martes, 12 de abril de 2011

EL MEJOR PREGON DEL PREGONERO


DEDICADO A LOS PREGONEROS DE LA SEMANA SANTA DE JEREZ
La procesión iba de recogida. EI público se agolpaba en las calles del barrio y los nazarenos daban síntomas de cansancio. Entre todos un penitente con su cruz a cuestas se tambaleaba ante una penitencia que ya le era casi imposible de soportar en esos últimos tramos de su particular calle de la Amargura. Algunas personas de las que, en las aceras, contemplaron al sufrido penitente se percataron de su falta de fuerzas, pero solo una tuvo Ia valentía de salir en su ayuda.
Esa persona sabía lo que es ser cofrade y penitente en todo su sentido profundo de la palabra. Se dirigió a-uno de los miembros de la junta de gobierno de la Hermandad que no vestía el santo hábito nazareno pero sí lucía la medalla de la Corporación en el pecho y le pidió que auxiliara a ese hermano. Que le retirara la cruz y le acompañara hasta el templo. Pero cuál fue su sorpresa cuándo este oficial de la Hermandad se negó a tal petición. Ante tal actitud, este cofrade, que sólo había acudido a con-templar la recogida de aquella Hermandad se ofreció, como un nuevo cirineo, a portar esa cruz, que rememoraba calles de Jerusalén y noches de Viernes Santo con muerte de Dios cargada.
Ese cofrade dio el mejor pregón que cualquier cofrade pueda soñar. Dio el pregón de la verdad del Evangelio. Dio el Pregón de la autenticidad de nuestra Semana Santa. Dio el Pregón de pregones.
Ese pregonero, con su ejemplo, improvisó el testimonio más grande que cualquier cofrade pueda ofrecer, el ser pregonero de las verdades de nuestra fe. I Qué gran Pregón en tan poco tiempo y qué gran mensaje para tanto egoísmo!
 Ese pregonero volvió el domingo a ensalzar las grandezas de nuestra Semana Santa. Con una sola diferencia, que esta vez no fue a pie de cofradía, sino tras el atril del catedralicio templo de San Miguel, porque en el fondo, y de ello estoy seguro, su Pregón fue el mismo, el Pregón del cofrade convencido no sólo con su fe sino también con los principios que dan vida a ese Evangelio itinerante que son nuestras cofradías en la calle.
Gracias Luis, porque esa Cruz desolada, que con tanto orgullo llevas en tu apellido, se convirtió, aquella noche de Viernes Santo, en el mejor Pregón del pregonero.
(Publicado en Diario de Jerez el miércoles 27 de marzo de 1996, días después de que Luis Cruz de Sola, cirineo de lo que relato, pronunciara el Pregón de la Semana Santa de Jerez.)

Luis Cruz de Sola en su Pregón de la Semana Santa de Jerez de 1996



lunes, 11 de abril de 2011

LA HORA DEL PARTO

     
      Si exceptuamos los tres meses de verano, de apenas actividad cofrade, el resto de los nueves meses que componen el año es un autentico embarazo. Cada vez que llega Septiembre renacen las ilusiones y los sueños,, se engendra una nueva vida llena de proyectos, de propósitos, de metas por conseguir, de deseos en la espera de ese parto que llegará con la primavera.

     En los nueve meses de espera se entremezclan las preocupaciones con las alegrías, los malestares con las esperanzas, los preparativos con los temores. Se  comparten experiencias, se consulta, se hacen encargos, presupuestos, se arregla el lugar que ha de acoger esa nueva vida. Se vive, de puerta para adentro, este largo tiempo de vísperas con la mirada puesta en ese día, en que pese a la inquietud y la intranquilidad por lo trascendental del momento,  nacerá esa luz que enciende cirios de esperanzas. Los nueve meses de espera, de vida intima, de sentimientos compartidos, de movimientos en las entrañas de la propia Cofradía, de comprobar el latir de ese nuevo ser que se está gestando en lo más íntimo, en lo más cercano, en el vivir diario de los hermanos, son nueve meses en los que la Cofradía es, como la madre de ese pequeño ser que lleva en su vientre, más de sus cofrades que nunca, es la madre y el hijo, la Cofradía y su salida procesional.
   
      Y llegará la hora del parto, la hora de salir a la luz, de dar a luz. Todos estarán expectantes, todos dispuestos a compartir la alegría de esa nueva vida que llega por Semana Santa. Llegará la hora del parto y todos querrán verla acudiendo a su casa. Llegará la hora del paseo  y como el bebe que sale por primera vez a la calle, con las mejores galas que le ha puesto su madre, es decir su Cofradía, dejará de ser de quien la parió para ser más de todos, ya sus llantos son de todos, su seguridad y su cuido corresponde a todos.
    
      En unos días estará la nueva criatura en la calle, estará la procesión en la calle, cuidémosla, mimémosla, estemos atentos porque, como un bebe en su cochecito, ya es parte del mundo, aunque detrás, velando sus sueños, siempre habrá una madre, que es su Cofradía, que como toda madre, que merece este sublime nombre, moriría por ella.
    
         (Articulo publicado en Información Jerez, en la columna "Cuaresmando" de 25 de marzo de 2010) 

La ilusión del niño en participar en la procesión se repite cada año en las vísperas de una nueva Semana Santa. La foto corresponde a la Cuaresma jerezana del año 1937
     

jueves, 7 de abril de 2011

EL PREGON


EN LAS VÍSPERAS DEL PREGÓN DE LA SEMANA SANTA JEREZANA
Cuando llega el mes de Octubre una de las noticias más esperadas para el mundo cofrade jerezano y para la ciudad en general es el nombramiento del pregonero de la próxima Semana Santa.
Pregonar según el diccionario de la Real Academia de la lengua española es 1) hacer notoria en voz alta una cosa para llegar al conocimiento de todos. 2) Decir y publicar a voces uno la mercancía y género que lleva para vender. 3) Publicar lo que estaba oculto o debía callarse. 4) Alabar en público los hechos, virtudes o cualidades de una persona. Entendiendo por Pregón 1) la promulgación o publicación que en voz alta se hace en los sitios públicos de una cosa que conviene que todos sepan. 2) Discurso elogiosos en el que se anuncia al público la celebración de una festividad y se le incita a participar en ella 3) Alabanza hecha en público de una persona o cosa.
Por consiguiente para que el pregón alcance su auténtico significado debe ser proclamado a voces, nada de pregonar susurrando; debe, también, ¿por qué no? publicar lo que estaba oculto y no debía jalearse; tiene que ser una alabanza de virtudes v cualidades; una auténtica exaltación; y además debe pronunciarse en un lugar público, en el cual se invite a la participación en la celebración que se pregona. Todo lo que actualmente adornan los pregones, -poesías, música, decorados, presidencia, golpes de efecto, etc.-, no es imprescindible pero lo embellece, aunque. El Pregón es más un acto literario que un espectáculo por lo que debe evitarse cualquier hecho que lo desvirtúe.
Aun siendo un acto literario, el pregón, y más concretamente el de Semana Santa, salvo raras ocasiones, no ha sido pronunciado por personas que vivan de la literatura, por ello cuando se trata de definir al pregonero no podemos decir que es un poeta, un literato o un orador, porque esto son palabras mayores, el pregonero es únicamente eso, pregonero, con todo lo que ello significa de responsabilidad y de compromiso. La única diferencia entre el pregonero y su auditorio es que el primero debe expresar y resumir en su discurso lo que los segundos sienten profundamente.
Por ello es necesario que el pregonero anteponga sus conocimientos sobre el hecho que va a pregonar. Por encima de su preparación literaria, porque si no es así lograríamos una pieza oratoria de gran calidad pero no habría conectado con el público, perdiendo el pregón ese pellizco que llega al sentimiento.
Muy diferentes han sido los perfiles de los pregoneros, como el estilo de cada pregón, incluso ha sido diverso el escenario que lo ha acogido, pero siempre permanece la misma esencia, el mismo canto, la misma impaciencia, el mismo anuncio. Cádiz Salvatierra, Matos Soto, Fernández de Bobadilla, Vidal de Lema, Jesús de las Cuevas, José Luis de la Rosa, Almagro Castro, Rodríguez Pantoja, Bugallal del Olmo, Montero Galvache, Caballero Bonald, Conde de los Andes, Fernández García-Figueras, Mateos Mancilla, León Manjón, Gallardo Molina, Fernández Peña, Daroca de Val, Quintana Ferguson, Lora Tamayo, Liaño Pérez, Cañadas Machado, Repetto Betes, Barra Bohórquez, Zarzana Palma, Garrido Arcas, González García, Cosano Alarcón, Ríos Ruiz, Yélamo Crespillo, Doña Jiménez, Rivelott Pérez, Ruiz-Cortina Reimóndez, Prieto Bononato, Rodríguez Carrión, Cirarda Lachiondo, del Castillo Tellería, García Paz, Cruz de Sola, Cáliz Garrido, Moure Sánchez, Álvarez Leiva, Durán Redondo, de Mora Qurós, Rodríguez Gómez, Trujillo Pérez, Rodríguez Liaño-y Castaño Rubiales; forman el elenco de pregoneros de la Semana Santa jerezana.
Los pregones de los viejos cuentos comenzaban "Por orden del Sr. Alcalde se hace saber" hoy el pregonero sabe que la única orden que tiene es la proclamación de la Verdad, la Verdad del Pregonero con mayúscula, y a ese Pregonero, y a su bendita Madre, lo conoce muy bien el Padre Felipe Ortuño, pregonero de la Semana Santa jerezana 2006 por la gracia de Dios.

            (Articulo publicado en Información Jerez el 22 de octubre de 2005, posteriormente han sido pregoneros de la Semana Santa jerezana Andrés Cañadas Salguero, El Padre Jesús Fernández de la Puebla Viso, Manuel Garrido Arcas y José Gallardo Quiros. El próximo domingo se subirá al estrado del teatro Villamarta José Antonio Zarzana Marin) 

El teatro Villamarta ha sido el marco habitual del pregón de la Semana Santa de Jerez. En esta fotografía antigua, tomada de la Web Jerezsiempre, podemos comprobar al coliseo jerezano sin  el actual edificio de correos delante.. 


 
Año 1962, presidencia del pregón de la Semana Santa pronunciado aquel año por D. Francisco Montero Galvache en el teatro Villamarta







miércoles, 6 de abril de 2011

EL JEREZ REAL

            
            La relación de los reyes con los jerezanos ha sido prolifera desde la antigüedad.
            Desde la ocupación de la ciudad por el Rey Alfonso X allá por 1255, han sido múltiples los monarcas que han tenido especial relevancia en la historia local. Alfonso XI concedió el privilegio de los trece regidores para nuestra ciudad. Su hijo el Rey Don Pedro dejó el triste recuerdo para los jerezanos al dar muerte a su bella esposa Doña Blanca de Borbón, cuyos restos descansan en el convento de San Francisco. En 1464 visita Jerez el Rey Enrique IV y concede que los regidores que formen su concejo sean ya veinticuatro. En 1477 son los Reyes Católicos los que se hospedan un mes largo en Jerez, reformando su administración.
La elevación al trono de España de Carlos I es celebrada por los jerezanos de 1517 con grandes festejos. Con la compra de dehesas en nuestro término por Cédula Real de Felipe II comienza en 1579 la cría caballar en Jerez, un hecho que fomenta su sucesor Felipe IV. En 1796 se produce una nueva visita Real a Jerez, en concreto, la del monarca Carlos IV hospedándose en el Alcázar. En 1810 es el Rey invasor José Bonaparte el que se aloja en nuestra ciudad, en la Casa-Palacio del marqués de los Álamos del Guadalete. Otro hecho beneficioso de la corona para la ciudad se produce en 1832 cuando gracias a una visita de Fernando VII se autoriza el comercio fluvial a través del Guadalete.
En 1848 Isabel II vendría por primera vez a Jerez, tras su proclamación como reina de España, volviendo a nuestra ciudad varios años después para inaugurar, en González Byass, la bodega de la Concha.
Tras el periodo republicano y la vuelta de la monarquía, es el Rey Alfonso XII el que, en 1877 y en 1882, se hace presente entre los jerezanos. En 1894 la Reina regente María Cristina otorgaría a la Hermandad del Prendimiento el título de Real. Su hijo Alfonso XIII sería un Rey de especial atención con nuestra ciudad con estancia oficial en varias ocasiones, en L904 agasajado por González Byass, en 1915 invitado por las Bodegas Domecq; el 17 de octubre de 1922 recibe personalmente el título de Hermano Mayor Honorario de la cofradía del Santo Entierro, participando en la procesión al siguiente año; también recibió el título de Real, por estas fechas, la Hermandad del Cristo de la Expiración; y en 1925 con motivo de la Coronación Canónica de la Virgen del Carmen, preside los solemnes actos. Ya en el exilio aceptaría la presidencia de honor de la Hermandad del Rocío de Jerez.
Por último el Rey Juan Carlos I ha estado en numerosas ocasiones compartiendo acontecimientos con los jerezanos, en visitas oficiales y en encuentros de carácter privado, ha otorgado el título de Real a varias instituciones y ha apoyado, junto con la Casa Real, a cuantos retos de importancia, para los jerezanos.
Las cadenas en las portadas de las mansiones jerezanas son símbolos evidentes de que en sus aposentos pernoctaron monarcas; conservándolas los palacios de Puerto Hermoso, que en 1925 fue residencia de Alfonso XIII y Victoria Eugenia; el llamado Recreo de las Cadenas, en donde, al parecer, se hospedó la Reina Isabel II; y el de Melgarejo, en la plaza de su nombre, alojamiento, probablemente, de Felipe IV, ya que don Diego Melgarejo fue un destacado personaje de su época, que prestó grandes servicios a la corona.
La llegada de un nuevo heredero da continuidad a la monarquía, pero, en pleno siglo XXI, ya eso es otra historia.
(Articulo publicado en Información Jerez el 21 de mayo de 2005. La ultima visita Real a Jerez se produjo este pasado domingo con motivo del mundial de motos)


Año 1862.
Arco levantado en la calle Lanceria con motivo de la visita de Isabel II .
-Colección Ayuntamiento de Jerez-

Año 1904.
Visita de un joven Alfonso XIII a las bodegas Domecq.
-Fotografía originales de la colección Beam Global España S.L.-


Año 1971,
Visita de los Príncipes Juan Carlos y Sofia a Jerez.
-Coleccion Caja-Sol legado Peman-.







martes, 5 de abril de 2011

JUSTIFICAR MONUMENTOS


Mucho  se viene hablando en estos días sobre los nuevos monumentos que nuestro Ayuntamiento tiene previsto instalar en distintas plazas jerezanas. Es misión de los Ayuntamientos embellecer los espacios públicos y reconocer, en nombre de la ciudad, la labor de colectivos y personas. Algo muy distinto y de respetar son las opiniones dispares sobre costos, realización, ubicación y estética, pues, como diría el profesor Fernández Lira, "el libro de los gustos no está en blanco, está escrito, pero no hay dos iguales" o aquello de "existen personas con gusto; otras que no tienen gusto y muchas con mal gusto", pues para todo hay en la estética urbanística de nuestra ciudad.
Otra cosa es el hecho de que los monumentos, en su carácter de obra pública, como estatuas o inscripciones, puesta en memoria de alguien o en reconocimiento a una importante labor en beneficio de la ciudad, encuentren la correcta justificación.
Desde el principio de la historia, las estatuas públicas, han estado a expensas del mandatario de turno o en manos de exaltados grupos populares, en muchos casos quitando y poniéndolas según la tendencia del momento y obviando la historia, como si el hecho de poner o quitar una estatua influyera en algo en la trayectoria del personaje. Lo imparcial es analizar si verdaderamente los monumentos que se levantan están justificados, no porque a quien vaya dedicado esté de moda, o porque pertenece o perteneció a la ideología dominante en el momento, sino porque su presencia histórica está más que razonada por su incuestionable y meritoria labor.
Sin lugar a dudas si existe una institución en Jerez que merece un reconocimiento esa es la Iglesia Católica y sus Hermandades, lo dice la visión global de la historia ¿De dónde nace la cultura jerezana, si no de los antiguos monasterios de frailes? ¿Quiénes se dedicaban a recoger, en la antigüedad, cadáveres por las calles jerezanas para darles dignos enterramientos?, las primitivas Hermandades. ¿Quiénes mantenían, antaño, los hospitales?, miembros de la Iglesia católica, desde San Juan Grande a Hermandades hospitalarias.
            ¿Quiénes realizaban hasta hace unos años la enseñanza a niños pobres? ¿Y los Asilos? Religiosos y religiosas católicas, ¿A quién han implorado los jerezanos en casos de epidemias, y catástrofes, durante siglos? A la Madre de Dos.
¿Porqué es hoy, Jerez, emporio del arte? por el patrimonio eclesial. ¿Por qué de la enorme importancia para Jerez y los foráneos, de la Semana Santa? Por la Fe y la labor desinteresada de muchísimas generaciones de jerezanos. ¿Por qué tantos jerezanos, sin recursos, no le faltan cada día un plato de comida? Porque existe, entre otros organismos Caritas, de la iglesia, un comedor del Salvador de la Iglesia unas Bolsas de caridad, de las Hermandades, también de la iglesia, y porque existe una cultura sobre las enseñanzas de Cristo que a los católicos les empuja a compartir. ¿Por qué cualquier iniciativa municipal entorno a los católicos está justificada? Por justicia histórica y porque existe una mayoría católica y de ellos un gran número inscritos en las Hermandades, muchos más de los que pertenecen a cualquier otra institución de la ciudad. La democracia se basa en las mayorías que son quienes eligen a los munícipes y en Jerez lo que tiene auténtico poder de convocatoria es un paso de palio en la calle, ni las más exitosas manifestaciones locales alcanzan la movilidad humana de la Semana Santa jerezana.
Porque sería innumerable cuantos han realizado una meritoria labor por nuestra  ciudad en nombre de la iglesia católica y porque a nadie escapa que estamos en un Estado aconfesional con un pueblo mayoritariamente confesional.
Por todo ello si algún monumento está justificado en nuestra ciudad ese es el de las Hermandades y con ellas María Inmaculada ¿O también hay que explicar la condición mariana de Jerez? ¿O es que hay quién piensa que han hecho más por Jerez, por no citar nombres, el toro oxidado, el minotauro o el enganche de Cristina?
(Articulo publicado en Información Jerez el 17 de septiembre de 2005. Se acercan elecciones municipales y, con ellas, nuevas promesas de monumentos para la ciudad)


La Alameda Cristina a principios del siglo XX desde el actual monumento a las Hermandades



lunes, 4 de abril de 2011

ROBAR A LOS POBRES

     
      El fenómeno del bandolerismo es universal y muy antiguo; se origina en regiones donde la miseria y la injusticia se han cebado especialmente con algunas personas empobreciéndolas y arrojándolas en brazos del contrabando, el robo o el crimen, generando de esta manera una forma más o menos colectiva de saqueoo organizado. Una interpretación menos romántica, por el contrario, ve en los bandoleros a vagos, malhechores, criminales, prófugos e hidalgos arruinados por el juego o por los vicios. Lo cierto es que el bandolerismo es un fenómeno complejo, enmarcado en contextos históricos y sociales de gran dureza y con referentes morales distintos a los de las democracias actuales, por lo que seguramente no se puede reducir ni al estereotipo del individuo malvado por naturaleza ni al del generoso Robín Hood que reparte entre los pobres lo que roba a los ricos.
   
      Robar es ya de por si un delito reprobable, robar a los ricos para repartir entre los pobres sigue siendo delito porque nadie puede disponer libremente de los bienes de los demás, pero robar a los pobres es algo repugnante y completamente despreciable. El robo llevado a cabo días atrás en San Mateo es un acto bochornoso impropio de una sociedad civilizada y de personas con un mínimo de corazón y de sentido de la justicia
   
      Nunca en Jerez ni en el barrio de San Mateo, tan azotado históricamente por la prostitución y las grandes diferencias sociales, ha ocurrido nada por el estilo. Ni siquiera  el Pringue famoso ratero que vivía en el nº9 de la calle San Mateo, según nos narra María Bejarano en sus crónicas sobre este histórico barrio, robaba a los pobres o a sus vecinos, sino que salía a hurtar por la noche al campo, patatas, fruta, gallinas y se llevaba con el a los más jóvenes, las madres que podían evitaban que sus hijos entraran en la banda del Pringue, pero algunos de ellos terminaron en la cárcel. Dicen antiguas vecinas que cuando en el verano se sentaban a la puerta de sus casas a tomar el fresco, pasaba el Pringue con sus secuaces con sacos, canastos etc y ellas les decían “Chiquillos donde vais con eso que os van a coger presos”.. La complicidad sana de un Jerez de antes donde hasta los ladrones sabían a quienes había que respetar.
    
       En la sociedad de hoy estamos ya casi acostumbrados al robo encumbrado a los mas débiles, a que sean siempre las clases bajas las que sufran cuando hay que apretarse el cinturón , a que unos vivan muy bien mientras otro pasan hambre, pero a lo que no nos acostumbramos, ni nos acostumbraremos nunca, es a lo ocurrido esta semana en San Mateo, robar lo que es de los pobres. Apareció en las paginas de este periódico:" Cáritas Diocesana ha denunciado la desaparición, en su almacén de alimentos de la jerezana calle Justicia 31, de alrededor de 2.500 kilos de alimentos destinados a abastecer a unas 40 familias, 219 personas, que son atendidas en los barrios de San Mateo y San Lucas. Cuatro puertas metálicas forzadas evidencian signos de los dos robos sufridos. “Han destrozado todas las puertas menos la principal, por donde han salido. Creemos que han entrado por el techo”, manifestó el responsable de Cáritas de San Mateo, Juan Antonio Sánchez".señalando que “al equipo nos ha afectado mucho personalmente, recalco mucho el dolor humano que nos ha producido, aquí estamos con las puertas abiertas a todos los necesitados, no nos esperábamos que nos atacaran a los pobres, cuando estamos por ellos”.

      Desgraciadamente las puertas abiertas de antes se han tenido que cerrar para que no nos roben no solo lo que nos sobra sino también, y eso es lo mas penoso, que ya nos roban hasta lo que necesitamos para vivir.

      (Articulo publicado en Información Jerez ayer domingo día 3 de abril de 2011)


Imagen de otros tiempos de un rincón del barrio de San Mareo con el templo parroquial al fondo




viernes, 1 de abril de 2011

AL NAZARENO CAIDO

 
     A Antonio y Mª Carmen en tan duros  momentos, con el recuerdo de los buenos ratos que pasamos juntos.
 
      "Se vistió la Corredera con mantillas de azahares que le dio la primavera pero el aire llevaba un cuchillo por Jerez de la Frontera". Fue la noche del Viernes Santo y rememorando aquella letra que, hace ya muchos años cantara el grupo Marisma, tras la mantilla y los azahares de un Jueves Santo luminoso, la noche se cubrió de luto y, muy cerca de la Corredera, en plena Plaza Esteve, un nazareno caía por un cuchillo que recorrió al aire impidiéndole llegar a plaza de San Miguel. "Testigo de su tormento la blanca luna de Nisán, mientras Cristo, a paso lento cruzaba la ciudad". 
 
     La noche del Viernes Santo, con veinte siglos cargada en San Miguel sonó, más triste que nunca, aquel llanto de la doble campanada por un nazareno caído que, como los que viera Miguel de Mañara, cubría su cuerpo, como presentida mortaja, de ruán hábito y de negra cara.  
 
     Lo dejó escrito Julián Pemartín en 1929 y volvió a repetirse en la noche de los grandes silencios en la plaza Esteve mientras el nazareno caído ya no podía incorporarse: "Una figura adelanta - túnica y negro capuz. Va entre cirios y levanta en sus manos una cruz. Le siguen las largas filas de rígidos penitentes; solo se ven las pupilas, hieráticos y silentes. Luego un preludio de luz que es como un presentimiento ¡Y el infinito momento de nuestro Dios en la Cruz!". Pasó la Cofradía mientras el nazareno caído buscaba su sitio en ese otro cortejo de la gloria, mientras soñaba con la luz que renace cada año en la oscuridad de la plaza de San Miguel, mientras dejando atrás una corta vida, ansiaba, en la tarde de un mismo viernes, la voz de un cuadrillero para meter hombro bajo un Cristo, el Cristo, que mirando al Padre también se nos muere. 
 
     El nazareno caído que, con treinta y tres años, iba en busca del Crucifijo con su hábito penitecial, se encontró con El antes de lo esperado ya que fue el Crucifijo el que salió a su encuentro, y allí, desde el cercano templo de San Miguel, se plantó en la plaza Esteve unidos en una misma muerte y en la esperanza de la Resurrección.
 
     La Sevilla eterna que tanto sabe valorar las grandezas de sus cosas, tiene dos recuerdos inmortales unidos al sentimiento cofrade, uno junto al Arco del Postigo y otro en la plaza de la Alfafa, dos enclaves sevillanos que vieron morir a dos hijos de Sevilla enfajados a su más gloriosas tradiciones, dos hombres "de abajo" que dejaron su vida en un día de Semana Santa cuando las ilusiones se acumulan y los gozos se derraman. El azulejo que perpetúa la memoria del costalero fallecido José Portal dice: "Tu fuiste mi redentor y yo fui tu costalero. Yo abajo y tú en el madero, todo por amor" y el de José Carlos Montes: "Cruzó El Postigo hacia el cielo".
 
     Los nazarenos de Jerez tienen una deuda con Nono Merino porque su figura nazarena ha quedado imortalizada para siempre en la plaza Esteve jerezana. "Tu fuiste mi salud y yo tu nazareno, fui abajo y de horquillero, todo por amor". Tener 33 años y vestir el hábito nazareno en la noche que murió Cristo es demasiado importante, por eso los nazarenos de Jerez tenemos ya un referente desde la pasada madrugada y un lugar en la plaza Esteve para la memoria. Como los grandes toreros que han pasado a la historia con la gloria de morir en la plaza, Nono Merino, el nazareno caído de la pasada madrugada, ha marcado un hito en el devenir cofrade jerezano, un anhelo común, un sentimiento compartido, entrar en la vida eterna vestido de nazareno, con una papeleta de sitio eterna como eterno es todo  el que tiene fe y cree porque de él es el reino de los cielos. 
 
      (Articulo publicado en Información Jerez el 10 de abril de 2011. Mañana las Hermandades del Santo Crucifijo de la Salud, Cristo de la Espiración y Ntra. Sra. del Rocío, acogiendo la iniciativa que partió de este articulo, bendicirán una placa en la calle San Miguel en recuerdo del nazareno caído Antonio Merino Mampel) 


Nazareno del Santo Crucifijo en la penumbra de San Miguel.
Foto antigua del genial Eduardo Pereiras Hurtado