miércoles, 24 de septiembre de 2014

ESCOCIA Y JEREZ


 
 
En el Marco de Jerez, se conoce como bota a un barril o tonel de 600 litros fabricado en roble americano. Estas botas se usan para madurar el vino de Jerez, también llamado «Sherry» en los países anglosajones, de acuerdo a las normas del consejo regulador.

Antiguamente, las botas en las que se exportaba el Jerez a Inglaterra se vendían a productores de whisky de Escocia, que las utilizaban para envejecer el whisky ya que le añade una gran complejidad debido al Jerez que tienen impregnado. Hoy en día todo el Jerez sale ya embotellado, así que los escoceses utilizan las barricas usadas en EE.UU. para el envejecimiento del Bourbon, aunque todavía hay un mercado de «envinado» y exportación de botas desde Jerez a Escocia para envejecer los whiskies de mejor calidad.

Se cree que todo fue una casualidad. En el siglo XVIII los productores de whisky decidieron almacenar su destilado en botas de oloroso de Jerez vacías para burlar un nuevo impuesto del parlamento escocés destinado a financiar el ejército. Por aquel entonces, los vinos de Jerez eran muy populares en Gran Bretaña. Tanto, que convirtieron Jerez de la Frontera en una enorme ciudad-bodega orientada a la exportación. En el siglo XIX las destilerías de scotch empezaron a usar conscientemente las botas que habían contenido vino dulce, ya que descubrieron que aportaban unos matices organolépticos interesantísimos al destilado de malta que ahí se dejaba criar.

ampliar foto            Desde entonces no hay ningún whisky escocés de alta calidad (blended y single malts) que no apueste por botas de roble español previamente envinadas en oloroso de Jerez (normalmente unos dos años).

            Jerez, por tanto, se siente muy unido a Escocia, principalmente por las relaciones comerciales del mundo del vino, de todo ello nos puede hablar mejor José Luis Jiménez y su estudio sobre los personajes del Jerez. Uno de ellos fue Arthur Gordon, con títulos de nobleza en su ascendencia, lo encontramos por primera vez en Jerez en 1754, huido de su patria a causa de las persecuciones religiosas desencadenadas tras la batalla de Culloden, y políticas entre los partidarios de los Estuardo y los Tudor.  Dedicado a negocios diversos de exportación e importación, con halagüeña fortuna, pronto los abandonó para dedicarse por entero al de vinos, adquiriendo en principio diversas bodeguitas de Jerez hasta edificar en 1787 las suyas propias, amplísimas, en la plaza de las Atarazanas. Arthur Gordon dio nuevo rumbo al comercio de vinos, introduciendo innovaciones científicas y prácticas no sólo en los sistemas de elaboración y crianza de los vinos de Jerez, sino en el de la exportación, creando una amplia red de agentes y distribuidores que pronto convirtieron su firma en una de las más potentes.

            Otro fue Kenneth Mackenzie que también era originario de Escocia y que entre 1859 y 1860 se traslada a Jerez donde establece su firma Mackenzie&CºLtd.

Y un personaje singular que muchos recordarán era aquel señor mayor, corpulento y vestido de escocés que nos visitaba todos los años por Feria. Pepe “El escocés”, no se perdía una Feria, en especial la de Sevilla, El Puerto de Santa María y Jerez, donde nada más llegar ya probaba los exquisitos caldos del Marco jerezano y, como las botas que desde aquí se exportaban a su tierra, no paraba hasta llenar su propio barril.

Hoy Pepe “El escocés”, rompedor de fronteras, tras el referéndum celebrado en Escocia, levantará su copa por Europa, por Reino Unido, por Escocia, por Sevilla, El Puerto y  Jerez y por la unidad de todos los pueblos. 
 
(Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 21 de septiembre de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ)  
 
Pepe "El escocés" un personaje que era habitual en las Ferias del sur de España.
 

 

 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

HERMANA MAYOR


 
 
El pasado año la directora del Departamento de Geografía, Historia y Filosofía de la Universidad Pablo Olavide, Silvia María Pérez González, ofreció una conferencia en el Obispado de Jerez sobre 'Las cofradías jerezanas de la Baja Edad Media y los orígenes de la Semana Santa', dentro de los actos del 525 aniversario de la recepción canónica de la Hermandad del Mayor Dolor. En esta conferencia habló de cofradías jerezanas y su gobierno, mencionando a una Hermandad integrada sólo por mujeres, Santa María de las Candelas Amarillas, con una función social "muy importante", desaparecida a finales del siglo XVI.

La misma investigadora en un interesante artículo sobre mujeres y cofradías en la Andalucía de finales de la Edad Media,  nos dice que para la ciudad de Jerez de la Frontera hay documentada una cofradía, la de Santa María, que tenía su ad­vocación en la iglesia de San Salvador, cuyo prioste o, mejor dicho, cuya priosta era una mujer, Elvira Alfonso, viuda. Recordemos que el prioste de una cofradía era el cargo más importante para la época estudiada dentro de su junta de gobierno. Sería el equivalente a los actuales hermanos mayores.

La Semana Santa es un fenómeno importante por su calado social, por su dimensión religiosa, por su atracción cultural. Y ello, porque se trata de una expresión fundamentalmente popular; esencialmente religiosa, necesariamente cultural. Además nos encontramos ante un acontecimiento susceptible de ser analizado y considerado desde muy distintos puntos de vista, y con planteamientos no necesariamente convergentes. Efectivamente, al tratarse de una realidad que bebe de todo aquello de lo que se nutre la propia sociedad que le da vida, las cofradías, sus manifestaciones y posicionamientos sociales serán, inevitablemente, un reflejo de ese mismo pueblo.

Hay que tener en cuenta que las propias cofradías se encuadran históricamente en su sociedad en la que el papel de dirigentes estaba reservado a los hombres, solo hay que repasar el listado de alcaldes, presidentes del gobierno o de entidades y organismos de importancia para comprobar que la mujer brilla por su ausencia.

En nuestra ciudad solo la Hermandad de Jesús Nazareno fue abanderada de la mujer en su ya larga historia, pues en su Estatutos de 1865, año de su reorganización, ya permitía el ingreso tanto de hombres como mujeres y no se señala que las mujeres no vayan en la procesión o no figuren en la junta de gobierno, debiendo suponer que en esto se remitían a las normas existentes.

Pero esto era un hecho aislado pues no es hasta 1996 cuando el Obispo Bellido Caro equipara, por decreto, la igualdad de derecho de hombres y mujeres en nuestras Hermandades. Sin embargo no ha sido hasta el pasado miércoles cuando la mujer ha dado el paso definitivo de su integración total en el universo cofrade jerezano. Eva Castañeda, es su nombre y desde dicho día es ya la Hermana Mayor electa de la Hermandad del Perdón, una corporación que rompió moldes cuando se creó desde el mundo obrero, con un Crucificado muy distante de los modelos barrocos y que, ahora, con esta elección, vuelve a hacer historia en la ciudad.

 La primera Hermana Mayor de esta nueva era de las cofradías, que, como todo en la vida, ha necesitado su tiempo, un tiempo en el que la mujer ha demostrado cuanto pueden aportar a unas instituciones antiguas, celosas de su rico legado pero a su vez abiertas a los nuevos tiempos. Un logro más a favor de la igualdad.
(Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 14 de septiembre de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Las hermanas de Jesús Nazareno, una tradición de siglos de participación de la mujer en la Semana Santa de Jerez.
 

 

lunes, 15 de septiembre de 2014

CUMPLIMOS CUATRO AÑOS

          

 
 
             Ayer, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, "Jerez intramuros" cumplió cuatro años. En todo este tiempo se han recopilado 498 artículos de los que he publicado en prensa y revistas, en especial en el periódico local INFORMACIÓN JEREZ y en el gratuito VIVA JEREZ, ilustrados en el blog con fotografías actuales e históricas. Han sido más de 100.000 visitas las recibidas en este blog desde su creación por lo que doy las gracias a todos los seguidores y a cuantos han participado con sus aportaciones y opiniones.
 
           "Jerez intramuros" sigue siendo esa ventana abierta al mundo a la que puede asomarse todo aquel que siente Jerez como algo suyo. Que sean muchos más.
 
             Eduardo Velo
 
 
  
Vista aérea del Jerez de otros tiempos donde podemos ver señalado el perímetro amurallado.

jueves, 11 de septiembre de 2014

HOTELES LLENOS


 
 
Se llenaron los hoteles jerezanos con el Gran Premio de España de Motociclismo, que se disputó en mayo, en un acontecimiento único, motor de generación de riqueza, no sólo en Jerez, sino en toda la provincia y, además, una de las claves para la promoción turística de Jerez en todo el mundo. Con motivo de la salida desde nuestra ciudad de la vuelta ciclista a España los hoteles volvieron a llenarse durante todo el fin de semana, con un 25 por ciento más de lo habitual en esta época del año. Para este fin de semana el delegado de Turismo, Cultura y Fiestas del Ayuntamiento jerezano ya avanzó que los hoteles rozarían el lleno con motivo de la celebración de eventos como el Mundial de Superbike, la Fiesta de la Bulería y el ciclo de la Vendimia.
          La industria hotelera está de enhorabuena en Jerez. Atrás quedaron aquellos tiempos en los que el turista era un personaje extraño en nuestras calles, en los que las ofertas hoteleras eran muy escasas, dado el poco valor que se le daba a nuestro potencial turístico y las pocas ofertas atractivas que se ofrecían de cara al visitante. Tiempos en el que para venir a Jerez había que hospedarse o bien en el Hotel Jerez, si las posibilidades económicas lo permitían, o bien en el Capele en la plaza de las Angustias, Mica en la calle Higueras o en El Coloso en la calle Pedro Alonso; en el clásico y señorial Nuevo Hotel de la calle Caballero, en el desaparecido Hotel Garaje Centro de la calle Doña Blanca o en el entonces moderno Motel Aloha de la carretera de circunvalación. Para los menos pudientes los distintos hostales y pensiones que se repartían por el centro.

           Si nos vamos más atrás habría que recordar al Hostal Arenal en la calle Pozuelo, al Hostal Imar en la Corredera y al emblemático y popular Hotel Los Cisnes en la calle Larga, todo un referente en el Jerez del pasado. Y más antiguos aún, el recordado Hotel Comercio de la calle Doña Blanca y el afamado Hotel Victoria de la plaza del Arenal esquina con Lancería. Sin olvidar las viejas posadas de principios del siglo XX, como la de la calle Arcos, llamada también de los Desamparados; la de San Dionisio en la plaza del Arenal, donde luego se levantó el edificio de los sindicatos, o la de la plaza Monti de la familia Timermans.

          Todos estos establecimientos vinieron a acoger a nuestros visitantes, la mayoría de paso hacia el mar o hacia la sierra, visitantes que pasaban pocos días entre nosotros pero que, de seguro, se quedarían impregnados del olor y los atractivos de esta tierra jerezana.     

          Hoy, como quedó dicho en la denominación de nuestra ciudad como Capital Europea del Vino, son ya casi 1,2 millones de turistas los que visitaron Jerez durante el año 2012 y un 25%  atraídos por la fama de nuestros vinos. Solo las bodegas del Marco de Jerez registraron 400.000 visitas durante el pasado año. Con una oferta turística, formada por más de 4.000 plazas hoteleras.

           Este fin de semana los hoteles de Jerez volverán a colgar el cartel de completos, un signo evidente de cuanto se ha evolucionado de cara a la oferta turística. Queda mucho camino por recorrer porque aún hay mucho potencial que ofrecer al que nos visita, muchas ofertas verdaderamente atractivas que llevan demasiado tiempo dormidas. Pero mientras se sigan llenando los hoteles será señal de que estamos en el buen camino.
 
(Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 7 de septiembre de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
El Hotel Centro de la calle Doña Blanca antes de su derribo.


 
La posada de San Dionisio estaba situada en la plaza del Arenal justamente donde hoy se alza el edificio de Sindicatos.
 
Patio del desaparecido Hotel Los Cisnes.



 
 

 

 

martes, 2 de septiembre de 2014

EL MAMELÓN


          
          La jerezana plaza del Mamelón está de última. La salida de la vuelta ciclista a España y ahora la polémica surgida en torno a la Fiesta de la Bulería, trasladada a este sitio tras muchos años de celebración en la plaza de toros, han puesto este popular enclave jerezano en el candelero.

            Los datos nos dicen que a comienzos del s. XIX, la plaza era conocida como Alameda de Sevilla, posteriormente la zona llevó el nombre de Reina Victoria y oficialmente la plaza está dedicada a la Virgen de Fátima.  La población siempre la ha conocido como el Mamelón a secas. Según la Real Academia de la Lengua Española, mamelón es una colina baja en forma de pezón de teta. Históricamente se ha interpretado que durante el periodo árabe, en ese lugar existiría un montículo desde donde se podía divisar Jerez, y que después de la Reconquista fue allanado y añadido al Llano de San Sebastián, si bien permaneció el nombre popular. Tras las transformaciones ocurridas en la Alameda Cristina y en la Plaza de Aladro, en 1893 la plaza se urbaniza y embellece, y se convierte en un bonito paseo.

En 1952 se le añade el monumento a San Juan Bautista de la Salle. A principios de los años setenta adquiere las dimensiones actuales tras el derribo de las dos manzanas que separaba este espacio de la Alameda Cristina. Las manzanas estaban divididas por la prolongación de la calle San Juan de Dios y la más cercana a la Alameda Cristina la ocupaba la mansión de los marqueses de Salobral que, con su airoso mirador, presidía los antiguos llanos de San Sebastián.

En el solar resultante de ambas manzanas se instalaron las atracciones de la última Feria de la Vendimia, trasladada al centro con la intención de hacerla más popular, aunque resultó un fracaso. En 1987 la plaza experimentó la última gran remodelación, con la creación del lago y nuevo mobiliario urbano. Con un presupuesto de 60 millones de pesetas, el arquitecto que diseñó la plaza fue José Ramón Díaz Pinto. Finalmente con motivo de los Juegos Ecuestres Mundiales de 2002 se volvió a reformar añadiendo el monumento al enganche.

Solo la zona del monumento al fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas mantiene su aspecto evocador y romántico de tiempos pasados. Lugar de rezos ante la Virgen de Fátima peregrina, de aquella pequeña gasolinera cuando el tráfico aún era escaso, de juegos infantiles y de reuniones juveniles con la cafetería Manila o el bar Los Palitos en el recuerdo.

Ahora ese mamelón o montículo ha servido para subirse en él y mostrar a Jerez y a toda España los encantos de una ciudad entre botas de vino y venencias derramando líquidos elementos, para tomar impulso con los pedales y bajar a recorrer en bicicleta las carreteras de nuestra noble patria y, también, para la genuina fiesta del flamenco, en esa Fiesta de la Bulería que, con sus ecos, hará del centro de Jerez un gran escenario abierto a todos.

Antonio Gallardo Molina, que de arte sabía mucho y más, con la gracia y genialidad que le caracterizaba nos dejó para siempre estos versos dedicados al Mamelón: “Tampoco a mi dan nombre de plaza. Ni yo lo quiero, pues sin que alguno se asombre, yo lo soy de cuerpo entero. Del camino de Sevilla soy hermana y compañera, y huelo de maravilla al llegar la primavera. Si estoy llena de alegría, yo no encuentro la razón… ¡Dios mío…! ¿Quién me pondría el nombre de Mamelón? 
 (Artículo publicado en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 31 de agosto de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
 
El Mamelón ya con el monumento de San Juan Bautista de La Salle y su dedicación a la Virgen de Fátima. 
 
Postal antigua del Mamelón cuando se denominaba Avenida de la Reina Victoria.


 
 
 
 
 

martes, 26 de agosto de 2014

LA BICICLETA Y JEREZ


 
 
Cuentan los historiadores que los testimonios más antiguos de bicicletas se remontan hasta las antiguas civilizaciones de Egipto, China e india. En un apartado de la obra "Codez Atlanticus" de Leonardo da Vinci ya aparecía un dibujo de una bicicleta. Leonardo ya pensó en una transmisión de cadena como en las que se utilizan en la actualidad. Estos dibujos fueron dispersados por el tiempo y quedaron recopilados sin orden ni concierto en la biblioteca Ambrosiana de Milán.

 En 1861, Ernest Michaux decidió dotar de unos pedales a la rueda delantera de una vieja draisiana. Aunque el descubrimiento fue de suma importancia, tropezó con un grave problema que durante cierto tiempo resultó infranqueable; no había forma de mantener el equilibrio con el movimiento a pedales. Ernest se dio cuenta de que la máquina de dos ruedas sería estable siempre que fuera a una velocidad suficiente; el lento aprendizaje resulto efectivo. Se reconoce a Michaux como el precursor directo de la bicicleta aunque se deben citar nombres como Philip Moritx o Galloux que construyeron bicicletas a pedales para uso particular. El invento de Michaux, la "Michaulina" se empezó a producir en serie atrayendo la atención de las clases populares. Este modelo se hizo muy popular en Francia.

El 31 de mayo de 1889 nació oficialmente el ciclismo de competición; los hermanos Olivier, asociados de la fábrica de Michaux, organizaron una carrera en el parque de Saint Cloud de París con 1200 m de recorrido en la que tomaron parte 7 ciclistas. A partir de entonces comenzó la fiebre del ciclismo. En 1903 se disputó el primer Tour de Francia con 2428 Kilómetros de recorrido ideado por Henri Desgranges. El Tour, que ha ido mejorándose con el paso de los años y se ha convertido hoy en día en banco de pruebas de sofisticadas máquinas que no superan su aprobación si no salen triunfantes de la ronda francesa, ha sido campo de experiencias y ha hecho nacer muchos prototipos. El primer Giro de Italia (creado por Costamagna, Cougnet y Morgagni) se celebró en mayo de 1909 y, más adelante, la Primera Vuelta Ciclista a España en 1935, ideada por Juan Pujol.

 En Jerez la Peña Ciclista Jerezana, con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento, organizaba el Gran Premio Jerez de ciclismo, patrocinado por el Ayuntamiento y varias casas vinateras e industriales. Esta prueba, que salía de la entonces llamada Alameda Marqués de Casa-Domecq, era organizada por el Jerez Veloz Club, saliendo lo corredores en pelotón por la carretera del Puerto, siguiendo hasta la cuesta de Las Cruces, Puerto de Santa María, Puerto Real, Chiclana y la subida de la cuesta de Medina, descansando una hora en esta última población. Después del descanso seguían por Paterna de Ribera, Arcos y de esta, dirección Jerez, donde estaba la meta. En esto del ciclismo jerezano es justo reseñar a José Puyol Vargas que con su escuela de ciclismo ha contribuido enormemente a la promoción de este deporte en nuestra ciudad o a José Domínguez Pazos que junto a Juan Zarzana, Francisco Portela y José Castaño fundan en Jerez la “Agrupación Ciclista Xerez” y organizan durante veinticuatro años la Vuelta Ciclista a Cádiz, prueba ciclista que recorría durante cuatro días (etapas) toda la provincia.

En estos días que Jerez celebra la salida de la vuelta ciclista a España el reconocimiento a todos los que han fomentado el deporte de la bicicleta y mi felicitación a los organizadores y a los jerezanos en general por cuanto supone tan importante evento para  la ciudad.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 24 de agosto de 2014)
 
 
Reglamento para la vuelta ciclista organizada en 1946 por la peña ciclista XEREZ.
 

 

miércoles, 20 de agosto de 2014

EL HOMBRE QUE SUPO AMAR


           

 
           En 1539, en Granada, vive un hombre de aspecto humilde llamado Juan Ciudad, que al tratar de denunciar las desigualdades sociales, es tomado por loco y recluido en un hospital. Cuando por fin sale de su encierro, viaja por todo Granada con la enorme tarea de ayudar a los más humildes. Sin embargo, su esfuerzo y su generosidad provoca envidias, al ver en aquel hombre a un agitador de masas. Pero gracias a sus obras, Juan Ciudad termina por ser San Juan de Dios

            Una de las órdenes religiosas radicadas en Jerez desde hace siglos es la Orden Hospitalaria fundada por San Juan de Dios. El ejemplo y la fama de santidad de Juan de Dios, el hombre que supo amar, cundió en pueblos y ciudades de España y fueron muchos los hombres que se consagraron al cuido de los enfermos en los hospitales que en pocos años levantaron los Hermanos en España, Portugal y América Latina.

            Jerez de la Frontera fue una de las primeras ciudades españolas que se benefició de la presencia de los hijos de San Juan de Dios. En 1564 llevaba a nuestra ciudad procedente de Carmona, su villa natal, un joven de 18 años, animado del noble afán de ejercer la caridad cerca de los pobres y enfermos. Se llamaba también Juan, Juan Grande, y toda su vida fue un ejemplo de amor al prójimo. En 1577 Juan Grande, que gustaba llamarse Juan Pecador, solicita ingresar en la Orden de San Juan de Dios. Su espléndida y humanitaria obra le llevó, junto a sus hermanos profesos, a hacer extensiva su labor hospitalaria del contorno jerezano como Arcos de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda, Villamartín, Puerto de Santa María y Medina Sidonia. El año 1600 se declaró una terrible epidemia en la ciudad de Jerez y el caritativo Juan Grande, que también supo como amar al prójimo, en contacto directo con los apestados contrajo el terrible mal, muriendo el 3 de junio de dicho año en la celda del hospital jerezano de la Candelaria, fundado por él mismo. La Santa Sede le reconoció su grandes virtudes declarándolo Beato y posteriormente Santo. La diócesis de Asidonia-Jerez lo tiene por patrono.

            Esta pasada semana ha fallecido Miguel Pajares, el religioso español de la Orden de San Juan de Dios  cuya labor ha sido conocida tras ser infectado por el virus del ébola y ser repatriado a España. Estudió Enfermería antes de ordenarse sacerdote y durante 18 años trabajó en misiones en países como Irlanda, Ghana o Liberia. En Liberia, precisamente, fue donde pasó los últimos siete años de su vida, en concreto, en el hospital San José de Monrovia, donde el pasado día 2 había muerto de ébola su director, el hermano Patrick Nshamdzea, a quien había cuidado. De 75 años, Pajares, el mediano de cinco hermanos, había nacido en La Iglesuela, una pequeña localidad de apenas 500 habitantes, que está situada en el noroeste de la provincia de Toledo. Era miembro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (OHSJD) desde los 12 años y quienes le conocen no escatiman elogios sobre él.

            La historia se repite y el espíritu de la Orden Hospitalaria, por mucho que haya cambiado la sociedad e incluso los hospitales, sigue presente en personas que, como Juan Ciudad o Juan Grande, no olvidaron aquella lección que aprendieron un día enseñándole lo que es amar hasta el punto de entregar la vida por los demás. El ejemplo y el testimonio del Hno. Pajares así lo confirma.
 
            (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 17 de agosto de 2014)
 
 
El antiguo sanatorio jerezano de Santa Rosalía y Beato Juan Grande, hoy Hospital San Juan Grande de los Hermanos de San Juan de Dios, en sus inicios