martes, 21 de julio de 2015

LA DEL 18 DE JULIO


 
 
Cuentan los historiadores que en la tarde del sábado 18 de julio de 1936 la corporación municipal jerezana frentepopulista se reunió con carácter de urgencia para analizar la situación después de tener noticias de la sublevación de las guarniciones del Protectorado español en Marruecos. En ese mismo instante se produce una reunión de oficiales en el  cuartel de caballería Fernando Primo de Rivera, que liderados por el comandante de caballería Salvador de Arizón Mejías deciden sumarse a la mencionada sublevación. En la madrugada del 18 al 19 de julio de 1936, seis soldados de caballería, ocupan el Ayuntamiento y obligan al Alcalde, Antonio Oliver Villanueva, a entregar el poder. El Alcalde accede con la promesa de que no se derramaría sangre.

Este 18 de julio de 1936 marcaría la historia no solo de nuestra ciudad sino de toda España. En Jerez la fecha quedó perpetuada en una clínica de uso público, la Clínica 18 de Julio, ubicada en el lugar donde hoy se encuentra el edificio de los sindicatos en la plaza del Arenal, además se cambió el nombre de la calle Ávila por el de 18 de julio de 1936, nombre que apenas fue utilizado por los jerezanos para denominar esta calle del barrio de la Albarizuela.

Con el paso de los años la fecha del 18 de julio, para el pueblo llano, era esperada más por cuestiones económicas que políticas. Era el día de la paga de verano lo que suponía para muchas familias el poder permitirse el lujo de acercarse a las playas cercanas. El origen de estas pagas extras se remontan a la década de los años 40 del pasado siglo. En un momento en el que España intentaba salir del bache económico que había supuesto la Guerra Civil, y a nivel global la IIGM, el gobierno del General Franco  decidió compensar a los trabajadores por el encarecimiento del nivel de vida y la caída de salarios que habían sufrido. Para ello se ideó una gratificación extraordinaria en Navidad que percibirían todos los trabajadores en diciembre de 1944. A partir del año siguiente desde el Ministerio de Trabajo  se aprobó que dicha paga tuviera un carácter general y se realizase anualmente coincidiendo con tan señaladas fechas. Esta paga extraordinaria alcanzó tal popularidad, que en 1947, desde el gobierno, se pensó en realizar una segunda gratificación anual, pero esta vez como conmemoración a uno de los días grandes señalados en el calendario de la época: ‘el Alzamiento Nacional’ o lo que venía a ser lo mismo, ‘la paga del 18 de julio”.

 Lejos fue quedando aquellos años de la contienda y el 18 de julio era más el nombre de una paga que de una conmemoración. Con el cambio de régimen se acabó la conmemoración del 18 de julio pero esta prerrogativa se mantuvo. Una de las pocas medidas del anterior régimen que permaneció en democracia y hasta nuestros días, pero desplazada al mes de junio.  Solemos decir que la verdadera conversión no se verifica hasta que llega al bolsillo. Entonces sí que no hay duda. La paga extraordinaria de verano es heredera de aquel 18 de Julio, por lo que hay voces que invitan a todos los que desean borrar esas páginas de nuestra historia  que tengan el gesto de no aceptar esa paga como medida de presión y como gesto muy significativo en la recuperación de la Memoria Histórica. Cuestión de coherencia y también de ahorro público.
(Artículo que publiqué el pasado domingo 19 de julio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Antonio Miguel Oliver Villanueva era el alcalde de Jerez de la Frontera el 18 de julio de 1936.


 
 

 

miércoles, 15 de julio de 2015

PLAN URBAN



 
 

El Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) es un instrumento financiero de la Comisión Europea cuya finalidad es la ayuda para el desarrollo económico de las regiones deprimidas de la Unión Europea. Estos fondos son subvenciones a fondo perdido, siendo gestionados directamente por las administraciones públicas (central, autonómica y local) teniendo cada una de ellas un cupo de fondos asignado a priori para realizar proyectos en la zona. El FEDER supone una de las partidas más grandes dentro del presupuesto de la UE, afectando a áreas de desarrollo como los transportes, las tecnología de la comunicación, la energía, el medio ambiente, la investigación y la innovación, las infraestructuras sociales, la formación, la rehabilitación urbana y la reconversión industrial, el desarrollo rural, la pesca, e incluso el turismo y la cultura. Dentro del mismo existe el Proyecto Urban. El objetivo de esta iniciativa es favorecer el desarrollo sostenible de las ciudades y barrios en crisis de la Unión Europea. Con esta financiación se logra, entre otras iniciativas, la renovación de edificios y espacios públicos. Por tanto, el Plan Urban es un proyecto europeo multidisciplinar que pretende continuar la línea de trabajo esbozada en el texto de la Carta de Leipzig, en el Foro Europeo para Políticas Arquitectónicas sobre Cultura de la Construcción del 27 de abril de 2007 y en la Carta Europa ‘Red de ciudades vitales’.

El Plan Urban es un proyecto muy importante para cualquier ciudad, porque supone revalorizar y revitalizar los cascos históricos. Así lo defendió el anterior gobierno municipal y así quiere que siga siendo la asociación de vecinos del casco histórico jerezano. Es la única esperanza para salvar un espacio histórico que se nos cae a pedazos.  Lo decía hace unos días el presidente de los vecinos: "Si estas ayudas no salen adelante no sé a quién tendríamos que pedir responsabilidades, porque nos quedaríamos sin estos fondos y sin las inversiones previstas en el plan de actuación, que era una iniciativa del gobierno anterior". Y es verdad, porque con la precaria situación económica que vive nuestro Ayuntamiento si no es con estas ayudas difícilmente se podrá acometer la necesaria y urgente rehabilitación del casco antiguo de la ciudad. Se habla de que fueron 46,6 millones de euros los que solicitaba el anterior equipo de gobierno para este fin, una cantidad nada despreciable que ni por cuestiones políticas ni de otra índole debe quedar aparcada y mucho menos cuando urge su tramitación. Sería un grave gesto de irresponsabilidad no poner todo el empeño necesario para que estos fondos lleguen a nuestra ciudad y se pueda empezar a verle color al resurgir de nuestro casco histórico.  
         El centro histórico de la ciudad, bien rehabilitado, puede aglutinar gran parte de la oferta turística, tanto en cuanto a concentración de monumentos e inmuebles de interés como a otro tipo de actividades culturales y artísticas, religiosas, etc.  No debemos olvidar que todo ese espacio urbano, actualmente tan deteriorado, fue el único Jerez de hace no demasiados años; de allí son nuestras raíces y allí nacieron muchos de nuestros mayores. Allí brotaron nuestras costumbres y tradiciones, allí comenzó Jerez su historia y allí se abrieron las fronteras de los nuevos tiempos de la ciudad.

El Plan Urban, donde tantas esperanzas se han depositado, debe seguir siendo una prioridad para la ciudad porque de él va a depender mucho no solo de lo que hagamos con nuestro pasado sino también una parte importante de nuestro futuro.
          
              (Artículo que publiqué el pasado domingo, 12 de julio de 2015, en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ.)


Fotografía aérea de la plaza de Belén y parte del casco histórico jerezano en tiempos pasados.



miércoles, 8 de julio de 2015

LA CALLE ALGARVE


 
 
La relación de Jerez con el sur de Portugal viene de la época de la Reconquista cuando Alfonso el Sabio repartió fincas a caballeros del Algarve portugués que le acompañaron en su gesta frente al ejército musulmán. El barrio primitivo del Algarve jerezano debió ser más extenso de la calle que hoy lleva este nombre, añadiéndole incluso las callejuelas adyacentes, ya que en el repartimiento de 1266, se inscriben en él un total de 85 cabezas de familia. Su origen se sitúa en un extremo del casco histórico medieval, localizado intramuros. Dentro de la muralla que rodeaba a la ciudadela, la calle Algarve hacía a su vez frontera con el muro que separaba a la judería jerezana del resto de la ciudad. En esta calle nació el actor y dramaturgo jerezano Antonio Vico y Pintos.

A raíz del auge de la calle Larga como principal calle comercial de la ciudad, la calle Algarve también fue un eje dinámico de comercios, contando esta calle por ejemplo con el primer asentamiento de comerciantes chinos a comienzos del siglo XX.  El recordado Juan de la Plata, en uno de sus ilustrativos artículos, decía que las primeras noticias que se tienen de chinos en Jerez se remontan allá por los años veinte del pasado siglo, especialmente como vendedores ambulantes de corbatas, siendo su lugar de venta en la vía pública, en la confluencia de la calle Algarve con Larga, frente al Gallo Azul. La calle Algarve junto con la calle Remedios, calle Nogales, la plaza del Progreso y la calle Consistorio conforma un encantador conjunto de vías peatonales, salpicada de comercios tradicionales. Concretamente la confluencia con la calle Remedios siempre fue un lugar emblemático. La papelería que perduró hasta hace pocos años en una esquina y en la otra el noble edificio donde estuvo la afamada y prestigiosa Eureka y antes Jesús Vaca, frente a la Concepción, la tienda de Quevedo, formaban un triángulo del comercio más castizo.

          Todo esto se fue perdiendo para dar paso a nuevas tiendas de moda que siguieron dando vida a esta popular y céntrica calle jerezana, pero esta semana nos llegan la noticia de que, una vez más, un comercio del centro de Jerez se marcha para siempre. Tras más de dos décadas anclada en la calle Algarve, en el histórico local de Eureka, Springfield ha sido la última víctima de la clausura de establecimientos en el centro de la ciudad. A pesar de tratarse de una franquicia (grupo Cortefiel) con comercios en 57 países distintos y 883 puntos de venta, la tienda se ha visto obligada a desaparecer. Un cierre que se une al de Suinve, otros de los comercios ya clásicos de la calle Algarve, una muestra más de la metamorfosis que está sufriendo todo el centro de Jerez en cuanto al comercio tradicional se refiere, donde, por otro lado, se ve un auge de la hostelería siguiendo la tendencia que se viene observando en los últimos años en las grandes ciudades españolas.

Son ciclos de la historia que hay que afrontar y que nos traen nuevos tiempos para el centro. Esperemos que la calle Algarve que, por su nombre, nos traslada a la activa región comercial y turística del sur de Portugal, no decaiga en el empeño de seguir, siendo, lo que siempre fue, un enclave comercial de primer orden, con el encanto del Jerez de siempre, porque fórmulas hay para ello.
 
(Artículo que publiqué el pasado domingo 5 de julio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ) 
Fotografía del ayer de la calle Algarve en la zona que confluye con la calle Remedios.
 
Antigua postal de la calle Algarve, denominada entonces Antonio Vico, con "La Concepción" en primer término.



 
 

jueves, 2 de julio de 2015

PRESIDIENDO LA ALCADÍA


 
 
En estos días ha sido noticia que el nuevo alcalde de Cádiz, José María González Santos, "Kichi", ha sustituido el retrato del rey Juan Carlos I que presidía el despacho de su antecesora en el cargo, la popular Teófila Martínez, por el del anarquista y alcalde de Cádiz Fermín Salvochea.

El gaditano Fermín Salvochea y Álvarez (1842-1907), uno de los principales difusores del pensamiento anarquista en el siglo XIX, fue alcalde de Cádiz durante la Primera República. Salvochea, que aún hoy es una de las figuras emblemáticas de Cádiz, renunció a su herencia y a sus posesiones familiares, para entregárselas a los más necesitados y optar por una vida alejada de todo lujo. Cuando falleció el 28 de septiembre de 1907, su entierro se convirtió en una gran manifestación de duelo popular.

Si en Jerez hubiese que colocar en lugar destacado de la alcaldía un retrato, ese sería sin duda el del alcalde jerezano Rafael Rivero de la Tixera (12 de julio de 1800 - 11 de agosto de 1881). Senador del Reino con carácter vitalicio desde 1867, Diputado Provincial por Jerez entre 1843 y 1847 y Alcalde de Jerez de la Frontera en tres ocasiones (1854, 1856-1858 y 1863-1866). Entre sus méritos cabe destacar la traída de aguas a la ciudad desde el manantial del Tempul, la fundación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Jerez junto al conde de Villacreces, una de las primeras en España; así como la creación de la primera línea de ferrocarril en Andalucía, de Jerez al Trocadero (El Puerto de Santa María). Su actuación en medio de la epidemia de cólera que azotaba Jerez fue considerada como uno de los principales méritos de su gestión como alcalde. Puso su hacienda al servicio de los jerezanos por lo que fue llamado “Padre del pueblo” y saneó por completo un Ayuntamiento que se había encontrado con las arcas vacías.

El día de su muerte, se acordó cambiar el nombre a la primera plaza que Alfonso X vio al reconquistar Jerez y bautizarla con el nombre de Plaza de Rafael Rivero. Se colocó en el Salón de Sesiones una lápida en homenaje al ilustre jerezano y se inició una suscripción popular para construir una estatua en su homenaje en la antedicha plaza. Así, en 1883 la ciudad de Jerez le dedicó el monumento que hoy se alza frente a su casa natal.

Esto de colocar alcaldes emblemáticos en los despachos de alcaldía es muy significativo pero no hay que olvidar que formamos parte de una nación que tiene un jefe que es el que preside todos los actos y dependencias institucionales, entre ellos los despachos de alcaldía.

El retrato del Rey en los ayuntamientos de España es obligatorio. Así lo establecen dos sentencias judiciales, en base a la legalidad vigente, en las que se precisa que la ‘autonomía local’ está ‘limitada’ y ‘nunca es expresión de soberanía’ ya que tienen ‘primacía’ las leyes nacionales. Las dos sentencias judiciales concretan que dicha autonomía local ‘no se garantiza para incidir en otros intereses generales o particulares distintos de los propios de la entidad local’.

El Estado, primero, las comunidades autónomas, después, y finalmente, los ayuntamientos, cuyos despachos no son de quienes gobiernen en cada momento sino de toda la ciudad y, por ley, del Jefe del Estado, que es quien preside por mucha admiración que se le tenga a otros alcaldes que antecedieron en el cargo.
 
(Artículo que publiqué el pasado domingo 28 de junio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
 
Fotografía antigua de la plaza Rafael Rivero con el monumento al "Padre del pueblo" en primer término y al fondo su casa natal.
 
Retrato del alcalde Rafael Rivero de la Tixera.


 
 
 
 

 

 

jueves, 25 de junio de 2015

TECNOCRACIA





Hace cuatro años el Partido Popular de Jerez incluía en la candidatura con la que concurrirá a las elecciones municipales a tres profesionales independientes en los diez primeros puestos de una lista encabezada por María José García-Pelayo. Entre ellos a Antonio Real Granados, director general entonces del Grupo Hoteles Andaluces con Encanto (Hace), un gran profesional de la materia que, al frente de la concejalía de Turismo, ha desempeñado en esta última legislatura una excelente gestión y a los números me remito, solo hay que echar la vista atrás y preguntar a los hosteleros jerezanos para valorar los frutos de su trabajo en beneficio de la ciudad. Tras el cambio de gobierno municipal Antonio Real deja ahora la política para volver al ejercicio de su profesión con la satisfacción del deber cumplido. Una opción a la que ya recurrió el PP local en las anteriores elecciones y que dieron buen resultado, no solo en el número de votantes sino también en la labor realizada, un ejemplo de ello, reconocido por todos, fue la incorporación del independiente de José Alfonso Reimóndez para la delegación de fiestas. Ahora, por otros motivos, la nueva alcaldesa ha manifestado que, por lo limitado del número de concejales que le acompañará en esta legislatura, tendrá que recurrir a los técnicos para llevar la ciudad hacia adelante, no hay mal que por bien no venga, ya que a diferencia de lo que supone la política a nivel estatal en los Ayuntamientos hacen falta expertos, técnicos, profesionales que sepan atender las necesidades ciudadanas por encima de ideales políticos.

¿Cómo serían nuestros Ayuntamientos gobernados por los mejores? Con gestores muy especializados que ocupasen los sillones consistoriales. Que tomasen las medidas más adecuadas para el funcionamiento de la ciudad, porque conocen bien lo que dirigen, sin acogerse a ideologías políticas que no sirven más que de barreras y condicionantes en la toma de decisiones. Aquí hace falta gente valiente si, como ha manifestado la nueva alcaldesa, pero también expertos en la materia y con muchos conocimientos sin que estén condicionados por unos principios para no poder aplicar medidas difíciles o poco rentables electoralmente.

            La tecnocracia es el gobierno llevado por un técnico o especialista en alguna materia.  La tecnocracia no es ninguna novedad, ni es un "gobierno de los mercados", es lo que siempre ha habido y lo que hemos perdido por el poder de los partidos y sus enchufismos. Se ha pasado de un mandato de especialistas a un mandato de los partidos políticos y sus afines. Es, en parte, la baja calidad de la clase política la que en una importante medida nos ha llevado a la situación actual. Hemos sido testigos de cómo hemos pasado de ser dirigidos por auténticos profesionales y que entraban en la política para un proyecto común, trabajar por la ciudadanía y nada más. Muchos de ellos renunciando a su ejercicio de éxito en su profesión e incluso sacrificando unos mayores ingresos. No como ahora, donde esos profesionales huyen de la política, y lo que hay son "profesionales de la política".

La tecnocracia es volver al sentido común, a gente competente que esté en política para sacarnos de este agujero porque saben hacerlo. Es la hora de buscar a los mejores en sus campos, en todos los estamentos y que tiren del carro.
            (Artículo que publiqué el pasado domingo 21 de junio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ  y al día siguiente en VIVA JEREZ)


El Ayuntamiento de Jerez en una imagen del ayer. 

miércoles, 17 de junio de 2015

PÍA UNIÓN


  
 

 
         Cada 13 de junio la Iglesia Católica celebra la festividad de San Antonio de Padua, un santo casamentero al cual han implorado, desde siempre, las mocitas y también mocitos, para encontrar pareja con quien casarse. Una costumbre que ya casi ha quedado obsoleta dado que esta posibilidad es hoy mucho más directa  por medio de un ordenador, una Tablet o del mismo teléfono móvil. La tecnología se ha puesto a la orden de Cupido y San Antonio. Miles de personas usan las redes sociales para estos fines y hoy San Antonio se ha quedado solo para las desesperadas o desesperados. San Antonio es el santo favorito de las mujeres y hombres esperanzados en conseguir el amor verdadero, al príncipe azul, el compañero ideal con el que piensan pasar el resto de su vida.

San Antonio de Padua fue un monje franciscano, predicador, teólogo muy importante en sus tiempos y con una carrera sacerdotal muy extensa que a nadie le interesa en estos momentos porque la mayoría sólo lo utiliza para implorarle que atraiga urgentemente al amor. No obstante en torno al santo, sus fieles se han organizado en las llamadas Pía Unión de San Antonio, una figura jurídica que, bajo las enseñanzas del santo franciscano, se dedicaban, y aún se dedican porque siguen existiendo, al apostolado y a las obras de caridad. Jurídicamente, las ‘’Pías Uniones” son asociaciones de fieles, pero en algunos casos eran un paso intermedio antes de convertirse en alguna otra figura de las pertenecientes al estado de perfección (órdenes religiosas, sociedades de vida en común sin votos, etc.).[ En el jerezano templo de San Francisco radica la Pia Unión de San Antonio que sigue manteniendo el culto al santo de Padua y realizando sus obras caritativas.

Salvando las enormes distancias, en este 13 de junio de 2015, después de tres semanas de incertidumbre y búsquedas de novios y novias, el día de San Antonio nos ha traído nuevos matrimonios municipales, algunos han conseguido el amor verdadero, el principe azul, el compañero ideal; otros, a la desesperada, se han casado con el primer pretendiente que ha llegado, sin tener mucha seguridad del futuro que le aguarda pero que, como ocurre en muchas parejas, esperan ir cambiándolo con forme pase el tiempo. También los ha habido que se han casado por poderes, por venganza o por “llevármelo yo antes que se lo lleve otro”, e incluso hay quien por casarse y sacar los beneficios que ese matrimonio les puede acarrear pasa por todo aún conscientes de que más de dos siempre serán multitud.

Pías uniones, integradas más que por fieles, algunos de sus votantes tildarán de infieles, ateniéndose a lo que prometieron en la campaña electoral. Pías uniones en las que la fidelidad no están garantizadas del todo. Pías uniones que, como en las religiosas, también suponen un paso intermedio antes de convertirse en otra figura de mayor importancia.  Como en todo matrimonio lo difícil no es casarse, el reto empieza después, en el día a día, en la vida en común, en saber afrontar los problemas y en darles la solución adecuada y para eso hace falta mucha compenetración y complicidad, anteponiendo los interes de la familia a los particulares, de lo contrario toda unión por muy pía que sea está condenada al fracaso. Como diría la jaculatoria: “Bendito San Antonio, con fe te pido, que no me des un novio. ¡Dame un marido!”
 
(Artículo que publiqué el pasado domingo 14 de junio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ)
 
 
 
 
 
 
 
 

 

miércoles, 10 de junio de 2015

SÁNCHEZ


 
La vida del rey Sancho IV el Bravo de León y Castilla estuvo marcada por cierto signo trágico visible en la mala relación que mantuvo con sus familiares más cercanos, en su matrimonio con María de Molina, considerado ilegítimo por la Iglesia, o en su prematuro fallecimiento, acaecido días antes de cumplir treinta y siete años. Desde el punto de vista político, su reinado significó el fin de una época. Tras el vertiginoso avance que conoció la reconquista en tiempos de sus antecesores, Alfonso VIII, Fernando III y Alfonso X, se produce, a partir de ahora, una considerable ralentización de la misma y da comienzo una fase de la historia castellana protagonizada por monarcas que emplearán grandes esfuerzos en garantizar la paz interior.

Sancho IV de Castilla, fue el cuarto de los diez hijos habidos en el matrimonio entre el rey Alfonso X el Sabio y doña Violante, hija del rey Jaime I de Aragón. Era el segundo de los hijos varones, tras el infante don Fernando. Su vida estuvo llena de enfrentamientos y pactos. En 1270, poco antes de cumplir los doce años de edad, Alfonso X pactó el matrimonio de Sancho con Guillerma de Montcada, hija de Gastón VII, vizconde de Bearne y señor de Montcada y Castellvell. Este matrimonio, que será también motivo de disensión entre padre e hijo, fue el único que gozó del reconocimiento de la Iglesia en vida de Sancho. Sin embargo, nunca llegó a consumarse, detrás de lo cual, una vez más, podría situarse la influencia ejercida sobre el infante por el monarca aragonés, preocupado por los derechos que un miembro de la familia real castellana podría adquirir en territorios tan afines a la Corona de Aragón.

Cuenta la leyenda que el 12 de abril de 1285 hallándose la ciudad de Jerez sitiada, temiendo por la suerte y destino de la población, los caballeros jerezanos se reunieron en la iglesia de San Juan, concretamente en la capilla de La Jura, y decidieron firmar con su propia sangre una carta pidiendo ayuda al rey Sancho IV, tras cinco meses de cerco sin tener socorro ninguno, a la cual le respondió el rey que se sustentasen y en ningún modo desamparasen la ciudad, a cuya defensa estaban obligados por la confianza que el rey, su padre, había hecho de su nobleza. Estas palabras infundieron tanto valor en nuestros jerezanos, que comenzaron la resistencia en medio de las mayores fatigas, como si aquel fuera el primer día de cerco y se sustentaron hasta que el rey vino a socorrerlos.

Sánchez es un apellido español. Como apellido patronímico, significa «hijo de Sancho». Está extensamente difundido en España y América, siendo de los más populares. Curiosamente el apellido Sánchez está de actualidad entre los socialistas, su líder lleva este apellido, Sánchez era la anterior alcaldesa de Jerez y Sánchez, todo apunta, que será la futura. Los “hijos de Sancho” siguen relacionados con el poder, con las familias políticas, con el final de una época, con la reconquista, con los pactos, con matrimonios ideológicos y con situaciones difíciles. Lo que es de esperar que esas similitudes con el rey Sancho no nos traigan también una considerable ralentización y una falta de paz interior hasta tal punto que, de nuevo, haya que reunirse en San Juan de los Caballeros y esperar a que venga el rey a socorrernos.

          (Artículo que publiqué el pasado domingo 7 de junio de 2015 en INFORMACIÓN JEREZ y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Detalle del interior de la iglesia de San Juan de los Caballeros en tiempos pasados. Arriba Sancho IV con Alfonso X el Sabio, por Morayta. Dibujo del siglo XIX.