jueves, 15 de diciembre de 2011

LA PLAZA DEL ARENAL



La Plaza del Arenal ha vuelto a ser noticia por el campamento de “indignados” que permanece instalado, desde el pasado 28 de agosto, en este jerezano y céntrico lugar frente a la calle Larga, la noticia ha surgido por el hecho de que uno de ellos asegura que aquel campamento es su domicilio puesto que está empadronado allí.
Esta plaza hace siglos fue una musara andalusí para pasar a ser, después de la reconquista, un escenario de duelos y batallas, tomando de ahí su nombre (Arenarium, "lugar de batallas"). En la actualidad es la plaza principal de la ciudad, reforzada con la importancia comercial de las calles adyacentes.
            Según cuenta la historia hasta 1593 los torneos, duelos o espectáculos ecuestres y taurinos podían ser celebrados en la Plaza del Mercado, el Llano de San Sebastián (actualmente Alameda Cristina) o en la Plaza del Arenal. Pero a partir de ese año se dispone que todos los juegos y espectáculos públicos se celebren sólo en el Arenal. Para presenciar estos juegos hasta el siglo XVII se situaba en el adarve de la muralla que iba desde el Alcázar hasta la Puerta Real, actualmente edificio de la Alhóndiga. El primer espectáculo taurino de pago en la Plaza del Arenal fue en 1655. Monarcas como los Reyes Católicos, Felipe V, Carlos III, Isabel II o Alfonso XII fueron recibidos en la Plaza del Arenal, engalanada. Atrás quedó, también, aquella época dorada de los cafés cantante, de El Bombo, La ½ o La Goleta.

              Un marco con tanta historia e importancia para Jerez parece seguir predestinado  a acoger no únicamente acontecimientos relevantes de la ciudad sino también duelos y conflictos, sigue siendo aún hoy un lugar de batallas. Una de las “indignadas”  manifestaba hace unos días a la prensa local: "Estamos abiertos al diálogo con el Ayuntamiento. Siempre queremos lo mejor y si para eso nos tenemos que ir, nos vamos, pero eso sí, con diálogo y sin violencia. Hablando se entiende la gente. El pacifismo es nuestra bandera”. La paz, por tanto, debe llegar ya, de una vez, a nuestra querida Plaza del Arenal.

                 En la paz y en el diálogo está la fórmula para que este emblemático enclave no se tenga que convertir, constantemente, en un campamento de refugiados por muy respetable e incluso loables fines que se defiendan. El término de Jerez es el más grande de España y plaza del Arenal solo tenemos una, que además es de todos los jerezanos no solo de los que estén indignados. El diálogo es la clave para que, ni los allí acogidos tengan que vivir en tan precarias condiciones sin renunciar a sus reivindicaciones ni la plaza del Arenal tenga que ver alterada su imagen con unos asentamientos impropios de la plaza principal de cualquier municipio.


                  La plaza del Arenal, emblema de la ciudad, sumamente fotografiada, referente del  Jerez universal, debe ser preservada de todo aquello que desdice de su condición de plaza mayor. A ver si entre unos y otros se consigue devolver a nuestra señorial plaza la prestancia y empaque que siempre tuvo, cuando en ella aún resuena, junto al revoloteo de  sus palomas, la voz y el duende de La Paquera que, al compás de bulería, nos sigue recordando aquello de “Jerez de la Frontera tiene una plaza que asombra de bonita a tó el que pasa”


(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 11 de diciembre y el día siguiente en VIVA JEREZ) 

Curiosa fotografía antigua de la plaza del Arenal. La imagen está invertida, en el centro frente a la calle Lancería la fuente aún sin monumento, a la izquierda la espadaña de San Francisco y un mirador que ya no existe y a la derecha la entrada de la calle Consistorio, al contrario de la realidad.


La plaza del Arenal el día de la inauguración del monumento al General Primo de Rivera


Bella estampa de otros tiempos de la plaza del Arenal sin el edificio de la Caja de Ahorros de Jerez ni el del Banco de Santaner, ambos esquina con la calle Corredera.


Lado izquierdo de la plaza del Arenal cuando aún no se había alterado su fisonomía con nuevos edificios.


La plaza del Arenal ya con el edificio de la Caja de Ahorros de Jerez. La otra esquina de la calle Lancería mantenía el viejo caserón antes de que se levantara el nuevo bloque  donde estuvo ubicado la tienda de tejidos Almacenes Aparicio.


En el lugar donde hoy se alza el edificio de los Sindicatos de la plaza del Arenal existió anteriormente un viejo caserón que en tiempos albergó la posada de San Dionisio y el establecimiento La Goleta.


  

martes, 13 de diciembre de 2011

PON EL NACIMIENTO


Esta Navidad, pon el Nacimiento, con esta llamada los belenistas de esta tierra llevan muchos años intentando que no se pierda la entrañable tradición de colocar el Belén, nuestro popular Nacimiento, en los hogares jerezanos.

La documentación belenista nos indica que el Nacimiento, como interpretación plástica, tiene origen franciscano y se remonta a los comienzos del siglo XIII, cuando San Francisco de Asís copia al natural la cueva de Belén, en un lugar cercano al pueblo llamado Greccio, en el valle italiano de Rieti. En el siglo XVI el belenismo alcanza todo su esplendor, extendiéndose por todos los rincones de España.

Jerez guarda una excelente tradición belenista que se nos pierde en la memoria, raro es el jerezano que no recuerde con nostalgia, los nacimientos montados en su infancia, la mayoría con figuritas de barro, aserrín, cortezas de corchos, río de cristal y cielo de papel decorado; aquel montaje era uno de los instantes más esperados de todo el año, achicando la casa hasta límites insospechados, llenando todos los muebles del polvo que soltaba el aserrín, condenando alguna mesa o rincón durante varias semanas y aprovechando, además, como trastero los bajos del Nacimiento para meter todos los tiestos que estorbaban por la casa.

Poner el Nacimiento es algo mágico, por cuanta ilusión contiene y a su vez por su carga de creatividad y belleza, reproduciendo el sencillo y glorioso acto del más grande amor de Dios a los hombres, su nacimiento en carne mortal.

Pon el Nacimiento, porque en este mundo de palabrerías no hay una escena que pueda decir tanto.

            Pon el Nacimiento, porque tus hijos y nietos, merecen vivir ese momento único que tú ya viviste, de ir creando vida en torno a tan histórico acontecimiento.

Pon el Nacimiento, para que tu casa se llene de Navidad, de fundamento festivo, de alegría por algo que sí tiene sentido.

Pon el Nacimiento, y por unas horas, olvídate de la telebasura para recrearte en lo que seas capaz de montar, agudizando y desarrollando tu imaginación.

Pon el Nacimiento, para que tus hijos lo sigan poniendo, para que no se pierda la tradición y para evitar adornos que ni por historia ni por tradición nos pertenecen.

Pon el Nacimiento, aunque sea encima del televisor pero ponlo, porque la Navidad es el Nacimiento y lo demás no se justifica por sí solo.

Pon el Nacimiento, porque Jerez lleva siglos poniéndolo lo puso en la fachada de la Catedral, en el retablo mayor de San Miguel, de San Marcos y de las Reparadoras, en la primera capilla de la Basílica del Carmen, en el altar del Rosario de Santo Domingo, en varios cuadros de la Cartuja, en toda la maravilla que encierra Capuchinos, en vidrieras, en respiraderos de pasos de palio, en pasos de misterio, en bordados de faldones y mantos de dolorosas, en sus casas de vecinos y en señeras entidades.

Pon el Nacimiento para que Jerez no pierda su liderazgo belenista, un liderazgo ganado a pulso, alcanzado a nivel mundial gracias a la asociación y a ese arte que brota por las cinco letras de la palabra Jerez.

Pon el Nacimiento y ten en cuenta que todo es una recreación, que todo es historia, aunque, en muchas ocasiones, como ocurriera con aquel Belén que montara Lete en la Alameda vieja, un hito en la historia local, deseemos hacernos diminutos y andar por sus calles y caminos, pero sólo podremos introducirnos en aquel sugestivo mundo con la imaginación, recreándonos con la vista. Como en la vida real todo es de materia, como las casas, el paisaje y las figuras, de papel por lo poco que duran, de barro por cómo se deforman, de madera tallada por cómo se amoldan a las circunstancias, pero el mensaje del Niño que está en el portal, ese sí que es de veras, ese sí es de verdad.
 (Artículo publicado en Información Jerez el 16 de diciembre de 2006. El próximo jueves se abre al público el Museo del Belén jerezano)

Gran Belén de tamaño natural instalado, hace unos años, por el recordado Lete en la Alameda Vieja.








sábado, 10 de diciembre de 2011

EN LA FIESTA DE LORETO




EL ambiente antirreligioso propiciado por el sectarismo de una laica II segunda república española y el miedo a posibles agresiones y disturbios hizo que en1932 se suspendieran casi todos los desfiles procesionales de Semana Santa. En Sevilla sólo procesionó, el Jueves Santo, la Hermandad de la Estrella de Triana, conocida, desde entonces como La Valiente, sufriendo varios atentados e incidentes (Carreras; una bomba que no llegó a estallar, le lanzaron una piedra a la Virgen, que no le llegó a dar, le arrojaron al paso cascarones de huevos llenos de gasolina; que no llegaron a prender, hubo tres disparos en la trasera del palio, a la entrada de la catedral, sin consecuencias trágicas, etc.). La Virgen salió de Triana y, tras dejar el puente, entró en Sevilla ante un pueblo amedrantado por unos exaltados, que en estos años se habían encargado de incendiar iglesias, saquearlas y destruir insustituibles obras de arte; la procesión iba casi de tapadillo, fruto de la tensión imperante, pero al llegar a la Campana una saeta cortó la tarde, creo que fue la Niña de la Alfalfa la que proclamó a los cuatro vientos el sentimiento más profundo de un pueblo eminentemente mariano, la saeta decía: "Han dicho en el banco azul que España ya no es cristiana pero aquí quien manda eres Tú, Estrella de la mañana". Desde aquel momento el inmenso público reunido estalló en una apoteosis de júbilo y la procesión desafiando a los hostiles, completó brillantemente su itinerario de siempre y volvió triunfante a su barrio.

Aquella saeta fue la voz del pueblo, es indiscutible que en España, y en especial en Andalucía y más concretamente en Sevilla quien manda es la Virgen y si no que se lo pregunten a los políticos, ningún partido político es capaz de convocar a tantas personas en un mitin como la Macarena en su salida. Y lo mismo ocurre en cada pueblo, en cada ciudad o incluso en cada barrio andaluz, sale una Patrona a la calle y todo el pueblo con Ella, los de derecha, los de izquierda y hasta los llamados agnósticos, ir en contra de eso no se puede, le pese a quien le pese, en los pueblos de España quien manda es la Virgen.

Hoy es 10 de diciembre y el entramado de calles que circunda la jerezana Parroquia de San Pedro, celebra también el día de su Patrona, la suya y la de los Aviadores del mundo, es esa Virgen que desde siglos ha recibido, las oraciones y plegarias de los vecinos de una vieja collación, con identidad propia a pesar de su ubicación en el centro de la ciudad, un barrio escondido, castizo, con sabor clásico y de profundas raíces devocionales.

San Pedro vive su fiesta cada 10 de diciembre porque ese es el día de su patrona, la Virgen de Loreto, la que en Semana Santa se hace soledad penitencial y hoy es gloriosa reina de los cielos.

La fiesta de Loreto es mucho más que una solemnidad litúrgica, porque cada 10 de diciembre es un resurgir de emociones, de sentimientos y de recuerdos.

El 10 de diciembre pertenece al Jerez intramuros del ayer y del hoy, recuerdos de una Base de la Parra, unida a la vida y la historia de tantos jerezanos, recuerdos de uniformes azules y de cofrades antiguos que ya no están, recuerdos de celebraciones y condecoraciones, de juras de banderas y corales solemnizando función solemne en la Parroquia del Apóstol.

En la tarde de hoy en San Pedro se sigue haciendo historia, porque es 10 de diciembre y es el día de Loreto, la que manda allí, la que sigue siendo depositaria de la fe y las creencias de un barrio y de sus numerosos devotos, la que vela por todos los que, como dice el himno del Aire, "Alegre la mano, tenaz el empeño, la rosa del viento tomamos por cruz, jamás bajaremos desde nuestro sueño a una España sin gloria y sin luz".

Una gloria y una luz que sólo se consigue gobernando desde la tolerancia y el respeto a la fe y a la historia de los pueblos. Como diría Juan Luis Cebrián, gobernar no es mandar, por mucha mayoría que se tenga. Ningún gobernante ha movido montañas, la fe sí.
(Artículo publicado en Información Jerez el 10 de diciembre de 2005)

Triduo de Gloria en honor de la Virgen de Loreto con motivo de su festividad litúrgica. La foto corresponde a los años finales de la pasada década de los setenta y está tomada en el altar mayor de la entonces sede provisional de la Cofradía la iglesia de Santo Domingo.


Viernes Santo de 1971, una representación del Ejercito del Aire, presidida por el recordado Teniente General Pardo acompaña a su patrona. La foto está tomada en la confluencia de la calle Bizcocheros con Caracuel, donde podemos contemplar el desaparecido tabanco llamado el nº 1.

jueves, 8 de diciembre de 2011

MONUMENTO A LA INMACULADA



           La Inmaculada Virgen María habitaba, desde su unión con San José, en Nazaret. Era San José un sencillo artesano, que ganaba el pan con el sudor de su frente y ayudaba a María cuanto podía. Ella, la mejor, la más dulce y afable de todas las de su sexo iba a ser destinada por Dios a concebir en su cuerpo inmaculado al Salvador del mundo.

Aquella noche María velaba en su oratorio y releía las palabras de Isaías: "He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo que será llamado Emanuel". Detenida la lectura, principió a meditar esta profecía, pensando en lo íntimo de su corazón: "¡Oh Señor! ¿Quién será esta virgen digna de concebir al Hijo de Dios, digna de ser Madre de Dios y Reina del Cielo? ¡Oh cuán bienaventurada será esta mujer! ".

Hablando de tal suerte se le iluminaban los ojos, sin suponer siquiera, en su excesiva humildad, que las palabras del profeta se dirigieran a ella. En este preciso momento, un resplandor iluminó el oratorio, la luz dejó ver una forma humana. Aquel cuerpo, que no era materia, entró en silencio y con profundísima humildad, pues no venía a ordenar, sino más bien a suplicar el consentimiento de la Virgen.

Viole María acercarse, refulgente de luz y cubierto de vestidos resplandecientes. Le vio con sus ojos corporales, pero al mismo tiempo la mirada de su inteligencia penetró su naturaleza espiritual. El ángel le dijo: "Salve, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre las mujeres". María se turbó al oír tal saludo y el ángel al verla la tranquilizó: "No temas nada María, pues has hallado gracia delante del Señor. He aquí -le dice- que concebirás y darás a luz un hijo a quien llamarás Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del Altísimo. El Señor le concederá el trono de David, su padre, y reinara eternamente sobre la casa de Jacob". María. reflexionando en los bienes que habían que acompañar el nacimiento del Salvador, su profunda sumisión a la voluntad divina y su ardiente caridad para con los hombres, la persuaden a dar su consentimiento a la palabra del ángel pero por otra parte, recordando el voto de virginidad que la ligaba y no sabiendo cómo conciliar ese voto con la maternidad divina, quiso aclarar este punto: "¿Cómo sucederá esto -repuso- puesto que yo no conozco varón?" "El Espíritu Santo descenderá a ti -le dice el ángel- y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y el fruto santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios".

EI anuncio de un prodigio tan extraordinario necesitaba ser refrendado. El ángel garantiza el milagro: "Y he aquí -añade- que Isabel, prima tuya, ha concebido un hijo en su vejez, y la que era estéril, está ahora en el sexto mes, pues nada hay imposible para Dios". Informada así María de cuanto Dios quería que hiciese, resolvió con pleno conocimiento de causa y con la ayuda divina, dar su consentimiento, y dijo entonces al ángel: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". inclinase respetuosamente el celestial mensajero y se retiró, María quedó como aturdida, e inclinándose sobre su oratorio le vino de nuevo la voz del ángel:"Todos los pueblos se inclinarán hacia ti y te invocarán una y mil veces con el “Ave María Purísima”, contestando con la más sentida expresión “Sin Pecado Concebida”. Proclamarán por todos los rincones del mundo tu Inmaculada Concepción. Profetas y teólogos defenderán tu inmaculada Pureza. En Roma, cuna de la iglesia de tu Hijo Jesucristo, un Pontífice Santo proclamará a la faz del mundo el dogma de tu lnmaculada Concepción, y el mundo entero estallará en exceso de júbilo filial".

Y  cumpliéndose la profecía, en la vieja lberia serían prelados y monarcas los que con el pueblo sencillo vendrían a ser el instrumento de la Divina Providencia para allanar el camino de la definición de su Misterio. La defensa se haría tan acérrima en el sur, tierras de la Tartessos coetánea a la Anunciación, la posteriormente tomada por el lslam y más tarde reconquistada para la fe en Cristo, que saldrían cofradías invocando su Purísima Concepción, se levantarían estandartes con el lema Sin Pecado Concebida, llegándose incluso a prestar juramento de sangre en defensa de tal dogma. Y en Jerez, la ya entonces muy conocida por sus vinos, acontecería el primer cabildo municipal, el que en nombre de toda la ciudad habría de realizar el Voto de su defensa inmaculista. Por ello, y en aquel rincón del mundo, había de tener la salvaguarda más firme de su condición purísima. Numerosas efigies representándola como Reina Inmaculada la acreditarían, multitud de fieles la invocarían como la Virgen de las Vírgenes, cada año los cofrades seguirían jurando ante los Santos Evangelios derramar hasta la última gota de su sangre por su Inmaculada Concepción.

Y allí, levantarán ese monumento que recordará al mundo entero que para dirigimos a Ella habrá que mirar siempre hacia el cielo. Al igual que tantas ciudades del mundo, la ya entonces llamada Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera no será menos, y con la categoría impresionante de su ser inmaculado, se vestirá de fiesta, llenando sus calles de azul v blanco para, entre simpecados y cantos inmaculistas, proclamar universalmente la profecía: "Bienaventurada me llamarán los pueblos en su lengua, de generación en generación".

La voz del ángel enmudeció y María mira al cielo meditando sobre aquella responsabilidad no sólo de Ella ante el mensaje del ángel sino también la de aquellos otros que durante siglos harían votos hasta derramar la última gota de su sangre en defensa de su Concepción Inmaculada. Los católicos jerezanos, haciendo gala de su sentimiento mariano unieron sus devociones para, como una piña, levantar el más grande de los monumentos. El monumento a la lnmaculada Concepción de María, aquella mujer preservada del pecado para acoger en su seno al Hombre que dará su vida, en muerte de cruz; para redimir a toda la humanidad.

A María le aturdió la responsabilidad y en Jerez quedó para la eternidad patentada las entrañas inmaculistas de un pueblo creyente, fiel y, por encima de todo, aunque en sus títulos aún no figura, eminentemente MARIANO.
(Artículo publicado en Información Jerez, suplemento COFRADE, bajo el epígrafe "Crónicas Decimonónicas" y firmado por mi bajo el seudónimo de "Escribano segundo". Siendo la primera vez que en prensa aparecía la petición de que en Jerez se levantara un monumento a la Inmaculada, posteriormente el Ayuntamiento encargó la maqueta de dicho monumento que hoy se puede contemplar en el Obispado jerezano esperando su realización)

Frontispicio del siglo XVII perteneciente a la casa de los Basurto en la plaza jerezana del mismo nombre. En la jaculatoria puede leerse "Concebida sin pecado original".


Retablo cerámico instalado en la fachada de la iglesia de San Francisco en memoria del tercer centenario del voto concepcionista hecho por la ciudad de Jerez de la Frontera desde 1617.


Retablo cerámico concepcionista colocado en la fachada del Consistorio jerezano en 1924 a expensas del Marqués de Villamarta, Alcalde de Jerez, en memoria del voto capitular de 1617 renovado en 1904.


Retablo cerámico colocado en 1904 en la fachada lateral del jerezano templo de San Miguel con motivo del cincuentenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada. Curiosamente los tres reproducen la célebre Inmaculada Concepción de Murillo.























martes, 6 de diciembre de 2011

MERECIDO HOMENAJE


Cuentan los anales históricos que en el año de 1268, a los cuatro de ser reconquistada la ciudad de Jerez por el rey D. Alfonso X el Sabio, según la tradición, hizo la fundación del Monasterio de la Merced, el ínclito Obispo y mártir de la Orden, San Pedro Pascual de Valencia, y dice el historiador Rallón que “había el rey señalado sitio: para el convento de San Francisco, al oriente de la ciudad; de la parte norte, para el convento de Santo Domingo; y esta fundación de la Merced la hizo al occidente, fuera de ella, a la misma distancia de la muralla, que se habían fundado los dos primeros, y vino a caer entre dos puertas, que hoy llamamos de Santiago la una, y la otra de Rota”. Cuentan las crónicas que el tiempo que el santo fundador estuvo en Jerez fue abriendo las zanjas para el edificio material y espiritual de lo que con el paso de los años sería una virtuosa orden redentora de cautivos y custodia de la más arraigada devoción mariana de Jerez, la de la Virgen de la Merced.

Desde entonces los mercedarios han sellado con su obra y su permanente servicio a la ciudad una página de oro de la misma, recordemos sus enseñanzas, su constante disponibilidad, aquella barriada de la Coronación “por un Jerez mejor y más humano”, el mantenimiento y embellecimiento de la Basílica. Ilustres jerezanos han aportado prestigio a la Orden, como el Padre Rendón Sarmiento, nacido en el siglo XV, gran predicador y celoso misionero; o el Padre Juan de Salazar que murió mártir en Paraguay o el jerezano Padre Francisco de Medina y Arteaga, designado general de la Orden o el Padre Fernando de Illescas, que siendo Vicario General consiguió del Papa Urbano VIII la reforma de la Orden; o el Padre Francisco de Vera, Obispo de Perpiñán y Salamanca; el padre Antonio de Vigo , arzobispo de Lima o el Padre Fray Fernando de Sierra que fuese Vicario General de Méjico. También la Orden ha aportado muchos valores a la ciudad y entre ellos el recordado Padre Manuel Fernández que a su celo y su trabajo incansable se consiguió no solo el anhelado hito de la Coronación Canónica de la Virgen de la Merced, sino también la elevación del santuario jerezano al rango de basílica y el reconocimiento del Patronazgo Canónico.

Herederos de tanta historia y gloria son hoy los actuales frailes que custodian el convento, el templo y las devociones mercedarias de la ciudad. Más de siete siglos de la presencia de los hijos de San Pedro Pascual unidos al devenir histórico de Jerez. Por eso el homenaje del pasado viernes al Padre Felipe y a los miembros de la Orden Mercedaria no vino más que a hacer patente la gratitud de un pueblo a quienes son herederos de altura de una Orden que forma parte, con todos los honores, de la rica historia local. Frailes  de hoy que, además de tan importante legado, han cumplido con creces los deseos de su fundador adaptándose, sin abandonar sus cimientos, a una sociedad jerezana muy distinta ya a la de sus orígenes. La masiva respuesta al homenaje del viernes fue la prueba evidente de todo ello. 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 4 de diciembre y al día siguiente en VIVA JEREZ) 

Claustros del convento de la Merced antes de la restauración. Fotografía de mediados del pasado siglo XX.
       

domingo, 4 de diciembre de 2011

ZAMBOMBAS Y ZAMBOMBÁS



             Jerez se dispone a desempolvar uno de sus más ricos tesoros, sus zambombas, la gran fiesta con que la ciudad celebra la Navidad. Una fiesta genuinamente jerezana aunque otras localidades se la quieran apropiar, en la que se une el arte y la cultura popular en tomo al nacimiento del Niño Dios.

La zambomba es la celebración que Jerez hace del nacimiento que cambió la historia, la conmemoración de la venida del Redentor y lo hace como Jerez sabe, con arte, entre arraigadas coplas populares y productos de la tierra.

La zambomba jerezana es tan rica en matices que debe ser conservada en toda su pureza sin dejarse llevar por modas consumistas o intereses comerciales.

La  zambomba jerezana es copla de Nochebuena, por eso tiene su sentido en torno al 24de diciembre, no un mes antes; y tiene su sentido aún más, tras el nacimiento.

La zambomba jerezana tiene la grandeza de ser tan íntima como abierta, íntima porque es fiesta privada desde el momento que tiene su origen en la reunión de vecinos, familias o grupos de amigos, para celebrar conjuntamente, sin aglomeraciones, en coro y en torno a una hoguera, tan grandioso acontecimiento; y, a su vez, una fiesta abierta, porque la hospitalidad de esta tierra jamás le ha cerrado las puertas a quienes quieren compartir con el jerezano, su alegría. Y es una fiesta generosa porque nunca en la historia de la zambomba jerezana se ha cobrado por lo que se consume, su grandeza radica en compartir lo que se tiene, el cante y el baile hecho arte mezclado con bandejas de pestiños, aguardientes y mantecados. Jerez sabe muy bien que a las fiestas o se va como organizador o como invitado, por eso en las zambombas auténticas no cabe el interés económico, sólo el festivo.

La zambomba jerezana es un acto comunitario, de una comunidad que, una vez al año, se reune para celebrar conjuntamente la gloria de la Navidad y que hace partícipe de su arte y de su historia a sus allegados, lo que aquí se llama su gente.

Y por último, y más importante, la zambomba jerezana se fundamenta en el Nacimiento, en el misterio que aconteció hace más de dos mil años en Belén, es a esa "carita divina" a la que deben ir dirigidos los cánticos y las alabanzas, y esa representación de María, José y el Niño los que deben presidirla porque son ellos por quienes resuenan con alegría los cánticos de esta tierra.

Otra cosa, bien distinta, son las zambombás, que utilizando cánticos de la zambomba jerezana ven esta fiesta sólo como negocio. Para las zambombás, lo menos importante es el nacimiento del Nino-Dios, el verdadero interés radica en sacar beneficios económicos, los cubatas y los whiskys prevalecen sobre los aguardientes y los polvorones, del 'Tin tin Catalina" no se suele salir, con intromisiones como el "Navidad, Navidad, llega Navidad", o incluso cuando la noche está ya avanzada, y allí no se puede nadie ni mover, aparece el "las muñecas de Famosa se dirigen al portal", señal de que la zambombá está llegando a su cenit. AI final, como casi ninguno de los presentes se saben las letras de los villancicos, acaban poniendo a Bisbal que es lo que puede mantener a la clientela consumiendo más tiempo.

La zambombá se puede cargar a la zambomba y antes que lo haga, la zambomba jerezana está a tiempo de "echá la vela' y evitar ir al agua, para que no se le presente la zambombá cargada de oro y plata, ofreciéndole su riqueza y queriéndole comprar su alma; cuando el alma de nuestra auténtica zambomba jerezana, está prestada, está prestada para mi Dios y para María Inmaculada.
 (Artículo publicado en Información Jerez el 2 de diciembre de 2006. Un año más las zambombás intentan suplantar a la tradicional y genuina zambomba jerezana)

Como ayer y como siempre los jerezanos tenemos el deber de velar por la pureza y la autenticidad de la tradicional zambomba jerezana

viernes, 2 de diciembre de 2011

LA PILONA DE FATE


Nunca ha estado tan de actualidad la calle Fate jerezana como en estos últimos días, y todo ello por una pilona que sube y baja de protagonismo según interese a unos y a otros. La calle Fate, suena estos días más que nunca por una polémica que se une a cuantas surgen cuando se acercan elecciones. Es curioso que una calle que data su existencia desde 1511, se haya mantenido casi desconocida, a pesar de ser una de las entradas más utilizadas del afamado barrio de San Miguel, y sea una simple pilona la que la lleve a las portadas de los periódicos.

Debe su nombre a un tal Alfonso Vélez Fate, piadoso benefactor del desaparecido hospital de Huérfanas, y une San Agustín con San Miguel, justo enfrente de uno de los bares más castizos de la ciudad, La Parra Vieja y de esa tienda Única salvadora de desavíos y capirotes de última hora.

La calle Fate es un típico acceso a ese barrio de arte y señorío, emblema de Jerez, a ese antiguo arrabal que ya contaba con ermita en 1285, dedicada al ángel guerrero y que en 1488 recoge el primero de los bautismos en la nueva parroquia. La calle Fate ha permitido durante cinco siglos adentrarse en un barrio de gran importancia para la ciudad, un barrio que hizo posible levantar un maravilloso templo parroquial, envidia del Jerez intramuros, hasta tal punto que a finales del siglo XVIII corrió el dicho "más importante es ser cura párroco de San Miguel de Jerez que obispo en muchas de las cincuenta diócesis españolas".

La calle Fate tiene hoy una pilona, fruto de ese plan de movilidad, que más que movilidad, lo que está es inmovilizando el tráfico por el centro de la ciudad. Una pilona que aparece como guardia de punto surgido de las entrañas de la tierra, con su casco blanco y todo su poderío del que se siente dueño y señor de la calle.

La pilona de la calle Fate obliga a los vehículos, no sanmigueleños, a dar la vuelta y volver por donde se ha venido o a meterse en ese Jerez bajo suelo, que ahora se está descubriendo como una ciudad de los bajos fondos, no de intramuros sino de bajo muros, y que de seguir así conseguirá fundar el Jerez de abajo, un Jerez por el que se podrá circular a través de túneles que enlacen los distintos aparcamientos subterráneos existentes y los que quedan por construir. Una ciudad de ultratumba que hasta podría tener su propia Carrera Oficial, permitiendo colocar un gran número de palcos, con la garantía de no verse amenazados, cofradías y abonados, por las inclemencias meteorológicas. Una sugerencia que puede incluirse en la nueva enciclopedia “Mi opinión sobre el cambio de la Carrera Oficial sin tener ni idea de Semana Santa.”

La pilona de Fate es una consecuencia de esos tiempos que cambian de forma vertiginosa, de esa movilidad que hoy se hace imprescindible, de la misma movilidad que para el Ave y crea una catástrofe, de esa movilidad que si desconectara todos los móviles existentes provocaría un cataclismo mundial, porque cuántos no podrían vivir sin "¿qué pasa?, ¿qué estás haciendo?", de esa movilidad que lleva multitud de coches a las puertas del colegio porque está chispeando, de esa movilidad que hace, a las propias familias, ir cada uno en su coche al mismo sitio con el argumento de poder marcharse cuando a cada uno le dé la gana, sin tener que esperar a los demás; la misma movilidad que hoy provoca tantas ciudades insostenibles.

La pilona es fruto de una sociedad que se mueve cada vez más sentada, en coche o frente a un ordenador y a un teléfono, y cada vez menos con la gentileza del simple paseo a pie o el contacto humano.

Pilona, viene de pilón, no de pilar, eso lo sabe muy bien nuestra alcaldesa, y significa, aparte de "pesa que se mueve libremente", los chilenos la utilizan para definir a las personas con una sola oreja, quizás este sea el problema de la pilona de Fate que para analizar su utilidad se necesitan, no una, sino las dos orejas.
(Artículo publicado en Información Jerez el 24 de febrero de 2007. La pilona de Fate dejó de funcionar al poco tiempo, en estos días el Ayuntamiento ha vuelto a plantear fórmulas para el control del tráfico en el barrio de San Miguel.)
Vista aérea de Jerez desde la torre de San Miguel, con la calle del mismo nombre en primer término.  En el centro de la foto la plaza del Arenal cuando aún conservaba los antiguos edificios. A la izquierda la linea que delimita las azoteas de la calle Fate.


 Otra perspectiva aérea desde la torre de San Miguel pero más a la izquierda. Al fondo la entonces colegiata, en primer término las calles San Agustín y Guarnidos, a la derecha el inicio de la calle Fate.