual, creen para la víctima una situación intimidatoria”  

              El piropo es el elogio de la cualidad de una persona y, como algún articulista ha señalado, puede resultar inoportuno o incómodo, pero no es eso lo que Podemos parece pretender castigar. Es el acoso en la calle, que es otra cosa. La presión que, bajo la apariencia de elogiar su cuerpo, busca y consigue que se sienta intimidada.

 Es cierto  que nadie tiene derecho a hacer comentarios que no son bienvenidos pero englobar, como se ha dicho, todos los piropos en ese acoso es, como menos, disparatado.

Hay otro tipo de acoso, en muchos casos más agresivo y, a veces, también más permisivo por los propios políticos, recordemos los escraches, los piquetes intimidatorios, las presiones entre poderes y partidos, algunas actuaciones independentistas, los acoso de la prensa y en las redes sociales. Es más, como ya alguien ha recordado, ¿qué ocurre si quien incurre en esos comentarios desagradables es, por ejemplo, un rapero? ¿Y si alega que, aunque a ti pueda ofenderte, es una forma libre de expresarse? ¿Es libertad de expresión decirle cualquier cosa a una mujer en la calle si hace cantando?  ¿En ese caso “sí se puede”?

Como Martín Ferrador hagamos del piropo poesía y del acoso y la ofenda, sea como sea, una condena unánime.

 
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 15 de julio de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Publicación de Martín Ferrador en una revista de principios del siglo XX

miércoles, 21 de octubre de 2015

SANCHO DE SOPRANIS


 


          Recuerdo que siendo yo aún adolescente mi padre, conocedor de mis insipientes inquietudes por todo lo jerezano, se presentó un día en casa con un lote de libros bajo el brazo. Eran tres libros, dos de ellos más gruesos y uno, con el mismo formato, pero a modo de carpeta que guardaba varios cuadernillos. La colección se titulaba, (y se titula porque aún la conservo como oro en paño),  Historia de Jerez de la Frontera desde su incorporación a los dominios cristianos y su autor Hipólito Sancho de Sopranis, con introducción, notas e índices de Juan de la Lastra y Terry y dedicatoria a Tomás García Figueras, auténtico valedor de la obra. Una edición de Jerez Industrial S.A. que salió a la luz pública en 1964, el mismo año de la muerte de su autor y en conmemoración de los siete siglos justos de la reconquista de Jerez por Alfonso X. Contó con el patrocinio del Ayuntamiento y la colaboración de la Sociedad de Estudios Históricos Jerezanos.

            Una obra en la que el mismo introductor califica como el resultado de una minuciosa y exhaustiva búsqueda de material en archivos. En estos tres tomos Hipólito Sancho sintetizaba un trabajo directo sobre fuentes documentales. En el primer tomo la época que va de 1255 a 1492 y que constituye la primera parte de la historia de nuestra ciudad, una historia de las relaciones de Jerez de la Frontera con los musulmanes de las cercanas serranías de Cádiz y Málaga. Un segundo tomo que se centra en el siglo XVI El siglo de oro y un tercero, a modo de carpetilla, que profundiza en el siglo XVII y que titula La decadencia con varios cuadernillos en el que cada uno se centran en distintos capítulos tales como la vida religiosa, toros y cañas, la importancia militar, las cofradías, el patronato de la Virgen, el arte, la historia vinatera y la enseñanza. Faltaba por entregar un cuarto tomo que por el fallecimiento de Hipólito Sancho ya no se pudo realizar.

Pasados los años pude saber más de este erudito historiador portuense, de su sólida formación humanística, sus licenciaturas en Derecho y Filosofía y posteriormente en Historia, la que sería su verdadera vocación, en las universidades de Deusto y Salamanca. Sus conocimientos de la orden dominica, las épocas medieval y moderna, la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto. Sus premios, nombramientos y condecoraciones, entre otros, le fue concedida la Medalla de Oro de la Ciudad de Melilla y obtuvo el nombramiento de miembro de la Orden de Mehdauía en Marruecos, etc.… Igualmente fue miembro de Academias como la Real Hispanoamericana de Ciencias y Artes de Cádiz o la Real de Historia de las Bellas Artes de Sevilla, y tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador  Tomás García Figueras. El mismo Centro de Estudios Históricos Jerezanos (CEHJ) que acaba de presentar las I Jornadas de Historia 'Hipólito Sancho' con motivo de la conmemoración del 50 aniversario de su muerte. Organizadas por dicha institución con la colaboración del Ayuntamiento y el Aula Menesteo. Una cita que se desarrollará los próximos días 3 y 4 de noviembre y que vendrá a homenajear a aquel autor, Sancho de Sopranis, que un día, con sus escritos, me permitió empezar a conocer mucho más de la historia de mi ciudad.
(Artículo que publiqué el pasado domingo 18 de octubre de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 

  

domingo, 2 de agosto de 2015

UN JEREZ VIEJO QUE SE CAE


         
 
 

           Bajo este mismo título Luis del Arenal publicaba un artículo en Diario de Cádiz hace, aproximadamente, unos cuarenta años. Reflejaba en el mismo, entre otras cosas, que junto a ese otro de porte moderno, que se hace más grande cada día, que se va incrementando el número de barriadas de unos años a esta parte, que confiere a la ciudad ese aspecto grato y confortable del que goza, existe un Jerez viejo que se está cayendo a pedazos, dado el avanzado estado de ruina de gran parte de los edificios que la integran y que en su día constituyeron un claro motivo de orgullo para la población. Posteriormente sigue el artículo informando sobre el derrumbe, en aquellos años, de la parte trasera de una casa del casco urbano de Jerez ocasionando daños de consideración y poniendo en peligro vidas humanas.

            Es lamentable que cuarenta años después, este artículo siga estando de plena actualidad, que sucesos como los acaecidos esta misma semana en la plaza Plateros sigan siendo noticia y poniendo en riesgo la integridad de los viandantes. Y lo peor es que esto no es un hecho aislado solo hay que darse un paseo por el casco antiguo para comprobar el pésimo estado de muchas de las viviendas que lo forman. La plaza Belén, la de San Lucas, la calle Libre, la del Señor de las Tres Caídas y sobre todo la Carpintería Alta es el ejemplo más alarmante de la dejadez y el abandono de ese Jerez viejo que se mantiene en pie de milagro.

            A lo más que se llega es a parchear y el ejemplo lo hemos visto hace unos días con el espléndido caserón de la calle Porvera 52, una bella muestra de la arquitectura barroca jerezana que si bien se le ha dado un lavado de cara en su interior sigue mostrando una imagen indigna de tan magnífico edificio. Los propios comerciantes jerezanos han manifestado estos días que rara es la calle del centro urbano que no presenta una de sus casas en estado de ruina y con riesgo de derrumbe, un hecho que nos viene a señalar la dejadez en la que se encuentran muchas de las fincas que forman el entramado histórico de nuestra ciudad. Si es verdad que antes que estallara la crisis se han restaurado, con más o menos acierto, algunos de los edificios nobles del centro, como, por ejemplo, las acertadas intervenciones que se han llevado a cabo en edificaciones de la calle Tornería o en algunas de las casas del Jerez musulmán, pero no es menos cierto que aún queda mucho por hacer y que las noticias de derrumbes siguen estando al orden del día.

Como ya hemos manifestado, una y otra vez, desde esta columna semanal, en el casco antiguo todos encontramos la memoria histórica colectiva, su esplendor económico de antaño, su cultura, su proyección de futuro por lo que urge una actuación rápida y decisiva, nada de lavados de cara que escondan ruinas.

Como ocurre con otras ciudades, pasar y pasear por el viejo Jerez, por sus barrios y calles más históricas es toparse de bruces con el reverso, con la negación de su pasado mejor; nos encontramos con la ciudad que se desmorona, que se derrumba, que desaparece poco a poco, ¡que se cae! Aún estamos a tiempo de mantenerlo en pie, de ayudar entre todos a ese viejo Jerez que se nos va al suelo y no sabe donde agarrarse.  

            (Artículo que publiqué el pasado domingo 26 de julio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Artículo publicada en la pasada década de los setenta en Diario de Cádiz y al que se hace referencia en esta entrada.

 

jueves, 19 de junio de 2014

EL PEREZ MÁS FAMOSO



El apellido Pérez se encuentra extensamente difundido por toda España y América. En la Península Ibérica tiene sus mayores asentamientos en Asturias, Castilla y Andalucía. En el continente americano se encuentra desde los primeros tiempos de su descubrimiento y conquista. Uno de los países con más difusión fue México, ya que los primeros que llegaron con Hernán Cortés y sus descendientes, al establecerse en aquél país, fueron creando diversas familias, a las que pertenecieron militares, clérigos, tesoreros reales, y familiares de la Santa Inquisición. Consignar la larga relación de cuantos de este apellido participaron en el descubrimiento y posterior colonización del Nuevo Mundo crearía una lista casi interminable.

En Jerez personajes destacados con este apellido fueron Gonzalo Pérez Gallego, hijo del Caballero Veinticuatro del mismo nombre, recordado por su destacada defensa de Jerez y de España. Miembros de la familia Pérez sobresalientes fueron los Pérez de Grandallana, Domingo, Francisco y Francisco Simón, todos ilustres marinos con grandes gestas, también, de servicio a la nación; así como Francisco Pérez de Grandallana y Angulo al que Fernán Caballero calificó como el poeta castizo, noble, elevado y enérgico como ninguno.

Pero de todos los Pérez el más famoso y popular es, sin duda, el Ratón Pérez, producto del genio de otro jerezano insigne el Padre Luis Coloma, nacido en nuestra ciudad el 9 de enero de 1851, que antes de marchar a Sevilla ya había patentizado su afición literaria y las excepcionales cualidades que habían de depararle un lugar destacado entre los literatos españoles.

“El rey niño Buby I colocó su diente debajo de la almohada, como es costumbre hacer, y esperó impaciente la llegada del ratoncito. Ya se había dormido cuando un suave roce lo despertó.” El Padre Luis Coloma describe así el encuentro del pequeño rey protagonista del cuento con el Ratón Pérez, pero…, ¿de qué cuento estamos hablando? Desde Palacio, allá por 1894, pidieron al padre Coloma que escribiera un cuento cuando a Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años, se le cayó un diente. Coloma lo presenta como un bonachón personaje que muestra al Rey Buby (apodo con que la Reina María Cristina llamaba a su hijo) las miserias de los pobres, antes de depositar un toisón de oro en su ilustre lecho.

El ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prast, en el número ocho de la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, a unos cien metros del Palacio Real. El pequeño roedor se escapaba frecuentemente de su domicilio y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones del pequeño rey Bubi I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho.

El Ayuntamiento de Madrid rindió un homenaje a este ratoncito instalando una placa conmemorativa en la calle del Arenal, en el mismo lugar donde el padre Coloma situó la vivienda del roedor, con el siguiente texto: Aquí vivía, en una caja de galletas, Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño Rey Alfonso XIII.

Este ilustre personaje, de origen jerezano, el más famoso de todos los Pérez, será recordado este fin de semana con una serie de actos en nuestra ciudad y merece también que en Jerez se le haga un reconocimiento público a perpetuidad, tras estar años y años llenando de ilusión los sueños de los más pequeños.

(Artículo publicado el pasado domingo 15 de junio de 2014 en Información Jerez y al día siguiente en VIVA JEREZ)

Anterior ubicación del busto del Padre Coloma en el centro de la plaza del Progreso.







martes, 19 de noviembre de 2013

COSAS JEREZANAS


 
 
Existe en Facebook un grupo cuyos fines se centran exclusivamente en la difusión y conocimiento del pasado de nuestra ciudad en su ámbito social, cultural, urbanístico, histórico, documental y otros temas que puedan ser de interés general, con testimonios personales, vivenciales y evocadores de otros tiempos.
          
        Puede pertenecer y participar cualquier persona que lo desee previa solicitud de admisión con fotografías, planos, viejos anuncios, recortes de prensa histórica, enlaces, comentarios, preguntas, aportaciones y coloquios, siempre que la temática se ajuste a los fines para los que se creó este grupo, observando el debido respeto a otras opiniones y utilizando un lenguaje cortés....Final del formulario
2.- Participantes:
Puede pertenecer y participar cualquier persona que lo desee previa solicitud de admisión con fotografías, planos, viejos anuncios, recortes de prensa histórica, enlaces, comentarios, preguntas, aportaciones y coloquios, siempre que la temática se ajuste a los fines para los que se creó este grupo, observando el debido respeto a otras opiniones y utilizando un lenguaje cortés.

3º- Normativa de buenas prácticas
Los post están sujetos a moderación. No se admitirán insultos ni comentarios despectivos o que contengan frases soeces u ofensivas, las cuales serán anuladas de inmediato. La reiteración en asuntos que no tienen cabida bajo el epígrafe del grupo puede conllevar la exclusión temporal o definitiva. Tampoco es admisible la participación en este grupo de una persona con más de un perfil, su incumplimiento será motivo de su baja inmediata.
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Pues bien, ese grupo, en el que me incluyo, sigue batiendo récords. Cerca de 8000 miembros tiene ya, si no ha superado el número cuando este artículo salga publicado, ya que las incorporaciones son constantes. Se llama ‘Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo’  y es una ventana abierta no solo al Jerez que perdimos sino también al Jerez de siempre. Una ventana abierta al mundo  en el que participan jerezanos, o simplemente amantes de nuestra tierra, no solo con residencia en Jerez sino también repartidos por todo el planeta. Es un punto de encuentro, un punto para compartir documentos sobre Jerez que permanecen ocultos, para comentar y dar opiniones, siempre con Jerez y su esencia como eje. 
         
         La importancia de 'Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo' radica no solo en cuanto aporta, por el inmenso archivo gráfico que está recuperando, sino también que, con ello,  está reconstruyendo la memoria popular de la ciudad. Sorprende comprobar cuantas cosas se desconocen que existieron, cuantos testimonios de personas que de no haber sido por su participación nadie conocería, cuanto patrimonio poco valorado por permanecer oculto, cuantos atropellos se cometieron en nuestro pasado y, también,, cuantas cosas, a veces debemos aprender de quienes nos antecedieron en la tarea de construir nuestra ciudad.
           
         El proyecto se creó en julio de 2011 y  el interés demostrado por los jerezanos no pudo ser mayor desde el primer momento. Antonio Mariscal Rodríguez, Francisco Ramírez Naranjo y José Antonio Carmona Otero fueron los creadores y siguen siendo los administradores junto con Antonio Mariscal Trujillo.
         
          Desde el primer momento una de las preocupaciones es que la página no se desvirtúe, que no se politice, que siempre se hable de temas de Jerez y de recuerdos de la ciudad. Una tarea bastante complicada cuando hablamos de un número tan elevado de participantes, con ideas políticas muy diversas, con formas de pensar incluso discrepantes, de todas las edades, creencias religiosas, condición social, niveles formativos e intelectuales, pero con un denominador común que no es otro que el amor a Jerez y todo lo que nuestra ciudad significa. Afortunadamente, entre todos los participantes, se ha sabido, siempre, reconducir la página cuando las cuestiones políticas, ideológicas o personales se anteponían a la propia finalidad del grupo.
          
         Hoy “Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo” es una herramienta muy valiosa para conservar la memoria de toda una ciudad, una página para aprender y compartir, para sensibilizar sobre la importancia de velar por cuantos de bueno hemos heredado, en definitiva para sentirse orgulloso de ser jerezano.
        
          Hago mío uno de los comentarios que he podido leer sobre la misma: “Esta página es la mejor que puede haber en Internet sobre Jerez, os animo a que la visitéis y disfrutéis tanto de fotos antiguas como de buenas personas, es nuestra vida y nuestros recuerdos”.
     
           Mi agradecimiento y felicitación a sus creadores por hacer posible que el Jerez de siempre, el que hicieron grande nuestros mayores, el que se nos esfuma de la memoria colectiva, no sea una de esas cosas que se nos pierda con el tiempo, sino que podamos hacerlo presente, día a día cada vez que encendamos nuestro ordenador buscando esas cosas jerezanas que tanto nos engrandecen. 
            (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 17 de noviembre de 2013 y ayer en VIVA JEREZ).




Entre las cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo quizás sea la reciente desaparición del histórico Pendón de la ciudad es caso más sangrante de todos.
(Arriba la plaza de la Asunción en tiempos pasados, fotografía que encabeza también la página de Facebook "Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo.)

martes, 1 de octubre de 2013

EL PERIODICO DEL GUADALETE


 
“Hoy es un día de frontera para Jerez, Se llega al final de una larga espera de años y se inicia un camino de responsabilidad para todos. Con este Número Cero EL PERIÓDICO DEL GUADALETE se presenta ante la sociedad jerezana y los pueblos vecinos en un día más de la Virgen de la Merced, esa fecha que tanta onomástica de pasado presente y futuro encierra en este lugar…..”

Estas fueron las primeras palabras de un nuevo periódico que nacía, hace ahora 25 años, un 24 de septiembre de 1988, EL PERIÓDICO DEL GUADALETE, editado por la empresa Publicaciones del Sur S.A.

Un nuevo medio de comunicación de prensa escrita, heredero de aquel Diario de Sucesos, pionero de la prensa jerezana allá por el siglo XVIII, así como de tantos otros que fueron llegando después. El Correo de Xerez que salía, también en aquel siglo, dos veces por semana. El Jerezano que inicia su andadura en 1835 y logra sobrevivir durante más de doce años. El Charlatán que aparece en 1837, tan crítico que solo dura hasta junio de aquel año, dando paso a uno de los mejores periódicos que ha tenido Jerez,  EL GUADALETE, diario que estaría presente en la sociedad jerezana durante más de un siglo, concretamente hasta 1936 cuando su redacción fue asaltada y sus máquinas incendiadas.

EL PERIÓDICO DEL GUADALETE, en 1988, recogió la antorcha encendida para nuestra historia, desde hace más de 150 años que se llamó EL GUADALETE, aunque ya era otra empresa, otro periódico y otros tiempos menos convulsos. Para el Jerez de hace 25 años eran tiempos en los que la polémica y la especulación habían disparado el valor del viejo estadio Domecq, en los que Jerez aspiraba a tener el mejor hipódromo de Andalucía, compitiendo con Sevilla y Castellar; tiempos de Eduardo Perea al frente de Asaga-Cádiz y de Ángel Fuentes como coordinador local de la coalición I.U.-C.A.  Presidía el Consejo de Administración de Publicaciones del Sur S.A. José Gijón Gallego, empresa editora del periódico. Una apuesta de Jerez y para Jerez, que habían hecho posible un grupo de destacados jerezanos.

Asistí a la fiesta de presentación de EL PERIÓDICO DEL GUADALETE. El acto se celebró en los jardines de la Atalaya y aglutinó a más de cinco mil personas. Contó con la actuación de María José Santiago. Mi colaboración en Publicaciones del Sur S.A.  se iniciaría a  partir de 1992, por Cuaresma y en este medio, en aquel suplemento llamado Cofrade que entonces coordinaba Manuel Moure.

EL PERIÓDICO DEL GUADALETE dejó de editarse el 31 de diciembre de 1993, con 1906 ejemplares publicados. El martes 2 de enero de 1996, dos años después, comienza una nueva etapa, la empresa Publicaciones del Sur S.A, lanza un nuevo diario,  el periódico INFORMACIÓN JEREZ que coge el testigo.

Ahora al cumplirse un cuarto de siglo del nacimiento de EL PERIÓDICO DEL GUADALETE vaya mi felicitación a Publicaciones del Sur S.A. por todos estos años de información en los que lo local ha tenido un papel relevante y el recuerdo de aquella cabecera, con nombre de nuestro histórico río, que tantas ilusiones supo aglutinar en su momento por ser un periódico con vocación tan netamente jerezana. El Guadalete  ¡El nuestro!
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 29 de septiembre de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
El Guadalete, diario jerezano desaparecido en 1936.
 

martes, 14 de mayo de 2013

TOROS Y CAÑAS


 
 
Hipólito Sancho Mayi Díez de Aux-Sopranis (Sancho de Sopranis) fue un ilustre historiador portuense. De sólida formación humanística, se licenció en Derecho y Filosofía, haciéndolo después en Historia, la que sería su verdadera vocación, en las universidades de Deusto y Salamanca. Esta materia y el Arte se constituirían en ejes principales de su faceta investigadora, influyendo en todos los estudios históricos sobre la comarca ya que muchos investigadores posteriores han recurrido en uno u otro momento a su extensa obra, abarcando amplios y variados temas de la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto en las que acometió trabajos tan ingentes como la elaboración de una historia de las mismas. Tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador Tomás García Figueras y que le llevó a publicar una interesante obra sobre la historia de Jerez de la Frontera desde su incorporación a los dominios cristianos, una edición que ahora cobra actualidad a las puertas de la conmemoración del 750 aniversario de esta reconquista.

Titula uno de los capítulos de la obra “Toros y cañas”, unos juegos que siempre dejaron memoria en la ciudad. Habla Sancho de Sopranis que la celebridad de los juegos deportivos que practicaban los caballeros jerezanos al parecer desde muy remotamente, pues hay tradición árabe en su maestría en la equitación a la jineta, no se había perdido por completo nunca. Y habiendo permanecido en honor entre ellos estos ejercicios, que aquí tuvieron el doble carácter de escuela de equitación y ocasión de lucimiento. Era el reducto donde la nobleza histórica conservó sus simpatías y sus odios, representando una considerable victoria de los nuevos lograr arrancar el monopolio de la organización de aquellos festejos. Dávilas y Villavicencios, con los colores de sus divisas, conservaban e1 rescoldo de las antiguas banderías del cuatrocientos.

Al mismo tiempo que los juegos de cañas, los caballeros jerezanos practicaban desde antaño el rejoneo y acoso de toros bravos. Lo consideraban como escuela especial de adiestramiento en la equitación. Los caballeros que querían, antes de su sacrificio en el matadero, los corrían por la llamada desde entonces Corredera. Con esto tenían ocasión frecuente de practicar su pericia en un ejercicio que ofrecía peligrosidad y en el que, por 1o tanto, se debía de estar alerta. No hay que perder de vista que esta manifestación taurina tuvo en esta ciudad una finalidad práctica y que fue preparar una caballería, maestra en la brida y en la jineta con la que tenía que enfrentarse al enemigo. Como bien apunta Sancho de Sopranis el olvidarse de todo ello es ponerse en trance de no situar debidamente lo que tiene en la historia local una importancia que transciende de las apariencias.

Acaba la fiesta taurina jerezana, heredera, en parte, de aquellos juegos medievales. Una fiesta a la que le vienen dando mucha caña últimamente y que tendrá que buscar su sitio como parte incuestionable de nuestra historia y de nuestra cultura siempre teniendo en cuenta que ya no vivimos en los años de la reconquista y que como acaba de manifestar recientemente el presidente de la Asociación Taurina Parlamentaria, Miguel Cid, la fiesta de los toros debe "renovarse y adaptarse a los nuevos tiempos" para asegurar su pervivencia y una óptima "salida de la crisis". Lo dejó dicho Ortega y Gasset: “La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda”.
   
            (Artículo publicado el pasado domingo 12 de mayo de 2013  en Información Jerez y ayer en VIVA JEREZ)


Hipólito Sancho en su despacho portuense.

 
Caballeros jerezanos en la plaza del Arenal, lugar de celebración de las fiestas de toros y cañas.

miércoles, 24 de abril de 2013

LA BIBLIOTECA MUNICIPAL




TRAS LA CELEBRACIÓN AYER DEL DÍA DEL LIBRO


Aún  recuerdo aquellas tardes en la antigua biblioteca municipal de la plaza de la Asunción. Su entrada por la elegante logia, entre restos arqueológicos y lápidas conmemorativas. Aquella primera sala repleta de estanterías de madera con doble piso y débil escalera, sus grandes ventanales por donde contemplar el bello monumento que un día Jerez levantara a la Asunción de María, la placa del alcalde que hizo posible este lugar para la historia y la cultura y, al fondo la mesa donde Benítez, siempre atento y afable, atendía con exquisita corrección a todos los que solicitábamos algún libro, junto a él un señor mayor, que no recuerdo el nombre, que daba aún más sabor a ese recinto donde se guardaba tanto historia jerezana. Al otro lado la pequeña puerta de acceso a la sala noble donde la estatua sedente de del rey sabio nos recordaba los anales de una ciudad que es lo que es desde que aquel rey la incorporó a los dominios cristianos.

            Según podemos leer en la página oficial de nuestro Ayuntamiento fue, exactamente un 23 de abril de 1873 cuando se inaugura la Biblioteca Municipal de Jerez, hace ahora 140 años, lo que la convierte en la más antigua de las bibliotecas gestionadas por Ayuntamientos de la Comunidad Andaluza.

En 1931 Manuel Esteve Guerrero ganó por oposición la plaza de Bibliotecario del Ayuntamiento de Jerez, y desde esa fecha hasta 1974 fue su Director. Durante su dirección el esfuerzo para incrementar el patrimonio bibliográfico de dicho Centro fue notable. De los modestos 20.000 volúmenes con los que cuenta esta Biblioteca en 1931, pasará a los cerca de 65.000 en 1975. 

Fueron en estos últimos años donde empecé a frecuentar la Biblioteca Municipal interesado por cuanto guardaba de la historia jerezana en sus estanterías, principalmente me quedé fascinado consultando la hemeroteca, aquellos viejos y amarillentos periódicos reflejaban la propia vida de la ciudad, su lectura era transportarse a otros tiempos, vivirlos desde la cotidianidad del día a día, como si por arte de magia se despertase uno en aquellos años que me contaban, con añoranzas, mis padres o mis abuelos. Un Jerez desconocido que seguía vivo en cada noticia, en cada eco de sociedad, en cada gaceta religiosa, en los sucesos y las notas del Ayuntamiento. Historia real impresa en papel como testigo de un pasado pero también para enseñanzas de un futuro.

En el Pleno Municipal en 1983 aprobó la cesión de las antiguas dependencias del Banco de España en Jerez como nueva sede de la Biblioteca Municipal. A la dilatada y fructífera carrera bibliotecaria de Manuel Esteve se vio continuada, en 1975, con el nombramiento como director de Manuel Antonio García Paz, seguido de Ramón Clavijo Provencio en 1985, inaugurándose un año después la nueva sede en la popular Alameda del Banco. Hoy la Biblioteca Municipal es un lugar para la cultura de primer orden, que con sus 140 años de existencia sigue dando un servicio de tremenda importancia a los ciudadanos que, con cierta asiduidad, acudimos a la búsqueda de esos datos que allí se conservan como joyas del rico pasado, y de tantos otros que la tienen como su lugar de estudio o simple consulta.

Las bibliotecas siguen siendo piezas cruciales del sistema de educación e investigación. En un mundo donde la información se ha convertido en uno de los bienes más preciados para el crecimiento económico, social y cultural de las naciones, contar con bibliotecas actualizadas y con recursos técnicos modernos resulta muy importante. La celebración de estos 140 años es una buena ocasión para reflexionar sobre ello.
(Artículo publicado el pasado domingo 21 de abril de 2013 en Información Jerez y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
Salón de Alfonso X de la antigua Biblioteca Municipal de Jerez.
 

 

martes, 29 de enero de 2013

EL C.E.H.J.

 
 
Tal como se puede leer en su página oficial el Centro de Estudios Históricos Jerezanos (C.E.H.J.) es la institución cultural más antigua de las que actualmente existen en Jerez de la Frontera. Fundada, como reza en sus Estatutos, en 1937, después de comenzar sus preparativos de fundación en 1931, ha dedicado todos sus esfuerzos a la investigación y divulgación de la historia de Jerez; una historia variada y llena de contrastes como corresponde a una ciudad cuyo pasado se enriquece con el carácter fronterizo que la denomina. Fruto de esa ingente y profunda labor de investigación y difusión es el excelente fondo bibliográfico con que cuenta el Centro de Estudios Históricosa través de sus publicaciones y, en los últimos años, con la Revista de Historia de Jerez.

Una labor que se inicia editorialmente en 1931 en la prestigiosa Revista del Ateneo, en la que se dan a conocer los primeros trabajos de investigadores ilustres y pioneros de la investigación local como Hipólito Sancho de Sopranis, Tomás García Figueras, Manuel Esteve Guerrero y Teodoro Nicolás Miciano. Desde el año 1980, el Centro de Estudios Históricos Jerezanos pertenece, como miembro fundador, a la Confederación Española de Centros de Estudios Locales (CECEL), integrada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

En estos días acaba de finalizar el primer ciclo del curso de “Historia de Jerez en sus fuentes”, organizado por el Centro de Estudios Históricos Jerezanos en colaboración con la Delegación de Turismo, Cultura y Fiestas, que comenzó el pasado 15 de enero en los Claustros de Santo Domingo y que se prolongará hasta el mes de junio de 2013.

         Estas jornadas tienen como objetivo profundizar en el acercamiento a las fuentes históricas del municipio de Jerez desde el análisis de las piezas arqueológicas, literarias, artísticas, monumentos arquitectónicos o legajos que van desde la Antigüedad hasta nuestros días. El curso se desarrolla en tres ciclos: Historia antigua y medieval en enero, historia moderna y contemporánea en marzo y un último ciclo titulado “Encuentro con nuestra historia” para los meses de abril y junio.

La Historia es una ciencia y como tal, los historiadores necesitan y trabajan con información para generar más conocimiento. La Historia se caracteriza fundamentalmente por estar elaborada principalmente sobre fuentes. Entendiendo por fuentes histórica todo objeto que o bien ha sido producido y fabricado por el ser humano, o bien ha estado en contacto con él lo que nos permite reconstruir su pasado a lo largo del tiempo, aunque este proceso de reconstrucción no está exento de dificultades y complejidad.

El concepto de fuente histórica es muy amplio y entre el innumerable y variado tipo de fuentes, la más importante, es decir, la fuente por excelencia, la constituye la palabra escrita, el texto, siendo la fuente más utilizada por los historiadores

Un interesante ciclo, por tanto, que viene a acreditar aún más a una institución con más de ochenta años de vida y que durante toda su historia ha realizado una loable labor en pro del conocimiento histórico, literario, arqueológico y artístico de nuestra ciudad.

          
               

          Hoy el Centro de Estudios Históricos Jerezanos es una institución completamente renovada, con un prestigioso elenco de investigadores que vienen aportando nuevos e interesantes trabajos sobre la rica historia local. Este nuevo ciclo de “Historia de Jerez en sus fuentes” llega lleno de aportaciones al conocimiento de una ciudad que sigue interesándose por su pasado, Jerez puede enorgullecerse de ello. 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 27 de enero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
Excmo. Sr. D. Tomás García Figueras, alcalde que fuera de Jerez de la Frontera, uno de los  fundadores y primer presidente del Centro de Estudios Histórico Jerezano.
 

lunes, 22 de octubre de 2012

LAS CRÓNICAS DE AQUEL ESCRIBANO

          
          
 
          DEDICADO A GABRIEL ÁLVAREZ Y A TODOS AQUELLOS QUE DURANTE AÑOS HICIERON POSIBLE EL SUPLEMENTO SEMANAL "COFRADE".
 
 
          Lo llevaba mi hermano Marco en su inseparable carpeta, era el proyecto de un suplemento cofrade para ser publicado semanalmente en Jerez Información, se lo iba a proponer a Gabriel por si era viable sacarlo adelante. Así me lo comentó a mediados de 1997, una década ya, lo vi muy interesante y le animé a que no decayera en el empeño. A los pocos días me comunicó que la propuesta había tenido una buena acogida y que en Octubre saldría el primer número.
   
          El domingo 19 de Octubre se publico por primera vez el suplemento Cofrade, mostraba en portada a la Virgen del Rosario, patrona de capataces y costaleros, y solo cuatro páginas, a las que daban contenido la portada , el palco de Gabriel Álvarez, los apuntes cofrades de Marco A. Velo, el chiste y la opinión de Joaquín Perea, la foto para el recuerdo, las noticias más recientes y el álbum gráfico sobre las obras de rehabilitación de la Ermita de Guía.
   
          Aquel primer ejemplar tuvo tan buena acogida que el número dos sale a la calle con el doble de páginas, añadiendo entrevistas y firmas invitadas. Entre los invitados aparece , en la contraportada, un escribano, como los de antaño, que durante veinticinco semanas fue narrando, con leguaje actual pero sin olvidar la grandiosidad del mundo cofrade, distintas crónicas sobre las vivencias del que siente en profundidad el mundo de las Hermandades y Cofradías.
   
          Las procesiones eucarísticas, el recuerdo a los hermanos difuntos, los cabildos, el tesoro de los hermanos, la reivindicación de un monumento a la Inmaculada, la Navidad, los cultos, los costaleros, la música, los Vía-Crucis, las Juntas de Gobierno, las madres cofrades y la autenticidad de la Semana Santa fueron algunos de los temas que, de forma novelesca, nos hizo reflexionar sobre la realidad cofrade.
          
           Escribano Segundo fue el seudónimo, un recurso muy literario, que escogí para esta tarea y lo hice para que el mensaje no se viese condicionado por el conocimiento del autor, muchas veces analizamos un texto en función de quien lo escribe, relegando a un segundo plano el provecho que podemos sacar de él. Las crónicas, que fueron decimonónicas, porque en aquellos años lo decimonónico, lo antiguo, comenzó a ser actual, a tener vigencia, debían reflejar la realidad del momento, trasmitir un mensaje y ayudar, dentro de la experiencia personal, a una mayor autenticidad en la vida de Hermandad, todo ello sin abandonar la categoría de lo clásico.
   
          Aquella apuesta por la información cofrade, vino , también, en un momento delicado para la cofradías de Jerez, la Unión de Hermandades , con su estructura tradicional había desparecido, las elecciones a Hermano Mayor se estaban politizando, la jerarquía exigía una controvertida formación para ocupar cargos de gobierno, y un Corpus y una Merced sin perspectivas de evolución. El Cofrade fue una ventana abierta a la opinión y a la información, fue la voz ante un silencio que se hacía ya insoportable y , a todo ello, intentó servir Escribano Segundo, compartiendo la experiencia cofrade de veinticinco años de vida activa en una Hermandad que, también, como producto, de su tiempo, vivía momentos confusos.
   
          Hoy una década después , no solo ha cambiado el aspecto físico de los que aparecían junto a su epígrafe sino que también ha cambiado el mundo cofrade, la Unión de Hermandades gracias a la grandeza irrepetible de Lete recobró la estructura y la dinámica con la que fue creada, las elecciones, aunque aún queda camino por recorrer, están siendo cada vez más evangélicas, la formación viene más por la propia necesidad de los cofrades que por la imposición de la jerarquía, y el Corpus y la Merced ha abierto unos caminos antes impensable. Pero las crónicas de aquel escribano siguen vigentes porque son la expresión palpable de un sentimiento cofrade, un sentimiento que no cambia con los años porque forma parte ,más que de un sentimiento de un convencimiento acumulado a base de años de sentir en cofrade y vivir en cofrade.
   
          Este escribano, siempre segundo, porque nadie se puede creer el primero en nada, se suma a esta efeméride del décimo aniversario del Cofrade, con la sana satisfacción de haber contribuido a que esta realidad se haya mantenido domingo tras domingo, regalándonos una información tan demandada como necesaria. Mis felicitaciones A Gabriel y a todos sus colaboradores porque cada domingo, como un nuevo escribano, el Cofrade, sigue levantando acta de la historia. 

          (Artículo publicado en el suplemento EL COFRADE de Información Jerez el domingo 23 de septiembre de 2007 con motivo del décimo aniversario de este suplemento)

 

Portada del primer número de este suplemento cofrade que estuvo en la calle desde 1997 a 2008. Esta primera portada recogía la imagen de Ntra. Sra. del Rosario, patrona de capataces y costaleros, la misma imagen que el pasado sábado volvía a recorrer la calles de Jerez.
(Arriba la cabecera del último ejemplar aparecido)