jueves, 14 de marzo de 2019

CONCORDIA COFRADE





              Juan Delgado Alba fue un ilustre y acreditado abogado que destacó como escritor y como dirigente de las cofradías sevillanas, llegando a ostentar el cargo de hermano mayor en dos de ellas, además de ser considerado por todos sus amigos como un hombre bueno, el mejor título que se puede recibir en vida. Le gustaba frecuentemente introducir a sus lectores en las curiosidades históricas de las cofradías andaluzas y tenía cierto interés en que, algún día, alguien pudiera escribir una noticia pormenorizada sobre los conflictos y pleitos habidos en las cofradías, ya que sería un elemento muy valioso para comprender mejor el pasado y el presente de estas instituciones. El mismo se preguntaba, como se pueden preguntar muchos de nuestros lectores: ¿Pero, es posible que haya pleitos entre hermandades que profesan la fe cristiana, que es la fe del amor? Y a su vez afirmaba: “No olvidemos que éstas están compuestas por personas y que, además, son sociedades vivas, que nacen y pueden morir y que siendo cosas del pueblo y llenas de vida, no sólo no es extraño, sino que es perfectamente lógico que en ocasiones surjan cuestiones que provoquen roces, si bien – y aquí es donde interviene el cristiano carácter de las mismas - nunca llegó la sangre al río y en el noventa y nueve por ciento de los casos terminó en concordia, lo que demuestra que sí a veces las cofradías son capaces de arrebatarse por lo que tienen de humanas, suelen terminar haciendo honor a los imperativos de cristiana caridad contenidos en sus reglas”.

            La historia de los conflictos entre instituciones religiosas en general ha dado para mucho, incluso hay estudios publicados sobre pleitos y enfrentamientos, todos enmarcados en una época y en una mentalidad concreta. Un tema que para algunos le será apasionante y para otros les causará perplejidad, incluso tristeza, pero que viene a ser expresivo de esa religiosidad popular espontánea y dinámica que desde siempre ha rodeado a las cofradías.

            Las reivindicaciones surgidas estos días entre dos cofradías jerezanas al chocar ambas formas de procesionar no es más que la defensa de una identidad a la que, por historia y convencimiento, no se quiere renunciar, precisamente por el celo que les caracteriza a la hora de preservar sus derechos incluso cuando entran en clara competencia sobre los de los demás. Cada hermandad es el resultado de su historia, la más de las veces labrada con sacrificio, llena dificultades y forjada en la tradición y en siglos de devociones y fervores. Tan difícil ha sido llegar a ser lo que hoy en día son como mantenerlo. La forma más cofrade de acabar con estos conflictos no es por decreto ley, como algunos puedan pensar, sino por las llamadas concordias. El caso más conocido es el firmado en 1903 por las hermandades sevillanas del Gran Poder y la Macarena, bendecida por el cardenal Marcelo Spínola, para dar solución a un conflicto en el orden de paso por la Carrera Oficial que venía de tiempo atrás. Una concordia que viene a demostrar, lo que ya apuntaba Juan Delgado Alba, que las cofradías, por mucho que entren en conflictos, siempre acaban haciendo honor a los imperativos de cristiana caridad contenidos en sus reglas. En definitiva la concordia forma parte de toda esa riqueza patrimonial que atesoran las cofradías. Un signo más del sentimiento de hermandad que las une. 
 
            (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de marzo de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Acta de Concordia
 

    

miércoles, 6 de marzo de 2019

INICIATIVA PRIVADA





Los que estos días paseen por la jerezana plaza de San Lucas les llamará la atención el enorme andamiaje que se ha levantado frente a la fachada del templo que da nombre a la plaza, es la primera actuación que ha acometido la Hermandad de las Tres Caídas, con sede en dicho templo, para su necesaria reparación. En la Alameda de Cristina los dominicos han retirado ya los andamios que han servido para recuperar el esplendor de su fachada conventual. No hace mucho que la empresa Fundador restauró la histórica torre de Riquelme.  El nuevo Hotel María Luisa ha rehabilitado al completo la antigua mansión del ganadero Juan Pedro Domecq que anteriormente fuese sede del Casino Jerezano. La apertura al público del palacio Virrey Laserna  y la recuperación de algunas casas del casco histórico para usos turísticos son ejemplos de cuánto se puede hacer por el patrimonio de manos de la iniciativa privada.

La iniciativa privada, ya sea de asociaciones y fundaciones o de los titulares de bienes privados, juega un papel decisivo en la gestión de los bienes culturales. Ha de destacarse la aportación de los titulares de bienes privados, que ponen a disposición de toda la sociedad los bienes que han adquirido por herencia o para su disfrute personal y que vienen a gestionar en la perspectiva del disfrute público, enriqueciendo así el acervo y la sensibilidad colectiva. Son postulados que forman parte del empuje que siempre ha desplegado asociaciones como Europa Nostra en la protección y difusión del patrimonio cultural europeo. Europa Nostra muestra la conciencia adquirida por las asociaciones nacionales que la componen en la valoración de este patrimonio y denota el alto nivel de participación de una colectividad formada por personas con iniciativa y amor por el patrimonio cultural y por colectivos que trabajan en su defensa. Este empuje nos muestra, en suma, el esfuerzo de una sociedad cuyos individuos, colectivos y gobiernos trabajan en la misma dirección, fenómeno quizá antes impensable en algunos países y cada vez más asentado y creciente.

Si miramos a España, podemos ver que grandes bancos, como la Caixa”, ha invertido mucho dinero en proyectos de restauración, como los 18 millones de euros para recuperar el románico catalán. Aunque también el patrimonio no es sólo arquitectónico, de hecho la Fundación Iberdrola donó 15.000 euros para restaurar códices del monasterio de Yuso en La Rioja. Estos ejemplos son el paradigma de la situación que vivimos en la actualidad, en la que el patrimonio necesita de la iniciativa privada para subsistir.

En la defensa del patrimonio hay que destacar a nivel local, la labor que vienen desarrollando la Asociación de Vecinos del Centro Histórico de Jerez que esta pasada semana ha convocado la tercera manifestación para protestar por el estado ruinoso y de abandono de los barrios de intramuros de Jerez. Una situación lamentable que viene clamando la intervención tanto desde la administración pública como desde la iniciativa privada para su necesaria recuperación y repoblación.

La participación de la iniciativa privada es hoy un complemento necesario e inmejorable de la obligada intervención de los poderes públicos, cuya convergencia neutraliza los intereses poco favorables a los bienes culturales. Por ello es imprescindible reconocer este creciente compromiso social estableciendo los cauces jurídicos y de gestión apropiados para que esa colaboración aumente y sea más eficaz en la necesaria conservación de un patrimonio que es de todos.
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 24 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ).




La Alameda Cristina en tiempos pasados, a la derecha la fachada del convento de Santo Domingo antes de sufrir el deterioro propio del paso del tiempo. Gracias a la iniciativa privada de la propia comunidad dominica el esplendor de la fachada ha vuelto a recuperarse. 

jueves, 21 de febrero de 2019

DOMINGO DE LA MISERICORDIA




Cuentan las crónicas que en 1593 había quedado suprimido en Jerez el llamado Hospital de la Misericordia, situado muy cerca de la iglesia parroquial de San Dionisio. En ese lugar se estableció el convento de la Concepción que continuó abierto hasta el año 1868 en que fue cerrado por orden de la Junta Revolucionaria. Este convento Concepcionista tenía su entrada por la actual calle Misericordia, tras San Dionisio. En el mismo año de 1868 se derriba iglesia y convento, parte de sus solares sirvieron para la construcción de viviendas y almacenes  y otra parte fue convertida en 1890 en plaza ajardinada, la actual plaza del Progreso. En otro punto de la ciudad, en el corazón del antiguo barrio de la Albarizuela, junto a donde estuvo emplazado el viejo cementerio judío, se encuentra la popular capilla del Refugio de Ntra. Sra. de los Desamparados. Fue erigida por la hermandad de la Santa Misericordia y Nuestra Señora del Refugio sobre el solar de otra capilla de 1604.

La misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica. En el cristianismo es uno de los principales atributos divinos. La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo. Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.

 El 23 de mayo del 2000 un decreto establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia en el segundo domingo de Pascua. Ya el Papa lo había anunciado durante la canonización de Sor Faustina Kowalska, el 30 de abril: «En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el nombre de domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros».

 Este año ese día es el 28 de abril, el mismo domingo que el actual presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado a los españoles a las urnas para elegir un nuevo parlamento nacional. Será el momento de oír la voz de los ciudadanos y de cómo apliquen las urnas la misericordia a la clase política.  Obras de misericordia espirituales son enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca y dar buen consejo al que lo necesita. Enseñar al que no sabe y dar buen consejo al que lo necesita es misión principal de los candidatos, corregir al que se equivoca lo dirá el resultado electoral. Lo deseable es que el resultado de la convocatoria electoral sea justo y misericordioso con España, que es decir con la nación inquebrantable y con lo que desean la mayoría de los españoles, sin olvidar que,  para crear una sociedad con corazón solidario, es primordial atender a los que más necesitan del apoyo social.

Ante las incertidumbres que ocasiona esta convocatoria electoral y frente a tantos enfrentamientos como hemos visto últimamente quizás esta coincidencia de elecciones en el domingo de la Misericordia puede ser una llamada a la reflexión.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 17 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Capilla del Refugio de Nuestra Señora de los Desamparados, erigida por la Hermandad de la Santa Misericordia.
 

 

viernes, 15 de febrero de 2019

DOCENTES PARA LA MEMORIA


 


Esta pasada semana se ha dado a conocer que el IES Fernando Quiñones de Jerez ha  iniciado los trámites para llamarse Lola Flores. La propuesta, al parecer, ha surgido de la propia comunidad educativa del centro que considera que la actual denominación no es la más idónea, teniendo en cuenta que ya existe un instituto con el mismo nombre en Chiclana, ciudad natal del escritor, y otro en Cádiz. Del mismo modo, sostienen que al coincidir tres centros en la misma provincia con este nombre, ha provocado, en más de una ocasión, gran cantidad de malentendidos administrativos. Si bien el nombre de nuestra genial Lola Flores es acertado por la singularidad y universalidad de la incomparable artista jerezana siempre he sido partidario de que los centros educativos llevan nombre de ilustres pedagogos de la ciudad, por cuanto supone de referencia para los propios alumnos que allí estudian y honra la memoria de quienes destacaron en el campo educativo.

En julio de 2013 un grupo de profesores de educación secundaria,  de la universidad y del CSIC presentaron en Madrid la exposición  “Personajes para la memoria. Trayectoria de ilustres profesores de enseñanza secundaria” que mostraba a veinte profesores de instituto, a través de unos breves retazos biográficos y algunas reseñas de sus obras científicas, literarias y pedagógicas. Testigos y actores de la educación de los jóvenes de nuestro país, de la formación de generaciones de ciudadanos de diferente procedencia social y credo ideológico, como ellos mismos lo fueron. Personajes muy dispares en su formación: poetas, filósofos, geógrafos, historiadores, filólogos, bioquímicos o naturalistas pero todos tenían en común tanto el talento intelectual en todas las ramas del saber como el empeño profesional para convertir a España en una nación más libre por el acceso al conocimiento. La singularidad de personajes para la memoria.

En Jerez también se podría hacer algo así ya que son muchos los pedagogos que destacaron en su trayectoria profesional al servicio de la enseñanza. Profesores como Manuel Bellido González, José Cádiz Salvatierra, Manuel Esteve Guerrero, Miguel Rodríguez Bernal o José Moreno Alonso que pasaron a la historia por su excelencia educativa. Pero hay más profesores que bien merecen su nombre para uno de los centros educativos jerezanos porque dejaron huella en sus alumnos. Como lo ha dejado Rafael Navarro Núñez, que esta semana nos ha dicho adiós, un gran hombre, destacado cofrade, conocido meteorólogo de la antigua base de la Parra y profesor de matemáticas que fuera de la Escuela de Empresariales, un docente que será muy recordado por todos. Profesores que enseñaron primero a ser personas, hombres y mujeres de bien, preparados y con mentes bien amuebladas para afrontar los retos del futuro.

En estos tiempos que corren la buena educación es fundamental para alcanzar un mundo mejor, y en eso los profesores y pedagogos tienen mucho que hacer siguiendo el ejemplo de aquellos otros de tan buena memoria que merecen ser siempre recordados.

Antonio Machado, en 1915, con motivo del fallecimiento de Francisco Giner de los Ríos, su maestro, dejó escrito para sus alumnos de Soria:Lo que importa es aprender a pensar, a utilizar nuestros propios sesos para el uso a que están por naturaleza destinados y a calcar fielmente la línea sinuosa y siempre original de nuestro propio sentir, a ser nosotros mismos, para poner mañana el sello de nuestra alma en nuestra obra”. Sabias palabras.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 10 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Patio del colegio San Pablo en la calle Juan de Abarca 7 de Jerez de la Frontera, fundado en 1896 por el ilustre pedagogo jerezano Miguel Rodríguez Bernal. Fue el primer centro que aplicó los principios pedagógicos de Pestalozzi.
 

 

martes, 5 de febrero de 2019

TAXIS





El conflicto del taxi a nivel nacional ha puesto de actualidad a una profesión que lleva años de reivindicaciones. Si indagamos en la historia podemos comprobar que la presencia del taxi es mucho más remota de lo que parece. Ya el poeta de la Antigua Roma, Publio Virgilio, habla en una de sus obras (las Églogas del rey de Atenas Erictonio), que como había nacido impedido de pies, se compadecía de quienes tenían su misma desgracia e inventó el carro de alquiler y lo puso a disposición de quién lo necesitase. No era un taxi, tal como lo conocemos hoy, pero sí era un servicio público urbano. En el año 1640 el francés Nicolás Sauvage, cochero de carruajes, abrió la primera empresa de taxis en la parisina calle San Martín, pero el término taxi no apareció hasta el invento del taxímetro, ideado por el ingeniero alemán Wilhelm Bruhn en 1891. Esta máquina mide la distancia recorrida y el tiempo que se tarda en recorrerla, lo que permite establecer una tarifa normalizada. La palabra en sí proviene del francés taxe (tarifa) y del griego metron (medir). A mediados del siglo XIX ya habían existido el Mile-Index y el Registro Kilométrico, con el mismo fin, pero en sus primeros tiempos ninguno de ellos gozó de popularidad entre los taxistas, ya que no querían que sus ingresos fueran regulados por máquinas. Bruhn, incluso, fue arrojado al río por su invento.

El taxi siempre ha sido un vehículo popular, ya que la gente de dinero y la nobleza tenían sus coches y carrozas. En Jerez, a principios del siglo XX, aunque consta que un buen número de ciudadanos se dedicaban al alquiler de vehículos, solo dos figuran como taxistas, Manuel Ruiz González en la calle Porvera 22 y Juan J. Sierra, de Auto Taxi, empresa establecida en la calle Larga 75. Posteriormente, a mediados de siglo, se hicieron muy populares en Jerez las paradas de taxis de las calles Corredera y Ancha y las de las plazas del Arenal, Plateros, del Banco, Romero Martínez, de la Estación y sobre todo la de la Alameda Cristina que llegó incluso a contar con un equipo de futbol, el “Taxi Cristina”, integrado por taxistas y clientes del Bar Cristina. Con la expansión de la ciudad las paradas de taxis se extendieron a otros puntos. Hoy este servicio ciudadano se ha ido modernizando, reflejo de la propia evolución del taxi por las ciudades del mundo, siempre adaptándose a las necesidades de todo tipo de clientes, como por ejemplo los taxis para minusválidos o de respeto al medio ambiente como taxis eléctricos o híbridos.

Independientemente de la guerra que actualmente mantienen con la competencia el taxi forma parte de la historia de nuestras ciudades, muchos taxistas, como diría Blasco Ibáñez de los conductores de ambulancias, no han dudado en llegar a lugares incluso peligrosos para recoger y evacuar a accidentados. Todos tenemos un momento en el que el taxi fue nuestra salvación o la de algún allegado. Aunque solo sea por ese servicio a la sociedad durante años ya merecen que sus problemas se solucionen.

En el siglo XIX el inventor del taxímetro acabó en el rio por el rechazo de los taxistas de entonces, esperemos que la sangre no llegue esta vez al rio, que se mojen los que tienen que mojarse para, entre todos los implicados, acabar con el conflicto.  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 3 de febrero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Anuncio de la pasada década de los 60
 

           

sábado, 19 de enero de 2019

ABRIR AL TURISMO

 


El pasado jueves el Centro de Estudios Históricos Jerezanos abrió su actividad en este nuevo año con una interesante ponencia-coloquio bajo el título  'Jerez y sus conventos: ¿qué hacemos con ellos?'. Es uno de los debates surgidos en los últimos años que se aviva cada vez que se marcha una comunidad. Los conventos son uno de los elementos característicos del patrimonio local. ¿Están en peligro? El profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Carlos Vizuete apunta a datos objetivos y muy concretos  relacionados tanto con la demografía conventual como con la crisis económica por la que atraviesan que,  aclara, “nada tiene que ver con la del ladrillo".

Centrándonos en los convento de clausura hay que decir que su situación es tal que  cada mes se cierra uno en España. Jerez no es ajeno a un fenómeno que parece poner en cuenta atrás la vida en clausura. A la cada vez más escasa comunidad se une la elevada media de edad. Pocas pueden hacer trabajos físicos complejos. Y sin trabajar, sus ingresos merman. Las  escasas alternativas económicas para mantenerse ellas y mantener edificios con muchos problemas, así como la falta de vocaciones, terminan provocando su marcha. El problema surge con el valioso patrimonio que muchos de estos conventos atesoran y que, en cierta medida, forman parte del elenco patrimonial e histórico de la ciudad.

Una de las salidas planteadas para su mantenimiento, que se pusieron sobre la mesa el pasado jueves, es su apertura al turismo, como ya se viene haciendo en otras localidades, buscando fórmulas que hicieran compatibles las visitas sin perturbar la vida ordinaria de las monjas. El turismo es actualmente una de las principales actividades económicas en el mundo, ya que genera una importante derrama económica, inversión y puede contribuir al crecimiento económico. El dar a conocer el riquísimo y desconocido patrimonio material de los cenobios y, a la vez, contribuir a sus sostenimiento y a la restauración de sus obras de arte con el fruto económico que se obtenga de las visitas puede ser la solución al problema que padecen muchos de los conventos. En Jerez, en lo que se refiere a los conventos femeninos de clausura las últimas en marcharse han sido las religiosas clarisas de Madre de Dios y las dominicas del Espíritu Santo. Al de Madre de Dios se le han dado utilidad como Seminario diocesano, al edificio del Espíritu Santo se está a la espera de conocer su futuro, la misma problemática sigue azotando a los que quedan por lo que hay que buscar soluciones antes que sea demasiado tarde.     

            La experiencia de otras ciudades nos hace ver que la apertura al turismo de los conventos es una medida que garantiza su continuidad y la conservación de todo su rico patrimonio. El Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid quizás sea el ejemplo más evidente de como compatibilizar la clausura con las visitas turísticas. En Sevilla también hay algunos ejemplos, el monasterio de Santa Paula es un claro referente en este sentido. Los conventos jerezanos cuentan con elementos históricos y artísticos lo suficientemente atractivos y valiosos como para ser protagonistas de una oferta turística extraordinaria que haga posible su conservación solo hay que buscar fórmulas, como se viene haciendo en otros lugares, para que, sin interferir en modo alguno en la vida comtemplativa, en el caso que aún se mantenga, poder garantizar su futuro.
               (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 13 de enero de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


El convento del Espíritu Santo de Jerez era un auténtico museo, hoy en su interior no queda nada del rico patrimonio que atesoró.

sábado, 8 de diciembre de 2018

LA ANDALUCÍA QUE NO CAMBIA




Cerca de Jerez, entre la carretera de Trebujena y el Calvario existe una preciosa construcción neoclásica, cuya fachada parece  como arrancada de la señorial y muy jerezana calle Caballeros, una finca de recreo con viñedos llamada el Cerro de Santiago, hoy Cerro Nuevo y para sus propietarios simplemente “El Cerro”. Un lugar lleno de poesía donde el renombrado y recordado poeta y dramaturgo gaditano-jerezano José María Pemán escribiera muchas de sus afamadas obras. Quizás una de las que salió de aquellos blancos muros fue la titulada: “Andalucía” perteneciente a Ediciones Destino.  En sus palabras preliminares Pemán comparaba a esta tierra de María Santísima como una anchísima vitrina, coleccionista de paisajes: se parece a Tierra Santa en Almería, a Suiza en Granada y a Puerto Rico en Cádiz. Y definía un poco traviesa a la vieja Bética. “Abrió muchas puertas; recibió muchas visitas; se cogió de muchos brazos galantes”. Pero esto a su vez se complica si consideramos además que Andalucía es, por esencia, individualista y localista. Se pelean entre sí barrios vecinos, las cofradías de pueblos y hasta los equipos de futbol rivales, eternos contrincantes que perduran en su rivalidad por mucho que pase el tiempo, como si formase parte de ese patrimonio inmaterial que no cambia.

Otro andaluz universal, figura de las letras, el cordobés Antonio Gala, escribía sobre la Andalucía que no cambia: “… aquí pervive aún ese pueblo cuyas antiquísimas leyes estaban escritas en verso; un pueblo desprendido y feliz, situado en el paralelo ecuménico de las mayores civilizaciones: India, Persia, Mesopotamia, Anatolia, Grecia y Egipto”. Se preguntaba entonces Gala: ¿No son los rojos toros de Tartessos y Gerión los que hoy pastan en nuestros campos y dehesas? ¿No son los olivos que cultivaron fenicios los que hoy mece el aire andaluz? ¿No son lo vinos que exportaron los iberos los mismos que envejecen en nuestras bodegas? ¿No eran aquellas grandes ostras que mencionaba Estrabón los actuales ostiones? ¿No eran las explotaciones mineras de los cartaginenses las precursoras de las actuales? ¿Los caballos árabes no son los mismos de hoy?. ¿Y el ganado y el queso que aportaron los normandos, y el grito de los bizantinos, y la queja de los judíos, y el lamento de los gitanos..?. Cambian los pormenores, las posturas, las maneras de obrar, pero no el concepto rotundo y valiente de la vida.

Como certifica el escritor cordobés, los andaluces somos lo que hemos sido y seremos lo que somos. Aquí seguirá estando el Templo de la Divina Luz, la gloria romana y la epifanía omeya. Aquí Venus, el lucero que amanece y atardece, será adorada. Porque de atardeceres y amaneceres se configuran, día a día, el camino y la Historia.

Andalucía, la que se divisa desde los atardeceres de “El Cerro” y la que despierta cada mañana con ese sol que siempre sale por Antequera se dispone a emprender una nueva etapa, un nuevo tiempo surgido de las urnas, con la mirada puesta en su futuro pero sin olvidar lo que ha sido y lo que es. La historia de una vieja Bética que merece mirar al horizonte con el verde esperanza de su bandera pero también con el peso y la fuerza que le ha ido regalando su propia vida. Una vida que atardece y vuelve a amanecer pero que no muere mientras mantenga esa esencia que nunca cambia.       
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de diciembre de 2018 y al día siguiente en VIVA JEREZ)



Portada de un libro de Pemán en el que vemos al ilustre dramaturgo leyendo plácidamente en el campo andalúz.