miércoles, 28 de mayo de 2014

OBRAS EN EL PATRIMONIO LOCAL

          


          Nuestro patrimonio histórico y monumental está de enhorabuena. Estos últimos días se ha conocido que tanto el viejo convento de San Agustín como los Sagrarios de San Mateo y de Santiago se verán pronto restaurados.

El pasado mes de enero se iniciaron las obras de rehabilitación del antiguo convento de San Agustín para su conversión en centro de negocios y servicios empresariales, un proyecto destinado a servir de apoyo a los emprendedores y autónomos de la zona, y que contempla una inversión de 4 millones de euros, financiados con fondos europeos, a través del Consorcio de la Zona Franca de Cádiz. En principio tiene un año de plazo para acabar los trabajos.

Por otro lado, en este mismo medio se nos informaba hace unos días del inicio de las obras de rehabilitación de la capilla del Sagrario de la iglesia de San Mateo, las únicas que quedaron pendientes hace unos años cuando se ejecutó el proyecto de conservación del histórico templo jerezano. Los trabajos, con un presupuesto de 230.000 euros, van a tener una duración aproximada de entre tres y cuatro meses y evitarán el colapso de la bóveda de la capilla, que desde hace años se encuentra cerrada al culto precisamente por riesgo de derrumbe.

Y para rematar las noticias sobre obras de restauración en el patrimonio artístico y monumental jerezano esta misma semana hemos leído que el obispo de Asidonia-Jerez, José Mazuelos, y la empresa Tragsa han firmado una adenda que amplía el contenido de las obras de rehabilitación que se vienen ejecutando en la iglesia de Santiago contemplando nuevas actuaciones, como las de la capilla del Sagrario y otras que permitirán acortar los plazos. La primera fase del proyecto contaba con un periodo de ejecución de quince meses lo que hará posible que la próxima primavera pueda reabrirse al culto del histórico templo, cerrado desde hace nueve años.

A todas estas actuaciones hay que añadir las partidas que, recientemente,  la Junta de Gobierno Local ha aprobado para, entre otros proyectos, la reordenación y urbanización del entorno de San Juan de los Caballeros; la reparación de cubiertas de Sala Compañía, la consolidación del Palacio Riquelme, la reparación de cornisas de la Ermita de Guía, la fuente de la Alcubilla y la Torre del Agua.

Una buena noticia, sin duda, estas obras tan importantes como necesarias para la recuperación y posterior conservación de nuestro patrimonio histórico y monumental. Una obras que se habían hecho esperar pero que por fin ven la luz.

Como bien apunta Rosa Mª Ávila Ruíz, profesora del Departamento de Didáctica de las Ciencias de la Universidad de Sevilla, el patrimonio cultural junto al natural, es hoy una de las fuentes de riqueza de nuestras sociedades. El llamado patrimonio histórico-artístico, más allá de lo material, forman un conjunto de elementos simbólicos que ayudan a configurar una determinada identidad cultural del territorio en el que se ubican. Se puede decir, por tanto, que la valoración y conservación del patrimonio histórico-artístico es uno de los objetivos de cualquier ciudad que pretenda mostrar a sus ciudadanos y visitantes la imagen que pretende ofrecer de sí misma.

De acuerdo a la UNESCO, el patrimonio cultural representa lo que tenemos derecho a heredar  y estamos obligados a conservar para las generaciones futuras y se entiende como el reflejó de la continuidad e identidad de los pueblos. Ya es muy difícil recuperar la parte del patrimonio que se ha perdido, pero, aunando esfuerzos, está más que demostrado que podemos salvar lo que aún nos va quedando  en pie.

(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 25 de mayo de 2014 y al día siguiente en VIVA JEREZ).


Antiguo convento de San Agustín actualmente en obras para adaptarlo a centro de negocios.




 


lunes, 19 de mayo de 2014

UNA FERIA DE ALTOS VUELOS



En la cetrería hay que distinguir si las aves rapaces son de alto a de bajo vuelo, ya que las presas obtenidas son de características diametralmente opuestas. Si son de bajo vuelo, las presas son por lo general roedores (ratones, liebres, conejos etc.) o aves que son lentas; las representantes de estas rapaces son las águilas, las aguilillas y los azores o gavilanes. Si son de alto vuelo, la caza se vuelve más especializada y se obtienen normalmente presas como palomas, cercetas, huilotas, garzas y patos entre otras.
Nuestra Feria del Caballo puede considerarse, con todos los honores, como de altos vuelos por su nivel y su fama pero es que, además, en la edición de este 2014 también los vuelos han sido protagonistas. El fuerte viento que nos ha azotado estos días ha hecho volar toldos y sombreros, el polvo de albero y todo aquello que sucumbía a la fuerza del Levante.
Para los feriantes empedernidos la Feria habrá volado y para los que han tenido que trabajarla seguirán pensando que es demasiado larga. Pero, también, ha hecho volar la imaginación entre quienes no terminan de ver el domingo como la jornada que culmina estos días festivos.   Cada vez coge más fuerza la propuesta de una Feria de sábado a sábado, haciendo oficial lo que ya es una realidad.
Hace unos años la Feria comenzaba en miércoles y el domingo era el día grande de la Feria, pero la novelería y la tendencia tan nuestra de celebrar las fiestas anticipadamente ha llevado a que el fin de semana del encendido del alumbrado esté ya el parque González Hontoria lleno, en detrimento de los últimos días de Feria.  Si se optase por inaugurar la Feria en la noche del sábado y, por tanto, trasladar el domingo al inicio y no al final, quizás fuese el momento de plantearse la forma de hacer ese domingo,  ese primer día de la Feria del Caballo, en una jornada verdaderamente atractiva. Para ello se cuenta, de antemano, con las ganas de Feria y con el hecho de ser un día festivo; por otro lado podrían organizarse una serie de actividades en este arranque de Feria que sirvieran para atraer público, incluso de localidades cercanas, y así dar un pistoletazo de salida que evitara la desolación que vemos los primeros días en el real. Una de las propuestas que, aunque supondrían un costo para las arcas municipales, si atraería mucho público y vendría a dar aún más protagonismo al caballo, sería el  recuperar aquella parada hípica que se celebraba en nuestra ciudad hasta hace poco y que tanta expectativa despertaba, para que recorriendo el Real a las doce del mediodía supusiera la inauguración oficial del paseo de caballos. Esta y otras iniciativas de este tipo harían posible una mayor presencia de público en estos primeros días.
La fama mundial de nuestra simpar Feria del Caballo requiere buscar fórmulas para que todos los días puedan considerarse días grandes, para que el que nos visite, sea el día que sea, pueda disfrutar del mismo público, del mismo paseos de caballos y carruajes, y del mismo ambiente ferial.
En la Feria del Caballo, como en los vuelos de la cetrería, sus días no pueden tener características diametralmente opuestas sino que todos deben ser especiales e iguales en altura. Soplan nuevos vientos para nuestra Feria del Caballo, llega el momento del análisis y de tomar medidas, de recobrar las esencias perdidas. Todo ello si verdaderamente queremos seguir vendiendo una Feria de altos vuelos. 

(Artículo publicado en el suplemento de la Feria del Caballo de Información Jerez el pasado domingo 18 de mayo de 2014 y ayer en VIVA JEREZ).

Reportaje de hace años sobre la Feria de Jerez


  



martes, 6 de mayo de 2014

LA CIUDAD ACELERADA

          




           En la pasada década de los setenta la editorial Escudo de oro. S.A. lanzó una serie de guías turísticas sobre rincones de España con bellos textos literarios. Esta colección de libros, muy ilustrados y de buena impresión gráfica, llegó a ser premiada con una distinción al mérito turístico por el entonces Ministerio de Información y Turismo, lo que le valió para multiplicar el número de ventas gracias a sus distintas ediciones. En el titulado Todo Cádiz y su costa de la luz se le dedica buena parte a Jerez y, entre otras cosas, se hace mención a la importancia que en esta tierra se le da al tiempo “El secreto de Jerez está precisamente en su seriedad con que sabe tratar al tiempo. El viajero que se acerca a la villa por primera vez, quizás se asombre al descubrir que aquí todo se hace a base de paciencia. Nadie corre. La gente toma tranquilamente el sol sentada en los casinillos o en los cafés de la calle Larga. Los campesinos discuten en un rincón de la plaza del Arenal, o se fuman un cauteloso cigarro de la espera en la parada de un autobús…..Estamos en la ciudad del vino y aquí el tiempo tiene un significado más hondo; se mide un poco por cosechas y otro por siglos.”
           
        La ciudad que está acostumbrada a darle tiempo al tiempo, la que la historia le ha enseñado a no correr porque su riqueza radica en saber esperar, en no acelerar los tiempos, vive por mayo acelerada. El mundial de motociclismo acelera a esta ciudad que durante todo el año parece reflejarse en esos relojes públicos que perdieron su movimiento hace lustros. Jerez se acelera  como aquel conductor de primera de la canción infantil. Una ciudad que, como el hijo de El Fary, cuanto más se acelera más calentita se pone.
            
             Llega el fin de semana de la aceleración, el de la fiesta del motor, el que tuvo su origen en aquel Gran Premio de la Merced de motociclismo que impulsara Francisco Pacheco junto con Pepe Torrent y José García Cauqui fundadores de Moto Club Jerezano y que en 1956 organizaran el Premio Motorista de la Playa de Valdelagrana, pasando diez años después a celebrase en la nueva Avenida Álvaro Domecq y posteriormente a la barriada de la Constancia, para finalizar, tras un breve paso por el Polígono de San Benito, en el Polígono Industrial de El Portal.
            
          Fueron años en los que, por septiembre, Jerez cambiaba su tranquilidad de ciudad casinos y paseos por el ruido del motor y la aceleración de unas carreras que fueron las precursoras del mundial de motos que celebramos este fin de semana. Un mundial que tantas riquezas aporta no solo a Jerez sino también a toda su área de influencia.
            
          La ciudad se acelera estos días, pero bienvenida sea esa aceleración por cuanto supone por la proyección internacional y por los beneficios que reportan. Porque esa aceleración viene a reflejar el remonte de una ciudad que se resiste a vivir anclada en su propio paro y en todo aquello que supone quedarse a la cola de su propio desarrollo.

            
          Quizás el éxito haya sido en lo que ya se apuntaba en aquella guía turística, en la seriedad con que Jerez sabe tratar al tiempo, en saber descubrir que aquí todo se hace a base de paciencia.  Porque, aunque parezca una contradicción, mucho de la aceleración que estos días vive la ciudad se debe al tiempo y a sus grandes dosis de paciencia.

                (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 4 de mayo de 2014)



Circuito urbano del desparecido Premio de La Merced.

martes, 29 de abril de 2014

LA OTRA CARRERA OFICIAL



Todos los balances que se vienen haciendo estos días sobre la pasada Semana Santa vienen a coincidir, además del hecho de que el tiempo ha permitido que todas las Cofradías, salvo el Resucitado,  hayan podido realizar su Estación Penitencial en la catedral jerezana, la buena acogida que ha tenido entre el público en general el nuevo inicio de la Carrera Oficial en la plaza Aladro. Jerez parece que ya tiene una Carrera Oficial más o menos fija lo que permitirá su consolidación con el paso de los años y, sobre todo, el que las Hermandades puedan fijar  e ir acomodando definitivamente sus horarios a este nuevo trazado.

Una vez solventado el problema que ha supuesto en estos pasados años la Carrera Oficial ahora toca coordinar y organizar esa otra carrera que si no tiene carácter de oficial si va camino de ello. Me estoy refiriendo a la calle Tornería, una calle que se ha convertido, de unos años a esta parte, en la preferida de muchos, tanto  que se ha convertido en esencial para el normal desarrollo de la Semana Mayor, hasta tal punto que si algún año por alguna circunstancias hubiese que cerrarse supondría un auténtico problema.

El Domingo de Ramos de cinco tres pasan por la calle Tornería: Borriquita, Perdón y Transporte. El Lunes Santo de cinco cuatro: Paz de Fátima, Sagrada Cena, Candelaria y Cristo de la Viga. El Martes Santo de cinco tres: Clemencia, Defensión y Cristo del Amor. El Miércoles Santo de seis tres: Soberano Poder, Consuelo y Prendimiento. En el Jueves Santo pasan las cinco. La Madrugada de cinco dos: Santo Crucifijo y Buena Muerte y Viernes Santo también las cinco. A esto le sumamos la de la Sagrada Mortaja que pasa el Sábado de Pasión y el Resucitado el Domingo de Resurrección. Es decir que, exceptuando el Sábado de Pasión y el Domingo de Resurrección, 26 de las 36 cofradías que discurren, de principio a fin, por la Carrera Oficial, pasan por la calle Tornería o bien de ida hacia plaza Aladro o de vuelta hacia su sede.

La calle Tornería forma parte del entramado histórico de la ciudad, situada en la antigua judería sirve de conexión entre las hermosas plazas de Plateros y Rivero. Sus nobles edificios, muchos de ellos magníficamente restaurados, su estrechez y altura son las medidas apropiadas para acoger misterios y palios, humos de incienso y sones musicales, para la belleza de los cortejos y para las emociones de la bulla. Una calle en donde las cofradías derraman sus esencias y las cuadrillas sus maestrías. Un magnífico marco para una Semana Santa sin igual.

Todo esto nos viene a indicar la importancia que ha tomada esta vía urbana para el normal desarrollo de la Semana Santa y como uno de los enclaves más bellos y sobresalientes por donde discurren las cofradías en los días procesionales. Motivo, más que suficiente, para que ninguna Hermandad quiera renunciar a su tránsito por un enclave tan sumamente cofrade. Pero como todo lo que se masifica y se sobredimensiona tiene el peligro de salirse de órbita la calle Tornería en Semana Santa está necesitando ya de vías alternativas que ofrezcan soluciones y posibiliten recorridos más cortos y fluidos.

La Unión de Hermandades está en ello. La solución a esta otra Carrera Oficial pasa por hacer viable la calle Francos desde plaza Plateros, con ello se ganaría una nueva Tornería, se evitarían atascos y posibilitarían recogidas a horas más tempranas.  El empeño merece la pena.

(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 27 de abril de 2014 y ayer en VIVA JEREZ).


El Cristo de la Buena Muerte en su primera salida procesional transitando por la calle Francos peatonal. 
   
 


martes, 22 de abril de 2014

PUNTO Y SEGUIDO




La Semana Santa de 2014 ha puesto su punto y seguido, puesto que ahora empieza ya a fraguarse lo que será la de 2015, una Semana Santa que esperemos goce, como mínimo, de los mismos esplendores que la acabamos de dejar atrás.

Cuenta las crónicas que es en el siglo XVI donde podemos ubicar el origen de nuestra Semana Mayor. En aquellos años las asociaciones hacían la Estación de Penitencia con los cofrades divididos en hermanos de luz y de sangre. La procesión la encabezaba el estandarte de la Hermandad y la cerraba un clérigo portando una cruz. Durante el XVII se van fijando las principales características de nuestros cortejos y de los pasos. Y en el siglo XVIII las hermandades ya rozan la magnificencia actual.

El siglo XIX supuso un retroceso que comenzó a finales del siglo anterior - en 1771 Carlos III suprimió todas las cofradías-. Después llegaron los franceses, las desamortizaciones, La I República...y el siglo XX. Pese al "parón" que supuso la Guerra Civil, éste ha sido el gran siglo para la Semana Santa de Jerez.

Al comenzar el siglo XX sólo procesionaban nueve cofradías. Al comienzo de los años treinta ya son once. Y sólo en lo que va de los años cuarenta a los cincuenta se fundan dieciséis hermandades en Jerez. Ahora pasan por la Carrera Oficial treinta y seis cofradías, y no debemos olvidar aquellas que salen el Sábado de Pasión y la del Resucitado.

Una larga historia, siempre a mejor e imparable. Una historia que sigue escribiendo páginas de oro, que sigue evolucionando y brotando en el sentir de un pueblo que siente todo esto como suyo.

Han acabado los desfiles procesionales, la Carrera Oficial del 2014, se marchitarán las flores, se guardarán enseres y pasos, pero todo continua como si lo de semana fuese algo anecdótico, como si, en verdad, hubiésemos despertado de un sueño, que tiene mucho de realidad.

Ahora es cuando la Semana Santa de 2014, empieza a hacerse realidad en nuestras conciencias, porque en estos pasados siete días, todo ha sido tan grande que es casi imposible de asimilarlo, de digerirlo, de poderlo palpar sin que se nos vaya de las manos, de poder degustarlo con el reposo y mesura que requieren las cosas importantes.

La Semana Santa de 2014 es ya un punto y seguido, pero quedará para siempre en la memoria colectiva como una de las brillantes de todos los tiempos, por eso, como todo lo que deja huella, no será fácil de olvidar y quedará como un referente para el futuro.

Jerez, como tantas otras ciudades, tiene el regalo del cielo de su Semana Santa, testimonio de fe para unos y un espectáculo para otros, pero un espectáculo, como se afirmaba en cierta ocasión, en el que excepcionalmente, los actores son los que pagan y el público el que asiste gratuitamente a la representación. Esa es la grandeza de este pueblo que se hace cofrade casi desde que se nace, que vive su Semana Santa como algo pegado a su historia, a su cultura y, sobre todo a sus creencias.

Punto y seguido para una Semana Santa que va unida a la esencia de la ciudad. Unas cofradías entregadas siempre a la ciudad que la vio nacer y unos cofrades,  artífices de todo este milagro y cuyo único interés va unido a la fe y la devoción por sus titulares, que han hecho posible, un año más y van siglos, la celebración de una impresionante Semana Mayor que ya es historia.

(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 20 de abril de 2014 y ayer en VIVA JEREZ)


Imágenes de la Hermandad de la Vera-Cruz, primera Hermandad fundada en Jerez para procesionar en Semana Santa. La foto está tomada en el convento de clarisas de la calle Barja cuando aún no había sido reorganizada. 
   


lunes, 14 de abril de 2014

EL PRINCIPIO DEL FIN


 
 
El Domingo de Ramos (conocido al principio como Pasha) se originó en la Iglesia de Jerusalén alrededor del final del siglo III o comienzo del siglo IV. Las ceremonias consistían en oraciones, himnos, y sermones a medida que la gente recorría los numerosos lugares santos dentro de la ciudad. En el último lugar, el lugar de la ascensión de Jesús al cielo, el clero leía el relato bíblico de la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén. Luego, al caer de la noche, las personas regresaban a la ciudad repitiendo: "Bendito El que viene en el nombre del Señor" (Mateo 21:9).

        
En el más sencillo de los términos, el Domingo de Ramos es una oportunidad para reflexionar sobre la última semana de la vida de Jesús. Jesús no negó la imagen que la multitud esperaba, el cumplimiento de las esperanzas de Israel de que sería su rey terrenal, destruyendo el gobierno romano. En vez de eso, Jesús entró humildemente en Jerusalén para dar su vida en una cruz, salvando a la humanidad del pecado y la muerte. El Domingo de Ramos sirve como una preparación del corazón para la agonía de su Pasión y la alegría de su Resurrección. Un principio triunfal que nos llevará al más admirable de los finales su gloriosa Resurrección.

Por ello como dijo algún pregonero, esto es una película que ya hemos visto anteriormente y, por tanto, conocemos su final. Por eso, desde que comienza la Semana Santa se presiente la alegría, por eso el Domingo de Ramos es ya un preludio de que la pasión se acaba en cada página del Evangelio que se pasa, en cada misterio que se nos pierde por alguna de las calles de nuestro Jerez, en cada jornada que hemos empezado a vivir cargada de sensaciones, de mensajes y de recuerdos.  Cada instante, cada día, de esta nueva Semana Santa, que ya da sus primeros pasos, tal como nos llega se nos va para, sin apenas darnos tiempo, volver a encontrarnos con otros instantes que nos harán vivir momentos únicos, repetidos pero, a su vez, irrepetibles, por aquello de que la Semana Santa es siempre igual pero, en el fondo, tan distinta de un año a otro.

Uno de los grandes privilegios que tenemos como seres vivos, y que nadie nos va a arrebatar, es la capacidad de darnos cuenta de las cosas, de tomar conciencia. Decía San Francisco de Asís: "Empieza por hacer lo necesario, continúa con lo posible y acabarás haciendo lo imposible." La Semana Santa tiene mucho de necesario, mucho de posible y también bastante de imposible, por eso, en estos tiempos de hoy, es cada vez más necesario tomar conciencia de todo lo que ella nos ofrece en cada instante antes que se nos vaya de las manos, antes de que todo sea un recuerdo, antes que lo que ha sido un principio empiece ya a ser un final.

La Semana Santa es el triunfo de lo posible por encima de lo imposible, el de tantas personas que la hacen posible, salvando lo imposible, conscientes de que es necesario para su fe, para su ciudad y para la historia todo ese derroche de mensaje que tiene un fin  glorioso y salvador por mucho que el principio esté lleno de dolor y que, transcurra tan deprisa que, sin darnos cuenta, pasaremos del Domingo de Ramos al de Resurrección en un abrir y cerrar de ojos.

Vivamos intensamente un nueva Semana Santa, esa que ha comenzado y que nunca acabará si sabemos llenarnos de ella.
 (Artículo publicado en Información Jerez ayer Domingo de Ramos, 13 de abril de 2014)
 
Añeja estampa de la Virgen de las Angustias, siempre en el Domingo de Ramos jerezano.
Arriba magnífica fotografía de Fernando Morales que recoge la venia de la Hermandad de la Borriquita abriendo la Semana Santa de Jerez.
 

 

 

martes, 8 de abril de 2014

LA PLAZA DE SAN ANDRÉS.


 
La jerezana plaza de San Andrés está de actualidad. Los actos de vandalismo que han sufrido los vehículos allí aparcados y las actuaciones que ha acometido el Ayuntamiento con respecto al tráfico rodado la ha llevado a las portadas de periódicos y noticiarios.  Su céntrico emplazamiento y la cercanía de dos colegios le hacen ser una de las plazas más frecuentadas por los conductores, especialmente en los días laborables.

Este espacio urbano, que preside el monumento a las edades del hombre, conserva aún nobles edificios como la mansión de Roberto Gordon, donde estuvo hospedado el gran Lord Byron y que posteriormente fue residencia del marqués de Torresoto; la señorial casa de la familia García Durán con su elegante fachada y su airoso mirador o el añorado Cine Jerezano que tanta vida le diera a esta plaza. En el recuerdo el Bar Atarazanas o la agencia de transporte de “El Tela” y en el centro el kiosco de Miguel tan popular entre los alumnos de La Salle-Buen Pastor y de la Compañía de María. Plaza de algarabías infantiles en las horas puntas  y de primeros amores entre alumnos de ambos colegios.

El archivero Agustín Muñoz nos cuenta en su conocido libro sobre las calles y plaza de Jerez que esta plaza llevó también el nombre de Atarazanas, nombre por el que aún se conoce esta zona del barrio de San Pedro. Atarazanas equivale a Arsenal, y es que antiguamente en este sitio hubo un almacén o depósito de armas y pertrechos militares. También mencionar que en esta plaza se instaló un hospital en 1569, con motivo de la enfermedad de la peste que asoló aquel año la ciudad, viéndose obligados a cerrar todas las calles adyacentes. El nombre actual de San Andrés se le puso antes de 1788 y se debe a una imagen de este santo que se encontraba junto a una cruz de mampostería que existió en el centro de la plaza y que posteriormente pasó a la esquina con la calle Clavel. Curiosamente cuando Roberto Gordon solicita al Ayuntamiento el cambio de la cruz que preside la plaza lo hace argumentando que ocasiona estorbo para la circulación y porque “puede servir para ocultarse de noche los mal intencionados”.

Es decir que hace dos siglos y cuarto ya existían problemas de circulación en la plaza de San Andrés y los mal intencionados ya pululaban por sus alrededores con la preocupación que ello despertaba en sus vecinos.

La plaza fue embellecida en 1860, siendo Alcalde D. José López de Carrizosa, luego Marqués del Mérito. A finales de los pasados años sesenta la plaza estaba muy deteriorada, siendo remodelada para aparcamientos. Hace unos años volvió a someterse a unas obras que le dieron el aspecto actual. Antes de este cambio el poeta Diego Campoy le dedicó estas palabras que venían a denunciar la pérdida de ese sentido de plaza como lugar para el esparcimiento para convertirla en un gran parking: “…el poeta se siente sumido en tristeza al palpar lesionada la íntima espiritualidad de este rincón de solaz recogimiento, el arrebol de sus atardeceres, el hechizo de sus noches, con el estridente clamor del motor en progreso...”.

En unos días esa cruz de la historia de esta plaza volverá a hacerse presente entre sones de tambores y capirotes, la cercanía de la Carrera Oficial la hará llenarse de un público  y contemplando la escena esas tres figuras desnudas de las edades del hombre que nos recuerda el imparable paso del tiempo.
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 6 de abril de 2014 y ayer lunes en VIVA JEREZ)
 
La plaza de San Andrés en la pasada década de los setentas y antes de su remodelación.