viernes, 6 de septiembre de 2019

VOLVER A EMPEZAR


 
 
 
          Con la llegada del mes de septiembre todo vuelve a empezar, se recobra la vida cotidiana con sus horarios y hábitos, las ciudades retoman su actividad normal y, aunque las temperaturas siguen altas, todo parece volver al ritmo que perdimos con la entrada del tiempo estival.

            Este mes de agosto he tenido la oportunidad de visitar la hermosa ciudad de Gijón,  llamada por algunos "el Jerez del Norte". Una ciudad que se mueve en la misma disyuntiva con la capital de la provincia que se da en Jerez y que también vemos en otras provincias como la dicotomía existente entre las ciudades de Murcia y Cartagena, Pontevedra y Vigo, La Coruña y Santiago de Compostela o Badajoz y Mérida. Mi amigo el profesor de historia Gonzalo María Fernández Hernández, con fuertes lazos jerezanos, vive en Gijón y me cuenta que allí los problemas son muy parecidos a los de Jerez. En Gijón existían hasta los años 80 cuatro astilleros que se cerraron. Antiguos palacios de la nobleza gijonesa hoy se han reconvertido como restaurantes para bodas de lujo. En el centro tiendas de toda la vida cierran. La élite de Gijón, hasta los 80 vinculada a la minería de Asturias o al mar por medio de empresas fletadoras o consignatarias de buques, ha visto como muchos de sus miembros más jóvenes tenían que dedicarse al sector de la Banca o de otro género de empresas pero fuera de Gijón y bastantes de ellos en el extranjero.

Si una película retrata la ciudad de Gijón con emoción es la oscarizada “Volver a empezar” (1982) de José Luis Garci.  En 1981, Miguel Albajara (Antonio Ferrandis), un famoso escritor que vive en Estados Unidos, está a punto de recibir el Premio Nobel de Literatura. Tras recibir la noticia que sólo le quedan seis meses de vida, decide hacer su último viaje a su ciudad natal, su Gijón del alma. Allí se rencuentra con su amor de juventud, Elena (Encarna Paso). Juntos recorren la ciudad y otros bellos lugares de Asturias. Ya lo diría Garci, “Gijón tiene cierto veneno, cierto encanto en el paisaje y en el clima, que va muy bien con el marco para la melancolía de la historia”. También añadiría, “Gijón posee algo difícil de explicar, un carisma especial”. Así lo pensamos muchos, a pesar de que la Capital de la Costa Verde no es la más monumental, engancha como pocas.

Algo parecido pasa con este “Gijón del Sur” que es Jerez, con sus antiguas industrias que cerraron, sus palacios que se caen o, los que han tenido mejor suerte, reconvertidos, su comercio tradicional en extinción y sus jóvenes más preparados buscando futuro fuera de Jerez o en el extranjero. Jerez, como Gijón, tiene un cierto encanto en su paisaje y en su clima que va muy bien para la melancolía de la historia, para mirar a nuestro pasado y volver a empezar en todo aquello que se ha ido distorsionando. Solo hay que analizar muchos de esos problemas que siguen vigentes en la ciudad y que no solo no se le han dado solución sino que se han complicado aún más. Quizás con la llegada de septiembre sea el momento de plantearse afrontar los problemas aún existentes empezando de nuevo porque, como en la película de Garci, hay cosas en Jerez que necesitan volver a empezar para recobrar su amor de juventud.
         (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 1 de septiembre de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)





Una mirada al pasado industrial de Jerez.

jueves, 1 de agosto de 2019

NOCHES VERANIEGAS JEREZANAS





El investigador local y flamencólogo Juan de la Plata dijo en su necrológica sobre Benito Pérez-Barbadillo Rodríguez que  no fue solo un excelente poeta sino también un cultivador del sentimiento popular, expresado muy especialmente a través de su amor al costumbrismo andaluz, en todas sus facetas. Sanluqueño de nacimiento ejerció la abogacía en su ciudad adoptiva, Jerez de la Frontera, a donde se vino a vivir a los nueve años. Manolo Liaño, el recordado periodista, le llamó “Jurispoeta” un apelativo que Benito Pérez aceptó gustosamente y le acompañaría de por vida.   En 1970 fue premiado con la Flor Natural de la Fiesta de la Vendimia Jerezana; siendo galardonado también con el premio periodístico del VIII Concurso Nacional Literario de la Caja de Ahorros de Jerez, convocado con motivo de la Semana del Caballo de 1974. Fue director del programa Tertulia Literaria de Radio Jerez y, a lo largo de su vida pública, pronunció numerosas conferencias, pregones, fue mantenedor de juegos florales y dio brillantes recitales de su propia poesía. Su obra publicada es extensa, iniciada con aquella primera antología poética,  titulada "Adviento de amor" que viera la luz en 1960; dejando inéditos otros muchos trabajos a su fallecimiento.

En 1984 prologa la segunda edición de “Rincones típicos de Jerez” cuyo autor es Diego Campoy y Miró, presidente que fuera del Grupo Literario Sherry. Afirmando que no hay nada más tranquilizante y tranquilizador que pasear en las noches veraniegas por las calles jerezanas, que las calles de Jerez son dignas de recorrer observadoramente en solitaria soledad, es decir, cuando en las noches de agosto se encuentran solitarias, y en soledad silenciosa se discurre por ellas pensativamente, en actitud o ejercicio de “peregrino andante”. Añade que, por el éxodo estival, las calles de Jerez se disfrutan más en verano, hay más uso y disfrute personal, menos compartimiento, más soledad pensante. Sentenciando que el mar está muy cerca de Jerez por carretera y Jerez lo suficientemente lejos del mar desde sus calles…para no marearse.  Y acaba diciendo que todo lo que ha dicho no es lo que le habían dicho que tenía decir, sino lo que se le había ocurrido, sin dimes y diretes, una noche cualquiera de agosto por las plácidas calles de Jerez. Genial conclusión como muchas de las genialidades que escondían las poesías de ese jurispoeta sanluqueño-jerezano de tan grata memoria.

Ciertamente es una delicia el pasear por el Jerez intramuros en la época estival, sus estrechas calles, sus recoletas plazoletas y sus bellos rincones son una auténtica explosión para los sentidos. Son calles casi exentas de ruidos, sin apenas bullicios, donde solo la cal de sus casas populares o la noble cantería de emblemáticos y monumentales edificios enmarcan la postal de un Jerez antiguo, quizás menos adaptado a los nuevos tiempos, pero sin duda, más peculiar y genuino.

Las calles jerezanas en general siguen teniendo en época estival ese embrujo del que nos hablaba Benito Pérez, entre solitarias y cautivadoras, entre silentes y evocadoras de tiempos pretéritos. Pasear por ellas en las noches veraniegas jerezanas nos pueden hacer presente esos versos suyos de su poema Bohemio que, con aires lorquianos, hablaba de ese sentimiento popular que le unió a la tierra jerezana y que decía así: “5i me quedo dormido/una noche en la calle /que no me despierte el gallo, /que no me despierte el aire”.
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 28 de julio de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)


Portada del libro mencionado en éste artículo

 

martes, 2 de julio de 2019

INTERVENCIONES URBANAS

 



El pasado jueves quedó inaugurada en el Claustro de Novicios del antiguo Convento de San Agustín  la exposición ‘Intervenciones urbanas para Jerez’, en la que alumnos de 5º curso de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla muestran sus propuestas de regeneración urbana de dos espacios emblemáticos de Jerez: el antiguo casco bodeguero situado en la calle Cristal y los terrenos de la antigua fábrica de botellas.

El antiguo conjunto bodeguero de la calle Cristal mantiene en pie edificaciones que formaron parte del complejo conventual mercedario. La primera noticia documental que se tiene sobre este espacio urbano se remonta a 1716 en el que un texto referente a la comunidad mercedaria calzada de esta ciudad informa de la existencia de un molino junto al convento de la Merced. Este documento fue publicado por el doctor Fernando Aroca Vicenti en 'Arquitectura y Urbanismo en el Jerez del siglo XVIII'. Para los historiadores este espacio con sus jardines y lo que queda en pie de sus históricas edificaciones es un modelo único situado en pleno centro de la ciudad que evidentemente hay que poner en valor.

Por otro lado los terrenos de la antigua fábrica de botellas es otro espacio urbano de privilegio tanto por su situación como por su extensión. El PGOU contempla  destinar 130.000 metros cuadrados de este espacio a zona residencial. Fue el 22 de junio de 1895 cuando el ciudadano francés, D. Antoine Vergier Jeune, en representación del hacendado francés vecino de Lyon, D. Andrés Bocouze, mediante poder notarial expedido el 11 de junio de 1895, solicitaba permiso al Ayuntamiento de Jerez para establecer una fábrica de vidrio en el lado izquierdo del kilómetro 109,30 del ferrocarril Sevilla-Cádiz, próximo a la estación de ferrocarriles de Jerez. Con los años lo que fueron las vidrierías jerezanas pasaron de mano en mano por diferentes empresas nacionales hasta que, finalmente, la más potente de ellas la compró. Se trataba de las Vidrieras de Castilla Sociedad Anónima, que nombradas así quizás no suenen a nada, pero cuyo acrónimo, Vicasa,  supuso un referente en la ciudad durante sus años al frente de la fábrica. Es más, aunque su propietario fuera la gran compañía vidriera francesa Saint Gobain, en la ciudad se le seguía nombrando como Vicasa hasta que llegó el día en que, también, la fábrica de botellas cerró y hoy solo nos quedan sus amplias instalaciones y esas tres chimeneas que son todo un símbolo del glorioso pasado industrial de la ciudad de Jerez.

Dos espacios urbanos que llevan ya demasiados años en desuso y con distintos proyectos que no han llegado a cuajar. Ahora las nuevas propuestas están sobre la mesa y habrá que estudiar cuál de ellas se adaptan mejor a las necesidades actuales de los jerezanos y a su economía. La importancia de los dos espacios urbanos merece una adecuada actuación. Desde el próximo lunes y durante dos semanas la exposición de las propuestas de los alumnos de arquitectura estará al alcance de los ciudadanos. Una exposición que, sin duda, vendrá a dar un carácter multidisciplinar y participativo a la intervención urbana que allí se realice y creará en la sociedad jerezana un positivo debate sobre estos dos espacios públicos.   Lo importante es que no quede en meras propuestas y que, definitivamente, las intervenciones en estos dos espacios urbanos sean, en el menor tiempo posible, una feliz realidad.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 30 de junio de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Primeras instalaciones de la fábrica de botellas jerezana
 
Históricas edificciones que aún permanecen en pie en el recinto bodeguero de la calle Cristal.



 
 

 

miércoles, 12 de junio de 2019

ZASCAS




La palabra zasca se ha popularizado en las redes sociales e internet como acortamiento de ¡zas, en toda la boca! Zasca es una palabra que no existe como tal en el diccionario, pero sí zas, que el Diccionario de la Real Academia define como una onomatopeya para imitar el sonido que hace un golpe, o el golpe mismo. Y eso es lo que viene a significar zasca: como si te dieran un tortazo figurado, para dar un corte a alguien o avergonzarlo. También se utiliza para resaltar un hecho sorprendente e inesperado. Se define como refutación brusca, normalmente ingeniosa, de un argumento contrario, o presentando evidencia contraria.

La jornada del pasado 6 de junio el rey Felipe VI, prosiguiendo en su ronda de consultas con los partidos que han obtenido presencia en el Congreso de los Diputados, recibió a Laura Borrás representante de Juntos por Cataluña. La diputada, después de la recepción y la reunión con el soberano, confesó el zasca que el Rey le había propinado. Según Borràs, ella fue a hacerse la graciosa y le soltó a Felipe VI un recado en nombre de Puigdemont: “Dile que me gustaba mucho más como Príncipe de Gerona que como Rey de España”. La propia Borràs reconoció que el rey anduvo fino de cintura y replicó: “A mí también me gustaba más (Puigdemont) como alcalde de Gerona que como presidente de la Generalitat”. Genial la contestación del rey de todos los españoles, incluidos los catalanes.

En esto de las zascas el recordado Wiston Churchill, primer ministro que fuera de Reino Unido, fue todo un experto. Cuentan que en cierta ocasión Lady Astor, primera mujer que ocupó un escaño en la Cámara de  los Comunes del Parlamento Británico le dijo al carismático político inglés: “Si fuera usted mi marido, endulzaría su café con veneno”. A lo que él le replicó: “Nancy, y si yo fuera su marido, ¡me lo bebería! En otra ocasión, Winston le espetó: “Nancy, es usted una criatura horrible”. “Y usted está borracho, Winston” respondió ella. “Bueno”, fue la demoledora respuesta, “al menos mi estado habrá cambiado por la mañana”.  El dramaturgo, crítico y polemista irlandés Bernard Shaw envió a Winston Churchill dos entradas para la noche de estreno de Santa Juana “una para usted y otra para un amigo, si es que tiene alguno”. Churchill le contestó de inmediato, devolviendo las dos entradas, con una nota en la que lamentaba no poder asistir la primera noche: “Pero me gustaría tener entradas para la segunda” continuaba “si es que la hay…”
           En Jerez también hemos tenido auténticos expertos en esto de las zascas. Uno de ellos fue Mariscal, popular anticuario de la calle Ponce. En cierta ocasión se había dejado la perilla y paseando un día por la calle Arcos, uno que le conocía y que se encontraba acompañado de un grupo de amigos, para hacerse también el gracioso como la diputada catalana, le dijo alzando la voz para que todo el mundo se enterara y en referencia a su perilla: ¡Mariscal, solo te faltan los cuernos para parecer un chivo! A lo que Mariscal, con la gracia y espontaneidad que le caracterizaba, le replicó con voz potente: ¡Pues a ti, nada más que te falta la perilla! Nunca más se le ocurrió a nadie de los que estaban allí hacerse el gracioso a costa de Mariscal. Lo mismo le habrá ocurrido a Puigdemont.  
 
 
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo  9 de junio de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Pepe Mariscal, barbero de la jerezana calle Ponce y anticuario. Fotografiado en la peña Los Cernícalos demostrando su arte.
 

jueves, 6 de junio de 2019

UNED JEREZ




          Realicé parte de mis estudios en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), entonces acudiendo todas las semanas a su centro de Cádiz en la plaza de San Antonio. Con el paso de los años se abrió el nuevo centro de la UNED en Jerez de la Frontera, concretamente en el gran caserón isabelino de la calle San Cristóbal 8, un alto y esbelto edificio burgués de mediados del siglo XIX, construido por el arquitecto Valentín Domínguez en 1851 dentro de un estilo ecléctico que combina elementos neoclásicos en sus grandes pilastras jónicas, adornos barrocos en las ménsulas del balcón principal y cierros, así como reminiscencias islámicas en los motivos estrellados que decoran la parte superior de la puerta principal.

            Este noble edificio de la céntrica calle San Cristóbal, que se asoma también con su romántico jardín a la plaza del Progreso, recuerda sus tiempos de vinculación al ducado de Montemar, que cuenta entre sus miembros al héroe jerezano Garci Gómez Carrillo. Perteneciente a la familia Jacome fue donada a la Iglesia por la marquesa de Méritos, Beatriz Manjón y Zarategui, esposa de José Luis Jacome y Ramírez de Cartagena, hijo de Juan Jacome y Pareja, V marqués de Real Tesoro y ministro de Marina. Pasando, posteriormente, el edificio, a la administración civil. El Ayuntamiento jerezano es quien sede las instalaciones a la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que realizó hace unos años una notable intervención para su adaptación a su fin docente. Tras varios años acogiendo a alumnos en estos días se daba a conocer que la UNED está a punto de desmantelar su centro de Jerez, en el que ya no queda personal y que apenas está haciendo funciones de centro de estudios.

La educación a distancia es promotora de una propuesta didáctica en la cual el alumno autorregula su aprendizaje, como un proceso de autodirección. La concepción de la educación a distancia o virtual ha cambiado con el auge de las telecomunicaciones digitales y las tecnologías de la información y la comunicación, esto ha permitido mejores y más rápidas formas para diseminar los conocimientos. Las redes de los sistemas de telecomunicaciones permiten que las personas y grupos tengan conexiones rápidas y confiables lo que ha posibilitado una mayor interrelación de información entre ellos. La integración de los campos de la informática, los medios audiovisuales y las telecomunicaciones ha causado impacto en la educación a distancia en el contexto de la globalización. Para muchos estudiantes el que se ofrezcan facilidades para poder estudiar en la UNED supone también otra serie de ventajas como hábito de estudio, la responsabilidad o la organización personal claves en cualquier puesto de trabajo. Es decir, cualquier persona para su empresa querría una persona que fuese responsable, organizada, que trabajadora por sí mismo… Obtener esa especie de entrenamiento para poder llevar un ritmo que luego vas a tener que desarrollar. Valores que, sin duda, aporta el estudiar en la UNED.

El cierre de la UNED-Jerez afecta directamente a muchos alumnos que, en adelante, deberán desplazarse a Cádiz para realizar cualquier trámite administrativo relacionado con estudios. Un servicio que perdemos para Jerez como tantos otros que  han estado relacionados con la propia historia de la ciudad. En la educación no caben restricciones y menos aún establecer más distancias de las que ya nos obligan las circunstancias personales.
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de junio de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)

Juan José Jacome y Pareja
Marqués de Real Tesoro y Ministro de Marina

Evocadora fotografía de la plaza del Progreso en el pasado. De fondo la fachada lateral, con su jardín, del edificio de la calle San Cristóbal 8.


 

lunes, 27 de mayo de 2019

FRAY RICARDO




El documento de fundación del convento capuchino de Jerez de la Frontera está fechado en Sevilla el 22 de enero de 1661. A partir de entonces el convento de capuchinos jerezano posee una rica y abundante historia. El 6 de febrero de 166l se bendice la primera capilla con la gozosa asistencia del padre Francisco de Jerez, promotor de la fundación. En 1679 se inaugura una nueva iglesia y convento, gracias a las cuantiosas limosnas y trabajos voluntarios de los jerezanos.

Los capuchinos de Jerez han ofrecido a la ciudad, desde su fundación, esculturas y pinturas de reconocido mérito, destacando sobre todo, la portentosa imagen del Cristo de la Defensión; honrándose, en sus dependencias, con la presencia de destacados capuchinos como el beato Diego José de Cádiz. Destacado capuchino fue también el mencionado padre Francisco de Jerez, eminente por su sabiduría y sus virtudes, por sus excelentes dotes oratorias fue predicador en la corte de Felipe IV.

Digno heredero, como orador, del padre Francisco de Jerez fue el recientemente fallecido Fray Ricardo de Córdoba O.M.F.. Ricardo del Olmo López en la vida civil, fue  ordenado en Córdoba el 8 de diciembre de 1975. Estuvo destinado en diversos lugares entre ellos en la barriada de Alcolea de Córdoba, en el convento de capuchinos de Córdoba llegando a ostentar el cargo de Hermano Guardián, fue trasladado al convento que dicha orden tiene en Sevilla ejerciendo igualmente el mismo cargo, siendo su último destino en Jerez. Conocí a fray Ricardo hace más de tres décadas, un Sábado Santo en Sevilla, donde estaba entonces destinado, me acompañaban varios cofrades de la jerezana y franciscana cofradía de la Defensión, en la plaza del duque quedamos y allí departimos sobre lo divino y lo humano mientras pasaba ante nuestros ojos las solemnes corporaciones del Sábado Santo hispalense. Posteriormente empecé a conocer su faceta artística en el Simpecado que diseñó y pintó para la Hermandad de la Yedra y en aquella exposición sobre su extensa obra que tuvo lugar en los salones de la Diputación de Córdoba, muestra que visité a principios de la pasada década de los noventa. Con su llegada a Jerez nuestro trato fue más fluido, seguidor de esta columna semanal siempre que nos veíamos la conversación era inevitable sobre los temas artísticos y cofrades. Marchó hace poco a su Córdoba natal  y allí me ha sorprendido su adiós.

 Cuentan  que el fraile Ricardo siempre llevó impregnado en su espíritu el carisma franciscano, ejerciendo su pastoral mediante la predicación y el culto, complementado con su faceta de cofrade, pregonero, diseñador e impulsador de cofradías de Semana Santa, tanto en Córdoba como en toda Andalucía. Una actividad que la conjugó perfectamente como parte integrante de su labor pastoral.

El mismo día que muchos amigos de fray Ricardo, venidos de distintos puntos de Andalucía, se despedían de él en el convento de capuchinos de Córdoba, en la capital hispalense se coronaba canónicamente la Virgen de los Ángeles, la titular de la antigua cofradía de los negros de Sevilla, la Virgen que acompañó tantos años como director espiritual.  En los cielos que perdimos volvería entonces a sonar la voz de Machín cantando, en honor de aquel que pasó su vida entre su vocación franciscana y el lápiz de su legado artístico, su “Pintor nacido en mi tierra, con el pincel extranjero. Pintor que sigues el rumbo de tantos pintores viejos….”
(Artículo que publiqué ayer domingo, 26 de mayo de 2019, en INFRMACIÓN JEREZ  y hoy se ha vuelto a publicar en VIVA JEREZ) 
 
Fray Ricardo en una fotografía del ayer ante el popular Cristo de los faroles y el templo de los capuchinos de Córdoba.
 

 

jueves, 2 de mayo de 2019

JOYAS SIN VITRINAS




Este pasado jueves el Pleno municipal jerezano ha aprobado de manera definitiva y por unanimidad la cesión gratuita a favor de la Junta de Andalucía de la propiedad de una serie de fincas de titularidad municipal para la construcción e implantación del Museo del Flamenco y del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco, en el entorno de la plaza Belén.

Un proyecto que va tomando forma y que habrá que esperar a ver si se ve culminado. Otras propuestas museísticas son, de momento, historia. De los seis museos previstos en el programa electoral de Pedro Pacheco para el año 1995, dos se vieron culminados con el paso del tiempo, el Arqueológico y el del Belén, el resto pasaron al olvido. Para el Museo de la Historia de Jerez se pensó en el marco incomparable del Alcázar y tenía como objeto la divulgación de la historia de la ciudad. Para el gran archivo municipal se tenía pensado su ubicación en el Palacio de Riquelme, esa joya del renacimiento que se mantiene en pie de milagro. La Unión de Hermandades se mantiene a la espera para colaborar en el proyectado Museo de la Semana Santa jerezana, de momento se tiene puesta la vista en los claustros de Santo Domingo donde ya se han celebrado exposiciones muy interesantes. Igualmente, en el Pleno municipal del pasado jueves, ha salido adelante instar a la Junta a elaborar el informe jurídico que avale la firma del famoso protocolo para continuar con el desarrollo del proyecto de Centro Tecnológico del Motor, también con fondos europeos. Un proyecto del Museo del Motor rocambolesco que nace el 15 de mayo de 1992, con la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad “Pole Position, Museo del Motor”, creada expresamente para explotar la concesión y que no consiguió entonces la financiación suficiente para seguir adelante.

Como consuelo, a Jerez le queda su propio patrimonio, esas joyas patrimoniales que poco a poco han ido encontrando espacios para ser admiradas adecuadamente. El Museo de Relojes, el del enganche y el de la Escuela Andaluza de Arte Ecuestre es muestra de ello. Por otro lado en el rico y valioso patrimonio eclesial también hay una apuesta firme, los museos catedralicios, el del Carmen, Santiago y de San Miguel son pruebas evidente de cuanto puede ofrecer la ciudad en esos espacios museísticos que tanto atrae principalmente al turismo. El patrimonio eclesial de la ciudad es riquísimo, un potencial importante para dar contenido a futuros museos para la ciudad. A su vez, algunas de las bodegas de la ciudad se están replanteando exponer su patrimonio en los llamados museos del vino, de exclusiva iniciativa privada, pueden ser en un futuro cercano las vitrinas más representativas de la ciudad por cuanto significa la industria vinatera jerezana a nivel mundial.

En Jerez se atesoran aún muchas joyas sin vitrinas, lo descubrimos cada Semana Santa y en los paseos de enganches por el Real del González Hontoria, en los almacenes municipales y en los palacios que, a duras penas, mantienen su rico patrimonio, en convento que sobreviven sin apenas religiosas y en comercios antiguos con piezas que muy bien podrían formar parte de un futuro Museo de Artes y Costumbres Populares.

Abrir nuevos museos es muy importante para cualquier ciudad, para aprender de nuestro pasado, para educarnos más y para deleitarnos con esas joyas en vitrinas que son nuestro tesoro.  
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 28 de abril de 2019 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
En el año 1903 los claustros de Santo Domingo ya servían de marco para un museo de obras de arte.