martes, 15 de noviembre de 2011

MÚSICA CELESTIAL


            
            En tiempos remotos, era muy debatido el tema de la existencia o no, de tres clases de música: la instrumental, conocida por todos; la música humana, que reflejaría la armonía entre el cuerpo y el espíritu y la música celestial o mundana, también llamada "música de las esferas", considerada inaudible para los sentidos, pero que estaba determinada por la velocidad y distancia de los astros. Incluso, se llegó a afirmar que las siete notas de la escala musical se correspondían con los siete planetas del sistema Solar, mientras que las doce consonancias o series de acordes equivalían a los doce signos del Zodíaco. Para algunos, hasta se volvió motivo de preocupación averiguar si en el Cielo se cantaría esa música. Todas estas quiméricas conjeturas acabaron por dar origen a la expresión música celestial, que con el correr del tiempo se aplicó para desdeñar -por vanas e inútiles- aquellas promesas que se hacen envueltas en palabras sonoras y engañosas.

            Pues bien, en Jerez este domingo tendremos mucho de música celestial, por un lado la de los políticos metidos en campaña electoral con sus discursos de promesas y palabras sonoras, y por otro la de las bandas jerezanas que juntas celebrarán, en un pasacalle primero y en un concierto después en el Alcázar, la fiesta de Santa Cecilia.

             Santa Cecilia fue nombrada patrona de la música en 1594 por el Papa Gregorio XIII y, a través de los siglos, su figura ha permanecido venerada por la humanidad con ese padrinazgo. Su fiesta es el 22 de noviembre, fecha que corresponde con su nacimiento y que ha sido adoptada mundialmente como el Día de la Música. El padrinazgo de la música le fue otorgado por haber demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos. Su espíritu sensible y apasionado por este arte convirtió así su nombre en símbolo de la música.
             Hoy Jerez se llenará de esa otra música celestial que tanto apacigua a las fieras, esa música que tanto atrae a los sensibles, a los apasionados por todo lo que sea arte, esa música que tanto cautivaba a Cecilia, la santa de la auténtica música celestial.

             En el siglo II antes de Cristo el músico chino Yuel-Si afirmaba que la música es la armonía del cielo y la tierra. Platón, por su parte, defendía que la música era para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo. Para Pitágoras la música es un nexo entre el hombre y el cosmo. Para otros célebres compositores la música, que es el verdadero lenguaje universal, es la aritmética de los sonidos, como la óptica es la geometría de la luz. El propio Beethoven dejó dicho que la música constituye la revolución más alta que ninguna filosofía.

         La música llenará las calles jerezanas de este otoñal domingo, sus sonidos se perderán en las alturas de los cielos jerezanos, en una auténtica armonía entre el cielo y la tierra. Entre tanta palabrería, griterío y molestos ruidos que nos azotan en el mundo de hoy, dejemos espacio para la auténtica música celestial que nos eleva los sentidos y que, excavando en el cielo, tanto nos puede aliviar el espíritu.
         (Artículo publicado ayer lunes en VIVA Jerez y el pasado domingo 13 de noviembre en Información Jerez)
 





Bello contraluz de D. Moisés Davia Soriano director que fuera de la Banda Municipal jerezana


Fotografía del ayer de otro director, un joven Joaquín Villatoro Medina al piano, años antes de hacerse cargo de la Banda Municipal de Jerez.


    

sábado, 12 de noviembre de 2011

LAS VERDADES DEL "BARQUERO"


Dedicado a Fernando Fernández-Gao Palacios.

A principios del siglo XV  Jerez tenía playas, concretamente en la zona popularmente conocida como el chicle, por su terreno fangoso consecuencia de aquellas aguas que lo cubrieron y que les llegaban desde el cercano río Guadalete. Allí realizaban sus faenas los barqueros jerezanos, esos hombres de la mar que desde el vecino puerto del Portal trasladaban las mercancías de nuestra ciudad al Puerto de Santa María y a otros puntos de la Bahía gaditana.

Los barqueros jerezanos se agrupaban en una hermandad gremial bajo el patronazgo de San Telmo. En 1588 se funda la Hermandad del Cristo de la Expiración en la ermita de su santo patrón y los barqueros empiezan a profesar profunda devoción a ese Cristo que de ser el Cristo de los barqueros pasaría a ser, con los años, el Cristo de Jerez. Herederos de esos barqueros son hoy, los cofrades del Cristo y entre todos ellos un hombre que, ahora, finaliza su mandato como presidente de la Unión de Hermandades de Jerez. Un descendiente de aquel Fernández-Gao, camarero secreto de capa y espada de Su Santidad el Papa Pío XI, mayordomo perpetuo de la Cofradía de la Expiración, que consagró su vida al engrandecimiento de su hermandad; un brillante cofrade que saneó económicamente las arcas, aumentó en gran número la lista de cofrades, consiguió para la misma los títulos de Real y Pontificia, y una más que loable acción social, entre otros muchos éxitos y logros en su gestión. En definitiva fue el artífice de esa grandiosidad que la hermandad ha sabido mantener hasta hoy.

Fernando Fernández-Gao, hasta ahora presidente de la Unión de Hermandades de Jerez, es un digno descendiente de aquel Fernández-Gao que a principios del siglo XX revolucionó la jerezana Hermandad del Cristo de la Expiración. Ahora, Fernando, pasa, como diría, otro ejemplar cofrade, Paco Garrido, a los cuarteles de invierno, pero deja atrás toda una labor en pro de su cofradía y de todas las hermandades de Jerez.

Aún recuerdo cuando fuimos llamados por nuestro común amigo Lete para reconstruir una Unión de Hermandades que había quedado maltrecha tras distintas circunstancias, y, en los salones de San Miguel, comenzar un nuevo e ilusionante proyecto en pro de todas las cofradías jerezanas. Una Unión de Hermandades que, recobrando una dinámica de normalidad, puso las cosas en su sitio y tras un duro trabajo, tú, Fernando, cogiste la antorcha, bien alta que dejó Lete, para seguir siendo instrumento de servicio a Dios y a sus cofradías. Al llegar el momento del relevo, más por problemas físicos que por falta de ilusión por seguir trabajando por el mundo cofrade, entregas el cargo con la misma categoría que lo hicieron los anteriores, con la misma categoría que te exige tu condición de cofrade y de hombre de iglesia.

Atrás dejas muchas verdades y también muchas mentiras que tú sólo conoces, pero, tú sabes igual que yo, aunque ambos seamos cofrades distintos, de cofradías distintas, con señas de identidad distintas, que por encima de todo, están las auténticas verdades, las verdades del Barquero. Ese Barquero, con mayúsculas, que abre los brazos cada Viernes Santo para acoger a todo Jerez, el mismo que te ha permitido volver de nuevo a Jerez para estar con Carmen y con los tuyos, ese mismo Barquero que encalla su barca en las playas de nuestro sentimiento para, si queremos, montarnos y navegar juntos. La misma barca que nunca naufraga porque tiene la fuerza de la fe de los que la ocupan, la garantía del Patrón que la maneja y los vientos de la vela que la lleva a buen puerto. Esa barca con tres cruces tiene un Barquero lleno de verdades, esas son las que importan para dar sentido a este valle de lágrimas, y el que no se lo crea que vaya al Reina Sofía de Córdoba y comprenderá porqué la Virgen del Cristo lleva el nombre de Valle y cuáles son las verdades del Barquero. ¿Verdad Fernando?
(Artículo publicado en Información Jerez el 21 de octubre de 2006. A Fernando Fernández-Gao Palacios le sustituyó en el cargo Manuel Muñoz Natera y a este Pedro Pérez Rodríguez que ayer tomó posesión solemnemente como Presidente de la Unión de Hermandades de Jerez)

Itmo. Sr. D. Fernando Fernández-Gao González
Hermano Mayor de la Cofradía del Cristo de la Expiración (1919-1931)
Camarero Secreto de capa y espada de Su Santidad el Papa Pio XI



jueves, 10 de noviembre de 2011

LA MAGIA DE LEER


El delegado de Turismo, Cultura y Fiestas, Antonio Real, acompañado por el director de la Red Bibliotecaria Municipal, Ramón Clavijo, ha presentado esta semana la décimo segunda edición de la Campaña de animación a la Lectura que organiza la  Red  de Bibliotecas Municipales.  Como todos los años se pone en marcha esta   actividad en todo el término municipal, actuando como puntos las distintas bibliotecas –tanto urbanas como rurales- que conforman la red pública municipal. El lema elegido es ‘La magia  de leer”.

           
El filósofo y ensayista José Antonio Marina y la profesora de Derecho Civil de la Complutense María de la Válgoma se han adentrado en su libro “La magia de leer” en una interesante tarea: hacer ver a los lectores las sensaciones que les esperan una vez abierto un libro. “Los autores de la obra nos sentimos felizmente hechizados por los encantamientos de la lectura y nos gustaría que este libro sirviera para extender la magia”, aseguran.

         ¿Y en qué consiste este hechizo? Pues en dos magias previas e imprescindibles: la del lenguaje y la escritura. Según los autores, “todo lo que tiene que ver con el lenguaje es desmesurado y misterioso, es a la vez trascendental y rutinario”. La magia de la lectura se manifiesta cuando aprendemos a leer. Leer es conseguir la llave para entrar en un mundo nuevo, un mundo de poder y libertad. No en vano, tal y como afirman los escritores en su obra, “la lectura ha sido considerada siempre un peligro por todas las autoridades religiosas o dictatoriales, porque es una actividad emancipatoria, lo que resulta siempre peligroso”. En Egipto, a las bibliotecas se les denominaba “tesoro de los remedios del alma”, curábase en ellas la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y origen de todas las demás

           Las encuestas indican que España es uno de los países europeos donde menos se lee. Según José Antonio Marina y María de la Válgoma, “la lectura se encuentra adosada por la competencia de otras fuentes de diversión e información, en especial por los medios audiovisuales”. Pero existen muchos niveles en los que las imágenes no pueden competir con las palabras. Ningún documental podrá describir un árbol destruido como el siguiente verso del poeta Antonio Machado: “Al olmo viejo hendido por el rayo/ y en su mitad podrido,/ con las lluvias de abril y el sol de mayo/ algunas hojas verdes le han salido”. Groucho Marx decía que la televisión era muy educativa pues cada vez que alguien la encendía invitaba a irse a otra habitación a leer un libro.
         Bienvenido sea este nuevo ciclo de animación a la lectura que tanta aceptación ha tenido en ediciones pasadas y que sirva no solo para fomentar, en nuestra ciudad, la afición a leer sino también para descubrir el poder mágico de la lectura tan maravilloso como insustituible.
          (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 6 de noviembre y en VIVA JEREZ el lunes siguiente)
Antigua Biblioteca Municipal de Jerez fundada en 1873 en las Casas Consistoriales


 Actual sede de la Biblioteca Municipal en la plaza del Banco en una instantánea de 1954 con motivo de la recordada nevada que cayó sobre Jerez en febrero de aquel año.







martes, 8 de noviembre de 2011

ASILO AL PRENDIMIENTO


           El Asilo de San José situado en pleno barrio de Santiago, en la calle Taxdirt, la antigua de la Sangre, por radicar primitivamente en el edificio que ocupa hoy esta residencia de ancianos el Hospital de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo fundado en 1485 por Nuño García, carpintero de carretas, en su propia casa. Según investigadores y expertos en la historia del arte local, del siglo XV solo conserva los pilares ochavados de la logia abierta al exterior. Interiormente se encuentra muy trasformado y en su fachada conserva dos espléndidas portadas del XVIII, la del antiguo hospital y la de la iglesia.

Esta iglesia, hoy sin culto, tiene una rica historia relacionada con la piedad y la religiosidad jerezana. Especialmente vinculada a las imágenes originarias de la antigua Cofradía de los Dolores, el Crucificado de la Salud, venerado hoy en San Lucas, y la Virgen de la Esperanza de la Yedra. En los últimos años la Hermandad del Prendimiento, entre 1958 y 1968, estuvo saliendo desde este histórico edificio debido al mal estado de su iglesia de Santiago.

Ahora, de nuevo, el Señor del Prendimiento necesita asilo para su tronío, para ser venerado con la categoría y la solemnidad, que tan prodigiosa y venerada imagen merece. Ahora nuestro Ayuntamiento va a dar casa a quien, tras muchos años, busca de nuevo posada y no es casual que se unan tres nombres San José, titular del Asilo, su desamparada Madre y su Hijo, el Divino Preso de Santiago.

La capilla del Asilo de San José, como su nombre indica, porque ¿qué padre no da asilo a su hijo cuando este lo necesita?, va a ser el portal flamenco de un Belén jerezano que quiere a su Señor y que Io quiere entronizado en el mejor de los altares y abierto a recibir la visita de esos pastores de la vida que llenan los patios y los corrales del barrio de Santiago. Y en José el titular del templo va representado todo Jerez por medio de su Ayuntamiento.

           Los ancianos de la calle de la Sangre, los de la residencia y los de fuera, están de enhorabuena, porque les llega un vecino de lujo, con las manos atadas, atados como tantos de ellos están por las dificultades de los años y, a veces, hasta por las injusticias.

El Señor del Prendimiento, que se verá este año de cara con su Madre  morena de la Merced, llegará muy pronto a esa posada del viejo Asilo, para seguir siendo el punto de referencia devocional no solo de su barrio sino también de todo Jerez, llegará para nacer de nuevo, en cada corazón noble y en cada mirada necesitada, llegará, como llegó a Belén, para ser luz del mundo, para ser consuelo de quien lo necesite y misericordia de quienes se hunden, en el desamparo.

El Señor del Prendimiento buscará asilo en la capilla del antiguo Hospital de la Sangre para sus cultos y para su procesión, para nacer con los que nacen y morir, como Paco Daza, con los que mueren agarrados a los colores blanco y rojo, llegará para mirar a los que le miren, a seguir moviendo tantas cosas con su mirada, a ser romero de lujo cuando por allí pasen las carretas rocieras, herederas de aquel carpintero que un día donó su casa a la beneficencia; a ser penitente en Semana Santa y a ser carita divina en Navidad con cuerdas entre sus manos.

El Prendimiento nacerá de nuevo en esta capilla-portal porque como decía la sevillana de Marismas “Quien me pué asegurar que Cristo no fue gitano y que en vez de un portal El naciera en Santiago. Pa alcanzá la eterniá., pa alcanzá la eterniá, tenemos un buen ejemplo en las manos amarrás del Señor del Prendimiento”.
 (Artículo publicado en Información Jerez el 18 de marzo de 2006. Hoy se inauguran las nuevas instalaciones del Centro de Acogidas San José, antigua Asilo, mientras Santiago permanece olvidado y la Hermandad del Prendimiento continua celebrando sus cultos en la capilla del histórico Asilo.)



Imagen retrospectiva de la calle Taxdirt, antigua de la Sangre,al fondo la iglesia de Santiago y el Asilo de San José.




Fachada del primitivo Hospital de la Sangre, posteriormente Asilo de San José, en una fotografía de mediados del pasado siglo XX.





domingo, 6 de noviembre de 2011

UMBRETE Y JEREZ, MUCHO EN COMÚN


          Lo dejó dicho la Alcaldesa de Jerez el pasado domingo en el marco de XIX Feria del mosto y de la Aceituna Fina de Umbrete: "Umbrete y Jerez tienen mucho en común, y son el vino y el mosto los que constituyen nuestro vínculo con este hermoso pueblo del corazón del Aljarafe".
        
         Umbrete, es uno de esos pueblos aljarafeños, donde se respira el poderío que da la presencia de la industria del vino. A 17 Kilómetros de Sevilla y con unos cinco mil habitantes, Umbrete, además de por su apreciado mosto, principal protagonista de gastronomía tradicional, es conocido por su patrimonio artístico y por las numerosas y atractivas fiestas que celebra durante el año.
        
         En tiempos de la dominación árabe, Umbrete ya era una floreciente alquería, pero fue a partir de la reconquista cristiana cuando este bello pueblo cobra importancia. Sobre todo a raíz del reinado de Alfonso X el Sabio. Su principal iglesia, del siglo XVIII está bajo la advocación de Nuestra Señora de Consolación y en su núcleo urbano llama la atención sus numerosas bodegas.
        
           Hablar de Umbrete lleva siempre aparejado hacerlo también de su mosto. Porque el mosto el algo más que el producto típico de la zona: es una forma de vida. Cuando llega Septiembre y con él la vendimia, el desempleo baja considerablemente en la villa y gran parte de actividad local se centra en el sector de la vid. A raíz de la crisis de finales de los años 60 que azotó el sector vitivinícola de la localidad, Umbrete, que en aquel entonces contaba con gran cantidad de pequeños propietarios de bodegas y viñas, hizo fuerza común aglutinándose de cara al exterior para promocionar su mosto y sus vinos. Hoy es un referente en toda la comarca y su mosto es muy preciado y demandado en gran medida
          
            Umbrete, "la ciudad del mosto", así consta en el cartel de bienvenida a este pueblo. Y en verdad hace honor a dicho apelativo, el mosto está presente como bebida predominante en todos los lugares umbreteños. Las tierras de Umbrete están dedicadas a partes iguales al cultivo de la vid y del olivo, no en balde su feria se llama del mosto y de la aceituna, una buena combinación para no despreciar. Los carteles de la bodega Salado, la que surte de mosto a buena parte del Aljarafe e incluso a Sevilla, bien podría anunciar nuestra incomparable Feria del Caballo, con su blanca jaca en primer término sobre un fondo de botas de vinos, encalados pilares y vigas de madera. Allí, en Umbrete, es un placer degustar mosto acompañando a codornices a la plancha en "La cabaña" o visitar el bar Justicia, una bodega muy singular con mesas de camilla con su correspondiente "pañoestufa" que para los días de frío, están surtidas de sus correspondientes braseros de carbón, y que junto con el mosto y el potaje de garbanzo con bacalao ofrecen todo el calor necesario para los días invernales. Una oferta de lo más apetitosa y confortable.
          
           Esto es solo un ejemplo del arte que hay en Umbrete para hacer atractiva su visita, para potenciar sus productos y para supervivir en estos tiempo de crisis. Umbrete tiene mucho en común con Jerez pero quizás nos ganen en originalidad y en vista comercial con solo cinco mil habitantes y con mucho menos proyección internacional.
          
           El rey Alfonso X el Sabio donó el municipio al cabildo eclesiástico y al arzobispado de Sevilla . Por eso no es de extrañar que sean edificios de carácter religioso como el palacio Arzobispal, los que conformen gran parte de su patrimonio histórico-artístico. Este palacio, en un principio, se utilizó solo con recreo para los meses estivales, pero luego se convirtió en residencial habitual de los principales mandatarios de la iglesia sevillana. Junto al citado palacio se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación que por su grandiosidad es conocida como la catedral del Aljarafe, los dos edificios están unidos por un bello arco que se levantó para salvar la calle y facilitar a los prelados su paso de un edificio a otro.
           
           Que este hermanamiento entre Jerez y Umbrete no quede como un mero acto protocolario entre dos municipios de tan honda tradición vitivinícola sino que sea como ese arco que simboliza a Umbrete y afianza la unión entre dos monumentos tan significativos. Que esa unión, tal como afirmó la Alcaldesa de Jerez, cristalicen en una colaboración permanente para otros muchos proyectos. Y que tal como aseguró el consejero Gaspar Zarrías sobre Umbrete, también se pueda decir de Jerez, que ha crecido, y se ha desarrollado, pero siempre sabiendo guardar sus más preciadas señas de identidad.
        
           (Artículo publicado en Información Jerez el 23 de febrero de 2008. Con la llegada del frío se inicia la temporada del mosto en toda la comarca de Jerez)
Convivencia en torno al mosto en Umbrete


Imagen antigua de la Feria de Umbrete



Venenciador umbreteño

viernes, 4 de noviembre de 2011

MUSEOS DE JEREZ


          Cuando a mediados del pasado siglo el turismo se había convertido en el gran potencial económico de España, Jerez seguía siendo un destino turístico olvidado, ni hoteles ni museos despertaban el interés general, solo el Museo Arqueológico en un precario espacio expositivo junto a la biblioteca municipal y el singular Museo de Relojes de la Atalaya podían despertar algo de interés y poco más. Con el paso de los años la oferta museística de la ciudad se ha ido incrementando notablemente, Jerez cuenta en la actualidad con un museo de enganches en las antiguas bodegas de Pemartín, el del Misterio de Jerez en la Atalaya, el de etiquetas de Garvey, el de la Miel en el Rancho Cortesano, el Taurino, el del Traje Corto en la calle Bizcocheros, el del Arte Ecuestre en el Recreo de las Cadenas, el Museo del Jerez situado en la Bodega Williams-Humbert; a los que habría que añadir los remodelados Museo del Tiempo, antiguo de relojes, y el Arqueológico en la plaza del Mercado a la espera de una pronta reapertura tras su ampliación.

Desde ayer Jerez cuenta con un nuevo museo, ubicado en la catedral, un espacio expositivo donde poder admirar el tesoro artístico del primer templo de la ciudad. Una muestra del rico patrimonio que custodia la Iglesia local y que muy bien podría ser el embrión de un futuro Museo de Arte Sacro donde exponer las diversas piezas de incalculable valor que guardan parroquias y conventos. 

En breve se anuncia, también, la apertura al público, tras su inauguración hace ya unos meses, del ansiado Museo del Belén, ese que en la calle Circo mostrará a jerezanos y visitantes las maravillas que condensa el arte belenista de la ciudad, un gozo para los sentidos que hasta ahora solo se podía disfrutar en tiempos de Navidad pero que ya, con esta nueva oferta museística, será posible en todas las épocas del año.

Igualmente ocurre con el pretendido Museo de las Cofradías, otro anhelado proyecto que el nuevo presidente de la Unión de Hermandades tiene en mente retomar con el fin de poder mostrar el enorme patrimonio artístico que atesoran las Cofradías y que, a su vez, ayude a hacer frente a los altos costos que supone su mantenimiento. Un museo que muy bien podría complementarse con la visita a las zonas expositivas de las distintas Casas de Hermandad, contando con unos convenios que favorecieran a todos.

A la espera de su puesta en marcha está el futuro Museo de Pinturas sobre la base de la actual pinacoteca de Joaquín Rivero, ubicada actualmente en las Bodegas Tradición y que se proyecta ampliar en un recuperado Palacio de Riquelme y El Museo Lola Flores en la Cruz Vieja, de indudable atractivo para nativos y visitantes por la enorme popularidad de esta jerezana inmortal.

Los museos conservan y exponen los objetos que mejor ilustran las actividades del hombre y son culturalmente importantes para el desarrollo de los conocimientos humanos. Abramos esos museos que tanto reflejan, no solo un rico patrimonio sino también la historia y el alma de nuestra tierra porque, como diría Kemp, aquí se expone un arte que se vive cuando en otros rincones del mundo, eso mismo, solo se cuelga en las paredes. 
(Artículo publicado en Información Jerez el domingo 30 de octubre de 2011 y en Viva Jerez el lunes 31) 

A principios del siglo XX existió en Jerez un Museo de Bellas Artes establecido en los claustros de Santo Domingo. En la foto correspondiente al año 1903 de Diego González Lozano vemos, en el llamado "Salón Escritorio" a su propietario D. Manuel Críspulo González, marqués de Bonanza, y sus socios D. Alfonso Rodríguez de Losada y D. Manuel Ysasi.
      

      

miércoles, 2 de noviembre de 2011

LAS ÁNIMAS DE JEREZ

Retablo de Ánimas de San Miguel
           
            EN LA FESTIVIDAD DE LOS FIELES DIFUNTOS

Es el mes de noviembre el mes de las Ánimas, de esos seres que no se ven pero que, por cualquier circunstancia, sabemos que existen, porque han estado con nosotros y nos perdura su presencia, por la cultura de la muerte, por costumbre o por creencias.

Lo cierto es que desde la antigüedad el recuerdo a los difuntos ha influido no solo en la sociedad y en sus hábitos, sino también en el arte tanto civil como religioso. Nuestras iglesias jerezanas están llenas de alegorías de la muerte y del culto a las llamadas Ánimas del Purgatorio, son excelentes los retablos de Ánimas de San Miguel o de San Lucas, ambos del siglo XVIII, con valiosos relieves atribuidos a Francisco Camacho de Mendoza o el similar que se encuentra en la Catedral tras el cierre del cementerio de Santo Domingo a donde fue trasladado desde el desaparecido convento de la Vera-Cruz y atribuido, también a Camacho de Mendoza; de igual estilo es el San Mateo, ubicado en la capilla de los Torre-Gaitán y obra de Matías José Navarro. Pictóricos son los de Santo Domingo situado en la capilla del Cristo de la Salud, el antiguo de la Catedral, el de las Angustias, el del Carmen de Rodríguez de Losada, el desaparecido de San Pedro, y el que se encontraba situado en la actual capilla de San Dimas de San Juan de los Caballeros.

Existieron Hermandades de Ánimas en Santiago, en San Agustín, en la Victoria y en la Merced, que tendrían, igualmente, sus respectivos retablos, hoy desconocidos.

Nuestras iglesias están llenas de enterramientos y capillas sepulcrales, numerosas viviendas se levantan sobre antiguos cementerios, la misma fisonomía de la ciudad está llena de recuerdos de personas fallecidas, monumentos, lápidas, memoriales, etc., nos acercan a quienes se fueron.

Todo, ello es muestra del recuerdo a los que pasaron por la vida o del culto dedicado por los fieles para la salvación de las almas, con la veneración a esas Ánimas benditas. Pero existen otras ánimas, con minúsculas, esas que no se ven pero se hacen notar, esa ciudadanía fantasma que como diría el afamado abogado y escritor Juan Delgado Alba, debieron nacer bajo un eclipse de luna porque para ellos nada está claro, son esos espíritus que circulan por la ciudad sin apenas verse, pero intentando asustar, lo mismo desde el anónimo correo, desde el escondite más impensable, que desde el difama que algo queda. Son las ánimas de Jerez, esos fantasmas que nadie ve pero que se sabe que existen porque nos llegan rumores de lo que han dicho o más bien lo que han criticado, son los fantasmas de siempre, infelices por no haber conseguido la gloria, quemándose en sus propias frustraciones, son los que sólo le interesa lo oscuro, lo negativo, lo que está mal o puede dañar a alguien, son lo que lo positivo dejaron de interesarle desde que se dieron cuenta que eso beneficia a otros, son los cronistas de lo negro, los censores impertinentes, los críticos a ultranza, los que le apasiona lo que salió mal o nació torcido, los coleccionistas de fallos, los sabios en sombra, ricos en malicia, posesos de su verdad frente a la de los demás, los fantasmas de ultratumba que se lamentan de su inconformismo desde la oscuridad, desde el Purgatorio de sus propias contradicciones.

Quizás estas ánimas del Purgatorio jerezano también merezcan su altar para que el coro de necios reidores le rinda el debido culto e imploren su salvación, para que no se les recuerde, al final de sus días, con el mismo epitafio que una esposa desesperada escribió sobre la tumba de su marido: "Ojalá goces de la misma paz en el cielo, que paz has dejado en la tierra al marcharte".

Mientras tanto quedémonos con las Ánimas de nuestros retablos y lo que ellas representan que, de seguro, tienen mucho más valor y dejemos que esas otras ánimas sigan actuando desde la oscuridad porque para que la luz de la verdad brille es necesario contrastarla con la sombra.
(Artículo publicado en Información Jerez el 3 de noviembre de 2005)
Desaparecido retablo de Ánimas del templo de Santo Domingo que, hasta la reforma del interior del templo, se encontraba situado en la nave de Consolación. La pintura pasó posteriormente a ubicarse en la capilla de San José, hoy de la Virgen del Rocío, y de allí a la capilla del Cristo de la Salud, donde se encuentra actualmente.