jueves, 21 de febrero de 2019

DOMINGO DE LA MISERICORDIA




Cuentan las crónicas que en 1593 había quedado suprimido en Jerez el llamado Hospital de la Misericordia, situado muy cerca de la iglesia parroquial de San Dionisio. En ese lugar se estableció el convento de la Concepción que continuó abierto hasta el año 1868 en que fue cerrado por orden de la Junta Revolucionaria. Este convento Concepcionista tenía su entrada por la actual calle Misericordia, tras San Dionisio. En el mismo año de 1868 se derriba iglesia y convento, parte de sus solares sirvieron para la construcción de viviendas y almacenes  y otra parte fue convertida en 1890 en plaza ajardinada, la actual plaza del Progreso. En otro punto de la ciudad, en el corazón del antiguo barrio de la Albarizuela, junto a donde estuvo emplazado el viejo cementerio judío, se encuentra la popular capilla del Refugio de Ntra. Sra. de los Desamparados. Fue erigida por la hermandad de la Santa Misericordia y Nuestra Señora del Refugio sobre el solar de otra capilla de 1604.

La misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo. Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.

 El 23 de mayo del 2000 un decreto establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. Ya el Papa lo había anunciado durante la canonización de Sor Faustina Kowalska, el 30 de abril: «En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el nombre de domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros».

 Este año ese día es el 28 de abril, el mismo domingo que el actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado a los españoles a las urnas para elegir un nuevo parlamento nacional. Será el momento de oír la voz de los ciudadanos y de cómo apliquen las urnas la misericordia a la clase política.  Obras de misericordia espirituales son enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca y dar buen consejo al que lo necesita. Enseñar al que no sabe y dar buen consejo al que lo necesita es misión principal de los candidatos, corregir al que se equivoca lo dirá el resultado electoral. Lo deseable es que el resultado de la convocatoria electoral sea justo y misericordioso con España, que es decir con la nación inquebrantable y con lo que desean la mayoría de los españoles, sin olvidar que,  para crear una sociedad con corazón solidario, es primordial atender a los que más necesitan del apoyo social.

Ante las incertidumbres que ocasiona esta convocatoria electoral y frente a tantos enfrentamientos como hemos visto últimamente quizás esta coincidencia de elecciones en el domingo de la Misericordia puede ser una llamada a la reflexión.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 17 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Capilla del Refugio de Nuestra Señora de los Desamparados, erigida por la Hermandad de la Santa Misericordia.
 

 

viernes, 15 de febrero de 2019

DOCENTES PARA LA MEMORIA


 


Esta pasada semana se ha dado a conocer que el IES Fernando Quiñones de Jerez ha  iniciado los trámites para llamarse Lola Flores. La propuesta, al parecer, ha surgido de la propia comunidad educativa del centro que considera que la actual denominación no es la más idónea, teniendo en cuenta que ya existe un instituto con el mismo nombre en Chiclana, ciudad natal del escritor, y otro en Cádiz. Del mismo modo, sostienen que al coincidir tres centros en la misma provincia con este nombre, ha provocado, en más de una ocasión, gran cantidad de malentendidos administrativos. Si bien el nombre de nuestra genial Lola Flores es acertado por la singularidad y universalidad de la incomparable artista jerezana siempre he sido partidario de que los centros educativos llevan nombre de ilustres pedagogos de la ciudad, por cuanto supone de referencia para los propios alumnos que allí estudian y honra la memoria de quienes destacaron en el campo educativo.

En julio de 2013 un grupo de profesores de educación secundaria,  de la universidad y del CSIC presentaron en Madrid la exposición  “Personajes para la memoria. Trayectoria de ilustres profesores de enseñanza secundaria” que mostraba a veinte profesores de instituto, a través de unos breves retazos biográficos y algunas reseñas de sus obras científicas, literarias y pedagógicas. Testigos y actores de la educación de los jóvenes de nuestro país, de la formación de generaciones de ciudadanos de diferente procedencia social y credo ideológico, como ellos mismos lo fueron. Personajes muy dispares en su formación: poetas, filósofos, geógrafos, historiadores, filólogos, bioquímicos o naturalistas pero todos tenían en común tanto el talento intelectual en todas las ramas del saber como el empeño profesional para convertir a España en una nación más libre por el acceso al conocimiento. La singularidad de personajes para la memoria.

En Jerez también se podría hacer algo así ya que son muchos los pedagogos que destacaron en su trayectoria profesional al servicio de la enseñanza. Profesores como Manuel Bellido González, José Cádiz Salvatierra, Manuel Esteve Guerrero, Miguel Rodríguez Bernal o José Moreno Alonso que pasaron a la historia por su excelencia educativa. Pero hay más profesores que bien merecen su nombre para uno de los centros educativos jerezanos porque dejaron huella en sus alumnos. Como lo ha dejado Rafael Navarro Núñez, que esta semana nos ha dicho adiós, un gran hombre, destacado cofrade, conocido meteorólogo de la antigua base de la Parra y profesor de matemáticas que fuera de la Escuela de Empresariales, un docente que será muy recordado por todos. Profesores que enseñaron primero a ser personas, hombres y mujeres de bien, preparados y con mentes bien amuebladas para afrontar los retos del futuro.

En estos tiempos que corren la buena educación es fundamental para alcanzar un mundo mejor, y en eso los profesores y pedagogos tienen mucho que hacer siguiendo el ejemplo de aquellos otros de tan buena memoria que merecen ser siempre recordados.

Antonio Machado, en 1915, con motivo del fallecimiento de Francisco Giner de los Ríos, su maestro, dejó escrito para sus alumnos de Soria:Lo que importa es aprender a pensar, a utilizar nuestros propios sesos para el uso a que están por naturaleza destinados y a calcar fielmente la línea sinuosa y siempre original de nuestro propio sentir, a ser nosotros mismos, para poner mañana el sello de nuestra alma en nuestra obra”. Sabias palabras.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Patio del colegio San Pablo en la calle Juan de Abarca 7 de Jerez de la Frontera, fundado en 1896 por el ilustre pedagogo jerezano Miguel Rodríguez Bernal. Fue el primer centro que aplicó los principios pedagógicos de Pestalozzi.
 

 

martes, 5 de febrero de 2019

TAXIS





El conflicto del taxi a nivel nacional ha puesto de actualidad a una profesión que lleva años de reivindicaciones. Si indagamos en la historia podemos comprobar que la presencia del taxi es mucho más remota de lo que parece. Ya el poeta de la Antigua Roma, Publio Virgilio, habla en una de sus obras (las Églogas del rey de Atenas Erictonio), que como había nacido impedido de pies, se compadecía de quienes tenían su misma desgracia e inventó el carro de alquiler y lo puso a disposición de quién lo necesitase. No era un taxi, tal como lo conocemos hoy, pero sí era un servicio público urbano. En el año 1640 el francés Nicolás Sauvage, cochero de carruajes, abrió la primera empresa de taxis en la parisina calle San Martín, pero el término taxi no apareció hasta el invento del taxímetro, ideado por el ingeniero alemán Wilhelm Bruhn en 1891. Esta máquina mide la distancia recorrida y el tiempo que se tarda en recorrerla, lo que permite establecer una tarifa normalizada. La palabra en sí proviene del francés taxe (tarifa) y del griego metron (medir). A mediados del siglo XIX ya habían existido el Mile-Index y el Registro Kilométrico, con el mismo fin, pero en sus primeros tiempos ninguno de ellos gozó de popularidad entre los taxistas, ya que no querían que sus ingresos fueran regulados por máquinas. Bruhn, incluso, fue arrojado al río por su invento.

El taxi siempre ha sido un vehículo popular, ya que la gente de dinero y la nobleza tenían sus coches y carrozas. En Jerez, a principios del siglo XX, aunque consta que un buen número de ciudadanos se dedicaban al alquiler de vehículos, solo dos figuran como taxistas, Manuel Ruiz González en la calle Porvera 22 y Juan J. Sierra, de Auto Taxi, empresa establecida en la calle Larga 75. Posteriormente, a mediados de siglo, se hicieron muy populares en Jerez las paradas de taxis de las calles Corredera y Ancha y las de las plazas del Arenal, Plateros, del Banco, Romero Martínez, de la Estación y sobre todo la de la Alameda Cristina que llegó incluso a contar con un equipo de futbol, el “Taxi Cristina”, integrado por taxistas y clientes del Bar Cristina. Con la expansión de la ciudad las paradas de taxis se extendieron a otros puntos. Hoy este servicio ciudadano se ha ido modernizando, reflejo de la propia evolución del taxi por las ciudades del mundo, siempre adaptándose a las necesidades de todo tipo de clientes, como por ejemplo los taxis para minusválidos o de respeto al medio ambiente como taxis eléctricos o híbridos.

Independientemente de la guerra que actualmente mantienen con la competencia el taxi forma parte de la historia de nuestras ciudades, muchos taxistas, como diría Blasco Ibáñez de los conductores de ambulancias, no han dudado en llegar a lugares incluso peligrosos para recoger y evacuar a accidentados. Todos tenemos un momento en el que el taxi fue nuestra salvación o la de algún allegado. Aunque solo sea por ese servicio a la sociedad durante años ya merecen que sus problemas se solucionen.

En el siglo XIX el inventor del taxímetro acabó en el rio por el rechazo de los taxistas de entonces, esperemos que la sangre no llegue esta vez al rio, que se mojen los que tienen que mojarse para, entre todos los implicados, acabar con el conflicto.  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 3 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Anuncio de la pasada década de los 60
 

           

sábado, 19 de enero de 2019

ABRIR AL TURISMO

 


El pasado jueves el Centro de Estudios Históricos Jerezanos abrió su actividad en este nuevo año con una interesante ponencia-coloquio bajo el título  'Jerez y sus conventos: ¿qué hacemos con ellos?'. Es uno de los debates surgidos en los últimos años que se aviva cada vez que se marcha una comunidad. Los conventos son uno de los elementos característicos del patrimonio local. ¿Están en peligro? El profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Carlos Vizuete apunta a datos objetivos y muy concretos  relacionados tanto con la demografía conventual como con la crisis económica por la que atraviesan que,  aclara, “nada tiene que ver con la del ladrillo".

Centrándonos en los convento de clausura hay que decir que su situación es tal que  cada mes se cierra uno en España. Jerez no es ajeno a un fenómeno que parece poner en cuenta atrás la vida en clausura. A la cada vez más escasa comunidad se une la elevada media de edad. Pocas pueden hacer trabajos físicos complejos. Y sin trabajar, sus ingresos merman. Las  escasas alternativas económicas para mantenerse ellas y mantener edificios con muchos problemas, así como la falta de vocaciones, terminan provocando su marcha. El problema surge con el valioso patrimonio que muchos de estos conventos atesoran y que, en cierta medida, forman parte del elenco patrimonial e histórico de la ciudad.

Una de las salidas planteadas para su mantenimiento, que se pusieron sobre la mesa el pasado jueves, es su apertura al turismo, como ya se viene haciendo en otras localidades, buscando fórmulas que hicieran compatibles las visitas sin perturbar la vida ordinaria de las monjas. El turismo es actualmente una de las principales actividades económicas en el mundo, ya que genera una importante derrama económica, inversión y puede contribuir al crecimiento económico. El dar a conocer el riquísimo y desconocido patrimonio material de los cenobios y, a la vez, contribuir a sus sostenimiento y a la restauración de sus obras de arte con el fruto económico que se obtenga de las visitas puede ser la solución al problema que padecen muchos de los conventos. En Jerez, en lo que se refiere a los conventos femeninos de clausura las últimas en marcharse han sido las religiosas clarisas de Madre de Dios y las dominicas del Espíritu Santo. Al de Madre de Dios se le han dado utilidad como Seminario diocesano, al edificio del Espíritu Santo se está a la espera de conocer su futuro, la misma problemática sigue azotando a los que quedan por lo que hay que buscar soluciones antes que sea demasiado tarde.     

            La experiencia de otras ciudades nos hace ver que la apertura al turismo de los conventos es una medida que garantiza su continuidad y la conservación de todo su rico patrimonio. El Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid quizás sea el ejemplo más evidente de como compatibilizar la clausura con las visitas turísticas. En Sevilla también hay algunos ejemplos, el monasterio de Santa Paula es un claro referente en este sentido. Los conventos jerezanos cuentan con elementos históricos y artísticos lo suficientemente atractivos y valiosos como para ser protagonistas de una oferta turística extraordinaria que haga posible su conservación solo hay que buscar fórmulas, como se viene haciendo en otros lugares, para que, sin interferir en modo alguno en la vida comtemplativa, en el caso que aún se mantenga, poder garantizar su futuro.
               (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de enero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


El convento del Espíritu Santo de Jerez era un auténtico museo, hoy en su interior no queda nada del rico patrimonio que atesoró.

sábado, 8 de diciembre de 2018

LA ANDALUCÍA QUE NO CAMBIA




Cerca de Jerez, entre la carretera de Trebujena y el Calvario existe una preciosa construcción neoclásica, cuya fachada parece  como arrancada de la señorial y muy jerezana calle Caballeros, una finca de recreo con viñedos llamada el Cerro de Santiago, hoy Cerro Nuevo y para sus propietarios simplemente “El Cerro”. Un lugar lleno de poesía donde el renombrado y recordado poeta y dramaturgo gaditano-jerezano José María Pemán escribiera muchas de sus afamadas obras. Quizás una de las que salió de aquellos blancos muros fue la titulada: “Andalucía” perteneciente a Ediciones Destino.  En sus palabras preliminares Pemán comparaba a esta tierra de María Santísima como una anchísima vitrina, coleccionista de paisajes: se parece a Tierra Santa en Almería, a Suiza en Granada y a Puerto Rico en Cádiz. Y definía un poco traviesa a la vieja Bética. “Abrió muchas puertas; recibió muchas visitas; se cogió de muchos brazos galantes”. Pero esto a su vez se complica si consideramos además que Andalucía es, por esencia, individualista y localista. Se pelean entre sí barrios vecinos, las cofradías de pueblos y hasta los equipos de futbol rivales, eternos contrincantes que perduran en su rivalidad por mucho que pase el tiempo, como si formase parte de ese patrimonio inmaterial que no cambia.

Otro andaluz universal, figura de las letras, el cordobés Antonio Gala, escribía sobre la Andalucía que no cambia: “… aquí pervive aún ese pueblo cuyas antiquísimas leyes estaban escritas en verso; un pueblo desprendido y feliz, situado en el paralelo ecuménico de las mayores civilizaciones: India, Persia, Mesopotamia, Anatolia, Grecia y Egipto”. Se preguntaba entonces Gala: ¿No son los rojos toros de Tartessos y Gerión los que hoy pastan en nuestros campos y dehesas? ¿No son los olivos que cultivaron fenicios los que hoy mece el aire andaluz? ¿No son lo vinos que exportaron los iberos los mismos que envejecen en nuestras bodegas? ¿No eran aquellas grandes ostras que mencionaba Estrabón los actuales ostiones? ¿No eran las explotaciones mineras de los cartaginenses las precursoras de las actuales? ¿Los caballos árabes no son los mismos de hoy?. ¿Y el ganado y el queso que aportaron los normandos, y el grito de los bizantinos, y la queja de los judíos, y el lamento de los gitanos..?. Cambian los pormenores, las posturas, las maneras de obrar, pero no el concepto rotundo y valiente de la vida.

Como certifica el escritor cordobés, los andaluces somos lo que hemos sido y seremos lo que somos. Aquí seguirá estando el Templo de la Divina Luz, la gloria romana y la epifanía omeya. Aquí Venus, el lucero que amanece y atardece, será adorada. Porque de atardeceres y amaneceres se configuran, día a día, el camino y la Historia.

Andalucía, la que se divisa desde los atardeceres de “El Cerro” y la que despierta cada mañana con ese sol que siempre sale por Antequera se dispone a emprender una nueva etapa, un nuevo tiempo surgido de las urnas, con la mirada puesta en su futuro pero sin olvidar lo que ha sido y lo que es. La historia de una vieja Bética que merece mirar al horizonte con el verde esperanza de su bandera pero también con el peso y la fuerza que le ha ido regalando su propia vida. Una vida que atardece y vuelve a amanecer pero que no muere mientras mantenga esa esencia que nunca cambia.       
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de diciembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Portada de un libro de Pemán en el que vemos al ilustre dramaturgo leyendo plácidamente en el campo andalúz.

martes, 27 de noviembre de 2018

HACIA BELÉN VA


 


En cierta ocasión me comentaron que en la clase política hay una premisa, no escrita, que obliga a tomar las medidas más impopulares a mitad de legislatura y las de mayor calado popular al final, así cuando llegan las elecciones los votantes olvidan todo aquello que no le gustó y se quedan solo con los logros políticos más recientes.

 La recuperación de la jerezana plaza de Belén ha sido uno de esos logros que, tras muchos años de proyectos que han quedado en nada, al final se ha conseguido darle una salida digna para conseguir ese adecentamiento tan solicitado por la ciudadanía. Su reinauguración contó con el anuncio, a bombo y platillo, por parte del Consistorio, de una serie de actividades que darían vida y atractivo a este nuevo espacio público. Esa actividad, que hasta ahora ha sido escasa por no decir nula, parece que cogerá fuerza tras la información municipal de que la renovada plaza Belén será, en este año, un punto obligatorio de la Navidad. El reclamo estará centrado en una enorme bola de Navidad que se ubicará en ese enclave. Más de 12 metros de altura y casi 70.000 puntos de luz conformarán esta gran esfera que ofrecerá a los curiosos un espectáculo de luz de cinco minutos de duración. Una bola que viene y va porque ya el año pasado se pudo ver en Sevilla y, seguramente, el próximo año la veremos en otras poblaciones. Una bola que fue con otras más, las grandes protagonistas de las fiestas navideñas hispalenses  y que hicieron las delicias de niños y mayores.

La historia de la plaza de Belén ha sido un constante ir y venir, un ir y venir de su propia historia, con un monasterio que tuvo mucha vida y dejó de tenerla por causa de la desamortización, un edificio que pasó a ser cárcel y luego quedó abandonado hasta su derribo, posteriormente un colegio volvió a llenar de vida la plaza y quedó vacío tras dejar su función docente, finalmente resultó un solar que lo mismo sirvió de aparcamiento que para hacer crecer todo tipo de vegetación. También la historia nos recuerda un ir y venir de la antigua comisaría de policía que quedó sin vida tras su traslado; un ir y venir de tantos vecinos que habitaron esa antiguas casas, unas nobles y otras populares, y que hoy esperan mejores tiempos; un ir y venir a la desaparecida calle Rompechines, el entonces “barrio chino” de la ciudad, que tanto trasiego tenía solo hace unas décadas. Muchos proyectos que iban y venían, que remendaron plazos que se ponían y se quitaban, algunos mientras los ratones hacían de las suyas y otros “cargados de chocolate” y hasta donde “el chocolatillo” se lo fueron comiendo entre unos y otros.

La remozada plaza de Belén, en la espera de su resurgir como todo el casco histórico jerezano, hará honor a su condición belenista y se dispone a vivir una Navidad distinta. Las luces y las zambombas harán latir de vida un espacio urbano demasiado tiempo olvidado. Cuando Belén sea más Belén que nunca y empiece a sonar allí aquello de: “Hacía Belén va…” que eso sea el punto de partida para que nunca más entren los ratones en este Jerez intramuros que se nos cae de viejo y que, por la desidia de unos y de otros, le están royendo hasta los calzones.  
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 25 de noviembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Desaparecido colegio Luis Vives en la plaza Belén

Antigua cárcel y el fallido proyecto de la Ciudad del Flamenco para la plaza Belén.


 

viernes, 23 de noviembre de 2018

RECORDANDO A LAS OBLATAS


 
 


La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, aseguraba hace unos días que a su departamento le han "colado un gol por la escuadra" por dar el visto bueno a la constitución de un sindicato de trabajadoras sexuales. Valerio admite que ha sido "una sorpresa" ver publicada en el BOE la legalización del “Otras”, la Organización de Trabajadoras Sexuales. La ministra aseguró que pedirá a la Abogacía del Estado que inicie los trámites para declarar esta resolución "nula de pleno derecho". La decisión de la ministra ha indignado a las promotoras del sindicato. Concha Borrell, secretaria general de “Otras”, la acusa de "querer defender los intereses de la patronal y no el de las trabajadoras", no ahorrando críticas a la ministra: "El actual PSOE, un partido creado por sindicalistas para defender a los trabajadores, se ha preocupado tanto de tener un gran abanico de mujeres en el gobierno que no se ha preocupado de que sean competentes". Y remató: "Si le hemos colado un gol, que contrate mejores porteras".

Mejores porteras tuvimos en Jerez para abrir nuevos horizontes a esas mujeres que se veían obligadas a ejercer la prostitución al no encontrar otra salida. En 1643 Ana Díaz funda, en la esquina de la jerezana calle Gaitán con la plaza del Mamelón, el beaterio de Nazarenas o recogidas para acoger a todas aquellas mujeres que huían de la comercialización de su cuerpo. Siglos después, concretamente el 22 de noviembre de 1891, llegan a Jerez las religiosas Oblatas del Santísimo Redentor. Una congregación que obtiene su refrendo definitivo por la Santa Sede el 19 de mayo de 1895. Desde los inicios los objetivos han sido la creación de un asilo o “refugio” para acoger a jóvenes en peligro de extraviarse moralmente.

A Jerez llegaron de la mano de la Asociación de señoras de las Conferencias de San Vicente de Paúl. Al principio se hospedaron en la casa que tenían las Siervas de María en la plaza de las Angustias. Al poco tiempo Cecilia Isasi dona, altruistamente, una finca de doce aranzadas, llamada San José, en la zona conocida como San Benito, que contaba con una casa con su pequeña capilla, una extensa viña, varios pozos y muchos árboles frutales. Andando el tiempo se introdujeron importantes mejoras en la casa y se construyó una iglesia, gracias a las limosnas recibidas de distintos bienhechores, entre los cuales es de justicia destacar a la familia Domecq. La primera acogida fue una niña de 13 años y se le puso el nombre de Socorro y la segunda una mujer de 60 años que recibió el nombre de Loreto.

Las Oblatas, a la vista de que su casa amenazaba ruina, con el paso del tiempo, levantaron en la misma finca “San José”, un moderno edificio con capilla y residencia para jóvenes. Inaugurándose todo el complejo el 12 de junio de 1977. Como ocurre con otras congregaciones religiosas también las Oblatas se vieron obligadas recientemente a marcharse de Jerez  y sus instalaciones vienen sirviendo actualmente para la labor social  del “Hogar La Salle” que, en cierta medida, continúa con la obra redentora y de acogida que tan meritoriamente llevaron a cabo durante años las religiosas.

 Sirvan estas líneas como reconocimiento a las Oblatas del Santísimo Redentor por  cuanto bien hicieron en Jerez a esas “otras” personas que tanto necesitan que les abran nuevas puertas para reconducir sus vidas.   
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 18 de noviembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 

Madre Antonia María de la Misericordia,
fundadora de las Oblatas del Santísimo Redentor.