martes, 28 de mayo de 2013

COMO EL ROSARIO DE LA AURORA


 
Hay infinidad de versiones sobre el origen de la expresión “Como el Rosario de la Aurora” que se utiliza para definir algo que ha acabado de forma alborotada o con conflictos. Según al historiador que se consulte encontraremos una explicación y/o versión diferente, pero eso sí, todas tienen como denominador común que proviene de un Rosario que se rezaba -en algunos lugares aun se reza- de madrugada y en procesión por la calle. Hay versiones que nos hablan de que, efectivamente, había conflictos, si tenemos en cuenta que a la hora de salir el Rosario solían andar las rondas de jóvenes pendencieros por las calles, siendo frecuentes las confrontaciones. Otras dicen que en Cádiz existió una cofradía a la que llamaban “el Rosario de la Aurora” por su costumbre de alargar el rezo del Rosario hasta altas horas de la madrugada dando lugar a que el alguacil prohibiera sus rezos debido al escándalo que hacían por la calles. Los cofrades se negaron, e intervino la fuerza pública; parte de los vecinos se pusieron de parte de los cofrades y empezaron a arrojar a los policías cosas desde las ventanas. La policía entró en las casas desalojando a los vecinos y liándose una gran revuelta. Hay quien dice que el alguacil pertenecía a otra cofradía, y debido a la popularidad que estaba cogiendo la de la Aurora ( rivalidades tan andaluzas), decidieron boicotear el rezo, armando follón con cencerros, y claro, se lió la de Dios (y nunca mejor dicho..).

Otras creen que fue en Madrid donde a principios del siglo XX o en el siglo XIX era costumbre realizar el Rosario a estas inhumanas horas por la zona de San Francisco el Grande recorriendo las calles cercanas a esta iglesia. En uno de estos Rosarios se encontraron dos grupos de fieles avanzado por la misma y estrecha calle en sentidos opuestos. Ambas pías facciones reclamaban que el grupo opuesto dejase expedito el camino invocando su derecho de antigüedad sin que la caridad cristiana y la humildad asomarse en ninguno de ellos. El resto, puede imaginarse: acabaron a farolazos con intervención de las fuerzas de seguridad.

Y por último la versión más documentada nos sitúa en Sevilla cuando en 1840 se producen graves desórdenes en el Rosario del convento de San Jacinto y el propio Ayuntamiento solicita a la Mitra la prohibición inmediata de todos los Rosarios que salen en Triana por los incidentes que preocupaban, entre ellos, el uso amenazante de navajas, peleas continuas, expresiones deshonestas expresadas en alta voz, etc… con la particularidad complementaria de la presencia frecuente de jóvenes de corta edad, a los que se convencía llevasen las insignias. La Hermandad asume los hechos, pero hace firme prometimiento de no reincidir, afirmando que ha renovado totalmente su junta de gobierno, depurando antiguas responsabilidades y asegurando el orden de los Rosarios que a partir de ahora salgan. El Arzobispado, tras nueva insistencia del municipio, ordena la supresión del Rosario.

Lo ocurrido esta semana entre los vecinos de El Torno y San Isidro del Guadalete por la celebración de su romería nos recuerda mucho a la España profunda y a estos hechos ya felizmente superados. Parece ser que, finalmente, ha imperado la cordura y no se celebrará el acto hasta no esté garantizado el fin para el que se celebra que no es otro, tal como apuntó el Obispo, que el fomentar la devoción a la Virgen y la unión de todos, no causa de discordias y división. Mejor así, antes de tener que acabar como el Rosario de la Aurora.
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 26 de mayo de 2013 y ayer en VIVA JEREZ)
 
El Rosario de la Aurora, grabado de García Ramos para La Ilustración Española y Americana.



El Rosario de la Aurora. José García Ramos 1882




El Rosario de la Aurora. Eugenio Lucas Velázquez 1860.
 

 

miércoles, 22 de mayo de 2013

DOMINGO DE FERIA


 
En esta misma columna escribía, hace unos años, la tendencia que existe por estas tierras a celebrar las fiestas anticipadamente. Aquí llenamos las playas en primavera, cuando el frío aún azota los cuerpos y las dejamos vacías en septiembre cuando en pleno veranillo de los membrillos los calores son insoportables. Comenzamos a cantar saetas y a tocar marchas procesionales cuando no hay imágenes en la calle a quien dirigirlas, y luego llega un Sábado Santo, tan reivindicado por algunos, que en Sevilla, por ejemplo, se salva por el turismo y en Jerez, cuando había procesiones, las calles estaban casi vacías. El fin de semana anterior a la Feria las casetas y el real están concurridísimos y el domingo de Feria, por antonomasia, da pena ir por el poco ambiente y por lo que te sirven en las casetas. Se llena el Rocío el fin de semana cuando todavía la Señora no ha salido y cuando la Virgen entra en la ermita el público ha decaído notablemente. Y el colmo es la Navidad, un mes antes celebrando una conmemoración que aún no se ha producido y el mismo 25 de diciembre, día de Navidad, ya apenas se cantan los villancicos.

Todos los años ocurre lo mismo y todos los años se comenta al hacer balance. El debate le toca ahora a nuestra recién clausurada Feria del Caballo, durante toda la semana se ha venido hablando de suprimir el domingo, una jornada venida a menos con los años, especialmente, desde que los días de Feria se prolongaron hasta una semana, quitándole protagonismo a ese domingo ferial de antaño donde la fiesta llegaba a su cenit.  Ahora se habla de suprimir este último día puesto que no tiene sentido mantener toda la estructura de un festejo, con el gasto que ello supone, cuando el público lleva ya varios años dándole la espalda. El peligro es que si para el año que viene se suprime el domingo esa apatía hacia los últimos días y esa tendencia a celebrar la fiesta anticipadamente repercuta en el sábado, por lo que de aquí a unos años nos veamos también en la disyuntiva de suprimir este día.

Cuentan las crónicas de primeros de siglo que una de las atracciones  que gozaban de mayor presencia de público de la Feria jerezana era el desfile de carrozas de la batalla de las flores, que transcurría por los paseos Central y de las Palmeras, llegando a tener tal envergadura dicha batalla, que en el Real se colocaban sillas para el público y cuya recaudación se destinaba a la Asociación Jerezana de la Caridad. El resto de actividades que se anunciaban para estas Ferias de antaño eran carreras de caballos, conciertos de la banda municipal de Jerez, sesiones públicas de cante jondo en pleno recinto ferial e incluso un muy concurrido concurso de mantones de Manila. Costumbres que se han perdido con el tiempo pero que nos hablan claramente de la inventiva de los organizadores para que el ambiente festivo no decayera.

Independientemente de la duración de la misma quizás sea el momento de plantearse la forma de hacer el domingo atractivo, suprimiendo la noche pero no la mañana y el almuerzo, para ello podría ser positivo recuperar aquella parada hípica que se celebraba en nuestra ciudad hasta hace poco y que tanto público atraía, para que recorriendo el Real a las doce del mediodía fuera el colofón y sirviera para la clausura oficial de la Feria del Caballo jerezana. La tradición del domingo de Feria creo que lo merece.     
            (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 19 de mayo de 2013 y al día siguiente en VIVA JEREZ).

 
DESFILE DE LAS CARROZAS PARA LA BATALLA DE LAS FLORES EN EL FERIAL JEREZANO

 
 
 
 
 

martes, 14 de mayo de 2013

TOROS Y CAÑAS


 
 
Hipólito Sancho Mayi Díez de Aux-Sopranis (Sancho de Sopranis) fue un ilustre historiador portuense. De sólida formación humanística, se licenció en Derecho y Filosofía, haciéndolo después en Historia, la que sería su verdadera vocación, en las universidades de Deusto y Salamanca. Esta materia y el Arte se constituirían en ejes principales de su faceta investigadora, influyendo en todos los estudios históricos sobre la comarca ya que muchos investigadores posteriores han recurrido en uno u otro momento a su extensa obra, abarcando amplios y variados temas de la historia comarcal, sobre todo la de las ciudades de Jerez y El Puerto en las que acometió trabajos tan ingentes como la elaboración de una historia de las mismas. Tuvo una intensa y activa participación en la fundación y desarrollo del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, tarea esta en la que colaboró estrechamente con su fundador Tomás García Figueras y que le llevó a publicar una interesante obra sobre la historia de Jerez de la Frontera desde su incorporación a los dominios cristianos, una edición que ahora cobra actualidad a las puertas de la conmemoración del 750 aniversario de esta reconquista.

Titula uno de los capítulos de la obra “Toros y cañas”, unos juegos que siempre dejaron memoria en la ciudad. Habla Sancho de Sopranis que la celebridad de los juegos deportivos que practicaban los caballeros jerezanos al parecer desde muy remotamente, pues hay tradición árabe en su maestría en la equitación a la jineta, no se había perdido por completo nunca. Y habiendo permanecido en honor entre ellos estos ejercicios, que aquí tuvieron el doble carácter de escuela de equitación y ocasión de lucimiento. Era el reducto donde la nobleza histórica conservó sus simpatías y sus odios, representando una considerable victoria de los nuevos lograr arrancar el monopolio de la organización de aquellos festejos. Dávilas y Villavicencios, con los colores de sus divisas, conservaban e1 rescoldo de las antiguas banderías del cuatrocientos.

Al mismo tiempo que los juegos de cañas, los caballeros jerezanos practicaban desde antaño el rejoneo y acoso de toros bravos. Lo consideraban como escuela especial de adiestramiento en la equitación. Los caballeros que querían, antes de su sacrificio en el matadero, los corrían por la llamada desde entonces Corredera. Con esto tenían ocasión frecuente de practicar su pericia en un ejercicio que ofrecía peligrosidad y en el que, por 1o tanto, se debía de estar alerta. No hay que perder de vista que esta manifestación taurina tuvo en esta ciudad una finalidad práctica y que fue preparar una caballería, maestra en la brida y en la jineta con la que tenía que enfrentarse al enemigo. Como bien apunta Sancho de Sopranis el olvidarse de todo ello es ponerse en trance de no situar debidamente lo que tiene en la historia local una importancia que transciende de las apariencias.

Acaba la fiesta taurina jerezana, heredera, en parte, de aquellos juegos medievales. Una fiesta a la que le vienen dando mucha caña últimamente y que tendrá que buscar su sitio como parte incuestionable de nuestra historia y de nuestra cultura siempre teniendo en cuenta que ya no vivimos en los años de la reconquista y que como acaba de manifestar recientemente el presidente de la Asociación Taurina Parlamentaria, Miguel Cid, la fiesta de los toros debe "renovarse y adaptarse a los nuevos tiempos" para asegurar su pervivencia y una óptima "salida de la crisis". Lo dejó dicho Ortega y Gasset: “La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda”.
   
            (Artículo publicado el pasado domingo 12 de mayo de 2013  en Información Jerez y ayer en VIVA JEREZ)


Hipólito Sancho en su despacho portuense.

 
Caballeros jerezanos en la plaza del Arenal, lugar de celebración de las fiestas de toros y cañas.

martes, 7 de mayo de 2013

LA TOSCANA Y NAPA VALLEY


 
 
          La región italiana de la Toscana es tierra de excelentes caldos, desde su famoso y celebre Chianti hasta el alabado Nobile de Montepulciano o el exquisito y apreciado Brunello de Montalcino, sin desmerecer cualquiera de los vinos de producción local que el viajero podrá descubrir y degustar también en muchas de las Villas, Agriturismos y Casas Rurales que se enorgullecen de compartir con el huésped los caldos procedentes de sus viñedos. Durante un viaje por la Toscana es frecuente encontrarse con los carteles identificativos de las “Strada del Vino” lo que significa que en las cercanías de donde estamos pasa alguna de las 14 rutas del Vino que cruzan la región. Quien se decida por la ruta de Montepulciano podrá acercarse a la mencionada plaza central de la población en la que se encuentra la sede de información turística y en la que se pueden recopilar las noticias enoturísticas de la comarca y todos los detalles para realizar el itinerario de la Strada del Vino.

Por su parte el Valle de Napa (o Napa Valley) es una región de California, Estados Unidos, conocida principalmente por su producción de vino. Se sitúa a una hora en automóvil de San Francisco. El valle de 48 kilómetros de largo concentra más de 300 productores de vino y representa, de alguna manera, la nueva industria del vino, no sólo porque produce vinos de excelente calidad sino porque ha logrado la fusión con la gastronomía y el turismo. Cada año cerca de 8 millones de personas visitan el Valle de Napa, convirtiéndolo en una de las más populares atracciones turísticas de California, después de Disneylandia.

El Ayuntamiento de Jerez acaba de presentar el llamado Plan Especial de Desarrollo de Actividades de la Zona de Viñas es el documento que sirve como punto de partida al Plan de Promoción de Desarrollo de Viñedos, que se dio a conocer hace unos meses al sector hostelero y bodeguero de la ciudad.

La alcaldesa ha asegurado que con la redacción del Plan Especial el Ayuntamiento da un “paso histórico” para poner en valor la zona del viñedo del término municipal de Jerez, resaltando que como administración “debemos poner a disposición los instrumentos necesarios para potenciar el desarrollo económico de la campiña y a su vez conservar los valores patrimoniales y paisajísticos”.

Por su parte, el presidente del Consejo Regulador, ha resaltado “el atractivo y la importancia de este proyecto para nuestro vino y su conocimiento”, destacando que “los viñedos de Jerez cubren una gran superficie de terreno de albariza de una belleza paisajística única que contienen cortijos y caseríos de gran importancia”.

La idea de hacer un plan de promoción del territorio de viñas – según ha explicado Antonio Saldaña- surgió de “una visión de los propios agricultores en hacer de Jerez algo parecido a la Toscana o al Napa Valley, para que la zona de viñedo se convierta en un importante atractivo cultural y turístico más”.

             La riqueza y variedad del patrimonio cultural de la Campiña de Jerez, su amplio patrimonio arquitectónico y monumental, su interés histórico y técnico o representativo de las tradiciones populares le hacen estar a la altura de estas otras dos regiones vitivinícolas. Las maravillas de Napa Valley y la Toscana también las tenemos en Jerez solo hace falta que este plan sirva para potenciarlas y promocionarlas. Como diría el profesor Fernández Lira: “El copiar no es malo si lo que se copia es bueno”, y esto, por supuesto, es bueno.
              (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 5 de mayo y ayer en VIVA JEREZ).
 
Año 1910. Vendimiadores jerezanos al pie del castillo de Macharnudo en el cortijo del mismo nombre.
 

martes, 30 de abril de 2013

ENAMORÓ A JEREZ


 
Era un gran reto, había que, en mundo lleno de tantas oscuridades, llenar la ciudad de la luz que irradia la Madre de Dios y se consiguió. Todo un derroche de arte y hermosura se puso en la calle, catorce altares itinerantes en honor de la más bienaventurada de las criaturas.

 La ciudad hecha santuario mariano en una protestación de fe que quedará para la historia. Los cofrades pusimos todo lo que estaba a nuestro alcance para que quienes se encontraran aquel día con María se enamoraran de Ella. Desde lo que me toca como Hermano Mayor puedo decir que se consiguió, lo veía en cada mirada cuando el paso se nos acercaba, en los rostros de los costaleros cuando esperaban ansiosos su relevo, en los gestos de felicitación que recibí de Hermanos Mayores y cofrades en general; lo presentía en los cánticos de alabanza que nos deleitaron durante los traslados, en el momento cumbre de la Alameda Vieja, en el colofón al recorrido oficial con aquel guiño al pasado de la marcha que dedicó el maestro Orellana a Nuestra Madre, precisamente cuando se cumplen 25 años de su composición y que sirvió, también, como homenaje a cuantos cofrades lauretanos gozan ya de esos Viernes Santos eternos junto a la Virgen de Loreto. Enamoró la llegada al barrio con esa calle Antona de Dios llena de cirios, encendidos y perfectamente alineados, en el crepúsculo de una jornada memorable mientras el “Hija de Sión” nos elevaba el espíritu. Y por último la recogida solemne, mágica, perfecta, sublime, sobrecogedora, como el Viernes Santo hasta la explosión de la luz que había dado sentido a esta procesión extraordinaria.

Y en el centro de todo Ella con su enorme majestad, con su cara divina, con su porte de reina, con todo lo inexplicable que le rodea y que le hace ser única, incomparable, portentosa,  Señora de la Natividad y de una cofradía que la quiere hasta límites insospechados. Una cofradía que supo estar a la altura de las circunstancias, con la misma impronta que se planta cada Viernes Santo en la Carrera Oficial, con el mismo sello que enamora a los paladares exquisitos de Jerez y a todos aquellos que saben mirar más allá de su sombra. Cortejo clásico, elegante y señorial, trajes oscuros, ropones y sobrepellices, atuendos de servidores a los pies de la Señora y atuendos reales de los más exquisitos de la ciudad para la Reina de los cielos. Una Reina de los cielos que enamoró a Jerez,  que fue, una vez más el contrapunto a una jornada llena de detalles cofrades pero que debía alejarse bastante de una Semana Santa de muerte y penitencia para convertirse en un estallido de luz por la gloria que nos vino de la Resurrección.

Las Hermandades han vuelto a hacer historia, en nuestras retinas quedan tantos reflejos que difícilmente se nos olvidaran, serán uno de tantos estímulos para continuar este camino imparable hacia los más altos parajes estéticos y devocionales. La prueba está superada brillantemente y todo gracias a una Madre que un día enamoró a unos hijos y hoy sigue enamorando a todo el que se acerca a Ella con espíritu de servicio y de amor a Dios.

Bendita sea su pureza y eternamente lo sea, pues ya no solo todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial princesa, Virgen sagrada María, yo, con mis hermanos, te hemos ofrecido en este día alma, vida y corazón, y te pido con fervor, no nos dejes, Madre mía, sigue llenándonos de Tu  inmenso amor.
            (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 28 de abril, ayer en Viva Jerez y días pasados en La Levantá Digital, en El Pertiguero y en la Agenda Lauretana)

Año 1952. Primera salida extraordinaria de Nuestra Señora de Loreto en su Soledad con motivo de las Santa Misiones

miércoles, 24 de abril de 2013

LA BIBLIOTECA MUNICIPAL




TRAS LA CELEBRACIÓN AYER DEL DÍA DEL LIBRO


Aún  recuerdo aquellas tardes en la antigua biblioteca municipal de la plaza de la Asunción. Su entrada por la elegante logia, entre restos arqueológicos y lápidas conmemorativas. Aquella primera sala repleta de estanterías de madera con doble piso y débil escalera, sus grandes ventanales por donde contemplar el bello monumento que un día Jerez levantara a la Asunción de María, la placa del alcalde que hizo posible este lugar para la historia y la cultura y, al fondo la mesa donde Benítez, siempre atento y afable, atendía con exquisita corrección a todos los que solicitábamos algún libro, junto a él un señor mayor, que no recuerdo el nombre, que daba aún más sabor a ese recinto donde se guardaba tanto historia jerezana. Al otro lado la pequeña puerta de acceso a la sala noble donde la estatua sedente de del rey sabio nos recordaba los anales de una ciudad que es lo que es desde que aquel rey la incorporó a los dominios cristianos.

            Según podemos leer en la página oficial de nuestro Ayuntamiento fue, exactamente un 23 de abril de 1873 cuando se inaugura la Biblioteca Municipal de Jerez, hace ahora 140 años, lo que la convierte en la más antigua de las bibliotecas gestionadas por Ayuntamientos de la Comunidad Andaluza.

En 1931 Manuel Esteve Guerrero ganó por oposición la plaza de Bibliotecario del Ayuntamiento de Jerez, y desde esa fecha hasta 1974 fue su Director. Durante su dirección el esfuerzo para incrementar el patrimonio bibliográfico de dicho Centro fue notable. De los modestos 20.000 volúmenes con los que cuenta esta Biblioteca en 1931, pasará a los cerca de 65.000 en 1975. 

Fueron en estos últimos años donde empecé a frecuentar la Biblioteca Municipal interesado por cuanto guardaba de la historia jerezana en sus estanterías, principalmente me quedé fascinado consultando la hemeroteca, aquellos viejos y amarillentos periódicos reflejaban la propia vida de la ciudad, su lectura era transportarse a otros tiempos, vivirlos desde la cotidianidad del día a día, como si por arte de magia se despertase uno en aquellos años que me contaban, con añoranzas, mis padres o mis abuelos. Un Jerez desconocido que seguía vivo en cada noticia, en cada eco de sociedad, en cada gaceta religiosa, en los sucesos y las notas del Ayuntamiento. Historia real impresa en papel como testigo de un pasado pero también para enseñanzas de un futuro.

En el Pleno Municipal en 1983 aprobó la cesión de las antiguas dependencias del Banco de España en Jerez como nueva sede de la Biblioteca Municipal. A la dilatada y fructífera carrera bibliotecaria de Manuel Esteve se vio continuada, en 1975, con el nombramiento como director de Manuel Antonio García Paz, seguido de Ramón Clavijo Provencio en 1985, inaugurándose un año después la nueva sede en la popular Alameda del Banco. Hoy la Biblioteca Municipal es un lugar para la cultura de primer orden, que con sus 140 años de existencia sigue dando un servicio de tremenda importancia a los ciudadanos que, con cierta asiduidad, acudimos a la búsqueda de esos datos que allí se conservan como joyas del rico pasado, y de tantos otros que la tienen como su lugar de estudio o simple consulta.

Las bibliotecas siguen siendo piezas cruciales del sistema de educación e investigación. En un mundo donde la información se ha convertido en uno de los bienes más preciados para el crecimiento económico, social y cultural de las naciones, contar con bibliotecas actualizadas y con recursos técnicos modernos resulta muy importante. La celebración de estos 140 años es una buena ocasión para reflexionar sobre ello.
(Artículo publicado el pasado domingo 21 de abril de 2013 en Información Jerez y al día siguiente en VIVA JEREZ).
 
Salón de Alfonso X de la antigua Biblioteca Municipal de Jerez.
 

 

martes, 16 de abril de 2013

CAMINO DE LUZ


 
Será el próximo sábado, Jerez se volverá a llenar de cirios encendidos, colmando de luz a la ciudad. Jerez se llenará de sones musicales, de flores de primavera cuando los naranjos callejeros están ya en todo su esplendor. Olores, de nuevo a incienso, a cera derretida, y a azahares en flor, cuando hemos dejado atrás una Semana Santa con demasiadas carencias provocadas, principalmente, por una primavera que se resistía a llegar. La ciudad se vestirá de gala para conmemorar, también, en este rincón del sur la proximidad del mes consagrado históricamente a la Madre de Dios. Lo hará en el marco del Año de la Fe para los católicos y en un mundo apagado por cuantos males nos azotan.

El Vía Lucis del próximo 20 de abril será, otra vez, una explosión de luz y de vida, por obra y gracias de unas hermandades y unas imágenes marianas que son capaces de movilizar a toda una ciudad y, a su vez, atraer a miles de visitantes. Un acontecimiento que, al igual que en Semana Santa, ya llena hoteles y desborda previsiones, que hará, otra vez, que Jerez sea el centro de interés y referencia para cuantos nos rodean.

Un camino de luz (Vía Lucis) en una ciudad con demasiadas sombras, en el que se unirán lo antiguo con lo moderno, estampas de ayer y de hoy, el centro con las barriadas, lo divino con lo humano, y todo gracias a una religiosidad popular que mueve, por su fe, montañas, con un poder de convocatoria qué más quisieran para por si muchos partidos, organismos e instituciones de relevancia.

Catorce imágenes de la Virgen, que son historia sentimental y religiosa de los jerezanos, compondrán este Vía Lucis que, como ya ocurriera con la procesión magna del año 2000, quedará en los anales históricos de la ciudad como una de las jornadas más memorable y de mayor convocatoria que se recuerda. Un camino de luz que vendrá a decirnos que la unión sigue haciendo la fuerza, que cuando se lucha por un objetivo común anteponiendo el bien general a los intereses particular se consiguen grandes logros y que, pese a quien le pese, la fuerza del fenómeno de la religiosidad popular hay que seguir teniéndola muy en cuenta porque sigue siendo, aparte de cuantos valores atesora para la Iglesia católica, un gran potencial que mueve grandes masas y, por consiguiente, genera riqueza.

La ciudad se dispone a vivir este camino de luz que hará vibrar a jerezanos y visitantes, esperemos que bajo ese sol que nos faltó el Domingo de Ramos, una vez pasado ese septenario del dolor y del gozo que es para los jerezanos su Semana Santa. Se inicia ahora la procesión de la luz, de los días y de las horas en que Jerez y sus gentes se vuelven a encontrar a sí misma – ciudad y pueblo- viviendo, bajo la luz, la epifanía de sus creencias más ancestrales entorno a sus devociones marianas, la epifanía de sus sentires y de sus estilos.

Sin la luz nuestros ojos no captarían la belleza de las formas ni la fuerza del color; no serían capaces de distinguir el brillo de cuanto nos rodea y nos perderíamos en la nube de las sombras. Abramos, pues, los ojos a ese Vía Lucis que ya alumbra Jerez y que nos llegará el próximo sábado para iluminar una ciudad cansada ya de tantas oscuridades.
           (Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 14 de abril de 2013 y ayer en VIVA JEREZ).


Añ0 1954. Procesión extraordinaria con motivo del Año Santo Mariano.
Foto tomada en la Alameda Cristina ante el desparecido palacio de la marquesa de Salobral.