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lunes, 18 de diciembre de 2017

JEREZ Y LA INMACULADA


 
 
 
 
 
Jerez ha clausurado brillantemente, el pasado jueves festividad de la Inmaculada Concepción, los actos conmemorativos del IV Centenario del Voto Concepcionista de la ciudad.

 Era el momento en el que la Iglesia sustituía en la liturgia la palabra “Santificación” por el término expreso de la “Concepción” de María cuando el franciscano Luis de Carvajal estaba metido de lleno en la fabricación de la suntuosa capilla de la Concepción del jerezano convento de San Francisco. Una capilla que consigue que se haga realidad a expensas de la ciudad y de números devotos. La misma capilla que en  1617 sirve de marco para que autoridades, religiosos de distintas órdenes y el pueblo jerezano, rompiendo diques, emiten en 1617 solemne juramento y voto de sangre de defender el glorioso privilegio de María, siglos antes que la propia Iglesia reconociera la Inmaculada Concepción de la Virgen como dogma de fe.

La historia de la devoción a la Inmaculada Concepción de María está, por tanto, vinculada a la historia de la ciudad de Jerez, muy enraizada, por otra parte, en la religiosidad popular que supo crear todo un elenco patrimonial de obras de arte para potenciar aún más esta creencia. Tallas de Martínez Montañés, Alonso Cano, Pedro de Mena, Roldán, Alonso Martínez o Pedro Duque de Cornejo, y las pinturas de El Greco, Cristóbal Gómez, Pedro Villegas Marmolejo, Francisco Pacheco, Juan de Roelas, Zurbarán y sobre todo Murillo, entre otros muchos, son la mejor muestra de la fe a la Virgen  Inmaculada de un pueblo que siempre se ha sentido profundamente sensibilizado con este misterio.

            Jerez puede presumir de contar con un rico patrimonio relacionado con la Inmaculada. Magníficas esculturas de la Pura y Limpia han sido veneradas durante siglos en iglesias y conventos. Algunas de ellas incluso presidiendo retablos mayores, como los de San Mateo, San Francisco o el convento de San José de la calle Barja; otros ya desaparecidos tales como el de la Vera-Cruz, cuya portentosa talla de la Inmaculada se conserva actualmente en la sacristía de Santo Domingo o el neoclásico de San Pedro con una escultura de la Purísima que hoy preside el templo de la aurora en la bella localidad serrana de Grazalema.

 Otras bellas imágenes de la Inmaculada Concepción presiden templos jerezanos, desde un lugar destacado de su presbiterio, como la Inmaculada Concepción de nuestra catedral, obra de Baccaro, la montañesina de San Pedro, la dieciochesca de San Dionisio o la conocida como Virgen de Nazaret de la parroquia de Madre de Dios, que hace patente, como ya hemos dicho anteriormente, esa defensa que los Jesuitas también hicieron del misterio y que, en Jerez, se hizo presente, durante años, en la Congregación de la Inmaculada de los Luises de la antigua residencia de la plaza de la Compañía, donde aún perdura ese azulejo con la Inmaculada sobre la puerta lateral de la que fuera iglesia de San Ignacio.

Podríamos mencionar muchas más, tallas de la Purísima que se reparten por iglesias y conventos de nuestra ciudad además de cuadros, pinturas, retablos cerámicos, leyendas, jaculatorias con el “Concebida sin pecado original” sobre mansiones y viviendas populares y hasta comercios con el nombre de La Concepción que forman parte ya de nuestra historia local. Una ciudad que no olvida su pasado y que sigue empeñada, a pesar de los nuevos tiempos, en mantener todo este patrimonio material e inmaterial que tanto nos enriquece.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de diciembre de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Desaparecida capilla del colegio de las salesianas de la calle Pedro Alonso con entrada por calle Caballeros. En la fiesta de la Inmaculada la imagen de María Auxiliadora que presidía el templo era sustituída por la talla de la Purísima Concepción. En la cabecera del artículo el retablo cerámico de la Inmaculada de la antigua iglesia de la Compañía de Jesús.
 

 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

RECUPERADA LA INMACULADA DEL VOTO DE LA CATEDRAL





Jerez ha conmemorado la Solemnidad de la Inmaculada Concepción con una celebración en la Santa Iglesia Catedral que contaba este año con la referencia de un aniversario que ya se ha venido haciendo presente con diversos actos a lo largo de este otoño: el IV Centenario del Voto Inmaculista de la Ciudad. El Cabildo Catedral ha querido también sumarse a esta efeméride recuperando para el culto la imagen de la Inmaculada del Voto del templo catedralicio que, una vez ha sido restaurada, quedará a partir de ahora a la exposición de los fieles en lugar aún no especificado de la Santa Iglesia Catedral.

Esta interesante imagen pertenece a la escuela sevillana de finales del siglo XVI o más bien principios del XVII, se la llama Concepción del Voto y fue donada por el canónigo Alonso Caballero de los Olivos en 1615 con motivo del Voto Inmaculista realiza por el entonces Cabildo Colegial. Sobre esta talla hubo no poca discusión a comienzos del siglo XX a propósito del III Centenario del Voto Inmaculista de Jerez y al respecto de la imagen ante la que se realizó aquel primer voto de los jerezanos. La imagen presidía el actual retablo de San José, anteriormente de San Juan Grande y originariamente altar de la Inmaculada, lugar donde también estuvo ubicada la Inmaculada Concepción que hoy se encuentra en uno de los pilares del presbiterio catedralicio y que es obra de Jácome Baccaro. Es probable que fuera en 1907 cuando abandonara su originario retablo para situarse presidiendo el templo en el baldaquino que en aquel año diseñara el arquitecto Francisco Hernández Rubio, realizado en mármol de Carrara como retablo mayor de la Colegial y que vino a sustituir uno anterior de madera. El baldaquino de Hernández Rubio fue retirado en 1967 con motivo de una de las reformas efectuadas en el primer templo de la ciudad pasando la Inmaculada del Voto a las dependencias interiores.

Al cumplirse el IV Centenario del Voto Concepcionista de Jerez esta histórica y valiosa talla de María Inmaculada, hoy felizmente recuperada, ha hecho presente la importancia que tuvo el Cabildo Colegial de Jerez en la defensa de la Inmaculada Concepción de María. No hay que olvidar que fueron los años 1615 a 1617 los del gran fervor a la Inmaculada en Jerez, con la activa presencia del Cabildo Colegial, como documentalmente consta, que hizo voto de profesar y defender la Inmaculada Concepción de María, concurriendo desde entonces el Cabildo a la fiesta de la Concepción en el convento de San Francisco, cada 8 de diciembre. Y quedó, desde entonces la inveterada y jamás alterada costumbre de que nadie tomara posesión de una prebenda en nuestra antigua Colegial sin previamente jurar defender el hoy dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

Bienvenida sea, tras su restauración, esta histórica talla que tanto significado tiene para la vinculación de Jerez con el misterio de la Pura y Limpia Concepción de María. 
 
(Artículo que publiqué en la periódico digital MIRA JEREZ el pasado día 10 de diciembre de 2017) 
 
 
Inmaculada de Voto cuando se exponía en el museo del primer templo jerezano
 
Desaparecido baldaquino de la entonces Colegial jerezana con la Inmaculada del Voto en su centro.



 
 

lunes, 8 de diciembre de 2014

RECORDANDO AL PADRE CARVAJAL


 
En las vísperas de la festividad de la Inmaculada estamos. En nuestra ciudad ya no contamos ni siquiera con quienes fueron paladines de la pura y limpia Inmaculada Concepción, la Orden Franciscana. Los franciscanos estuvieron siempre  en vanguardia de la defensa inmaculista de la Virgen y batallaron por todos los medios en pueblos y ciudades, en colegios y universidades hasta la gloriosa efemérides marianas en el que el Papa Pio IX, el 8 de diciembre de 1854, proclamara dogma de fe dicho privilegio de la Virgen.

La ciudad de Jerez de la mano de los frailes del convento de San Francisco, se convirtió en adelantado mayor de las prerrogativas de la Madre de Dios y Madre de la Iglesia.  Como escribió el franciscano Estebán  Ibañez, con todo derecho puede campear  en el escudo xereciense el título de defensora de la llamada “creencia concepcionista”.

Y abanderado del movimiento concepcionista fue el célebre teólogo fray Luis de Carvajal, guardián que rigió los conventos de Sevilla primero y luego de Jerez, al que la Orden, por sus grandes dotes, envió al Concilio de Trento, donde dejó claras pruebas de su saber y elocuencia.

No en todas partes tuvo buena acogida  el Padre Carvajal hubo de sufrir expulsiones y persecuciones  por defender  el misterio concepcionista, en sermones y escritos.  Había fundado en Jerez la Cofradía de la Concepción y pocos años más tarde inició la espléndida capilla, que aún podemos admirar a los pies del templo franciscano.

Si bien algunos historiadores le dan por nacido en Jódar (Jaén) Parada y Barreto le declara jerezano de cuna, de familia de distinguida nobleza y prosapia.

El Padre Carvajal empleó todos sus esfuerzos para que Jerez contara con una suntuosa capilla en honor de la Inmaculada Concepción de María. En 1550 consigue que se haga realidad a expensas de la ciudad, de sus cofrades y de números devotos, entre los que se encontraba el magistral de la Colegial don Alonso Caballero que donó para que la presidiera, la imagen de Nuestra Señora de la Concepción, ante la que autoridades, religiosos de distintas órdenes y pueblo jerezano, rompiendo diques, emiten en 1617 solemne juramento y voto de sangre de defender el glorioso privilegio de María. Dicho voto lo refrenda el cabildo municipal en 1670, acordando asistir con todos los honores a San Francisco, todos los días de la octava; y se renueva en 1904, cincuentenario de la definición dogmática; en 1917, tercer centenario del voto de la ciudad y en 1954, primer centenario del dogma concepcionista. Este devoto y brillante acto de afirmación pública mariana continuó celebrándose hasta el año 1976 en que los Cabildos eclesiástico y civil de la ciudad acordaron su supresión.

La Hermandad o Cofradía concejil de la Concepción dejó de existir el 25 de diciembre de 1777, pasando a la comunidad de San Francisco la propiedad y derechos patronales que la ciudad tenía sobre dicha capilla, siendo entonces guardian del convento el fray Antonio Esquivel.

Mucho queda por decir del fervor inmaculista jerezano. Innumerables motivos encontramos en su historia, en sus templos, en sus manifestaciones religiosas. Muchos siguieron también las huellas de aquel venerable Luis de Carvajal, definido por Rodrigo de Molina como gloria de la Orden Franciscana, lumbrera del Concilio de Trento, abanderado de la pura y limpia en Jerez, al que esta ciudad honró dedicándole una calle para perpetuar su memoria, una memoria que, cercano ya el cuarto centenario del voto concepcionista de la ciudad, se hace aún más presente.
 
(Artículo publicado ayer domingo, 7 de diciembre de 2014, en INFORMACIÓN JEREZ)
 
Fotografía antigua de la portada del templo jerezano de San Francisco
 

martes, 10 de diciembre de 2013

PUENTE DE LA INMACULADA


 
 
Estamos inmersos en el puente de la Inmaculada, ahora también llamado puente de la Constitución, por la cercanía de ambas fiestas en el calendario, aunque en esto habría que aplicar el derecho de antigüedad. Desde el siglo XIV existen en España referencias de cofradías creadas en honor a la Inmaculada. La más antigua, en Gerona, data de 1330. En el siglo XVI se revitalizará este fervor con un ingente número de cofradías constituidas bajo la advocación de la Pura y Limpia Concepción de María, hermandades consagradas a las labores caritativas y la asistencia social. Los franciscanos fueron muy fieles a la creencia en la Inmaculada, y contribuyeron a su arraigo y extensión por todo el mundo.

La fiesta de la Inmaculada fue fiesta de guardar en todo el Imperio español, desde 1644; se declaró fiesta de guardar en toda la Iglesia desde 1708 por orden del papa Clemente XI. España celebra a la Inmaculada como patrona y protectora desde 1644,[] siendo el 8 de diciembre fiesta religiosa de carácter nacional. En Jerez la historia nos remonta al convento de San Francisco y a su histórica Virgen del Voto,  imagen de Nuestra Señora de la Concepción, ante la que autoridades, religiosos de las distintas órdenes y pueblo jerezano, rompiendo diques emiten en 1617 solemne juramento de defender el glorioso privilegio de María, concebida sin mancha de pecado. Dicho voto de 1617, primero que realiza un Consistorio, lo refrenda el cabildo municipal en 1670, acordando asistir con todos los honores a San Francisco, todos los días de la octava; y se renueva en 1904, cincuentenario de la definición dogmática; en 1917, tercer centenario del voto de la ciudad y en 1954 primer centenario del dogma concepcionista.

Siete siglos, por tanto, avalan esta fiesta, siete siglos de devoción concepcionista que otorga unos derechos de antigüedad como para que se siga denominando a este puente como el de la Inmaculada y no el de la Constitución, como algunos pretenden desde que  hace 35 años se promulgara la Carta Magna y se estableciera como fiesta dos días antes del día de la Inmaculada. Para evitar polémicas hay quienes ya denominan a este puente como de la Constitución-Inmaculada, y menos mal que la fiesta de la Constitución se celebra antes que la de la Inmaculada porque si no acabaríamos llamándolo como puente de la Inmaculada- Constitución lo que derivaría, como apunta el articulista José M. Ponte, en una nueva advocación mariana, la de la Inmaculada Constitución en vez de Inmaculada Concepción.

A parte de los derechos de antigüedad hay una diferencia entre una fiesta y otra, mientras que a estas alturas nadie se plantea cambio alguno sobre el dogma, no ocurre lo mismo con la Constitución de 1978 que según datos publicados, el 84% de los ciudadanos españoles cree que el texto constitucional necesita una urgente reforma. La Constitución Española envejece. Necesita un lifting. En esto coinciden todos los partidos y los expertos en Derecho Constitucional.

Existe una ley no escrita que dice que el que llegue primero es el que más derecho tiene. Así de fácil. Por turnos, si llegaste después hay que ponerse a la cola y mientras el 8 de diciembre siga siendo el día de la Inmaculada, aquí no hay más puente que éste, lo demás es, en lenguaje popular, colarse. La antigüedad es un grado  y como dice la canción: “Tanto pasado. Tanto presente, tantos recuerdos para soñar.. Es trayectoria, que no se olvida.. Yo se que nadie me podrá igualar.. Me refiero a mi derecho de antigüedad…” Feliz PUENTE DE LA INMACULADA.

           (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 8 de diciembre de 2013, Festividad de la Inmaculada Concepción).


Antiguo retablo de la Inmaculada de la catedral jerezana, el él se venera hoy la imagen de San José.

 

martes, 16 de abril de 2013

CAMINO DE LUZ


 
Será el próximo sábado, Jerez se volverá a llenar de cirios encendidos, colmando de luz a la ciudad. Jerez se llenará de sones musicales, de flores de primavera cuando los naranjos callejeros están ya en todo su esplendor. Olores, de nuevo a incienso, a cera derretida, y a azahares en flor, cuando hemos dejado atrás una Semana Santa con demasiadas carencias provocadas, principalmente, por una primavera que se resistía a llegar. La ciudad se vestirá de gala para conmemorar, también, en este rincón del sur la proximidad del mes consagrado históricamente a la Madre de Dios. Lo hará en el marco del Año de la Fe para los católicos y en un mundo apagado por cuantos males nos azotan.

El Vía Lucis del próximo 20 de abril será, otra vez, una explosión de luz y de vida, por obra y gracias de unas hermandades y unas imágenes marianas que son capaces de movilizar a toda una ciudad y, a su vez, atraer a miles de visitantes. Un acontecimiento que, al igual que en Semana Santa, ya llena hoteles y desborda previsiones, que hará, otra vez, que Jerez sea el centro de interés y referencia para cuantos nos rodean.

Un camino de luz (Vía Lucis) en una ciudad con demasiadas sombras, en el que se unirán lo antiguo con lo moderno, estampas de ayer y de hoy, el centro con las barriadas, lo divino con lo humano, y todo gracias a una religiosidad popular que mueve, por su fe, montañas, con un poder de convocatoria qué más quisieran para por si muchos partidos, organismos e instituciones de relevancia.

Catorce imágenes de la Virgen, que son historia sentimental y religiosa de los jerezanos, compondrán este Vía Lucis que, como ya ocurriera con la procesión magna del año 2000, quedará en los anales históricos de la ciudad como una de las jornadas más memorable y de mayor convocatoria que se recuerda. Un camino de luz que vendrá a decirnos que la unión sigue haciendo la fuerza, que cuando se lucha por un objetivo común anteponiendo el bien general a los intereses particular se consiguen grandes logros y que, pese a quien le pese, la fuerza del fenómeno de la religiosidad popular hay que seguir teniéndola muy en cuenta porque sigue siendo, aparte de cuantos valores atesora para la Iglesia católica, un gran potencial que mueve grandes masas y, por consiguiente, genera riqueza.

La ciudad se dispone a vivir este camino de luz que hará vibrar a jerezanos y visitantes, esperemos que bajo ese sol que nos faltó el Domingo de Ramos, una vez pasado ese septenario del dolor y del gozo que es para los jerezanos su Semana Santa. Se inicia ahora la procesión de la luz, de los días y de las horas en que Jerez y sus gentes se vuelven a encontrar a sí misma – ciudad y pueblo- viviendo, bajo la luz, la epifanía de sus creencias más ancestrales entorno a sus devociones marianas, la epifanía de sus sentires y de sus estilos.

Sin la luz nuestros ojos no captarían la belleza de las formas ni la fuerza del color; no serían capaces de distinguir el brillo de cuanto nos rodea y nos perderíamos en la nube de las sombras. Abramos, pues, los ojos a ese Vía Lucis que ya alumbra Jerez y que nos llegará el próximo sábado para iluminar una ciudad cansada ya de tantas oscuridades.
           (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 14 de abril de 2013 y ayer en VIVA JEREZ).


Añ0 1954. Procesión extraordinaria con motivo del Año Santo Mariano.
Foto tomada en la Alameda Cristina ante el desparecido palacio de la marquesa de Salobral.


 

jueves, 8 de diciembre de 2011

MONUMENTO A LA INMACULADA



           La Inmaculada Virgen María habitaba, desde su unión con San José, en Nazaret. Era San José un sencillo artesano, que ganaba el pan con el sudor de su frente y ayudaba a María cuanto podía. Ella, la mejor, la más dulce y afable de todas las de su sexo iba a ser destinada por Dios a concebir en su cuerpo inmaculado al Salvador del mundo.

Aquella noche María velaba en su oratorio y releía las palabras de Isaías: "He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo que será llamado Emanuel". Detenida la lectura, principió a meditar esta profecía, pensando en lo íntimo de su corazón: "¡Oh Señor! ¿Quién será esta virgen digna de concebir al Hijo de Dios, digna de ser Madre de Dios y Reina del Cielo? ¡Oh cuán bienaventurada será esta mujer! ".

Hablando de tal suerte se le iluminaban los ojos, sin suponer siquiera, en su excesiva humildad, que las palabras del profeta se dirigieran a ella. En este preciso momento, un resplandor iluminó el oratorio, la luz dejó ver una forma humana. Aquel cuerpo, que no era materia, entró en silencio y con profundísima humildad, pues no venía a ordenar, sino más bien a suplicar el consentimiento de la Virgen.

Viole María acercarse, refulgente de luz y cubierto de vestidos resplandecientes. Le vio con sus ojos corporales, pero al mismo tiempo la mirada de su inteligencia penetró su naturaleza espiritual. El ángel le dijo: "Salve, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres". María se turbó al oír tal saludo y el ángel al verla la tranquilizó: "No temas nada María, pues has hallado gracia delante del Señor. He aquí -le dice- que concebirás y darás a luz un hijo a quien llamarás Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del Altísimo. El Señor le concederá el trono de David, su padre, y reinara eternamente sobre la casa de Jacob". María. reflexionando en los bienes que habían que acompañar el nacimiento del Salvador, su profunda sumisión a la voluntad divina y su ardiente caridad para con los hombres, la persuaden a dar su consentimiento a la palabra del ángel pero por otra parte, recordando el voto de virginidad que la ligaba y no sabiendo cómo conciliar ese voto con la maternidad divina, quiso aclarar este punto: "¿Cómo sucederá esto -repuso- puesto que yo no conozco varón?" "El Espíritu Santo descenderá a ti -le dice el ángel- y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y el fruto santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios".

EI anuncio de un prodigio tan extraordinario necesitaba ser refrendado. El ángel garantiza el milagro: "Y he aquí -añade- que Isabel, prima tuya, ha concebido un hijo en su vejez, y la que era estéril, está ahora en el sexto mes, pues nada hay imposible para Dios". Informada así María de cuanto Dios quería que hiciese, resolvió con pleno conocimiento de causa y con la ayuda divina, dar su consentimiento, y dijo entonces al ángel: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". inclinase respetuosamente el celestial mensajero y se retiró, María quedó como aturdida, e inclinándose sobre su oratorio le vino de nuevo la voz del ángel:"Todos los pueblos se inclinarán hacia ti y te invocarán una y mil veces con el “Ave María Purísima”, contestando con la más sentida expresión “Sin Pecado Concebida”. Proclamarán por todos los rincones del mundo tu Inmaculada Concepción. Profetas y teólogos defenderán tu inmaculada Pureza. En Roma, cuna de la iglesia de tu Hijo Jesucristo, un Pontífice Santo proclamará a la faz del mundo el dogma de tu lnmaculada Concepción, y el mundo entero estallará en exceso de júbilo filial".

Y  cumpliéndose la profecía, en la vieja lberia serían prelados y monarcas los que con el pueblo sencillo vendrían a ser el instrumento de la Divina Providencia para allanar el camino de la definición de su Misterio. La defensa se haría tan acérrima en el sur, tierras de la Tartessos coetánea a la Anunciación, la posteriormente tomada por el lslam y más tarde reconquistada para la fe en Cristo, que saldrían cofradías invocando su Purísima Concepción, se levantarían estandartes con el lema Sin Pecado Concebida, llegándose incluso a prestar juramento de sangre en defensa de tal dogma. Y en Jerez, la ya entonces muy conocida por sus vinos, acontecería el primer cabildo municipal, el que en nombre de toda la ciudad habría de realizar el Voto de su defensa inmaculista. Por ello, y en aquel rincón del mundo, había de tener la salvaguarda más firme de su condición purísima. Numerosas efigies representándola como Reina Inmaculada la acreditarían, multitud de fieles la invocarían como la Virgen de las Vírgenes, cada año los cofrades seguirían jurando ante los Santos Evangelios derramar hasta la última gota de su sangre por su Inmaculada Concepción.

Y allí, levantarán ese monumento que recordará al mundo entero que para dirigimos a Ella habrá que mirar siempre hacia el cielo. Al igual que tantas ciudades del mundo, la ya entonces llamada Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera no será menos, y con la categoría impresionante de su ser inmaculado, se vestirá de fiesta, llenando sus calles de azul v blanco para, entre simpecados y cantos inmaculistas, proclamar universalmente la profecía: "Bienaventurada me llamarán los pueblos en su lengua, de generación en generación".

La voz del ángel enmudeció y María mira al cielo meditando sobre aquella responsabilidad no sólo de Ella ante el mensaje del ángel sino también la de aquellos otros que durante siglos harían votos hasta derramar la última gota de su sangre en defensa de su Concepción Inmaculada. Los católicos jerezanos, haciendo gala de su sentimiento mariano unieron sus devociones para, como una piña, levantar el más grande de los monumentos. El monumento a la lnmaculada Concepción de María, aquella mujer preservada del pecado para acoger en su seno al Hombre que dará su vida, en muerte de cruz; para redimir a toda la humanidad.

A María le aturdió la responsabilidad y en Jerez quedó para la eternidad patentada las entrañas inmaculistas de un pueblo creyente, fiel y, por encima de todo, aunque en sus títulos aún no figura, eminentemente MARIANO.
(Artículo publicado en Información Jerez, suplemento COFRADE, bajo el epígrafe "Crónicas Decimonónicas" y firmado por mi bajo el seudónimo de "Escribano segundo". Siendo la primera vez que en prensa aparecía la petición de que en Jerez se levantara un monumento a la Inmaculada, posteriormente el Ayuntamiento encargó la maqueta de dicho monumento que hoy se puede contemplar en el Obispado jerezano esperando su realización)

Frontispicio del siglo XVII perteneciente a la casa de los Basurto en la plaza jerezana del mismo nombre. En la jaculatoria puede leerse "Concebida sin pecado original".


Retablo cerámico instalado en la fachada de la iglesia de San Francisco en memoria del tercer centenario del voto concepcionista hecho por la ciudad de Jerez de la Frontera desde 1617.


Retablo cerámico concepcionista colocado en la fachada del Consistorio jerezano en 1924 a expensas del Marqués de Villamarta, Alcalde de Jerez, en memoria del voto capitular de 1617 renovado en 1904.


Retablo cerámico colocado en 1904 en la fachada lateral del jerezano templo de San Miguel con motivo del cincuentenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada. Curiosamente los tres reproducen la célebre Inmaculada Concepción de Murillo.























miércoles, 8 de diciembre de 2010

EL DOGMA QUE JEREZ JURÓ


      


       EN LA FIESTA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

      Hoy es el día de la Inmaculada Concepción. Una fiesta de los católicos, a lo que su apuntan muchos aconfesionales de hoy, es curioso cuanto se reivindica la aconfesionalidad del Estado para asuntos como la educación, los medios de comunicación, la economía, etc., y lo poco que interesa hablar de fiestas católicas por si nos quedamos sin un día de vacaciones. ¿O es que lo católico hay que respetarlo solo para lo que les interesa a los no católicos?. Católicos son todos los bautizados y si las democracias se basan en las mayorías, no es de extrañar el calendaría festivo actual, lo que si asombra es ver tantos “aconfesionales” en primeras comuniones, bautizos y participando en cosas de la Iglesia.

      Pues hoy es un día en el que, haciendo memoria, la historia nos lleva a tiempos en los que los gobernantes representaban no solo estrategias políticas sino también sentimientos populares. Hoy la memoria histórica jerezana nos trae recuerdo de aquel padre Carvajal, un abanderado del movimiento concepcionista en nuestra ciudad.

       Fray Luís de Carvajal, guardián que fue del convento de San Francisco de Jerez funda la Cofradía de la Concepción en 1536, iniciando, poco después, la construcción de la capilla de la hermandad, la misma que hoy perdura en el convento franciscano y en la que actualmente reciben culto las veneradas imágenes de la Hermandad de las Cinco Llagas.

      Es el momento en el que la Iglesia sustituye en la liturgia la palabra “Santificación” por el término expreso de la “Concepción” de María cuando el padre Carvajal está metido de lleno en la fabricación de la capilla, que se levanta a expensas de la ciudad, cofrades y devotos. Entre los más entusiastas colaboradores de fraile Luís se encuentra el magistral de la Iglesia Colegial, don Alonso Caballero, que donó para esta capilla, patronato de la ciudad, la imagen de Nuestra Señora de la Concepción, ante la que autoridades, religiosos de las distintas órdenes y pueblo jerezano, rompiendo diques emiten en 1617 solemne juramento de defender el glorioso privilegio de María, concebida sin mancha de pecado.

      Dicho voto de 1617 lo refrenda el cabildo municipal en 1670, acordando asistir con todos los honores a San Francisco, todos los días de la octava; y se renueva en 1904, cincuentenario de la definición dogmática; en 1917, tercer centenario del voto de la ciudad y en 1954 primer centenario del dogma concepcionista.

      Como recordaba el destacado periodista jerezano Rodrigo de Molina, mucho queda siempre por decir del fervor inmaculista jerezano. Innumerables motivos encontramos en su historia, en sus templos, en sus manifestaciones religiosas y en su ayuntamiento que, desde antaño, supo recoger “ el especial empeño de nuestros antepasados al sellar la ciudad esta obligación, con un voto especial, antes que ciudad otra de España”. Por eso Jerez tiene que tener su monumento a la Inmaculada, por tantos votos concepcionistas, tan valiosos como esos otros que nos piden cada vez que hay elecciones, y por esa primacía de defensa de un dogma que Jerez vino jurando cercano ya a los cuatro siglos..

    (Artículo publicado en Información Jerez el 8 de diciembre de 2008)

En los colegios de La Salle la fiesta de la Inmaculada ha cobrado desde siempre gran importancia. En la fotografía de 1959 la Capilla de la comunidad del desaparecido colegio La Salle de la Alameda Cristina, presidida por una imagen de la Purísima Concepción.


Fiestas de la Inmaculada, a principios del siglo XX Jerez tuvo sus seises alumnos de la Escuela de San José, que bailaron en más de una ocasión en la Función del Voto Inmaculista de San Francisco 

Fotografía antigua de la histórica Capilla del Voto de la Iglesia de San Francisco de Jerez