domingo, 13 de enero de 2013

MARCHA TRIUNFAL


 
De un tiempo a esta parte las grandes noticias del ámbito cofrade han tenido como base sonados estrenos, especialmente en el aspecto inmobiliario, mas asimismo tristes repercusiones en torno a cuestiones internas en las que asuntos personales -y a su vez tan superficiales si los comparamos con el trascendental cometido de nuestras hermandades sobre la sociedad- tales cuales la túnica con la que ha de estacionar una imagen o quién debe ostentar la responsabilidad de un paso cobraron un exagerado protagonismo.

Ante esta situación surge una noticia frente a la que más de uno, basado siempre en una superficialidad estética, se habrá llevado las manos a la cabeza, sin pensar que tras toda ésta superficialidad estética y a su vez maravillosa, porque nace de nuestra propia fe, existe un fondo, un fondo al que únicamente llegan aquellos a los que verdaderamente les quema en las entrañas su espíritu de servicio; a los que, por encima de cualquier estética por muy cofradiera que sea, está esa misión evangelizadora que cualquier devoto digno de autodenominarse cofrade nunca debe abandonar.

Los cofrades de la Cena han entendido el mensaje. Plantean sacrificar su propia estética, unos magníficos altares, un templo grandioso donde los cultos encuentran su marco perfecto, un sacerdote de indiscutible carisma, un barrio con categoría y solera, y sobre todo una historia que se hace presente en cada instante de la vida de hermandad... Todo ello por un solo motivo: el trabajo pastoral.

Existen precedentes en hermandades como la de Nuestra Señora del Amor y Sacrificio y, más recientemente, en la del Santísimo Cristo del Perdón, pero nunca una hermandad cambio tanto por nada. Y digo nada porque allí, en Puertas del Sur, punto de mira de los cofrades de la Cena, habría que empezar de cero pues no cuentan ni con terrenos para levantar un templo.

Sin embargo, la fuerza de la fe y la confianza en el Espíritu Santo hicieron posible proyectos más impensables. Los cofrades de la Cena, con toda seguridad, no estarían solos, todo un colectivo espera su evangelización. Los cofrades de la Cena abrirían el horizonte, su proyecto es ilusionante como ilusionante es todo aquello que suponga llegar a donde se necesite.

Nuestro obispo reitera con firmeza que la nuestra es Diócesis Misionera, los cofrades de la Cena lo saben y pueden dar ejemplo de servicio a una lglesia en la que nacieron para ser instrumento de evangelización.

Evidentemente no será igual de bello la contemplación del soberbio paso de palio de la Virgen la Paz desde el patio del palacio de doña Petra de la Riva que desde el aparcamiento del hipermercado Continente, pero la experiencia habría merecido la pena porque tras esa larga estación de penitencia, habrá no sólo una labor meritoria sino también una impronta que ojalá sirva de precedente.

Vosotros, cofrades, con vuestra decisión valiente, instituiríais de nuevo el sacramento de la Eucaristía, vuestro Cristo levantará, entre nuevas avenidas,  ese cáliz que no entiende de épocas ni modernidades, y como dice el canto sacramental, "Dios estará allí, venid adoradores y adoremos a Cristo Redentor". La marcha eucarística, vuestra propia marcha, se habrá hecho entonces, por decisión de unos cofrades, verdadera marcha Triunfal.
(Artículo publicado en el suplemento "El cofrade" de Jerez Información el 11 de enero de 1998. La Hermandad de la Sagrada Cena no se trasladó a las Puertas del Sur pero se creó una nueva parroquia, la de San Juan Grande y Ntra. Sra de la Candelaria, erigiéndose ayer, con sede en esta parroquia, la nueva Hermandad del Cristo de la Sed. Su vuelta desde la catedral, donde tuvo lugar la ceremonia de erección como Hermandad junto con la del Señor de la Salud establecida también en la zona sur de Jerez, supuso una auténtica marcha triunfal).
 
Jerez desde la zona sur
 
 

 

miércoles, 9 de enero de 2013

MAÑANA DE REYES


 

 
"El alma tiene ilusiones como el pájaro tiene alas; es lo que la sostiene." Víctor Hugo.

No desean acostarse ni dormir para verlos llegar. Sus padres, al final, les convencen. Los zapatos puestos junto al árbol, soñando con el despertar…, les puede el sueño de la ilusión, un sueño alimentado para preservar su inocencia. La mañana de Reyes pone punto y final a la Navidad, una forma de ponerle final por todo lo alto. Es la mañana de las prisas, de los nervios, de los pequeños de la casa, una noche en la que los nervios no nos habrán dejado dormir bien pero que  la mañana llega de una forma distinta, luminosa aunque estuviese lloviendo o con niebla y expectante por muy seguro que se esté de los regalos que se van a recibir.

La mañana de Reyes comienza en el dormitorio, en el momento que abrimos los ojos y recordamos el día que ha amanecido, los más pequeños suelen correr en busca de los padres para compartir tan mágico momento o directamente hacia el lugar en el que los Reyes hayan dejado los regalos, para ver con qué les sorprenden este año.

Es el único día del año en el que los niños madrugan sin protestar. En el que todos dan por hecho que se han portado bien y por lo tanto los Reyes Magos le van a traer todo lo que han pedido.

También a los mayores, si hemos sido buenos, probablemente encontraremos que debajo del árbol de Navidad los Reyes Magos nos han dejado algún regalito… aunque la verdad es que quienes salen ganando siempre con sus Majestades suelen ser los niños. Pero lo que sí es verdad es que hay en esa ilusión de unos y otros un trasunto de la inocencia infantil que no se puede herir, ni menos matar, porque ellos, los niños, son los verdaderos reyes de la casa, donde otros Reyes les visitarán en la noche de los sueños fugaces. Quitar a un niño la posibilidad de soñar, es como despertarlo de un sueño fantástico. Y lo más grave del caso, es hacerlo molestos porque nosotros, los mayores, hemos perdido la capacidad de imaginar ilusiones. La realidad o la irrealidad de un sueño, no depende de lo soñado, sino de la aptitud de quien sueña. Por eso, para los niños los sueños siempre son reales...

Mañana de Reyes, la casa es un hervidero de idas y venidas, abriendo paquetes hasta deshacerlos y ver de nuevo su carita de ilusión para luego salir a la calle a jugar y enseñar los juguetes a vecinos y amigos. Mañana de Reyes exclusiva de los niños y para ellos. Los juguetes cumplen la ilusión de la inocencia no perdida, de los sueños todavía no rotos, la ilusión guiada por una estrella llena de felicidad.

 

Los Reyes Magos han pasado por Jerez, como por tantos otros lugares, aunque aún haya quien no se lo crea. Seguirán viniendo mientras encuentren la mirada ilusionada de un niño, mientras la mañana de Reyes siga manteniendo su magia, mientras sepamos darle la majestad que como reyes de la ilusión merecen. Mientras exista la ilusión.

 

Ahora se inicia la cuenta atrás para un nuevo 5 de enero, para ir pensando en la carta  que el próximo año se habrá de entregar al Gran Visir.  Trescientos sesenta y cinco días fabricando ilusiones que se harán realidad en la mañana de un nuevo día de Reyes, la mañana donde todos somos un poco más felices.
 
  (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 6 de enero de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
 
 Adoración de los Reyes Magos.
Altorelieve de la catedral jerezana.
 
 
 
 

 

jueves, 3 de enero de 2013

POR EL INTRAMURO DEL 2012


 
 
Además de las celebraciones, reuniones y buenos deseos que trae el fin de año, es la oportunidad para hacer balances. Así pues, se considera que un año es un ciclo, el cual comprende un inicio y un fin, y aunque la vida no se termina cuando el reloj muestra la medianoche del treinta y uno de diciembre, sí es la clausura de un período de la vida que merece cierta reflexión. Tal como al comienzo del año se acostumbra hacer una proyección del futuro, también es importante echar un vistazo atrás y hacer un recuento de los sucesos negativos y positivos que acontecieron.

De todo ello ha sido testigo, durante todo el 2012, este recuadro de Jerez intramuros. Iniciamos el mes de enero con los reyes capoteando temporales, el anuncio de las elecciones en Domingo de Pasión, las iniciativas para la plaza de la Encarnación y la creación de una serie de rutas guiadas por la ciudad. Continuamos, por febrero, con el asunto de los palcos de Semana Santa. Marzo vino con la venta de las aguas, la crispación social, con la plaza Esteve y su remodelación y con la ciudad “a dos velas”. Abril se inició con la Semana Santa y la “visita indeseada” de la lluvia, llegaron de nuevo el “encierro en las iglesias” y la “pasión por el motor” con motivo del mundial de motos. Mayo nos llegó con las “comuniones”, con la feria “vendiendo una cosa que no vale tres”, con la recuperación de los claustros y el recuerdo a Salvador Díez, el bicentenario de González Byass y la memoria de Manuel María González. Un nuevo conflicto llegó en Junio, el de los bomberos que “echaban chispas”, la loable “custodia de la Iglesia” y los 200 años del Beaterio. Julio nos trajo otra efeméride, la de la parroquia de Los Descalzos, las iniciativas para “Jerez Plaza”, los juegos olímpicos y las relaciones “Jerez-Londres”. Agosto vino con sus “liquidaciones por cierre”, los 150 años de Benlliure y los despidos en el Ayuntamiento. Septiembre acogió el reconocimiento a Madre Coraje y la pisa de la uva entre “pitos y flautas”. Octubre los efectos del picudo rojo, las fiestas patronales, el cartel de la Semana Santa y el atractivo de los tabancos. Noviembre fue el mes de la huelga de la recogida de basuras y diciembre el de la polémica absurda de la mula y el buey y el de la alarma por Santiago.

Un exégeta anglo sajón ha dejado escrito que: “Todas nuestras ansiedades se relacionan con el tiempo. Solo los seres humanos pueden tener en mente el pasado de manera que este pese sobre el momento presente con toda su herencia; y también puede introducir el futuro en el presente, para imaginar que sus ocurrencias son actuales.... Toda desdicha, cuando no hay causa inmediata para la pena, proviene de la excesiva concentración en el pasado o de la extrema preocupación por el futuro”. Vivimos pues el presente y que Dios reparta suerte en este 2013.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 30 de diciembre de 2012)
 
Perímetro de las antiguas murallas jerezanas.


Grabado de Xerez y sus murallas.
 

 

 

jueves, 27 de diciembre de 2012

LA VOZ DE SANTIAGO


 
 
Poseedor de una naturaleza generosa, el apóstol Santiago predicó la palabra de Dios con tal celo y valentía que levantó las furias de todos los que odiaban a Nuestro Señor y a su Iglesia. Cuanto más le perseguían, más ardientemente y en alta voz, predicaba. Algunos decían que tenía una voz poderosa. Recibió de Cristo el nombre “Bonaerges”, significando “hijo del trueno”, por su impetuosidad. Pues bien, en Jerez hay una iglesia que lleva su nombre, donde su voz está callada desde hace demasiado tiempo, un templo que para sí quisieran muchas diócesis tenerla por catedral, un recinto que acogió a Dios, en un hermoso Sagrario, una casa para recibir a todos los que buscaban a Cristo para pedirle y suplicarle, un lugar para grandes fastos y también, para sentidas despedidas. Allí estaba Dios y Jesús preso, muerto y crucificado, junto a la paz, el desamparo y el dulce nombre de María.

Dicen los vecinos del barrio que desde hace ya demasiados años por aquellos caminos del extramuro jerezano que, desamparados de la muralla, se hicieron con agua, viento y frío, por Navidad se canta ¡A la gloria! y a su bendita Mare Victoria, la misma que un día le levantaron un templo los frailes mínimos. En el templo de Santiago daban posada al mismo Niño de Dios para que por Semana Santa llenara de sentimientos cofrades y rojiblancos los rincones del barrio, de negros lutos de muerte la madrugada y de sones sacramentales por Pascua. Pero aquel portal se cerró como tantas casas del barrio que tuvieron que clausurarse por el paso del tiempo y la marcha de sus vecinos a nuevas zonas. La voz de Santiago volvió, una vez más a silenciarse, permaneciendo callada desde entonces.

Cada Navidad los vecinos se vuelven a reunir junto a una candela, como aquellos pastores que vieron un ángel anunciando la buena nueva, buena como la muerte de Cristo y nueva como la calle de los corrales de vecinos y de los bronces gitanos. Y lo hacen junto a ese portal abandonado y expoliado que es hoy la iglesia de Santiago de Jerez, cantando una y otra vez aquellas coplas de “El Gloria”: “Si tu traes dinero toda la casa es tuya pero si no lo traes no hay posada ninguna”. Mientras que, muy cerca de allí, en la casa de la Mare Victoria, en “la vitoria”, como dicen la gente de allí, un apóstol impaciente llamado Santiago, triste y afligido pero con mucha fe, espera la llegada, un año más, del Niño Dios, con su casa cerrada .

Otro Santiago llamado “El Menor” en una de sus cartas nos dice: “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?  Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma". (Santiago 2:1-17). Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca". (Santiago 5:1-8).

Santiago está pidiendo ya a gritos que el “hijo del trueno” interceda por su templo para que el próximo año su voz poderosa haga posible la reapertura. Tengamos fe en ello pero, como dice el otro Santiago en sus cartas, solo con la fe no se salva, necesita obras si no quiere morirse en sí misma. Que la venida del Señor afirme los corazones y, entre otras cosas, el viejo Santiago gane para Jerez esta nueva batalla. Feliz Navidad.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 23 de diciembre de 2012 y ayer en VIVA JEREZ)
 
Procesión Eucarística de la Hermandad Sacramental de Santiago a mediados del pasado siglo XX.
  

lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD




          QUE LA LUZ DE MI BELÉN TRASPASE EL INTRAMURO DE TODO AQUELLO QUE NO SEA PAZ Y FELICIDAD. FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS SEGUIDORES DEL BLOG.

          EDUARDO VELO.


Nuestra Señora de la Paz en su Mayor Aflicción formando parte del belén montado hace años en la capilla de los Desamparados.

martes, 18 de diciembre de 2012

PEPE TORREGLOSA

 
 
Los grandes espíritus son como las nubes: recogen para derramarse.
José Torreglosa Solano acaba de recibir el título de “Hijo adoptivo de Jerez”, fue una ceremonia entrañable y emotiva, más que justificada, sobre todo para este Jerez tan poco dado a los reconocimientos en vida.
Pepe Torreglosa ya es jerezano, se lo ha ganado a pulso. Una vida dedicada a hacer feliz a los demás, así lo reconocieron sus propios trabajadores en el homenaje que le tributaron al cumplirse cinco décadas desde la apertura de su negocio. José Torreglosa, quien fuera Hermano Mayor de la cofradía de la Soledad y embajador del Rey Melchor, ha recibido el reconocimiento y el homenaje de los jerezanos, que le han reconocido su labor social, su humanidad, su dedicación y su compromiso con la ciudad por medio de su empresa dedicada al mármol y a la construcción. Un empresario ejemplar que, haciendo gala de aquello que diría Charles Dickens, ha tenido claro que La verdadera grandeza de la persona consiste en hacer que todos se sientan grandes”.
José Galvín, instructor de la concesión, destacó, a la apertura del expediente, que esta distinción se concede por “el esfuerzo realizado desde que con 21 años abrió su primera empresa en nuestra ciudad, por su dedicación constante por los más necesitados, por la magnificencia de su figura en diversos sectores de la ciudad, por su carácter amable, dialogante y afable, por su defensa de nuestras tradiciones más genuinas, por ser un hombre bueno, buen padre de familia y buen amigo”. Fundador de la empresa familiar Mármoles Torreglosa, que cuenta con una importante nómina de trabajadores y ha contribuido a la transformación económica de Jerez y a la puesta en valor de nuestro patrimonio histórico-artístico. En definitiva por sus excepcionales valores humanos y profesionales.
Hace unos años fui a buscarle para pedirle asesoramiento sobre la colocación de un retablo cerámico en la iglesia de San Pedro, le faltó tiempo para ofrecerse a hacerme la obra. A los pocos días ya había mandado los andamios y el personal necesario para que, lo antes posible, la obra estuviese realizada y todo ello de forma gratuita. En una entrevista que se le realizó en este mismo medio afirmaba: Mire, yo hago cosas que no quiero que se entere nadie”.”Esto parece la casa de Jesús. Como ejemplo, vino una señora, María, una vez para que le pagase el recibo de la luz. Le di el dinero y a los dos días volvió porque se lo había gastado y no había pagado el recibo. Me dejó el recibo y ya me lo deja todos los meses. Una muestra de su desprendimiento y generosidad para con sus amigos, con las Hermandades, con la Iglesia, con los desfavorecidos y en general con todo lo que Jerez necesita de él. En estos tiempos difíciles en los que es tan necesario que nos ayudemos unos a otros, en los que la solidaridad está haciendo posible solventar muchas necesidades, en los que son los propios ciudadanos los que, ante la falta de soluciones por quienes nos gobiernan, están haciendo frente a los graves problemas de los que más necesitan, hacen falta, cada vez más, empresarios con corazón, hombres buenos como José Torreglosa Solano, sevillano de nacimiento pero jerezano de adopción, por derecho y por méritos propios. 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 16 de diciembre de 2012 y ayer en VIVA JEREZ)
Estampa del pasado de la Virgen de la Soledad en su paso de palio.
Hermandad que presidió durante varios años D. José Torreglosa Solano. 
 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

LOS DULCES DE LAS MONJAS


 
La Hermandad de Jesús Nazareno celebra estos días, en el patio de San Juan de Letrán, un mercadillo de dulces navideños provenientes de los conventos con obradores de la ciudad, concretamente de los conventos de Santa Rita, Clarisas de la Calle Barja y Clarisas de Madre de Dios.

Una iniciativa que, al igual que los años anteriores, intenta ayudar así a estas órdenes religiosas, acercando al centro de nuestra ciudad toda la producción que realizan a lo largo del año.

Cabe recordar que en los años anteriores, la hermandad vendió alrededor de 6000 euros, a repartir entre los conventos y que le ha supuesto la facturación de cuatro meses en sus tornos, lo que les ha ayudado a seguir manteniéndose con menos dificultades.

         Son siglos de vida conventual los que están detrás de cada uno de esos dulces. Normalmente, la gente no tiene problemas para entender la vida activa, pero cuando se trata de vida contemplativa, muchos tienen reparos y prejuicios que no les permiten entenderla. Muchos piensan que es una vida estéril y sin sentido, que de nada sirve estar todo el día rezando. No se entiende por qué las monjas de clausura no salen nunca del convento ni por qué reciben tan pocas visitas, incluso de su propia familia.

        
Hay que tener en cuenta que en la Iglesia cada uno tiene su función y esas monjitas contemplativas son el corazón dentro de la Iglesia, ese corazón que continuamente está bombeando amor para dar vida al resto de la Iglesia. Las monjas contemplativas llegan con su oración a toda la Iglesia, a todo el mundo; su marco de actuación no tiene fronteras ni límites.

          Difícilmente como está hoy el mundo y con los valores que prevalecen se puede entender la auténtica dimensión de estas religiosas consagradas a la vida contemplativa. Como ellas mismas afirman su sentido más hondo hay que verlo desde el corazón y desde la fe porque humanamente esto no tiene sentido, incluso para ellas tampoco lo tendría si no se sintieran tocadas por un misterio, para estas religiosas el sentido más grande es un Amor, que ha salido a su encuentro. Es un sentido lleno de mucha gratuidad. Unas vidas dedicadas solo a Dios que son testimonios del mundo.
 
           Hay un ejemplo muy gráfico que se suele poner para entenderlo: las raíces de los árboles. Hay una raíz, oculta, que da vida. Hay una misión oculta en la Iglesia y que da sentido y que le hacen no ser personas aisladas pues, al igual que las raíces sin el tronco y sus ramas, no pueden vivir el uno sin el otro, se necesitan mutuamente.

           Una vida orante en silencio. Un silencio y una labor artesana con sabor divino que en estos días se muestra en el patio de San Juan de Letrán y que sabe a gloria bendita, solo hace falta que colaboremos con ellas adquiriendo esos productos que llevan como ingredientes siglos de espiritualidad y de manos limpias al servicio de un mundo mucho mejor desde unos valores que son los auténticos dulces de las monjitas.
           (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 9 de diciembre de 2012 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
Mercadillo de productos conventuales celebrado el pasado puente de la Inmaculada en el patio de la iglesia de San Juan de Letrán.


El convento de Santa María de Gracía, vulgo de San Rita, es uno de los de más afamados de Jerez por su productos navideños que elaboran las religiosas. (Foto antigua propiedad de Manuel Gps)